Domingo, 09 de septiembre de 2007
Poeta y ensayista espa?ol nacido en Granada en 1958.

Licenciado en Filosof?a y Letras por la Universidad de Granada, obtuvo su Doctorado en la misma Universidad con una tesis sobre Rafael Alberti con quien lo uni? una gran amistad.
Es uno de los poetas m?s significativos de la poes?a espa?ola de hoy. Actualmente es profesor titular del departamento de Filolog?a Espa?ola de la Universidad de Granada.
Es adem?s de prestigioso poeta, un consagrado ensayista y columnista de opini?n.

Entre los numerosos premios que jalonan su brillante carrera, se destacan el premio Federico Garc?a Lorca, el premio Ciudad de Sevilla, el premio Loewe, el Adonais y el Premio Nacional de Poes?a en 1995. En 1999 estuvo nominado para el premio Cervantes, m?ximo galard?n de las letras espa?olas.

Su obra po?tica consta de los siguientes vol?menes:

?Y ahora ya eres due?o del puente de Brooklyn? y ?Tristia? en 1980, ?El jard?n extranjero? en 1983, ?Rimado de ciudad? en 1985, luego public? ?Diario c?mplice? en 1987, ?Las flores del fr?o? en 1991, ?Habitaciones separadas? en 1994, ?Casi cien poemas? en 1997, y ?Completamente viernes en 1998?.

RECUERDA QUE T? EXISTES TAN S?LO EN ESTE LIBRO...

Recuerda que t? existes tan s?lo en este libro,
agradece tu vida a mis fantasmas,
a la pasi?n que pongo en cada verso
por recordar el aire que respiras,
la ropa que te pones y me quitas,
los taxis en que viajas cada noche,
sirena y coraz?n de los taxistas,
las copas que compartes por los bares
con las gentes que viven en sus barras.
Recuerda que yo espero al otro lado
de los tranv?as cuando llegas tarde,
que, centinela inc?modo, el tel?fono
se convierte en un hu?sped sin noticias,
que hay un rumor vac?o de ascensores
querell?ndose solos, convocando
mientras suben o bajan tu nostalgia.
Recuerda que mi reino son las dudas
de esta ciudad con prisa solamente,
y que la libertad, cisne terrible,
no es el ave nocturna de los sue?os,
s? la complicidad, su mantenerse
herida por el sable que nos hace
sabemos personajes literarios,
mentiras de verdad, verdades de mentira.

Recuerda que yo existo porque existe este libro,
que puedo suicidarnos con romper una p?gina







NOCTURNO

A ?ngel Gonz?lez

Aplauden los sem?foros m?s libres de la noche,
mientras corren cien motos y los frenos del coche
trabajan sin enfado. Es la noche m?s plena.
Ninguna cosa viva merece su condena.
Corazones y lobos. De pronto se ilumina
en su sill?n con prisas la l?nea femenina
de un muslo. Las aceras, sin discreci?n ninguna,
persiguen ese muslo m?s blanco que la luna.
Pasan mil diez parejas derechas a la cama
para pagar el plazo de la primera llama
y firmar en las s?banas los consorcios m?s bellos.
Ellas van apoyadas en los hombros de ellos.
Una federaci?n de extra?os personajes,
minifaldas de cuero, chaquetas con herrajes
y el hablador son?mbulo que va consigo mismo,
la sombra solitaria volviendo del abismo.
Luces almacenadas, que brotan de los bares,
como hiedras contratan las perpendiculares
fachadas de cristal. Hay letreros que gui?an,
altavoces hist?ricos y cuerpos que se api?an.
El d?a es impensable, no tiene voz ni voto
mientras tiemble en la calle el faro de una moto,
la carcajada blanca, los besos, la melena
que el viento negro mueve, esparce y desordena.
Yo voy pensando en ti, buscando las palabras.
Llego a tu casa, llamo, te pido que me abras.
La ciudad de las cuatro tiene pasos de alcoh?lica
Desde el balc?n la veo y como t?, buc?lica
geometr?a perfecta, se desnuda conmigo.
Agradezco su vida, me acerco, te lo digo,
y abrazados seguimos cuando un alba rayada
se desploma en la espalda violeta de Granada.

De "Rimado de ciudad"






HABITACIONES SEPARADAS

Est? solo. Para seguir camino
se muestra despegado de las cosas.
No lleva provisiones.

Cuando pasan los d?as
y al final de la tarde piensa en lo sucedido,
tan s?lo le conmueve
ese acierto imprevisto
del que pudo vivir la propia vida
en el seguro azar de su conciencia,
as?, naturalmente, sin deudas ni banderas.

Una vez dijo amor.
Se poblaron sus labios de ceniza.

Dijo tambi?n ma?ana
con los ojos negados al presente
y s?lo tuvo sombras que apretar en la mano,
fantasmas como saldo,
un camino de nubes.

Soledad, libertad,
dos palabras que suelen apoyarse
en los hombros heridos del viajero.

De todo se hace cargo, de nada se convence.
Sus huellas tienen hoy la quemadura
de los sue?os vac?os.

No quiere renunciar. Para seguir camino
acepta que la vida se refugie
en una habitaci?n que no es la suya.
La luz se queda siempre detr?s de una ventana.
Al otro lado de la puerta
suele escuchar los pasos de la noche.

Sabe que le resulta necesario
aprender a vivir en otra edad,
en otro amor,
en otro tiempo.

Tiempo de habitaciones separadas.

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Publicado por ChemaRubioV @ 21:02  | POESIA
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