Miseria,
entre los dedos de los pies,
bajo las raíces de los árboles durmientes,
bajo mi almohada, bajo el mueble de la cocina,
en la jaula del pájaro, pobrecillo,
en la calle evitada.
Miseria en mi corazón débil y en mis esfuerzos vírgenes.
Míseras manos esculpen mi mundo de cera,
colorean mi cara y un brillo en los ojos que parece bello y verdadero.
¿Quién paga por estas tristes escenas,
quién quiere vernos fracasar?
¿Para quién la función?
¿Quién el maldito que nos mantiene en la miseria?
¿Quién deja podrirse el alimento ?
¿Quién no ve por la mañana el amanecer?
¿Quién el creador de nuestros pasos distraídos?
¿Quién?
¡Confesemos, confesemos,
No son las ánimas sordomudas,
ni el dios que existe ni el que no¡
¡Ahorcadnos en la plaza
Rodead nuestro cuello con la cuerda
que antes ataba al carnero
Tapiadnos todo alrededor el futuro!
¿Quién nos dará con el garrote?
¿Quién nos lleva al cadalso
con los ojos vendados?
¡¿Quién?!
Autor: sergio salgado
Tags: virgenes, creador, cadalso, futuro, poesia, chile