S?bado, 06 de octubre de 2007
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PROLOGO

Titulo este libro "Automoribundia", porque un libro de esta clase es m?s que nada la historia de c?mo ha ido muriendo un hombre y m?s si se trata de un escritor al que se le va la vida m?s suicidamente al estar escribiendo sobre el mundo y sus aventuras.
En realidad, esta es la historia de un joven que se hizo viejo sin apercibirse de que suced?a eso, contando algo de lo que pas? o tuvo a su alrededor, y que le oblig? a pensar en pensamientos independientes.

S?lo me he propuesto al completar mi autobiograf?a dar el grito del alma, enterarme de que vivo y de que muero, despertar el eco para saber si tengo voz.

Mi conciencia ha quedado m?s aliviada y tranquila despu?s de escribir este libro, en que asumo todas las responsabilidades de mi vida.

Se ver? tambi?n al literato que no tuvo miedo a morir por su esfuerzo, pues cuando un artista tiene miedo a ese deshacerse d?a a d?a ya no ve las cosas que s?lo dicta la muerte escondida y misteriosa.

Ahora voy descubriendo que la muerte va llegando por carest?a de temas.

En las futuras ediciones que volver?n m?s cabal esta autobiograf?a se ir? sabiendo en qu? qued? esta lucha entre la nada y el algo.
Ya soy inmortal.
?Y ahora qu??


EPILOGO

En resumidas cuentas, viv? y no supe lo que era vivir.
Sin embargo, el gran consuelo de perder la vida es que uno muere pero los grandes ideales van a seguir viviendo, y nunca el mal podr? en definitiva con el bien.

No se muere por una enfermedad sino por cansancio de vivir, porque la vida quiere dormir, ?dormir!, dormir en la muerte.

Hay que tener tambi?n en cuenta que siempre que se muere alguien se repite la muerte de todos, y al morir uno se descansa de ver el desesperante caso de ver morir a los dem?s.
?Ah, despu?s que yo me muera ya no ver? morir a nadie!

Hay un momento en que est? uno dispuesto a recibir todas las noticias, hasta la de su muerte. La vida es m?s corta que lo que se escribi?.

Yo s? que si estuviese en Espa?a a la hora de la muerte ya que cuando aqu? son las 11 all? son las 3 llegar?a a vivir cuatro horas m?s, ?pero cuatro horas m?s, qu? importan al moribundo!
Y ahora, despu?s de estas palabras, doy por terminada la edici?n pr?ncipe de mi autobiograf?a, en que creo haber dejado concentrada mi conciencia y mi historia, pero si alguien dudase de la veracidad y exactitud de lo que digo: ?que le fr?a un huevo!

(Todo lo dicho en este libro vale hasta hoy, 10 de junio de 1948, d?a en que comienzo a escribir un libro aun m?s sincero y m?s escandaloso que se titular? "Lo que no dije en mi Automoribundia".)

(Ram?n G?mez de la Serna, Automoribundia, Buenos Aires: Sudamericana, 1948.)

Tags: automoribundia, argentina, españa, gregerias, el hambre del escritor

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