domingo, 24 de junio de 2007
Nacen las voces en una especie de trance,

y es así como se entiende

el por qué los cerros tienen la textura del pan,

porque además te lo vas repitiendo:



“el cerro está en rodajas como el pan,



y luego, cualquier fragmento de luz

reclama su nombre y origen,

por eso es que gritás chispas y decís:



“qué buena es la luz que no existía”

“qué buenas las carreteras de mi país”

“qué buenas las familias que tapan agujeros en ellas...



y es entonces que te sentís tan humano,

pensás en lo afortunada que es la esposa bien recibida en casa,

pensás en los gatos tramando una conjura

y en las lotificaciones que se abren temprano en la noche

para los miles de obreros que por fin quieren soñar...

Es entonces que te volvés insoportable,

desnudás a medio mundo con tu poesía de rayos x,

vas murmurando galimatías en el colectivo

y pensás: “qué buena era la luz cuando no existía”

qué buenas las familias con su unidad en la miseria,

las esposas que no tienen ningún libro con quien competir,



¡Pero ay, qué buena es la humanidad

con sus ojos de caracol atisbando la lejanía!



Autor:Fabricio Estrada (Honduras)

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Publicado por Chemarubiov @ 19:21  | POESIA
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