Viernes, 24 de agosto de 2007
Manos las de mi madre, tan acariciadoras,
tan de seda, tan de ella, blancas y bienhechoras.
?S?lo ellas son las santas, s?lo ellas son las que aman,
las que todo prodigan y nada me reclaman!
?Las que por aliviarme de dudas y querellas,
me sacan las espinas y se las clavan en ellas!



Para el ardor ingrato de rec?nditas penas,
no hay como la frescura de esas dos azucenas.
?Ellas cuando la vida deja mis flores mustias
son dos milagros blancos apaciguando angustias!
Y cuando del destino me acosan las maldades,
son dos alas de paz sobre mis tempestades.




Ellas son las celestes; las milagrosas, ellas,
porque hacen que en mi sombra me florezcan estrellas.
Para el dolor, caricias; para el pesar, unci?n;
?Son las ?nicas manos que tienen coraz?n!
(Rosal de rosas blancas de tersuras eternas:
aprended de blancuras en las manos maternas).




Yo que llevo en el alma las dudas escondidas,
cuando tengo las alas de la ilusi?n ca?das,
?Las manos maternales aqu? en mi pecho son
como dos alas quietas sobre mi coraz?n!
?Las manos de mi madre saben borrar tristezas!
?Las manos de mi madre perfuman con terneza!




Alfredo Espino
J?caras Tristes

Tags: tumbas cuscaltecas, espino, madre, manos, amor

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