S?bado, 20 de octubre de 2007
Crimen y castigo (fragmento)

" A la ma?ana siguiente se despert? tarde, tras un sue?o agitado que no lo hab?a descansado. Se levant? bilioso, irritado, de mal humor, y consider? su habitaci?n con odio. Era una jaula min?scula, de no m?s de seis pies de largo, y ten?a un aspecto miserable con su papel amarillento y lleno de polvo colgando en jirones de las paredes.
(...)
Le di? el golpe precisamente en la mollera, a lo que contribuy? la baja estatura de la v?ctima. Enseguida, le hiri? por segunda y por tercera vez, siempre con el rev?s del hacha y siempre en la mollera. La sangre brot? cual una copa volcada, y el cuerpo se desplom? hacia delante en el suelo. El se ech? atr?s para facilitar la ca?da y se inclin? sobre su rostro: estaba muerta. Las pupilas de los ojos, dilatadas, parec?an querer sal?rsele de sus ?rbitas; la frente y la cara muequeaban en las convulsiones de la agon?a.
(...)
?Donde he le?do -pens? Rask?lnikov prosiguiendo su camino-, d?nde he le?do lo que dec?a o pensaba un condenado a muerte una hora antes de que lo ejecutaran? Que si debiera vivir en alg?n sitio elevado, encima de una roca, en una superficie tan peque?a que s?lo ofreciera espacio para colocar los pies, y en torno se abrieran el abismo, el oc?ano, tinieblas eternas, eterna soledad y tormenta; si debiera permanecer en el espacio de una vara durante toda la vida, mil a?os, una eternidad, preferir?a vivir as? que morir. ?Vivir, como quiera que fuese, pero vivir! "






Fedor Dostoievski
El idiota (fragmento)

" Un hombre que es asesinado por unos bandidos de noche, en un bosque, o algo por el estilo, tiene hasta el ?ltimo momento la esperanza de salvarse. Ha habido casos en que un hombre a quien le han cortado el cuello tiene esperanza todav?a, o sale corriendo, o pide que se apiaden de ?l. Pero en este otro caso, por el contrario, esa ?ltima esperanza, que permite que la muerte sea diez veces menos penosa, es eliminada con toda certeza: la sentencia est? ah?, y la horrible tortura est? en que sabes con certeza que no te escapar?s, y no hay en este mundo tortura m?s grande que ?sa. Lleve a un soldado a una batalla, p?ngale delante de un ca??n y dispare, y ?l seguir? teniendo esperanza; pero si a ese mismo soldado se le lee una sentencia de muerte cierta, se volver? loco o romper? a llorar. ?Qui?n dice que la naturaleza humana puede soportar esto sin perder la raz?n? ?A qu? viene tama?a afrenta, cruel, obscena, innecesaria e in?til?
(...)
El hombre del que hablo fue conducido un d?a al cadalso con otros condenados, y le leyeron la sentencia que le condenaba a ser fusilado por crimen pol?tico. Veinte minutos m?s tarde se le notific? el indulto y la conmutaci?n de su pena. Los tres primeros fueron conducidos y atados a los postes; sab?a de antemano en lo que pensar?a: toda su ansia era imaginarse, con la mayor rapidez y claridad posibles, como ser?a aquello: en aquel instante viv?a y exist?a; en tres minutos qu? cosa suceder?a alguien o algo distinto. Pero confesaba que nada le fue m?s penoso que este pensamiento: -Si no muriese. Si me devolviesen la vida. ?Qu? eternidad se abrir?a ante m?! Transformar?a cada minuto en un siglo de vida; no despreciar?a ni un solo instante y llevar?a cuenta de todos los minutos para no malgastarlos.- "

Fedor Dostoievski
El idiota (fragmento)

" Un hombre que es asesinado por unos bandidos de noche, en un bosque, o algo por el estilo, tiene hasta el ?ltimo momento la esperanza de salvarse. Ha habido casos en que un hombre a quien le han cortado el cuello tiene esperanza todav?a, o sale corriendo, o pide que se apiaden de ?l. Pero en este otro caso, por el contrario, esa ?ltima esperanza, que permite que la muerte sea diez veces menos penosa, es eliminada con toda certeza: la sentencia est? ah?, y la horrible tortura est? en que sabes con certeza que no te escapar?s, y no hay en este mundo tortura m?s grande que ?sa. Lleve a un soldado a una batalla, p?ngale delante de un ca??n y dispare, y ?l seguir? teniendo esperanza; pero si a ese mismo soldado se le lee una sentencia de muerte cierta, se volver? loco o romper? a llorar. ?Qui?n dice que la naturaleza humana puede soportar esto sin perder la raz?n? ?A qu? viene tama?a afrenta, cruel, obscena, innecesaria e in?til?
(...)
El hombre del que hablo fue conducido un d?a al cadalso con otros condenados, y le leyeron la sentencia que le condenaba a ser fusilado por crimen pol?tico. Veinte minutos m?s tarde se le notific? el indulto y la conmutaci?n de su pena. Los tres primeros fueron conducidos y atados a los postes; sab?a de antemano en lo que pensar?a: toda su ansia era imaginarse, con la mayor rapidez y claridad posibles, como ser?a aquello: en aquel instante viv?a y exist?a; en tres minutos qu? cosa suceder?a alguien o algo distinto. Pero confesaba que nada le fue m?s penoso que este pensamiento: -Si no muriese. Si me devolviesen la vida. ?Qu? eternidad se abrir?a ante m?! Transformar?a cada minuto en un siglo de vida; no despreciar?a ni un solo instante y llevar?a cuenta de todos los minutos para no malgastarlos.- "



Fedor Dostoievski
El idiota (fragmento)

" Un hombre que es asesinado por unos bandidos de noche, en un bosque, o algo por el estilo, tiene hasta el ?ltimo momento la esperanza de salvarse. Ha habido casos en que un hombre a quien le han cortado el cuello tiene esperanza todav?a, o sale corriendo, o pide que se apiaden de ?l. Pero en este otro caso, por el contrario, esa ?ltima esperanza, que permite que la muerte sea diez veces menos penosa, es eliminada con toda certeza: la sentencia est? ah?, y la horrible tortura est? en que sabes con certeza que no te escapar?s, y no hay en este mundo tortura m?s grande que ?sa. Lleve a un soldado a una batalla, p?ngale delante de un ca??n y dispare, y ?l seguir? teniendo esperanza; pero si a ese mismo soldado se le lee una sentencia de muerte cierta, se volver? loco o romper? a llorar. ?Qui?n dice que la naturaleza humana puede soportar esto sin perder la raz?n? ?A qu? viene tama?a afrenta, cruel, obscena, innecesaria e in?til?
(...)
El hombre del que hablo fue conducido un d?a al cadalso con otros condenados, y le leyeron la sentencia que le condenaba a ser fusilado por crimen pol?tico. Veinte minutos m?s tarde se le notific? el indulto y la conmutaci?n de su pena. Los tres primeros fueron conducidos y atados a los postes; sab?a de antemano en lo que pensar?a: toda su ansia era imaginarse, con la mayor rapidez y claridad posibles, como ser?a aquello: en aquel instante viv?a y exist?a; en tres minutos qu? cosa suceder?a alguien o algo distinto. Pero confesaba que nada le fue m?s penoso que este pensamiento: -Si no muriese. Si me devolviesen la vida. ?Qu? eternidad se abrir?a ante m?! Transformar?a cada minuto en un siglo de vida; no despreciar?a ni un solo instante y llevar?a cuenta de todos los minutos para no malgastarlos.- "


El idiota (fragmento)

" Un hombre que es asesinado por unos bandidos de noche, en un bosque, o algo por el estilo, tiene hasta el ?ltimo momento la esperanza de salvarse. Ha habido casos en que un hombre a quien le han cortado el cuello tiene esperanza todav?a, o sale corriendo, o pide que se apiaden de ?l. Pero en este otro caso, por el contrario, esa ?ltima esperanza, que permite que la muerte sea diez veces menos penosa, es eliminada con toda certeza: la sentencia est? ah?, y la horrible tortura est? en que sabes con certeza que no te escapar?s, y no hay en este mundo tortura m?s grande que ?sa. Lleve a un soldado a una batalla, p?ngale delante de un ca??n y dispare, y ?l seguir? teniendo esperanza; pero si a ese mismo soldado se le lee una sentencia de muerte cierta, se volver? loco o romper? a llorar. ?Qui?n dice que la naturaleza humana puede soportar esto sin perder la raz?n? ?A qu? viene tama?a afrenta, cruel, obscena, innecesaria e in?til?
(...)
El hombre del que hablo fue conducido un d?a al cadalso con otros condenados, y le leyeron la sentencia que le condenaba a ser fusilado por crimen pol?tico. Veinte minutos m?s tarde se le notific? el indulto y la conmutaci?n de su pena. Los tres primeros fueron conducidos y atados a los postes; sab?a de antemano en lo que pensar?a: toda su ansia era imaginarse, con la mayor rapidez y claridad posibles, como ser?a aquello: en aquel instante viv?a y exist?a; en tres minutos qu? cosa suceder?a alguien o algo distinto. Pero confesaba que nada le fue m?s penoso que este pensamiento: -Si no muriese. Si me devolviesen la vida. ?Qu? eternidad se abrir?a ante m?! Transformar?a cada minuto en un siglo de vida; no despreciar?a ni un solo instante y llevar?a cuenta de todos los minutos para no malgastarlos.- "

Tags: el idiota, crimen y castigo, fedor dostoievski, rusia, el jugador

Comentarios