esta ciudad a la hora nona desciende
al ámbito confidencial
del corazón y los puños
desciende por el cauce sigiloso
con el hedor nauseabundo
del hilo de los que orinan
en la esquina penal
que siempre los mira desvanecerse
parece inofensiva
altiva menesterosa
los demócratas del vicio
puyando de esquina a esquina
por bajo la alfombra de humo
el caos vehicular
todo carro al azar ofende
y toda ofensa es de callar
sobrevolando siniestro
el violador asesino
ansioso del perfumado calor
en la entrepierna del lobby
con circunspección vestibular
la taza de café rota
la blusa
la falda y las medias rotas
con truculenta manía
en vértigo ejecutivo
amor despavorido
gaveta sin poder cerrar
asaltantes hijos del espectáculo hommie
alisando las escaleras
con persecuciones mandriles
aliento de chusma a calcetines
cayendo tras de la espalda
con todo el pubis erecto
el violador del insomnio
ciudad de las lisonjas putas
de la línea del tren en celuloide
cultura metropolitana
el cáncer de piel de la mamá janana
voracidad suburbana
del papilomas ñero
prendido en los barrancos
mapa del conflicto descentralizado
para la prevención situacional
ergástulas disfrazadas
larvas en pleno afán
riéndose de los asaltos
en orgía tántrica competitiva
el alcalde con sus guaruras
y las oficinistas gatitas
gafete en la mano
en cola para el bufet
-limpiando la porqueriza-
que no es hora de ponernos modestos
cuando de nosotros señalen
el estallido emocional
la farsa de los sacrificios
(proyectos de remozamiento
el PAN espiritual)
la cárcel y el orificio
donde huiréis pecaminosos
tras de la pizza, hacia la ecclesia televisiva
ansiosos como ratas ingenuas
por los suelos infames
del hacinamiento virginal
papiloma protestante
nodriza de caporales
campero transnacional
como quien no quiere la cosa
al sótano de la noche sórdida
desde la lumbre pública
hasta las piedras viscosas
sobre el cáncer sistémico
sobre la iniquidad social
JUDITH ROLAND
Tags: POESIA, BARRICADAS INCENDIARIAS, JUDITH ROLAND, EMAIL, URBE FACINADE