Mi?rcoles, 10 de octubre de 2007
EL GENERAL QUIROGA VA EN COCHE AL MUERE


El madrejon desnudo ya sin una sed de agua
y una luna perdida en el frio del alba
y el campo muerto de hambre, pobre como una arania.

El coche se hamacaba rezongando la altura;
un galeron enfatico, enorme, funerario.
Cuatro tapaos con pinta de muerte en la negrura
tironeaban seis miedos y un valor desvelado.

Junto a los postillones jineteaba un moreno.
Ir en coche a la muerte ?qu? cosa m?s oronda!
El general Quiroga quiso entrar en la sombra
llevando seis o siete degollados de escolta.

Esa cordobesada bochinchera y ladina
(meditaba Quiroga) ?que ha de poder con mi alma?
Aqu? estoy afianzado y metido en la vida
como la estaca pampa bien metida en la pampa.

Yo, que he sobrevivido a millares de tardes
y cuyo nombre pone retemblor en las lanzas,
no he de soltar la vida por estos pedregales.
?Muere acaso el pampero, se mueren las espadas?

Pero al brillar el d?a sobre Barranca Yaco
hierros que no perdonan arreciaron sobre ?l;
la muerte, que es de todos, arre? con el riojano
y una de punialadas lo ment? a Juan Manuel.

Ya muerto, ya de pie, ya inmortal, ya fantasma,
se present? al infierno que Dios le hab?a marcado,
y a sus ?rdenes iban, rotas y desangradas,
las ?nimas en pena de hombres y de caballos.


("Luna de enfrente")



ALGUIEN SUE?A



?Que habra sonado el Tiempo hasta ahora, que es,
como todos los ahoras , el
apice?
Ha sonado la espada, cuyo mejor lugar es el verso.
Ha sonado y labrado la sentencia, que puede simular
la sabiduria.
Ha sonado la fe, ha sonado las atroces Cruzadas.
Ha sonado a los griegos que descubrieron el dialogo
y la duda.
Ha sonado la aniquilacion de Cartago por el fuego y
la sal.
Ha sonado la palabra, ese torpe y rigido simbolo.
Ha sonado la dicha que tuvimos o que ahora sonamos
haber tenido.
Ha sonado la primera manana de Ur.
Ha sonado el misterioso amor de la brujula.
Ha sonado la proa del noruego y la proa del
portugues.
Ha sonado la etica y las metaforas del mas extrano
de los hombres, el que
murio una tarde en una cruz.
Ha sonado el sabor de la cicuta en la lengua de
Socrates.
Ha sonado esos dos curiosos hermanos, el eco y el
espejo.
Ha sonado el libro, ese espejo que siempre nos
revela otra cara.
Ha sonado el espejo en que Francisco Lopez Merino y
su imagen se vieron por
ultima vez.
Ha sonado el espacio. Ha sonado la muscia, que puede
prescindir del espacio.
Ha sonado el arte de la palabra, aun mas
inexplicable que el de la musica,
porque incluye la musica.
Ha sonado una cuarta dimension y la fauna singular
que la habita.
Ha sonado el numero de la arena.
Ha sonado los numeros transfinitos, a los que se
llega contando.
Ha sonado al primero que en el trueno oyo el nombre
de Thor.
Ha sonado las opuestas caras de Jano, que no se
veran nunca.
Ha sonado la luna y los dos hombres que caminaron
por la luna.
Ha sonado el pozo y el pendulo.
Ha sonado a Walt Whittman, que decidio ser todos los
hombres, como la
divinidad de Spinoza.
Ha sonado el jazmin, que no puede saber que lo
suenan.
Ha sonado las generaciones de hormigas y las
generaciones de los reyes.
Ha sonado la vasta red que tejen todas las aranas
del mundo.
Ha sonado el arado y el martillo, el cancer y la
rosa, las campanadas del
insomnio y el ajedrez.
Ha sonado la enumeracion que los tratadistas llaman
caotica y que de hecho
es cosmica, porque todas las cosas estan unidas por
v?nculos secretos.
Ha sonado a mi abuela Frances Haslam en la
guarnicion de Junin, a un trecho
de las lanzas del desierto, leyendo su Biblia y su
Dickens.
Ha sonado que en las batallas los tartaros cantaban.
Ha sonado la mano de Hokusai, trazando una linea que
sera muy pronto una
ola.
Ha sonado a Yorick, que vive para siempre en unas
palabras del ilusorio
Hamlet.
Ha sonado los arquetipos.
Ha sonado que a lo largo de los veranos, o en un
cielo anterior a los
veranos, hay una sola rosa.
Ha sonado las caras de tus muertos, que ahora son
empa?adas fotografias.
Ha sonado la primera manana de Uxmal.
Ha sonado el acto de la sombra.
Ha sonado las cien puertas de Tebas.
Ha sonado los pasos del laberinto.
Ha sonado el nombre secreto de Roma, que era su
verdadera muralla.
Ha sonado la vida de los espejos.
Ha so?ado la vida de los espejos.
Ha sonado los signos que trazara el escriba sentado.
Ha sonado una esfera de marfil que guarda otras
esferas.
Ha sonado el calidoscopio, grato a los ocios del
enfermo y del nino.
Ha sonado el desierto.
Ha sonado el alba que acecha.
Ha sonado el Ganges y el Tamesis, que son nombres de
agua.
Ha sonado mapas que Ulises no habria comprendido.
Ha sonado a Alejandro de macedonia.
Ha sonado el muro del Paraiso, que detuvo a
Alejandro.
Ha sonado el mar y la lagrima.
Ha sonado el cristal.
Ha sonado que alguien lo suena.

Tags: poesia, argentina, jorge luis borges, quiroga, muere

Publicado por ChemaRubioV @ 20:10  | POESIA
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