jueves, 27 de septiembre de 2007
Un amor tiene que ser el hacha para el mar helado que llevamos dentro.

Y un poeta no puede dejar de cantar la belleza aunque ésta le rehuya porque nada completo de autenticidad puede esconderse de la verdad. Un amor como todo verso inesperado, o perseguido, y encontrado tras las vueltas del tiempo, igual nos hace volar sobre los glaciares de otros mundos como sumergirnos en sus vientres helados con el ánimo impenitente de un caballo de agua llamado Jaro Godoy. Este poeta se busca cuando otros se dan por perdidos. Es por eso que no se contenta con las bellas imágenes sino que hace una poesía donde aúna la metáfora con la música, y así nos entrega sus paraísos encontrados también con una voz límpida de toda frivolidad. El amor tiene que ser el hacha para el mar helado que llevamos dentro, a quien es capaz de otorgar a un objeto como el sencillo hacha, la fuerza del amor como si fuera el hacha la prolongación de su mano, solo se le puede corresponder desde el pulso amigo de la sangre y conminarle a que no deje de cabalgar durante el trayecto que dure su vida, su mágica epopeya.


Escrito allá por el año 2004.
Despues de la vida en Buenos Aires.

Chema Rubio V.

Tags: cuatro palabras, jaro godoy, argentina, premio nacional de poesia

Publicado por Chemarubiov @ 17:14  | ENSAYO
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