Mi?rcoles, 03 de octubre de 2007
P?scame una sirena



La fuerza l?rica de Molina nadie la ha tenido en su pa?s.

----------------------Miguel ?ngel Asturias------------


Nac? en el fondo azul de las monta?as
hondure?as. Detesto las ciudades,
y m?s me gusta un grupo de caba?as
perdido en las remotas soledades.
Soy un salvaje, hura?o y silencioso
a quien la urbana disciplina enerva,
y vivo como el le?n y como el oso
prisioneros so?ando en la caverna.
[...]
No he sido un hombre bueno ni tampoco
malo. Hay en m? una dualidad extra?a;
tengo mucho de cuerdo, algo de loco,
mucho de abismo y algo de monta?a.
Para unos sos monstruosamente vano;
para otros muy humilde y muy sincero:
al viejo Job le hubiera dicho Hermano,
Dame tus llagas y tu estercolero.
[...]
Tengo en todo mi ser, donde me obliga
algo a callar mi doloroso grito,
Una inmensa fatiga: la fatiga
del peso abrumador del infinito.
La gran angustia, el espantoso duelo,
de haber nacido, por destino arcano,
para volar sin tregua en todo el cielo
y recorrer sin rumbo todo oc?ano.
Para sufrir el mal eternamente
del ensue?o; y as?, meditabundo,
vivir con las pupilas fijamente
clavadas en el coraz?n del mundo;
en el misterio del amor sublime,
en la oculta tristeza de las cosas,
en todo lo que ella o lo que gime,
en los hombres, las bestias y las rosas;
y dar a los dem?s mi risa o llanto
la misma sangre de mis venas, todo,
en la copa mir?fica del canto,
hecha de gemas, de marfil o lodo;
y no dejar para mis labios nada;
y vivir, con el pecho dolorido,
para ver que, al final de la jornada,
mi sepultura cavar? el olvido."
[...]

Fragmentos de Autobiograf?a

P?scame una sirena, pescador sin fortuna,
que yaces pensativo del mar junto a la orilla.
Propicio es el momento, porque la vieja luna
como un m?gico espejo entre las olas brilla.

Han de venir hasta esta ribera, una tras una,
mostrando a flor de agua el seno sin mancilla,
y cantar?n en coro, no lejos de la duna,
su canto, que a los pobres marinos maravilla.

Penetra al mar entonces y coge la m?s bella,
con tu red envolvi?ndola. No escuches su querella,
que es como el aleve de la mujer. El sol

la mirar? ma?ana entre mis brazos loca
morir bajo el divino martirio de mi boca
moviendo entre mis piernas su cola tornasol.







BIOGRAFIA

Juan Ram?n Molina (1875-1908) es el primer poeta hondure?o que sali? de Centroam?rica para embeberse en las corrientes culturales de otras latitudes. Es uno de los grandes exponentes del modernismo en Centroam?rica y su obra de gran calidad literaria lo consagra como el escritor hondure?o m?s universal. En 1892, en un viaje a Brasil, -en cuyo trayecto escribe Salutaci?n a los Poetas Brasile?os- conoce al poeta nicarag?ense Rub?n Dar?o, quien incidir? grandemente en su estilo. Visit?Espa?a, donde colabor? en el reci?n fundado "ABC" de Madrid, y varios pa?ses de Sudam?rica, dejando huellas permanentes en su obra. Castelar alab? su canto "El ?guila" y Rub?n Dar?o su "Salutaci?n a los Poemas Brasile?os".

Fue Juan Ram?n Molina hombre activo, personal y pol?tica-mente, quem? su vida en el af?n de vivirla intensamente. Fue colaborador de la candidatura del General Terencio Sierra de quien se consideraba amigo. Presidente de Honduras durante el per?odo 1899-1903, Sierra, molesto por una publicaci?n que hizo Molina en el Diario de Honduras, bajo su direcci?n, lo mand? a picar piedra, encadenado, en la carretera que se constru?a al sur del pa?s. El art?culo que tanto lo hab?a molestado "Un hacha que afilar", era un conocido ap?logo de Benjam?n Franklin, que los ac?litos de Sierra consideraron alusivo, hostil y digno de ser castigado con la prisi?n del poeta.

Tags: JUAN RAMON, MIGUEL ANGEL ASTURIAS, centroamerica, el hacha que afilar, carcel

Publicado por Chemarubiov @ 20:13  | POESIA
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