miércoles, 29 de agosto de 2007
Me gusta cuando hablas

Roberto Quesada


Los que tienen buena voz pero un canto monótono, se exponen a que el auditorio se duerma. De Orfeo a Morfeo no va más que una letra.--Petit-Senn

A mi querido primo Fernando Caffoll Quesada, especialista en reírse de las voces.

No se trata de la leída sección en boca cerrada, de este periódico, de Tiempo, en donde se acostumbra a citar a la gente cuando se va de las palabras, ni tampoco de contradecir el poema del genial poeta
Pablo Neruda. No, nada de eso sino de la voz: del hablar y del leer en voz alta.

No hace mucho, digamos, hace un mes más o menos, me aplazaron pero no por la voz sino por no sé que, por algo que aún no acabo de entender.
Incluso, quien me aplazó, Manuel Herrera, quizá como premio de consolación, me dijo que ni siquiera era un aplazo pues mi voz era muy buena, era perfecta como para que yo fuese un buen locutor.
Adelante contaré en qué y cómo fui aplazado.

Muchas veces uno cree fácil hacer lo que hacen los demás si no lo ha experimentado, no se ha puesto a prueba. Pensé en los narradores deportivos, como a velocidad del balón, en el caso del fútbol, le van construyendo al radioescucha el escenario y la acción como si uno estuviese desde las graderías mismas, las de sombra, claro está.

También recordé a mis amigos periodistas, reporteros de la radio para ser más precisos, como del conversar común con uno se transforman al escucharles ya ejerciendo su profesión. Uno podría creer, por ejemplo, que por la voz Rómulo Matamoros es más alto, o que Percy Durón es menos tiznadito y Chendo pelo liso. O que Juan Bautista Vásquez es enorme, físicamente hablando, y que Napoleón Mairena Tercero está mucho más joven, casi cipotón, como decimos en Honduras.
Y, claro, existen muchos más y espero no se me resientan por no ponerlos de ejemplo, pero parodiando al poeta Roberto Sosa en los pobres son muchos y por eso es imposible incluirlos

En realidad llegó a pensarse que con la televisión y otros avances tecnológicos la radio peligraba en la lista de extinción, pero para nada. La radio sigue allí: vivita y sonando. Es más, puede decirse que aventaja en muchas cosas a la televisión. La radio, para el caso, no produce el sedentarismo al que nos lleva la televisión. Con la
radio encendida uno puede hacer muchas cosas, hasta ejercicio, y con la television o la lectura (ambas tan posesivas) se requiere estar allí en exclusiva para ellas.

Lo anterior no parece pero es cierto: existe diferencia entre radio y tv. Aprendí de mi hermano José Adán (Castelar), en una visita que le hice cuando él vivía en Madrid, a bañarme escuchando las noticias por la mañana. No se me había ocurrido esa idea de tener un radio permanente en el baño, cosa que sería un poco complicada con la televisión. De hecho, otro amigo, para continuar ejemplificando con
las diferencias entre un medio y otro, que sabe de esta diferencia es Rodrigo Wong Arévalo, quien en sus comienzos con Abriendo Brecha, hablaba con la velocidad radial y dejaba a unas cuantas millas de
distancia a la imagen. Ahora ya no: supo acomodar el ritmo entre palabra y pantalla.

Existe una película de Woody Allen, que fue nominada a dos premios Oscar, Días de radio, sobre la época dorada de la radio en los cuarentas. No obstante, pese a la tele y otros muchos medios más, la radio sigue dorada y adorada. Antes pensé que se trataba por el nivel de analfabetismo en países como el nuestro, pero no, en Europa y los Estados Unidos (y seguramente que en el mundo entero) la radio continúa siendo de vital importancia. Con todo lo anterior no queda duda que la voz no pasa de moda.

En un elevador, en Manhattan, íbamos un grupo de personas, todos en silencio, como es habitual en los elevadores. De pronto un hombre alto, semicalvo, comenzó a hablar con alguien y todos los demás nos vimos entre sí. Eran de esas miradas que hablan, mejor dicho: miradas que hablan y ríen. De aquel hombronazo desembocó una vocecilla de cenicienta castigada que daba para ahogarse (de la risa, claro está).
No hay duda que el timbre de voz es casi como la primera impresión, la que cuenta, no hay forma de cambiarla. Tan asi es que uno llega a reconocerse por la voz.

Modestia aparte, a mí siempre me han alabado mi voz, por tanto creí que era muy fácil llegar a un estudio de grabación y comenzar a leer y grabar. Por ello me alegré cuando Manuel Herrera, de la importante firma de libros en audio Recorded Books, me llamó para darme la buena
nueva de que esta casa había decidido grabar mi novela Big Banana y que ya que yo vivía en Nueva York pues ni cosa mejor que estuviese grabada con la voz del autor.

Allí pasé varias tardes en el estudio de grabación aprendiendo a leerme a mi mismo (valga la requeteredundancia)… Y al final, no de la lectura porque no hubo final, si no de mi intento por perpetuar mi voz, Manuel Herrera me dijo que lo sentía pero que yo no le daba la entonación al libro, la fuerza que requería, la narración se volvía
lineal y monótona y que por mi bien y el de la casa editora era mejor que lo hiciera un especialista pues no valía la pena que yo matara tan buena novela.

La novela saldrá el 2008, y para que no todo mi trabajo quedara en el vacío, Herrera optó porque aparezca en la edición: El primer capítulo leído por el autor. Para el resto de las 315 páginas ya han contratado al gran actor hondureño Walter Krochmal. Como bien dice Manuel: No es lo mismo ver llover que estar en el aguacero.

Todo lo anterior me ha hecho pensar en la radio, en la voz, en las voces. Incluso, le dije a Herrera que Pablo Neruda leía de forma horrorosa, de hecho yo prefiero escuharlo en voz de mi amigo, nerudiano irremediable, que lo sabe de memoria, el abogado Manuel Acosta Bonilla. Pero también pienso que a lo mejor a Neruda no le agradaba mucho la voz de su mujer y por eso le dedicó ese famoso poema Me gusta cuando callas/porque estás como ausente. Pienso que
en su interior lo que realmente el poeta quiso decir fue: “Me gusta cuando callas/porque puedo escuchar la radio”.

Orlando, Fl. 25 agosto 2007

robertoquesada@hotmail.com

Tags: NERUDA, ROBERTO QUESADA, VOZ, INTERPRETACION, RADIO.AMERICA

Publicado por Chemarubiov @ 18:55  | ARTICULO
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