PERO ESCONDIDAS Y CON EL POETA LIBRE RAÚL RIVERO RECORDANDO
«Acaban de avisarme que he muerto/
lo anunció entre líneas la prensa oficial».
Corría el año1991, cuando10 periodistas temerarios reenviaron al Dicta-Castro (Fidelito para su colega Gabriel G. Marquéz) una carta firmada contra la intolerancia que se hace a diario en la Isla de Martí.
El sello de los 10 Firmadores Intrépidos no era seguro para sus vidas sino todo lo contrario, en cada uno había una sangre desatada ante la injusticia de la palabra revolución, siempre en boca del Burgués de Cuna y Emperador de la respiración en contra de los pulmones, que son capaces de esnifar los espíritus voladores de las personas libres. Los 10 Seres Humanos acabaron condenados a 28 años de prisión por esas veinte palabras contra la historia fabricada desde la tiranosauria autárquica de un régimen que no se acaba.
Antes de conocer la cárcel "el periodista indeseable"
sobrevivía en el barrio del Vedado.
Este lugar lo guardo como un privilegio en mi memoria: a la gente amable de Centro Habana que me miraba sin abrir la boca ni pedir nada.Recuerdo las charlas paseadas con el Doctor ,y las cenas en casa de su prima con el coronel retirado, y la joven bailarina inteligente que es su hija, en la isla que no existe sin la presencia nada silenciosa del fotógrafo E. y su vista desaparecida.
Antes de llegar a Cuba, Raúl Rivero era solo un nombre de poeta sin poemas en mi lengua. Eliseo Diego sobresalía con sus inútiles herramientas que yo utilizaba porque Pavel Cruscó fue mi compañero.
En el Vedado, ayer hubo fiesta .Él guaro se paladeaba en las viejas cantinas abiertas y sin dólares que correr a falsificar para turistear
Los vecinos recordaban la mañana en que fue detenido el hombre que escribió la nieve vencida.A golpe de arroz, sonrisas y café, en los muy antiguos soportales del Vedado, se alegran las calles en la anochecida silenciosa, cuando los vigilantes son pocos, y desganados, y se arriman queriéndolo o sin darse cuenta, a la alegría que poco a poco se abre en aquella isla, que antes era de Martí, luego de fidelito y ahora otra vez de las voces encontradas en Raúl. ¡Salud Maestro, por su premio ORTEGUIANO!
¡LOS CUBANOS AUN CON INTERNET SECUESTRADO LE ESTAMOS AGRADECIDOS Y USTED LO SABE.!
Antes de conocer la fría muralla adentro de los ojos, el preso se encontró con las mil muertes de Virgilio Piñera, y se dijo: «Acaban de avisarme que he muerto/ Lo anunció entre líneas la prensa oficial».
Madrid a 26-Abril-20007
CHEMA RUBIO V.
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