viernes, 17 de agosto de 2007
Vientos muertos

De vigilias sin ojos ni costados,
de arañadas estrellas y de dientes,
de cuernos, de contornos y de frentes,
yacentes son los vientos derrotados.

Pena el césped doliente derrotado
al peso de sus restos inclementes.
Yacentes vientos son. Vientos yacentes
de muerte sin descuido ni cuidado.

En pleno prado están. En pleno prado
imitan a las rocas y a los muertos
por lunas y rocíos socavados.

Asomo tras asomo me he asomado
a verlos, a llorarles los abiertos
manojos de latidos arrancados.

Y al verlos, corazón no me ha sobrado
para desearlos vivos y no muertos.
Mas muertos siguen, y descorazonados.


* * * * * * * * * * * * * * * * * * * *





Réquiem por un mosquito
En complicidad con Ana Martínez Figueroa


Un mosquito maté sobre un soneto
y para resarcir su infausta suerte
me obligo a cometer hasta dar muerte
al poema que exhibe su esqueleto.

Y a la empresa por un verso me meto
-ay, soneto, qué ganas de tenerte
en mis manos, y verte y ya no verte,
parido de la pluma por completo!-

y, zumbando con más fragor que el galgo
y con más hidalguía que el hidalgo
-advierto: no es poético delito

decir que resta ya decir poquito-,
por otro verso confesando salgo
que un soneto maté sobre un mosquito.

Tags: EL SALVADOR, SANTA ANA, SALESIANOS, taller de chema rubio, carta con K, miguel hernandez

Publicado por Chemarubiov @ 11:12  | POESIA
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios