Jueves, 06 de septiembre de 2007
LA RUEDA DEL HAMBRIENTO


POR entre mis propios dientes salgo humeando,
dando voces, pujando,
baj?ndome los pantalones...
V?ca mi est?mago, v?ca mi yeyuno,
la miseria me saca por entre mis propios dientes,
cogido con un palito por el pu?o de la camisa.


Una piedra en que sentarme
?no habr? ahora para mi?
A?n aquella piedra en que tropieza la mujer que ha dado a luz,
la madre del cordero, la causa, la raiz,
??sa no habr? ahora para mi?
?Siquiera aquella otra,
que ha pasado agach?ndose por mi alma!
Siquiera
la calc?rida o la mala (humilde oc?ano)
o la que ya no sirve ni para ser tirada contra el hombre
?sa d?dmela ahora para m?!


Siquiera la que hallaren atravesada y sola en un insulto,
?sa d?dmela ahora para m?!
Siquiera la torcida y coronada, en que resuena
solamente una vez el andar de las rectas conciencias,
o, al menos, esa otra, que arrojada en digna curva,
va a caer por s? misma,
en profesi?n de entra?a verdadera,
??sa d?dmela ahora para m?!


Un pedazo de pan, tampoco habr? para m??
Ya no m?s he de ser lo que siempre he de ser,
pero dadme
una piedra en que sentarme,
pero dadme,
por favor, un pedazo de pan en que sentarme,
pero dadme
en espa?ol
algo, en fin, de beber, de comer, de vivir, de reposarse
y despu?s me ir?...
Hall? una extra?a forma, est? muy rota
y sucia mi camisa
y ya no tengo nada, esto es horrendo.

Tags: cesar vallejo poesia, peru, exilio, paris, olvido

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