Viernes, 07 de septiembre de 2007
Feliz navida-ades

Desde el tiempo que se cumple
sin que existan vidas
desde los dias que pasan
sin que exista el tiempo
ni las excusas, ni los lamentos

Feliz navi-dades

Desdo donde nadie escribe
ni el silencio
as? mismo
si quiera
se entiende
como silencio

Feliz navi-dades

En el lugar donde Neruda
lament?
"que nosotros
los de entonces
no somos los mismos"

* * * * *



Yo Funciono de lejos,
De tan lejana
Ando en el retraso
De las horas
Non natas

Muerte de tan fr?a
Que adormece
El alma

Nada resucita
A mis pasos

Pasos que son fugaces
Transito de arcilla
Escaso bagaje
En este peregrinar

No hay tiempo
C?mo no,
Cielo
si, ahi.

* * * * *


" LAS MANOS

Las manos, vac?as de t?,

ahora se entrelazan aferr?ndose a tu ausencia.

Antes todo les era m?s f?cil; basta con que el
amanecer te sorprendiera dormida, para que furtivas de
tu mirada, las manos, jugaran a deslizarse por tu
pecho, a resbalar por tu cintura, recreando aquel
juego inagotable en cada recoveco de tu ser.

Al igual que la memoria, las manos guardan la
impresi?n de t?; imagen que se fragua con el recuerdo
de un calor tan humano, de una piel suave y sencilla;
de tu aroma a t?, verdades todas estas incomparables
con cualquier otro ser.

Es tan profundo el abismo de este espacio vac?o de
todas estas cosas tuyas, que a ratos la desesperaci?n
lleva a las manos simular aquellos juegos de anta?o;
sostienen la manzana o se aferran a la brizna de
hierva fresca...A ratos, ya desesperadas por tu
ausencia, se entrelazan convulsas, mano contra mano,
reminiscencia de lo que ayer fue piel contra piel.

Algo tan sencillo como era antes acallar quejidos
de nuestras manos- bastaba con refugiar el temblor en
mis manos en el hueco c?lido de las tuyas; ahora
ajenas a t?, es una tarea imposible.

El coraz?n, que nunca quiso olvidarte, pasado el
oto?o acept? que no volver?as. Mucho antes, en una
tarde gris del mes de Septiembre, la raz?n concluy?
aceptando la realidad de tu partida. Pese a todo, no
lleg? la calma; a?n queda ese dolor silencioso, que a
ratos irrumpe quebrando el alma, agit?ndola con un
temblor amargo y febril.

Pero ah? est?n, siempre justicieras, las manos.
Las observo y veo que son las mismas; las mismas de
matar, capaces luego de enrredarse en cariar; las
mismas manos que oscilan caprichosas entre el bien y
el mal, sin dar opci?n al reproche.

Una tarde como hoy, esas mismas manos que fueron
tu amante, te han buscado de nuevo.

Descansaba la conciencia con la visi?n de la mar en
calma enmarcada en la soledad invernal de una playa.

La luz gris?cea dibujaba el azul te?ido de gris en
el cielo y la profundidad, tambi?n azul, en la mar.

Sorprend? entonces a la mano, ahora nost?lgica y
cobarde, acariciando el espacio de tu mano invisible,
deseada y so?ada en el invisible espacio en el que te
sientas t?, siempre a mi lado, a la orilla del tiempo
al pasar. "

Tags: periodista, abogado, poeta, madrid, mallorca, sevilla

Publicado por ChemaRubioV @ 19:26  | POESIA
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