miércoles, 31 de octubre de 2007
Mariluz Suárez Herrera




FECHA DE NACIMIENTO: 29 de abril de 1948
LUGAR DE NACIMIENTO: México D. F.

ESCOLARIDAD:

1955-1960 Instrucción Primaria Colegio Guadalupe

1961-1966 High-School Colegio Guadalupe

1967 - Instituto Mexicano Norteamericano de Relaciones Culturales A. C.

1967-1969 Instituto de Intérpretes y Traductores

1974-1979 Instituto Anglomexicano de Cultura A. C.

1978-1979 Proficiency Course in the Teaching of English as a Foreign Language

1970-1994 Alianza Francesa de México

1987-1990 Literatura Novohispánica Profa. Margarita Peña

1989-2000 Instituto Italiano de Cultura, D. F.
1992 Istituto Italiano, Roma, Italia

1992 Torre di Babele, Roma, Italia

1991-1992 Teatro Contemporáneo Profa. Margarita Peña

1992-1994 Primer Curso de Historia de México Prof. Gustavo Peña CEPE

1993-1995 Curso Básico de Náhuatl Prof. Ricardo Méndez

1994 Certificazione della Conoscenza della Lingua Italiana. Istituto Italiano Di Cultura Citta del Messico

1995-1996 Diplomado Creación Literaria Escuela de Escritores SOGEM

1995-2005 Seminario de Cultura Náhuatl Prof. Miguel León Portilla Instituto Investigaciones Históricas UNAM

1995-1998 Traducción de la Lengua Náhuatl

2000-2005 Prof. Leopoldo Valinas Instituto Investigaciones Antropológicas UNAM

1994-2002 Segundo Curso de Historia de México Prof. Raúl Toledo CEPE

1994-1998 Literatura Moderna Universal Prof. Germán Dehesa
1997 Literatura Italiana Contemporánea Instituto Italiano Italo Calvino

1997-2003 Traducción Francés Español Profa. Thérèse Foucaud
1997-1998 Curso Oral de Náhuatl

2000-2004 Prof. Leopoldo Valinas Instituto de Investigaciones Antropológicas UNAM

1997 Diplomado en Gerontología

1998 Taller Dramaturgia Profa. Susana Robles

1998-2003 Taller Dramaturgia Y Análisis de Textos Maestro Hugo Argüelles, CNA

1998-1999 Letteratura Italiana Istituto Italiano di Cultura Professoressa Marta Cecci México D. F.

1998 Curso Traducción Portugués-Español CELE UNAM
1999-2001 Curso de Portugués CELE UNAM

1999-2001 Poesia Italiana del Novecento Prof. Stefano Strazzabosco

2001-2002 Curso Conversación Portugués CELE,UNAM

2002-2003 Seminario La Construcción de una Visión del Mundo Dr. Alfredo López Austin, UNAM

2002-2005 Enfoque filosófico dentro de la Literatura contemporánea Prof.Eduardo Rodríguez

CERTIFICADOS:

28 de junio, 1966 High School Diploma

21 de abril, 1967 Three-Year Course in the English Language Instituto Mexicano Norteamericano de Relaciones Culturales, A. C.

Diciembre 1977 First Certificate in English University of Cambridge

27 de junio, 1979 Proficiency in the Teaching of Englixh as a Foreign Language. Instituto AngloMexicano de Cultura, A. C.

Diciembre, 1981 Certificate of Proficiency in English, University of Cambridge

21 de marzo, 1977 Diplôme de Langue Française. Ecole Internationale de Langue et de Civilization Française.

30 de junio, 1978 Diplôme Superieur d'Etudes Francaises Modernes. Ecole Internationale de Langue et de Civilization Francaise.

Abril 1991 Attestato di Corsi elementari di Lingua Italiana.

Abril 1992 Attestato di Corsi intermedi di Lingua Italiana.

25 de septiembre, 1992 Corso intensivo di Lingua Italiana. Istituto Italiano, Roma, Italia

9 de octubre, 1992 Corso di Lingua e Cultura Italina Torre di Babele, Roma, Italia

Julio, 1993 Attestato di Corsi superiori di Lingua Italiana

19,20,21 marzo 1994 Certificato della Conoscenza della Lingua Italiana Universitá per Stranieri di Perugia

25 de noviembre , 1996 Certificado en Creación Literaria. SOGEM

5 de diciembre de 1997 Certificado de Gerontología

1998 Certificado Comprensión de Lectura y Traducción Portugués-Español CELE UNAM

1998-2000 Poesia Italiana del Novecento, Constancia Prot. N.32

Diciembre 2000 Diploma Taller de Dramaturgia Y Análisis de Textos CNA Prof. Hugo Argüelles

Octubre 2001 Certificado Lengua Portuguesa CELE, UNAM

1997-1999 Imparte y Coordina Taller Libre de Poesía Centro de Desarrollo y Comunicación.

Del año 1997 al año 2004 imparte y coordina taller libre de poesía con el maestro Saúl Ibargoyen.

Del año 1995 a la fecha traducción de diversos textos de las lenguas: inglesa, francesa, italiana y portuguesa al idioma español, para elaborar trabajos de investigación del Maestro Héctor Zamitiz, investigador del área de ciencia política de la Facultad de ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.

Octubre 2001 - Conferencias y talleres en torno al Teatro Mexicano, impartidos en la Universidad de Panamá en el marco del LIX Concurso Literario Ricardo Miró. Ciudad de Panamá.

13 de octubre de 2001 Lectura Dramatiza Animales de hermosa piel de Mariluz Suárez. Actuacilón de Mario Zaragoza y Nayelli Pellicer. Tianguis del Chopo.

11 de marzo de 2002 Represetnación de Las Diosas Blancas III Premio Elena Garro de lectura Dramatizada. Teatro

16 de mayo de 2002 Conferencia "Mujer de esta Tierra". Colegio de Bachilleres Plantel 13 "Xochimilco-Tepepan" D.F.

Desde junio de 2002 imparte el taller de narrativa "Quiero contarte algo..."

Julio de 2002 Conferencias en torno al Teatro Mexicano, impartidas en Costa Rica en el marco del I Festival Internacional de Poesía.

28 de septiembre de 2002 Conferencia "Poeta de esta Tierra" vida y obra del poeta José Constantino Suárez Plantel Culhuacán, Bachilleres

8 de octubre de 2002 Presentación libro Ventanas adentro de Isabel Zapata, editorial Urdimbre

Octubre de 2002. Presentación del libro La Realidad Huandíi de Pier-Paolo Pasolini. Traduccilón español Zapoteco. Versión al español de Mariluz Suárez. San Juan del Río, Querétaro.

Octubre de 2002 Taller de Teatro Mexicano Universidad de Ciudad Juárez, Chih.

Marzo de 2003 Jurado representante de México en el Concurso de Cuento JUAN CARLOS ONETTI 2003, convocado por Ediciones El Hacha y Grupo Editor Caracol al Galope

Octubre de 2002 Presentación de la traducción del libro "La Realidad-Huandíi de Pier Paolo Pasolini. Dirección de Desarrollo Cultural del H. Auntamiento de San Juan del río, Querétaro.

Febrero de 2003 Becaria del PROGRAMA DE FOMENTO A LA TRADUCCIÓN LITERARIA 2002 Dos obras de Alejandro Dumas Padre Francés-Español

Junio 2, 3, 4 de 2003 Curso de Teatro Mexicano en la Universidad de Tijuana CUT

Junio 28, 29 de 2003 Curso de Teatro Mexicano en la Universidad Tecnológica de El Salvador, San Salvador.

Agosto 2-8 de 2003 Taller/Curso de Teatro Mexicano dentro del marco del FESTIVAL DE TEATRO NUEVO LEON 2003.

28 de octubre de 2003 Conferencia "Recorrido por el Teatro Mexicano" plantel Iztapalapa, Bachilleres

12 de noviembre de 2003 Conferencia "La mujer: estigma cultural en Escarabajos de Hugo Argüelles" Casa de la Cultura Reyes Heroles, Coyoacán.

29 de marzo de 2004 Monólogo Casting Metafísico de Mariluz Suárez con la actriz Rosa Helena Ríos plantel Tlahuac, Bachilleres

1 a 5 de marzo de 2004 Taller de Poesía y Conferencia sobre Teatro Mexicano. Centro de Formación Literaria Onelio J. Carsoso. La Habana, Cuba.

30 de abril de 2004 Conferencia Presencia de la cultura náhuatl en la obra del pinto Efraín Moya Universidad Obrera de México "Vicente Lombardo Toledano"

13 de mayo de 2004 Taller Teatro, Universidad Nacional de San Salvador, El Salvador

7 de junio de 2004. Presentación del libro y representación Teatral. A dos voces. Centro Cultural Helénico, D. F. Actuación de Rosa Helena Ríos con el monólogo Castilng metafísico de Mariluz Suárez.

8 de julio de 2004 Representación teatral y Presentación del libro A dos voces de Mariluz Suárez. Casa de la Cultura Oaxaqueña, Cd. De Oaxaca. Actuación de Rosa Helena Ríos.

7 a 10 de septiembre de 2004 Taller Teatro, Universidad Nicolaita, Morelia, Mich.

27 de octubre de 2004. A dos Voces. Representación teatral con el actor Luis Manuel García en el marco del 4º Coloquio de Ecología, Medio Ambiente y Sustentabilidad. Universidad La Salle, Ciudad de México

7 a 10 de octubre de 2004 VI Coloquio sobre Teatro e Historia, Universidad de Perpignan, Francia. Conferencia Águila Real y El gran Inquisidor

12 de noviembre de 2004. A dos voces Conferencia y representación teatral, Mariluz Suárez y Luis Manuel García Plantel 2 "Cien Metros" Colegio de Bachilleres.

23 de noviembre de 2004. Presentación de la antología de cuentos Catorce nada más, Casa del Poeta Ramón López Velarde.

3 de febrero de 2005. Conferencia sobre Teatro Mexicano. Granada, Nicaragua.

18,19 de febrero de 2005. Conferencias sobre Teatro Mexicano. Casa de la Cultura José Grooztiza, Villahermosa, Tab.

17 de marzo de 2005. Conferencia Quiero contarte algo,.. sobre la elaboración de un cuento y presentación del libro de cuentos Catorce nada más. Plantel Milpa Alta, Colegio de Bachilleres.

24 de abril de 2005. Conferencia Teatro Mexicano y presentación de la obra "Casting Metafísico" por el actor Luis Manuel García. Tulancingo Hgo. Presentación Libro Enrique III y La Torre de Nesle de Alejandor Dumas (padre) traducción de Mariluz Suárez:

Jueves 2 de junio de 2005 Casa del Poeta

Sábado 25 de junio de 2005 Librería/Cafetería La Pausa

Martes 19 de julio de 2005 Capilla Alfonsina

Miércoles 17 de agosto de 2005 Centro Médico Nacional Siglo XXI

25 de agosto de 2005 Plantel 15 "Contreras" Colegio de Bachilleres

13 de septiembre de 2005. Feria Internacional del Libro Universitario. Xalapa, Ver.

Jueves 13 de octubre de 2005 Feria del Libro de ciudad de México

Jueves 15 de diciembre de 2005. Biblioteca Nacional. Montevideo, Uruguay

22 de septiembre de 2005 Conferencia sobre Teatro Mexicano Universidad de Ulsan, Corea del Sur

Domingo 9 de octubre de 2005 Presentación del libro Pandora corre el telón: Antología de teatro para adolescentes.

Martes 22 de noviembre de 2005. Facultad de Filosofía y Letras, UNAM

Noviembre de 2005 Taller "como escribir un texto teatral" Casa de la Cultura, Oaxaca Oax.

IDIOMAS:

Inglés Lee, escribe, habla, traduce

Francés Lee, escribe, habla, traduce

Italiano Lee, escribe, habla, traduce

Náhuatl Lee, escribe, habla, traduce, estudia

Portugués Lee, escribe, habla, traduce

OBRAS:

Cuentos, crónicas, artículos, Ensayo y teatro en las revistas y publicaciones colectivas:
Tinta Seca "Poesía de Eslovenia"
"Poesía en lengua náhuatl"
"Ocho poetas de Guatemala"
"Necia espera"
CuévanoZonAlta "Ocho lunes en julio"
Kalathos
El Entrevero
Gerontología 2000
El Artefacto Literario
Arteletra
Revista de Humanidades de la UNAM

OBRA DE TEATRO TRADUCIDA:

Dora: Un Caso de Histeria Inglés-Español
Autor: Kim Morrisey

La torre de Nesle Francés- Español
Alejandro Dumas (padre)

Enrique III y su corte Francés - Español
Alejandro Dumas (padre)

TEATRO PROPIO:

AUSENCIA INMORTAL (Registro SOGEM)
AS DE OROS (Registro SOGEM)
UN DÍA MÁS (Registro SOGEM)
SEIS TEXTOS BREVES (Registro SOGEM)
LAS DIOSAS BLANCAS (Registro SOGEM), Finalista III Concurso "Elena Garro" de Lectura Dramatizada, 2002.
LA ÚLTIMA FONDA (Registro SOGEM)
ANIMALES DE HERMOSA PIEL (Registro SOGEM)
CASTING METAFÍSICO (Registro SOGEM)
RITUALES DE PASO TRUNCO (Registro en trámite)
INVITACIÓN AL PARAÍSO (Registro SOGEM)
CORDERO Y MUSAKA (Registro en trámite)
LOS GATOS MIOPES (Registro en trámite)
ARCÁNGELES, LOS TRES (Registro en trámite)
PULSILÓN INEVITABLE (Registro en trámite
ENVENENADOS CON LA MUERTE (Registro en trámite)
REFUGIO SOLIDARIO (Registro SOGEM)
TAZÓN DE CALDO
ACRACIA (Registro en trámite)

SELECCIÓN, PRESENTACIÓN Y PUBLICACIÓN:

Poemario Memoria del Tío De José Constantino Suárez Vol. III, Colección José Antonio Alcaraz 1996

Poemario Oaxaca, Tierra Gentil De José Constantino Suárez Ediciones El Aeroplano 1999

Ensayos Gerontología 2000 Editorial Praxis Diversos autores, incluida Mariluz Suárez 1998

La Realidad-Huandíi de Pier Paolo Pasolini Edición bilingüe español-zapoteco
Versión al español: Mariluz Suárez Herrera
Editorial Praxis, 2002

Poesía y Computadora
Los riesgos del Texto virtual: e-literatura y escritura en la pantalla de Hugues Marchal
Traducción a español: Mariluz Suárez Herrera
Editorial Praxis, 2002 pp.95-103

A Dos Voces
Cinco textos dramáticos, prólogo Aurora del Villar
Editorial Praxis, 2003

Catorce nada más, antología de cuentos
Generación XVII de SOGEM
Prólogo Gerardo De la Torre
Editorial Solar, 2004

Enrique III y su corte y La Torre de Nesle
Dos obras de Alejandro Dumas (padre)
Versión al español: Mariluz Suárez Herrera
Editorial Praxis, 2005

Pandora corre el telón
Antología de teatro para adolescentes,
selección de Maricela De la Torre
incluye: Refugio Solidario y Cordero y Musaka de Mariluz Suárez Herrera , Editorial Libros de Godot, colección El joven Godot, 2005
Línea Verde, antología de cuentos
EN PRENSA

Tags: Náhuatl, Kalathos, el entreverso, poesia eslovena, lee, traduce

Publicado por Chemarubiov @ 20:37  | Esqueleto Biografico
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martes, 30 de octubre de 2007
PALABRAS

Hoy he vuelto a sacar de entre mis libros
palabras que por viejas se desechan
palabras que se han ido con el tiempo
por estar ya caducas se desdeñan.
Hoy he vuelto a leer antiguos tomos
me seducen aún palabras bellas
que dejaron de usarse porque el tiempo
necesita en su boca frases nuevas,
palabras condenadas al olvido
y que algunos no saben lo que expresan
Hoy leo nuevamente viejos libros
por ver si resucito voces viejas
no vuelvan a quedarse arrinconadas
palabras que escribieron los poetas.

23-04-07







Te mueves con suavidad
como una sierpe, buscando
cariño por todo el mundo,
seduces a quién te observa,
te preguntas si algún día
tu margarita conteste
si tendrás el mismo amor
que derrochaste sin límites.
Quizás encuentres espacio
en algún sitio tranquilo
al final de la jornada
donde descansen tu huellas.
Pero yo ya no estaré..
quiero que cada mañana
sea fresca para mí
quiero llevar al olvido
éste amor resquebrajado
que destrozó los cimientos
de un sincero corazón.

20 de Octubre de 2006



.Y nos quedamos a oscuras,
pues se apagó la candela,
y se fundió la bombilla
y se terminó la vela.
.Y nos quedamos sin luz,
¡anda, que vaya faena!.




Poesía desnuda,
tiempos turbulentos,
se ha secado la tinta
y es para mí un consuelo
no mover las miserias
permanecer en silencio.

8 de Noviembre de 2006




CONSUELO MENENDEZ

Tags: circulo de bellas artes, villalba, berrendero, consuelo, aula nueva

Publicado por Chemarubiov @ 21:26  | POESIA - CBA
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¿Me preguntas por qué compro arroz y flores? Compro arroz para vivir y flores para tener algo por lo que vivir.

................. Confucio....................


Intento escribir pero es muy pronto, lo vivido y aprendido no se ha digerido, al menos no tanto como para escribir, de hecho, continúo viviéndolo. Es medianoche y desde el piso 62, de hotel que mejor nombre no podía tener El Esplendor (Splendor), frente a un ventanal que da una vista impresionante de la ciudad puerto, la segunda más importante de Taiwan, Kaoshing, vivo el esplendor de las luces artificiales de Taiwan, las otras, las luces del corazón, las he estado viviendo a diario por la hospitalidad de los taiwaneses, especialmente de Silvia, Vito, Luisa, Gervasio, y otros encargados de recibirnos. Desde aquí, luego de dar esta noche un recorrido por El río del Amor (así se llama), me pregunto: ¿por qué en el mundo existe tanto desamor, siendo esta palabra más larga y nociva que la palabra amor? Pienso esto porque aquí me he enterado de que desde unos cuantos kilómetros de distancia, mil misiles señalan a esta isla, la señalan como dedos acusadores, por el hecho muy humano, humano avanzado, de querer ser y ser. Desde mis ojos occidentales, más bien latinoamericanos porque la palabra ‘occidente’ ha sido secuestrada por los países ricos, no puedo diferenciar física ni lingüísticamente un taiwanés de un chino. Y cuando lo intento, cuando medito sobre esto, lo único que se me ocurre es la diferencia geográfica: unos viven en tierra firme y los otros en una isla. ¿Sería capaz Caín de tropezar con la misma quijada de burro y rematar al hermano? Sí, sí sería, el ser humano, desafortunadamente, así es. Y aunque conocemos de sobra la puntería de David con la que horizontalizó a Golliat, lo mejor sería que en esta reescritura de la historia predominara la convivencia pacífica y soberana de David y Golliat (dicho en riguroso orden alfabético). Mi preocupación va más allá, porque si esta gente de historia y cultura milenaria y con gran desarrollo económico y tecnológico debe de vivir diariamente la tensión de que los separe, divida, y los pueda llevar a extremos de odio que desembocan en el fratricidio diferencias que ante los ojos divinos pueden no ser sino pequeñas, ¿qué puede pasar con países más jóvenes y por tanto con menos sabiduría como los nuestros? Y entonces uno piensa que estas diferencias son como las de marido y mujer, en las que meterse es salir dañado y enemigo de la pareja ya reconciliada. Pero no, el mundo no debe ver esto así, indiferente, y debería de tomar partido, por supuesto, siempre y cuando sea en beneficio de la paz, de la convivencia humanista, del derecho a elegir el modo en que se quiera vivir. Ahora que estoy en Taiwan, que conozco de cerca su realidad, su milagro, el conocido Milagro de Taiwan, creo que hizo muy bien el presidente hondureño Manuel Zelaya Rosales, dignamente tomó partido en algo en que los seres humanos de este planeta no podemos hacernos los ciegos y es para reflexionar, el presidente hondureño respaldó sin metáforas el derecho urgente y soberano de Taiwan a ser miembro pleno ante las Naciones Unidas. Entonces recuerdo a países con menos habitantes que Taiwan, con economías caóticas, con poblada corrupción, con diferencias abismales entre los pocos que tienen y la mayoría que no, que si bien es cierto quizá están emprendiendo luchas contra esos males, no obstante tienen su asiento, de voz y voto, en las Naciones Unidas, entonces, ¿por qué no debería tenerlo un país como Taiwan que ha mostrado y demostrado (al mundo) su autosuficiencia como nación soberana, tanta que esa soberanía económica, cultural y solidaria da para apoyar a otros que en realidad lo necesitan en tantas partes del mundo? Pienso y digo, aunque algunos se alarmen, de que Taiwan es el ejemplo de una revolución comunista sin comunismo, si simplificamos la palabra comunista a comunidad, a vivir en el bien o bienestar común. En el sentido de que la utopía comunista, al menos la marxista-leninista, que es la que más conozco, era consolidarse como países o sistema en el que el nivel de vida de su pueblo tuviese dignidad, la corrupción aniquilada, y como dice la cita del grande Confucio que encabeza este artículo, el pueblo tuviese arroz, en este caso sinónimo de pan, y flores para justificar su razón de vivir. Un pueblo sin pensamiento, sin creatividad, sin arte, es un pueblo fantasma. Pero fantasma en la versión más mala de películas de terror de Hollywood. Y Taiwan sin banderas estrictamente partidistas, ideológicamente hablando, ha hecho de lo que para otros sólo fue utopía, una realidad latente, palpable, digna de imitación, claro, previo estudio. Si los latinos, siendo de apellidos similares, comidas, costumbres, éxitos y subdesarrollo, tenemos más de una veintena de países y no la pasamos tan mal, ¿por qué no puede Taiwan ser la otra patria de esos 23 millones de ellos, de chinos, que decidieron siendo chinos también hacer su otra patria Taiwan y ser amigos todos de todos y saludarnos a diario en las Naciones Unidas? Confieso, como el poeta Pablo Neruda, que es mi primera vez en Asia y que la he vivido muy bien, especialmente de encontrarme, sin saber que esto sucedería, con compatriotas que con sus intervenciones, manera de ser, humildad y simpatía, enarbolan, a nivel de rascacielos, la bandera catracha, y estoy refiriéndome al diputado del pueblo Emilio Cabrera y al regidor de la municipalidad sampedrana Enrique Sabillón. De verdad, yo tenía miedo de no terminar este artículo, uno nunca sabe, incluso, ahora que ya lo terminé, ¡temo de pronto ver un misil atravesando esta ventana y arruinándole a usted la oportunidad de leerme! Pero si se logra ese otro milagro de verlo en letra impresa sólo me restaría decirle a los colegas mexicanos que, al igual que yo, los tensionó esa noticia de los misiles demasiado cerca

ROBERTO QUESADA:Es autor, entre otras, de las novelas Big Banana (Seix Barral), Nunca entres por Miami (Mondadori) y Consejero de la Misión de Honduras ante las Naciones Unidas.

Tags: Seix Barral, ROBERT0 QUESADA, catracho, mondadori, Big Banana, centroamerica

Publicado por Chemarubiov @ 21:10
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Elena Gonzalez García



Hace no sé cuantos años que nace en Madrid y no quiere irse de su Raiz Castiza.

Madrid son dos silabas de luz que baja por su frente y expanden cada uno de sus ojos.



Ha participado en varios actos en el instituto egipcio de estudios islámicos, así como en recitales de poesía en la Mezquita de Madrid , en el Centro Cultural Islámico de Fuengirola. Y en la Universidad Internacional Islámica Averroes de Al-Andalus (Córdoba).



La presentación de su primer libro fue en Melilla, en el Casino Militar, organizado por la Asociación Socio Cultural "Al Andalus", con la colaboración de la Consejería de Cultura, del Ayuntamiento de Melilla, celebrando unas jornadas Hispano-Árabes de confraternización, y con danza árabe en Batres (Madrid) También repitió lectura en la Casa Regional de Castilla-La Mancha ( Madrid).



Estuvo en un Acto Monográfico con entrevista y recital de poesía en tv2 en el programa "Tiempos de Creer" con su director Mohamed Chakor, escritor hispanista y poeta y en la TV Regional de Melilla.



Entrevista en la radio de Córdoba, onda cero, programa protagonistas e igualmente en radio España de Madrid. En el programa Café de Colombia y en Cadena Ser Melillense con recital. en la Asociación Hispano-Indu de España.



Ha aparecido en la prensa El Telegrama de Melilla y en La Espiral de las Artes.

Publicó durante un año poemas en la revista Critica de Arte.



En junio 2003 con motivo del homenaje a José Martí, participa en un recital junto a varios poetas, de habla hispana, organizado por la Asociación Alianza Hispánica en la Embajada de Cuba.



En el año 2002 se incorpora al grupo poético del Aula de Encuentros del Circulo de Bellas Artes, colaborando en sus recitales y participa con regularidad en Radio Circulo.



Ha publicado tres libros, "Reencuentro Andalusi", " Retazos de mi Ser" y "Latidos".



Mientras Elena Gonzalez García prepara su cuarto libro, aún sin título, sigue colaborando con las organizaciones que tienen la palabra Cultura como alimento imprescindible de la vida abierta siempre buscando su canto insobornable..



Chema Rubio V.

Tags: RAIZ CASTIZA, al andalus, circulo de bellas artes, arabe, batres, UNIVERSIDAD

Publicado por Chemarubiov @ 21:00  | POESIA - CBA
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lunes, 29 de octubre de 2007
¡ ESTE ESE EL ABUELO DE AZNAR !

No puede ser ¿Estás seguro?´
Si, espero que escriba mejor que su nieto.

Una hora después, y 96 páginas leidas primero con rapidez, y luego a saltos ...Una vez que me encuentro a solas, y como si estuviese con Enrique ( un cubano culto que entiende de letras y política) hablando en la libreria de San Gines ;

me digo :
Manuel Aznar escribe con la misma sustancia sin sal ni pimienta que su nieto Jose Mari habla Ingles en George Town.

Este texto versa sobre la biogrfía que se hizo de Francisco Franco por parte de quien fuera ministro del DictaFranco.



CHEMA RUBIO V.

Tags: George Town, mauel aznar, francisco franco, jose maria aznar, madrid

Publicado por Chemarubiov @ 18:38  | RELATO .
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domingo, 28 de octubre de 2007
más allá del surrealismo de breton

con el falo de peret en la mano

más allá de la esquizofrenia de frida kahlo


con un latido decorado de esperma marca victor brauner

mas alla de todos los amantes y de todas las pinturas

espera

el vampiro

y las manos cansadas de Remedios Varo

Tags: zoe valdes, joaquin peret, gerona, mexico, frida kahlo

Publicado por Chemarubiov @ 13:26  | POESIA
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viernes, 26 de octubre de 2007
HE PERDIDO EL MAPA…


He perdido el mapa de tu cuerpo
y cabalgo a lomos de una noche
incierta, oscura muy oscura
con la tremenda inseguridad
de no poder frenar las bridas al alba.

He perdido el mapa de tu cuerpo
el llanto se vuelve melancolía
junto a una mar perezosa y cálida,
espejo de un cielo vigilante,
ballet de estrellas y blanca luna.

Ese manantial de astros brillantes,
se cuela de rondón en mi mirada
creo ver el mapa de tu cuerpo
alzo mis manos por alcanzarlo
se disuelven como lluvia herida.



Consuelo Menéndez
21-11-05

Tags: circulo de bellas artes, aula, encuentros, rima, clasica

Publicado por Chemarubiov @ 20:56  | POESIA - CBA
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LAS PALABRAS QUE SOLLOZAN

El viento arrastra ilusiones
sin dejar huella.
La vida se me va
por el laberinto de las venas y
en el corredor de los años perdidos
el ayer rompe tinieblas con una vela
que a la muerte hiela.
Los secretos murmurados vuelan
por el cielo negro
y descienden al fondo de l mar,
donde reina el silencio verde.
Envuelta en las oscuras
sábanas de la noche,
entablo diálogos.
Buscar en el olvido las palabras
que sollozan en la memoria
y caen como lluvia.
Mis pasos me abrazan
y los besos se tornan de hielo.



SOFOCADA DE ARENA

Se me escapa entre los dedos
la madrugada.
Las arañas tejen encajes
en los techos,
paseando arrogantes los minutos.
Pego los trozos rotos del pasado
e invento recuerdos a medida.
Lo que no pongo en palabras,
sobre papel,
lo borra el tiempo.
Escribir a tientas desenredando
el ovillo de lana
y notar partículas de verdad,
pequeños cristales,
que caben en la palma de la mano
y tener el alma sofocada de arena,
cuya tristeza, es un desierto estéril.






LA BRUMA DEL SILENCIO

Te abrazo y capto un fondo
del fresco aroma de la mañana.
Ironía dulce
de una brisa repentina
con sabor a carmín,
que empalaga y advierte
que coleccionas sabores.
El ardor de tus ojos
y el sereno aliento de tus palabras,
me envuelve en salitre melancólico.
Los ruidos del amanecer
hacen huecos,
en la bruma del silencio.



ELENA GONZALEZ GARCIA

Tags: CIRCULO DE BELLAS ARTES, MADRID, elena, sin bandera

Publicado por Chemarubiov @ 20:44  | POESIA - CBA
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Arte poética 1
La diferencia
entre comediante y poeta
consiste en que
el segundo
no se inclina
para que le aplaudan

Arte poética 2
La poesía nace
por ejemplo
de la turbia sensación
en el bar
de una ciudad desconocida:
chupás anónimo
la salonera sonríe
va y viene
sirve
sonríe
gira con pasitos de salsa
se contonea
va
y
viene
gira
guiña un ojo
sonríe
nadie te conoce
y desconfiás de todos
danza y viene la salonera
arremangándose los codos
finalmente te aborda
acaso
por la posibilidad
de la propina
o porque intuye
que estás sólo
absolutamente sólo

Arte poética 3
Al amanecer
como siempre
sacamos las bolsas de basura

si no pasa el camión municipal
es como escribir poemas
y no publicarlos

o lo peor:
publicar
para que nadie los lea

Arte poética 4
En el festival de las artes
o en la feria del libro
el poeta expresa
que la poesía
es la cenicienta

nada menos cierto

la zapatilla se revende
de ciudad en ciudad
de puerto en puerto

vale justo sus palabras


Adriano Corrales (Costa Rica).

Tags: comediante, poeta, cenicienta, feria, libro, puerto

Publicado por Chemarubiov @ 20:35  | POESIA
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miércoles, 24 de octubre de 2007
Tegucigalpa,23 de octubre de 2007 Señores Reciban un cordial saludo a nombre de los periodistas y el personal de Radio Cadena Voces (RCV). Por este medio, la Gerencia, Dirección, periodistas y demás personal de Radio Cadena Voces le invita a una marcha por la paz para pedir que cese la violencia en nuestro país. La marcha también será pedir que se haga justicia contra los asesinos del humorista y periodista Carlos Salgado, el pasado 18 de octubre, y por los miles de casos similares que no han sido esclarecidos por las autoridades del país en los últimos dos años. Esperamos contar con ustedes este jueves, 25 de octubre, para exigir justicia por el asesinato de ambientalistas, campesinos, maestros, empresarios, hombres, mujeres y niños indefensos; abogados y representantes de otros sectores sociales que han sido asesinados y sus casos siguen en la impunidad. La marcha que organiza Radio Cadena Voces iniciará a las 10 de la mañana frente al edificio de la emisora, en el Bulevar Morazán, y concluirá frente a la Casa Presidencial con un plantón. Recomendamos que todos vistan camiseta blanca en señal de paz. Esperando contar con su apoyo, nos suscribimos. Atentamente, RADIO CADENA VOCESUniendo voces contra la violencia en Honduras Le agradezco mucho su colaboración, SaludosEdwin Alvarez

Tags: laluz, produce, dudas, a losasesinos

Publicado por Chemarubiov @ 18:21
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Busco poemas de javier palleras y no encuentro en la red.
Busco a javier y me doy de bruces contra el suelo, iba a decir.Pero no , me parece como sacado de una novela decimonónica .

Busco y busco y solo pienso en un prólogo que javier escribió para un libro de la poeta maria de los angeles ruano.

Pienso en los libros que tengo en algun lugar de casa, y pienso en traerlos al Ciber de la Mala Vida ,para transcribir lo que un día sintió el poeta más buscado por mis ojos anuales.

Y cuando se busca con una idea fija, el prólogo a una poeta "maldita" a una mujer automarginada social , y Premio Nacional de Literatura ( cuando quizas ya ni a ella le importaba) como digo , cuando se busca con locura se encuentra su pareja, y yo me encuentro con estas palabras de Aurelia Dobles ( me imagino que es una periodista nica , que escribe en Ancora.nacion.com)
.


La felicidad es hija bastarda de la locura, había leído un día antes el poeta guatemalteco Javier Palleras, en medio de la calle del mercado de Granada.Nicaragua.



Y entonces me quedo tan tranquilo de saber que javier palleras sigue volando en su cuerpo átlantico y su poema inacabado .




chema rubio.v.

Tags: poesia, angeles, ruano, guatemala, premio, nacional

Publicado por Chemarubiov @ 17:48
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martes, 23 de octubre de 2007
Si una vez funciona,
y la autodestrucción
es siempre;
contigo acaba es jamás .



Yo no soy nada más, que otro nadie que vive, y me nombra.
Yo no soy más que la carne avivada por tu alegre mirar.

Yo no soy más,

que tu espalda

tu nuca

voy detrás de ti como tu sombra,

soy el ojo que ve como avanzas,

pero me mantengo quieto.

Pegado a tu columna.

te siento y vibro.

Te enfermas y toso,

tomas una pastilla y me duermo.

yo no soy más,

que tu contra

tu envés

tu otro

tu igual

tu revés

tu yo.


No soy

la historia amorfa.

Soy tu pasado sin olvido.

La contraluz.

La resistencia a la muerte.
La vida La vida La vida.

Yo no soy nada más, que otro nadie que vive, y me nombra.
Yo no soy más que

tu noche

tu labio

tu alba

tu piel

tu certeza y la duda de tu deseo
también soy.

Yo no soy nada más que otro nadie, que vive y me nombra,
y contigo en el viaje,
se siente mi tú, acompañado como nunca. ´
Así mí yo me recuerda, sin la necesidad de nombrarme...Tú.



CHEMA RUBIO V.

Tags: AMOR, DESTRUCCION, nada, contigo, siempre

Publicado por Chemarubiov @ 18:00  | POESIA
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¡Qué pinta dos!

Ninguno ama a su patria porque es grande, sino porque es suya-- Mi artículo del lunes anterior publicado, como siempre, originalmente en Tiempo y en la publicación virtual Red de Desarrollo Sostenible, ha desatado, en esta segunda, tremenda polémica sobre la Patria, si querer o no a Honduras, de los diferentes colores en que se ve dependiendo de quién la vea, de los tonos que van desde oscuros pasando por grises y llegando a brillantes, en fin, ese es el dilema: ¿Tenemos o no Patria? Mi intención con mi artículo primero, sobre todo, era destacar la presencia de seis nuevos pintores hondureños que expusieron, no hace mucho, en Nueva York. Pero por esas cosas del escribir más con el cerebro y el corazón que con la yema de los dedos, sin que me pareciese nada extraño, quizá por la costumbre que tengo de hacerlo, exalté con optimismo el hecho de que en Honduras no todo es negativo y que tenemos muchas cosas de las que presumir y puede aspirarse a un mejor futuro para nuestra tierra. Insisto en que creo que los hondureños pintamos muy bien, que no es lo mismo que estemos pintados. Esto es ‘pinta dos’, o como diría un extranjerizado por allí: Pinta two, en otras palabras: la segunda parte del artículo del lunes anterior. Me tomo la licencia de citar los correos que creo apropiados ya que han sido enviados públicamente. Quien inició este debate, si así pudiese llamársele, fue César Indiano. Más allá de sus razones, que pueden ir desde un real desencanto con Honduras, o quizá tenga mucha razón en lo que expresa, también podría tratarse de una frustración perenne o simplemente audacia para aprovechar un artículo mío que da una buena circunstancia para hacerse publicidad y allí mismo dar a leer sus escritos (cosa que me parece válida en este mundo moderno en el que quien no está enseñado, aprende a comercializarse). Me dice Indiano, en correo dirigido a mí y al público en general:

Hola Roberto... Me asombra cómo te mantienes enamorado de esta pocilga de País
en días atrás un niño murió arrastrado por una alcantarilla y varias toneladas de basura y no quiero seguir... ¿Quién crees que se quedaría en este país si un día todos pudiéramos irnos para cualquier parte? te juro que nadie, y cuando leo tus escritos con una actitud resignadamente positiva hacia este cachimbo de indios mal educados e ilusionados...Me quedo boquiabierto y pienso que desde la distancia el país parece un lindo paisaje. Un paisaje que en definitiva nadie está obligado a colorear... Antes de que yo pudiese decir esta boca es mía, ya había aparecido Irma Hadée Santamaría a refutar a Indiano: Este país tiene las características que nosotros, sus habitantes hemos construido, no uno, ni dos, ni tres, sino todos sus habitantes somos responsables de lo que en él pasa. Obviamente los políticos y gobernantes tienen también su cuota, y muy alta, de responsabilidad. Desde mi perspectiva no puede verse todo como si el mundo fuera un mundo de fantasía y color, en perfecta armonía y satisfactorio para todos y todas. También existen los diferentes tonos de gris, si no fuera así no habría trabajo que hacer y la vida sería terriblemente aburrida. Siento no poder irme al extremo de pensar que la vida es el basurero que usted plantea. Como se ve, he quedado fuera del escenario y yo como Ud., lector, lectora, de momento quedemos de espectadores, después podremos, de quererlo, participar. Seguidamente apareció Julio César Pineda A., quien dice: No te juzgo, varias personas reniegan de su origen y los hay muchos inconformes por haber nacido en Honduras. Pero te equivocas al decir que nadie quedaría en Honduras si se presentara una oportunidad de ir a vivir a otro país. Debes recordar que un hombre sin patria es como un niño sin madre. Creo que existen razones para criticar aquellas cosas que no andan bien, nadie puede negar que existen muchos mal nacidos en nuestro país, que viven del sudor de otra gente, que explotan y regalan los recursos de Honduras pero eso, no te da derecho a renegar de tu origen ni de tu raza. Deberías leer lo que escribe Miguel de Arriba, que entiendo no es hondureño y por algunas situaciones no ha sido tratado muy bien en nuestro país, pero, se percibe que han nacido en él buenas intenciones para Honduras. Y en ese sentido, hondureños como el doctor Moncada (un científico) y sin ir lejos, Roberto Quesada, de quien antes yo percibía que él transpiraba cierta soberbia, me parece que son dignos representantes de nuestro país en el extranjero. Creo que necesitas reflexionar un poco. A esto se agregó la periodista Iris Mencía, apuntando: surge desafiante quien de pocilga califica el terruño, podríamos ignorarle y dejarle pasar como se deja hacer y pasar casi todo en nuestra Honduras, sin embargo, personas que así piensen abundan sólo que no lo manifiestan, en fin, invitaría a este personaje cuyo nombre prefiero no mencionar a abandonar el país, a vivir confinado, a que esta tierra no le cubra en el día de su muerte... Y no paró allí sino que esta discusión le inspiró un patriótico poema que no reproducimos aquí para evitarnos una demanda por derechos de autor, digo, de autora. Pero no todo ni todos está ni están contra Indiano, por aquí aparece Marlon Ochoa para quien todo se reduce a la falta de sentido del humor: Resulta que a mí sí me gusta el sarcasmo y el humor de Indiano, algo que en muchas latitudes ya se perdió Creo que encontró un estilo en la forma de ser hondureño, que de seguro que con el tiempo y el aprendizaje irá puliendo, perodíganme, ¿quién no se identifica con alguna situación que nos pinta? Creo que hay que tener un poco de sentido del humor y eso es todo. Y así, a favor y en contra de mi artículo Honduras que pinta, al igual que ha sucedido con el comentario de Indiano, se va extendiendo esta discusión. Por mi parte creo que puede ser que estemos bastante atrasados, que hay mucho por hacer pero nada invita a cruzarse de brazos ni a denigrar la patria. La patria, como diría Borges, somos todos. Esta controversia seguramente que va a continuar, y siempre habrá polos opuestos, bandos de pesimistas y optimistas, pero ya sólo el hecho de estarlo conversando suena alentador. Por supuesto, uno es uno y sus circunstancias, por tanto nadie puede cambiarle su ideal sobre cierta situación porque eso obedece a lo que quien lo dice está viviendo y/o padeciendo. De allí aquello que dijo el economista inglés Henry George: ¿Cómo se puede decir a un hombre que tiene una patria cuando no tiene derecho a una pulgada de su suelo?. Dos de mis amigos opinaron así: Billy Peña me escribe: Me gustó mucho el artículo de ayer, estás promoviendo lo nuestro pero te diré algo sin ánimo alguno de molestarte, a los hondureños no les interesa la patria...para nada. Es lamentable. Yo veo el nacionalismo de los mexicanos, panameños (porque viví entre ellos, 11 años en Panamá y 6 en México) y eso da gusto. Aquí no nos interesa nada lo nuestro. Pero a Billy, también sin ánimo de molestar, hay que entenderlo, el día que me escribió este correo caía tal tormenta sobre La Lima que ya el Chamelecón estaba rugiendo y así no se vale. Por su parte Moisés Canelas, nuestro gran cantante, simplemente anotó: ¡Qué pinta de artículo!!!


ROBERTO QUESADA Nueva York, NY, 19 Octubre 2007.

Tags: patria, honduras, roberto quesada, debate centroamericano

Publicado por Chemarubiov @ 17:52
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lunes, 22 de octubre de 2007
Gunther Wallraff.

Con ese título escribió un libro famoso y muy arriesgado.Gunther se disfrazaba para trabajar en empleos mal pagados , mal mirados , y con el peligro siempre a ras de piel.Pero él siempre lograba destapar la corrupción de las empresas en cuestión. Con ese libro saltó a la fama, luego vendrían otros como CABEZA DE TURCO que le daría más fama, pero antes tuvo que vivir como un auténtico turco en Alemania, y las pasó más canutas que caín después de la muerte de su hermano.

Antes de ayer, no quise hablar mal de Gunter Grass, hoy recuerdo "los debates a muerte" en los que se midieron Gunther Wallraff y Gunther Grass.
Por ética, por riesgo y por su valentia de hombre justo, y radical con los poderes, me quedo con Wallrraff.

El Periodista Indeseable es un genuino y fetén Poesimista

CHEMA RUBIO V.

Tags: cabeza de turco, Gunther Wallraff, Gunther Grass, el periodista indeseable

Publicado por Chemarubiov @ 16:56  | ARTICULO
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domingo, 21 de octubre de 2007
PERO ESCONDIDAS Y CON EL POETA LIBRE RAÚL RIVERO RECORDANDO

«Acaban de avisarme que he muerto/
lo anunció entre líneas la prensa oficial».

Corría el año1991, cuando10 periodistas temerarios reenviaron al Dicta-Castro (Fidelito para su colega Gabriel G. Marquéz) una carta firmada contra la intolerancia que se hace a diario en la Isla de Martí.

El sello de los 10 Firmadores Intrépidos no era seguro para sus vidas sino todo lo contrario, en cada uno había una sangre desatada ante la injusticia de la palabra revolución, siempre en boca del Burgués de Cuna y Emperador de la respiración en contra de los pulmones, que son capaces de esnifar los espíritus voladores de las personas libres. Los 10 Seres Humanos acabaron condenados a 28 años de prisión por esas veinte palabras contra la historia fabricada desde la tiranosauria autárquica de un régimen que no se acaba.

Antes de conocer la cárcel "el periodista indeseable"
sobrevivía en el barrio del Vedado.
Este lugar lo guardo como un privilegio en mi memoria: a la gente amable de Centro Habana que me miraba sin abrir la boca ni pedir nada.Recuerdo las charlas paseadas con el Doctor ,y las cenas en casa de su prima con el coronel retirado, y la joven bailarina inteligente que es su hija, en la isla que no existe sin la presencia nada silenciosa del fotógrafo E. y su vista desaparecida.

Antes de llegar a Cuba, Raúl Rivero era solo un nombre de poeta sin poemas en mi lengua. Eliseo Diego sobresalía con sus inútiles herramientas que yo utilizaba porque Pavel Cruscó fue mi compañero.
En el Vedado, ayer hubo fiesta .Él guaro se paladeaba en las viejas cantinas abiertas y sin dólares que correr a falsificar para turistear
Los vecinos recordaban la mañana en que fue detenido el hombre que escribió la nieve vencida.A golpe de arroz, sonrisas y café, en los muy antiguos soportales del Vedado, se alegran las calles en la anochecida silenciosa, cuando los vigilantes son pocos, y desganados, y se arriman queriéndolo o sin darse cuenta, a la alegría que poco a poco se abre en aquella isla, que antes era de Martí, luego de fidelito y ahora otra vez de las voces encontradas en Raúl. ¡Salud Maestro, por su premio ORTEGUIANO!

¡LOS CUBANOS AUN CON INTERNET SECUESTRADO LE ESTAMOS AGRADECIDOS Y USTED LO SABE.!


Antes de conocer la fría muralla adentro de los ojos, el preso se encontró con las mil muertes de Virgilio Piñera, y se dijo: «Acaban de avisarme que he muerto/ Lo anunció entre líneas la prensa oficial».


Madrid a 26-Abril-20007

CHEMA RUBIO V.

Tags: VEDADO, RAUL RIVERO, CENTRO HABANA, periodista, poeta, marti

Publicado por Chemarubiov @ 21:47  | ARTICULO
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SU NOMBRE NO HA LLEGADO

a los límites de mi piel:


sin nombre
cariño o sepultura.

Gitagovinda ha desaparecido sin fama
Y NADIE A SU LADO PARA RECOGER EL ÚLTIMO ALIENTO.
Hoy es el día del amor
ayer lo era de la poesía
mañana lo será de la Cruz Roja

¿ O ya lo fue?

GITAGOVINDA HA MUERTO COMO UN PERRO
y a un cuerpo que fue enterrado por la red
solo le queda un tiempo para hacer
UN POEMA DE VIDA ENTRE DOS MUERTES.




JOSEBA LASKO

Tags: GITAGOVINDA, MUERTE, PERRO, FAMA.SOLEDAD, NOMBRE

Publicado por Chemarubiov @ 21:22  | POESIA
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sábado, 20 de octubre de 2007
SANGRE

Éramos cinco a la mesa de juego
sin contar al croupier
y su ayudante. El hombre
de junto a mí tenía los dados
en la mano.
Se sopló los dedos, dijo:
¡Vamos, pequeños! Y se inclinó
sobre la mesa para tirar.
En ese momento, una sangre roja brotó
de su nariz, salpicando
el verde paño de fieltro. Soltó
los dados. Se echó hacia atrás pasmado.
Y luego aterrorizado cuando la sangre
corrió por su camisa abajo. ¡Dios mío!
¿qué me está pasando?
gritó. Se agarró a mi brazo.
Oí funcionar los motores de la Muerte.
Pero en aquella época yo era joven,
y estaba borracho, y quería jugar.
No tenía por qué escuchar.
Así que me largué. No me volví ni siquiera,
ni encontré esto dentro de mi cabeza, hasta hoy.

Tags: sangre, dados, muerte, cabeza, eeuu

El retrato de Dorian Gray



Prefacio

El artista es creador de belleza.

Revelar el arte y ocultar al artista es la meta del arte.

El crítico es quien puede traducir de manera distinta o con nuevos materiales su impresión de la belleza. La forma más elevada de la crítica, y también la más rastrera, es una modalidad de autobiografía.

Quienes descubren significados ruines en cosas hermosas están corrompidos sin ser elegantes, lo que es un defecto. Quienes encuentran significados bellos en cosas hermosas son espíritus cultivados. Para ellos hay esperanza.

Son los elegidos, y en su caso las cosas hermosas sólo significan belleza.

No existen libros morales o inmorales.

Los libros están bien o mal escritos. Eso es todo.

La aversión del siglo por el realismo es la rabia de Calibán al verse la cara en el espejo.

La aversión del siglo por el romanticismo es la rabia de Calibán al no verse la cara en un espejo.

La vida moral del hombre forma parte de los temas del artista, pero la moralidad del arte consiste en hacer un uso perfecto de un medio imperfecto. Ningún artista desea probar nada. Incluso las cosas que son verdad se pueden probar.

El artista no tiene preferencias morales. Una preferencia moral en un artista es un imperdonable amaneramiento de estilo.

Ningún artista es morboso. El artista está capacitado para expresarlo todo.

Pensamiento y lenguaje son, para el artista, los instrumentos de su arte.

El vicio y la virtud son los materiales del artista. Desde el punto de vista de la forma, el modelo de todas las artes es el arte del músico. Desde el punto de vista del sentimiento, el modelo es el talento del actor.

Todo arte es a la vez superficie y símbolo.

Quienes profundizan, sin contentarse con la superficie, se exponen a las consecuencias.

Quienes penetran en el símbolo se exponen a las consecuencias.

Lo que en realidad refleja el arte es al espectador y no la vida.

La diversidad de opiniones sobre una obra de arte muestra que esa obra es nueva, compleja y que está viva. Cuando los críticos disienten, el artista está de acuerdo consigo mismo.

A un hombre le podemos perdonar que haga algo útil siempre que no lo admire. La única excusa para hacer una cosa inútil es admirarla infinitamente.

Todo arte es completamente inútil.

Tags: EL RETRATO DE DORIAN GRAY

Crimen y castigo (fragmento)

" A la mañana siguiente se despertó tarde, tras un sueño agitado que no lo había descansado. Se levantó bilioso, irritado, de mal humor, y consideró su habitación con odio. Era una jaula minúscula, de no más de seis pies de largo, y tenía un aspecto miserable con su papel amarillento y lleno de polvo colgando en jirones de las paredes.
(...)
Le dió el golpe precisamente en la mollera, a lo que contribuyó la baja estatura de la víctima. Enseguida, le hirió por segunda y por tercera vez, siempre con el revés del hacha y siempre en la mollera. La sangre brotó cual una copa volcada, y el cuerpo se desplomó hacia delante en el suelo. El se echó atrás para facilitar la caída y se inclinó sobre su rostro: estaba muerta. Las pupilas de los ojos, dilatadas, parecían querer salírsele de sus órbitas; la frente y la cara muequeaban en las convulsiones de la agonía.
(...)
¿Donde he leído -pensó Raskólnikov prosiguiendo su camino-, dónde he leído lo que decía o pensaba un condenado a muerte una hora antes de que lo ejecutaran? Que si debiera vivir en algún sitio elevado, encima de una roca, en una superficie tan pequeña que sólo ofreciera espacio para colocar los pies, y en torno se abrieran el abismo, el océano, tinieblas eternas, eterna soledad y tormenta; si debiera permanecer en el espacio de una vara durante toda la vida, mil años, una eternidad, preferiría vivir así que morir. ¡Vivir, como quiera que fuese, pero vivir! "






Fedor Dostoievski
El idiota (fragmento)

" Un hombre que es asesinado por unos bandidos de noche, en un bosque, o algo por el estilo, tiene hasta el último momento la esperanza de salvarse. Ha habido casos en que un hombre a quien le han cortado el cuello tiene esperanza todavía, o sale corriendo, o pide que se apiaden de él. Pero en este otro caso, por el contrario, esa última esperanza, que permite que la muerte sea diez veces menos penosa, es eliminada con toda certeza: la sentencia está ahí, y la horrible tortura está en que sabes con certeza que no te escaparás, y no hay en este mundo tortura más grande que ésa. Lleve a un soldado a una batalla, póngale delante de un cañón y dispare, y él seguirá teniendo esperanza; pero si a ese mismo soldado se le lee una sentencia de muerte cierta, se volverá loco o romperá a llorar. ¿Quién dice que la naturaleza humana puede soportar esto sin perder la razón? ¿A qué viene tamaña afrenta, cruel, obscena, innecesaria e inútil?
(...)
El hombre del que hablo fue conducido un día al cadalso con otros condenados, y le leyeron la sentencia que le condenaba a ser fusilado por crimen político. Veinte minutos más tarde se le notificó el indulto y la conmutación de su pena. Los tres primeros fueron conducidos y atados a los postes; sabía de antemano en lo que pensaría: toda su ansia era imaginarse, con la mayor rapidez y claridad posibles, como sería aquello: en aquel instante vivía y existía; en tres minutos qué cosa sucedería alguien o algo distinto. Pero confesaba que nada le fue más penoso que este pensamiento: -Si no muriese. Si me devolviesen la vida. ¡Qué eternidad se abriría ante mí! Transformaría cada minuto en un siglo de vida; no despreciaría ni un solo instante y llevaría cuenta de todos los minutos para no malgastarlos.- "

Fedor Dostoievski
El idiota (fragmento)

" Un hombre que es asesinado por unos bandidos de noche, en un bosque, o algo por el estilo, tiene hasta el último momento la esperanza de salvarse. Ha habido casos en que un hombre a quien le han cortado el cuello tiene esperanza todavía, o sale corriendo, o pide que se apiaden de él. Pero en este otro caso, por el contrario, esa última esperanza, que permite que la muerte sea diez veces menos penosa, es eliminada con toda certeza: la sentencia está ahí, y la horrible tortura está en que sabes con certeza que no te escaparás, y no hay en este mundo tortura más grande que ésa. Lleve a un soldado a una batalla, póngale delante de un cañón y dispare, y él seguirá teniendo esperanza; pero si a ese mismo soldado se le lee una sentencia de muerte cierta, se volverá loco o romperá a llorar. ¿Quién dice que la naturaleza humana puede soportar esto sin perder la razón? ¿A qué viene tamaña afrenta, cruel, obscena, innecesaria e inútil?
(...)
El hombre del que hablo fue conducido un día al cadalso con otros condenados, y le leyeron la sentencia que le condenaba a ser fusilado por crimen político. Veinte minutos más tarde se le notificó el indulto y la conmutación de su pena. Los tres primeros fueron conducidos y atados a los postes; sabía de antemano en lo que pensaría: toda su ansia era imaginarse, con la mayor rapidez y claridad posibles, como sería aquello: en aquel instante vivía y existía; en tres minutos qué cosa sucedería alguien o algo distinto. Pero confesaba que nada le fue más penoso que este pensamiento: -Si no muriese. Si me devolviesen la vida. ¡Qué eternidad se abriría ante mí! Transformaría cada minuto en un siglo de vida; no despreciaría ni un solo instante y llevaría cuenta de todos los minutos para no malgastarlos.- "



Fedor Dostoievski
El idiota (fragmento)

" Un hombre que es asesinado por unos bandidos de noche, en un bosque, o algo por el estilo, tiene hasta el último momento la esperanza de salvarse. Ha habido casos en que un hombre a quien le han cortado el cuello tiene esperanza todavía, o sale corriendo, o pide que se apiaden de él. Pero en este otro caso, por el contrario, esa última esperanza, que permite que la muerte sea diez veces menos penosa, es eliminada con toda certeza: la sentencia está ahí, y la horrible tortura está en que sabes con certeza que no te escaparás, y no hay en este mundo tortura más grande que ésa. Lleve a un soldado a una batalla, póngale delante de un cañón y dispare, y él seguirá teniendo esperanza; pero si a ese mismo soldado se le lee una sentencia de muerte cierta, se volverá loco o romperá a llorar. ¿Quién dice que la naturaleza humana puede soportar esto sin perder la razón? ¿A qué viene tamaña afrenta, cruel, obscena, innecesaria e inútil?
(...)
El hombre del que hablo fue conducido un día al cadalso con otros condenados, y le leyeron la sentencia que le condenaba a ser fusilado por crimen político. Veinte minutos más tarde se le notificó el indulto y la conmutación de su pena. Los tres primeros fueron conducidos y atados a los postes; sabía de antemano en lo que pensaría: toda su ansia era imaginarse, con la mayor rapidez y claridad posibles, como sería aquello: en aquel instante vivía y existía; en tres minutos qué cosa sucedería alguien o algo distinto. Pero confesaba que nada le fue más penoso que este pensamiento: -Si no muriese. Si me devolviesen la vida. ¡Qué eternidad se abriría ante mí! Transformaría cada minuto en un siglo de vida; no despreciaría ni un solo instante y llevaría cuenta de todos los minutos para no malgastarlos.- "


El idiota (fragmento)

" Un hombre que es asesinado por unos bandidos de noche, en un bosque, o algo por el estilo, tiene hasta el último momento la esperanza de salvarse. Ha habido casos en que un hombre a quien le han cortado el cuello tiene esperanza todavía, o sale corriendo, o pide que se apiaden de él. Pero en este otro caso, por el contrario, esa última esperanza, que permite que la muerte sea diez veces menos penosa, es eliminada con toda certeza: la sentencia está ahí, y la horrible tortura está en que sabes con certeza que no te escaparás, y no hay en este mundo tortura más grande que ésa. Lleve a un soldado a una batalla, póngale delante de un cañón y dispare, y él seguirá teniendo esperanza; pero si a ese mismo soldado se le lee una sentencia de muerte cierta, se volverá loco o romperá a llorar. ¿Quién dice que la naturaleza humana puede soportar esto sin perder la razón? ¿A qué viene tamaña afrenta, cruel, obscena, innecesaria e inútil?
(...)
El hombre del que hablo fue conducido un día al cadalso con otros condenados, y le leyeron la sentencia que le condenaba a ser fusilado por crimen político. Veinte minutos más tarde se le notificó el indulto y la conmutación de su pena. Los tres primeros fueron conducidos y atados a los postes; sabía de antemano en lo que pensaría: toda su ansia era imaginarse, con la mayor rapidez y claridad posibles, como sería aquello: en aquel instante vivía y existía; en tres minutos qué cosa sucedería alguien o algo distinto. Pero confesaba que nada le fue más penoso que este pensamiento: -Si no muriese. Si me devolviesen la vida. ¡Qué eternidad se abriría ante mí! Transformaría cada minuto en un siglo de vida; no despreciaría ni un solo instante y llevaría cuenta de todos los minutos para no malgastarlos.- "

Tags: el idiota, crimen y castigo, fedor dostoievski, rusia, el jugador

Jacques Derrida

(Conferencia dictada en Buenos Aires en 1995.
Organizada por la Facultad de Filosofía y Letras y por la Universidad de Buenos Aires). Edición digital de Derrida en castellano.



Aun antes de un exergo, permitanme hacer dos confesiones que son a la vez dos concesiones. Tienen que ver con la fábula y el fantasma, es decir, con lo espectral. Se sabe que, en griego, phantasma alude también a la aparición del espectro, el fantasma o el aparecido. Lo fabuloso y lo fantasmático tienen un rasgo en común: stricto sensu y en sentido clásico, esos términos, no conciernen ni a lo verdadero, ni a lo falso, ni a lo veraz, ni a lo falaz. Se emparentan más bien con una especie irreductible del simulacro o de la virtualidad. Sin duda, no son en sí mismos verdades o enunciados verdaderos, pero tampoco son errores, engaños, falsos testimonios o perjurios.



La primera confesión concedida tiene que ver con el título propuesto: «Historia de la mentira» Si lo desplazamos ligeramente, haciendo deslizar una palabra bajo la otra, parece imitar el célebre título de un texto que antes me interesó mucho. En El ocaso de los ídolos, Nietzsche llama «Historia de un error» (Geschichte eines Irrtums) a una especie de relato en seis episodios que, en una sola página, narra en suma, nada menos que el mundo verdadero (die wahre Welt), la historia del «mundo verdadero». El titulo de este relato ficticio anuncia la narración de una afabulación: «Cómo ‘el mundo verdadero’ terminó por convertirse en una fábula (Wie die ‘wahre Welt’ endlich zur Fabel wurde)». Por consiguente, no se nos contará una fábula sino, en cierto modo, cómo llegó a tramarse una fábula. Tal como si fuera posible un relato verdadero acerca de la historia de esa afabulación y de una afabulación que, precisamente, no produce otra cosa que la idea de un mundo verdadero, lo que amenaza arrastrar hasta la pretendida verdad del relato: «Cómo ‘el mundo verdadero’ terminó por convertirse en una fábula (Wie die ‘wahre Welt’ endílch zur Fabel wurde)». «Historia de un error» no es más que un subtitulo. Esta narración fabulosa sobre una fabulación, sobre la verdad como afabulación, es un truco teatral. Pone en escena personajes que, para nosotros estarán más o menos presentes como espectros, entre bastidores: en primer lugar Platón, quien, según Nietzsche, dice: «Yo, Platón, soy la verdad», después la promesa cristiana con los rasgos de una mujer, luego el imperativo kantiano, la «pálida idea koenigsberguiana», después aún el canto del gallo positivista y por fin el mediodía zaratustriano. Volveremos a nombrar a todos esos espectros, pero también apelaremos a otro, que Nietzsche no nombra: San Agustín. Es verdad que este último, en sus grandes tratados sobre la mentira (De mendacio o Contra mendacium), siempre está en diálogo con San Pablo, quien, por su parte, fue un íntimo de Nietzsche, el adversario privilegiado de un ensañado Nietzsche.

Pero si el recuerdo de este texto fabuloso no debe abandonarnos, la historia de la mentira no podría ser la historia de un error, aunque fuera la de un error en la constitución de lo verdadero, en la historia misma de la verdad como tal. En este texto polémico e irónico de Nietzsche, en la vena de esta fábula sobre una afabulación, la verdad, la idea del «mundo verdadero» seria un «error».

Pero en principio y en su determinación clásica, la mentira no es el error. Se puede estar en el error, engañarse sin tratar de engañar, y por consiguiente, sin mentir. Es verdad que mentir, engañar y engañarse se inscriben en la categoría de lo pseudológico. Pseudos, en griego, puede significar la mentira tanto corno la falsedad, la astucia o el error, el engaño, el fraude, tanto como la invención poética, lo que multiplica los malentendidos sobre lo que puede querer decir un malentendido y esto no simplifica la interpretación de un diálogo «refutativo» tan denso y agudo como el Hipias menor (è peri tou pseudous, anatreptinkos). Es verdad también que Nietzsche parece sospechar que el platonismo o el cristianismo, el kantismo y el positivismo mintieron cuando intentaron hacernos creer en un «mundo verdadero». Mentir no es engañarse ni cometer un error. Uno no miente diciendo simplemente lo falso, al menos si creemos de buena fe en la verdad de lo que pensamos u opinamos. San Agustín lo recuerda en la introducción de su De mendacio[1] donde por lo demás, propone una distinción entre la creencia y la opinión, distinción que podría ser para nosotros, todavía hoy, y hoy de manera novedosa, de gran alcance. Mentir es querer engañar al otro, y a veces aún diciendo la verdad. Se puede decir lo falso sin mentir, pero también se puede decir la verdad con la intención de engañar, es decir mintiendo. Pero no se miente si se cree en lo que se dice, aún cuando sea falso. Al declarar que cualquiera que enuncie un hecho que le parezca digno de ser creído o que en su opinión sea verdadero, no miente, aunque el hecho sea falso, San Agustín parece excluir la mentira a uno mismo y ésta es una cuestión en la que insistiremos: ¿es posible mentir a sí mismo y todo autoengaño, toda astucia para consigo mismo, merece el nombre de mentira?

Cuesta creer que la mentira tenga una historia. ¿Quién se atrevería a contar la historia de la mentira? ¿Y quién la propondría como una historia verdadera? Pues suponiendo, concesso non dato, que la mentira tenga una historia, aún se debería poder contarla sin mentir. Y sin ceder demasiado fácilmente a un esquema convencional y dialéctico que hiciera participar a la historia del error, como historia y trabajo de lo negativo, en el proceso de la verdad, en la verificación de la verdad referida al saber absoluto. Si hay una historia de la mentira, es decir del falso testimonio, y si apunta a alguna radicalidad del mal que llamamos mentira o perjurio, ella no sería reapropiable por una historia del error o de la verdad. Por otro parte, si según parece, la mentira supone la invención deliberada de una ficción, no por eso toda ficción o toda fábula viene a ser una mentira; y tampoco la literatura. Ya se pueden imaginar mil historias ficticias de la mentira, mil discursos inventivos destinados al simulacro, a la fábula y a la producción de formas nuevas sobre la mentira, y que no por eso sean historias mentirosas, es decir, si nos guiamos por el concepto clásico y dominante de mentira, historias que no sean perjurios o falsos testimonios.

¿Por qué invocar aquí un concepto clásico y dominante de mentira? ¿Existe, en estado práctico o teórico, un concepto prevaleciente de mentira en nuestra cultura? ¿Y por qué recordar ahora sus rasgos? Yo formalizaría esos rasgos a mi manera, que espero sea verdadera, justa y adecuada, pues la cosa no es tan simple, y si me equivoco, no mentiría sino a condición de que lo hubiera hecho adrede. Pero seria difícil, y me atrevería a decir imposible, probar que lo he dicho adrede y lo señalo solamente para anunciar desde ahora una hipótesis: que, por razones estructurales, siempre será imposible probar, en sentido estricto, que alguien ha mentido, aún cuando se pueda probar que no ha dicho la verdad. Jamás se podrá probar nada contra alguien que afirma: «me equivoqué pero no quería engañar y lo hice de buena fe». O también, alegando la diferencia siempre posible entre lo dicho, el decir y el querer decir, los efectos de la lengua, de la retórica, del contexto, «he dicho eso, pero no es lo que quería decir, de buena fe, en mi fuero interno, ésa no era mi intención, hubo un malentendido».

He aquí pues, tal como creo que debo formularla aquí, una definición de la definición tradicional de la mentira. En su figura prevaleciente y reconocida por todos, la mentira no es un hecho o un estado: es un acto intencional, un mentir. No hay mentiras, hay ese decir o ese querer decir al que se llama mentir: mentir será dirigir a otro (pues sólo se miente al otro, uno no se puede mentir a sí mismo, salvo sí mismo como otro) un enunciado o más de un enunciado, una serie de enunciados (constatativos o realizativos) que el mentiroso sabe, en conciencia, en conciencia explícita, temática, actual, que constituyen aserciones total o parcialmente falsas; hay que insistir desde ahora en esta pluralidad y en esta complejidad, incluso en esta heterogeneidad. Tales actos intencionales están destinados al otro, a un otro o a otros, para engañarlos, para hacerles creer (aquí la noción de creencia es irreductible, aun cuando permanece oscura) en lo que se ha dicho, cuando por lo demás, se supone que el mentiroso, ya sea por un compromiso explícito, un juramento o una promesa implícita, dirá toda la verdad y solamente la verdad. Lo que aquí cuenta, en primero y en último lugar, es la intención. San Agustín lo destacaba también: no hay mentira, por más que se diga, sin la intención, el deseo o la voluntad explícita de engañar (fallendi cupiditas, voluntas fallendi)[2] Esta intención, que define la veracidad o la mentira en el orden del decir, del acto de decir, es independiente de la verdad o de la falsedad del contenido, de lo que se dice. La mentira tiene que ver con el decir y con el querer decir, no con lo dicho: «... no se miente al enunciar una aserción falsa que uno cree verdadera y (...) se miente, antes bien, enunciando una aserción verdadera que uno cree falsa. Pues es por la intención (ex animi sui) que hay que juzgar la moralidad de los actos».[3]

Esta definición parece al mismo tiempo evidente y compleja. Cada uno de sus elementos resultará necesario para nuestro análisis. Si insistí en el hecho de que esta definición de la mentira circunscribía un concepto prevaleciente en nuestra cultura, fue para conceder una posibilidad a la hipótesis de que tal concepto, determinado por una cultura y una tradición religiosa o moral, quizás por más de una herencia, por una multiplicidad de lenguas, etc., tenía él mismo una historia. Pero he aquí una primera y luego una segunda complicación: si el concepto aparentemente más común de mentira, si el sentido común concerniente a la mentira tiene una historia, entonces está inmerso en un devenir que siempre amenaza relativizar su autoridad y su valor. Pero, segunda complicación, también hay que distinguir entre la historia del concepto de mentira y una historia de la mentira misma, una historia y una cultura que afectan la práctica de la mentira, las maneras, las motivaciones, las técnicas, las vías y los efectos de la mentira. Dentro de una sola cultura, allí donde reinaría unánimemente un concepto estable de mentira, puede cambiar la experiencia social, la interpretación y la puesta en práctica del mentir. Puede dar lugar a otra historicidad, a una historicidad interna de la mentira. Suponiendo que en nuestra tradición llamada occidental (judía, griega, romana, cristiana, islámica) dispongamos de un concepto unificado, estabilizado, y por consiguiente confiable de mentira, no basta con reconocerle una historicidad intrínsecamente teórica, a saber, aquello que lo distinguiría de otros conceptos en otras historias y en otras culturas; también habría que examinar la hipótesis de una historicidad práctica, social, política y técnica que la habría transformado, y aun, marcado por rupturas dentro de nuestra propia tradición.

A esta última hipótesis quisiera concederle aquí algún privilegio provisional. Pero, ¿podremos alguna vez distinguir entre esas tres cosas: 1) una historia (Historie) del concepto de mentira, 2) uno historia (Geschichte) de la mentira, constituida par todos los acontecimientos que se han incorporado a la mentira o por la mentira y, por otra porte... en fin... 3) una historia verdadera que ordene el relato (Historie, historia rerum gestarum) de esas mentiras o de la mentira en general? ¿Cómo disociar o alternar esas tres tareas? No olvidemos nunca esta dificultad.

Siempre antes de llegar a los exergos, antes inclusive de comenzar a comenzar, debo hacer una segunda confesión. Ustedes tendrían el derecho de desconfiar de ella como de cualquier otra confesión. Debido a toda clase de límites, en particular los limites de tiempo estrictamente asignados, no diré todo, ni siquiera lo esencial de lo que puedo pensar acerca de una historia de la mentira. Que no diga toda la verdad sobre una historia de la mentira no sorprenderá a nadie. Pero no diré siquiera toda la verdad de lo que por mi parte, puedo pensar o atestiguar hoy, acerca de una historia de la mentira y del modo, muy diferente, en que, según creo, habría que escuchar o contar esta historia. Por tanto, no diré toda lo verdad de lo que pienso. Mi testimonio será parcial. ¿Soy culpable por eso? ¿Significa que les habré mentido? Dejo esta cuestión en suspenso, sólo se las presento al menos hasta el momento de la discusión y sin duda más allá.

Dos citas fragmentarias, en carácter de exergo, deberán ahora velar sobre esos prolegómenos. Primero daré la palabra a dos pensadores cuya memoria debemos saludar aquí. Su memoria habita esta casa.

Lejos de contentarse con narrar una cierta historia, cada uno de estos fragmentos refleja en su resplandor una historicidad paradojal e insólita.

Ante todo, la historicidad de la mentira. Que la política es un lugar privilegiado para la mentira, es bien sabido. Hannah Arendt lo recuerda más de una vez:



«Las mentiras siempre han sido consideradas como herramientas necesarias y legítimas, no sólo del oficio del político o del demagogo, sino también del oficio del hombre de Estado. ¿Por qué esto es así? ¿Y qué significado tiene, por una parte, en cuanto a la naturaleza y la dignidad del ámbito político, y por otra en lo que se refiere a la naturaleza y la dignidad de la verdad y de la buena fe?» [4]



Así empieza «Verdad y política» («Truth and Politics»), cuya primera versión inglesa de 1967 fue un artículo aparecido en una revista, el New Yorker en respuesta a una polémica periodística posterior a la publicación de Eichmannn en Jerusalem. Todos saben que Hannah Arendt, a su manera, se atribuyó la misión de periodista en el proceso Eichmann. Luego, denunció muchas mentiras y falsificaciones, de las cuales la prensa, en particular, era culpable a su respecto. En la primera nota de «Truth and Politics» Arendt recuerda ese contexto. Así destaca el efecto de los medios y lo hace en un gran periódico, el New Yorker. Enfatizó de inmediato la dimensión mediática, los lugares de publicación y los títulos de los periódicos neoyorkinos e internacionales, por razones que, según espero, no dejarán de aclararse. Es en la New York Review of Book de la época (pues ese periódico también tiene una historia y Hannah Arendt escribía a menudo allí) donde algunos años más tarde, en 1971, publicó «Mentir en Política: Reflexión sobre los ‘Pentagon Papers» («Lying in Politics: Reflection on the Pentagon Papers») En cuanto a los Pentagon Popers, esos documentos secretos, financiados por Mc. Namara, sobre la política norteamerican en Vietnam desde la Segunda Guerra Mundial hasta 1968, los mismos habían sido publicados por otro periódico, también neoyorkino e internacional, el New York Times. Al hablar de lo que estaba «en la cabeza de quienes reunieron los Pentagon Papers´ para el New York Times («in the minds of those who compiled The Pentagon Papers for the New York Times»), Hannah Arendt precisa:



«La famosa grieta de credibilidad con la que nos habíamos familiarizado durante seis largos años se ensanchó repentinamente como un abismo. Arenas movedizas de declaraciones mentirosas de todo tipo, engaños tanto como autoengaños [deceptions as well as self-deceptions: subrayo «self-deceptions» pues más adelante designaremos así a uno de nuestros problemas: ¿es posible la «self-deceptions»? ¿Se trata de un concepto riguroso y pertinente para lo que nos interesa aquí, es decir, la historia de la mentira? ¿Alguna vez realmente nos mentimos a nosotros mismos?], estaban listas para tragarse a cualquier lector deseoso de poner a prueba ese material que, desgraciadamente, debrá reconocer como la infraestructura de casi una década de política exterior e interior de los Estados Unidos».



Para ver más ir al Sitio creado y
actualizado por Horacio Potel:
www.jacquesderrida.com.ar

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Publicado por Chemarubiov @ 13:43  | ENSAYO
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Corre corre correeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee


Hasta que te duelan las piernas se asfixien tus pulmones


y creas volar...





Corre corre correeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee


Hasta que se reconozca el cuerpo en el dolor y caiga


al suelo rendido





Corre corre correeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee




Hasta entonces corre y luego descansa tu cuerpo


tirado con las manos extendidas


sobre la tierra bajo el cielo.


Oye todos los sonidos a la vez :


tu corazón estresado tus pulmones ansiosos


las venas en desequilibrio


el viento y las ramas humilladas


la velocidad sobre ruedas en la autopista


y también


la envidiada risa en los libres juegos de los amores ...




correcorre correeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee








Hasta que te creas volar corre


hasta que no puedas más corre.





Hasta olvidar el peso de tu nombre corre


y olvida el mayor pecado del mundo:


No ser feliz ni donar alegría a nadie.


CHEMA RUBIO V.

Tags: CORRE, volar, pecado, comentarios, humillado, pulmones

Publicado por Chemarubiov @ 13:30  | POESIA
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viernes, 19 de octubre de 2007
Breve Biografía

Nació en Buenos Aires, en el año 1891, se dedicó a la poesía y al periodismo, en donde participó en revistas como: Proa, Prisma y
Martín Fierro en las cuales también participó Jorge Luis Borges.
Entre su obra poética se encuentra: "Veinte poemas para ser leídos
en el tranvía" (1922), Calcomanías (1925), Espantapájaros del año 1932, Interlunio (1937), Persuasión de los días (1942), Nuestro campo (1946). Cabe mencionar que sus poemas fueron leídos en la película "El Lado Oscuro del Corazón", en la cual también participó Mario Benedetti. Oliverio Murió en el año 1967.


12

Se miran, se presienten, se desean,
se acarician, se besan, se desnudan,
se respiran, se acuestan, se olfatean,
se penetran, se chupan, se demudan,
se adormecen, despiertan, se iluminan,
se codician, se palpan, se fascinan,
se mastican, se gustan, se babean,
se confunden, se acoplan, se disgregan,
se aletargan, fallecen, se reintegran,
se distienden, se enarcan, se menean,
se retuercen, se estiran, se caldean,
se estrangunlan, se aprietan, se estremecen,
se tantean, se juntan, desfallecen,
se repelen, se enervan, se apetecen,
se acometen, se enlazan, se entrechocan,
se agazapan, se apresan, se dislocan,
se perforan, se incrustan, se acribillan,
se remachan, se injertan, se atornillan,
se desmayan, reviven, resplandecen,
se contemplan, se inflaman, se enloquecen,
se derriten, se sueldan, se calcinan,
se desgarran, se muerden, se asesinan,
resucitan, se buscan, se refriegan,
se rehúyen, se evaden y se entregan.


* * * * * * * *

EJECUTORIA DEL MIASMA

Este clima de asfixia que impregna los pulmones
de una anhelante angustia de pez recién pescado.
Este hedor adhesivo y errabundo,
que intoxica la vida
y nos hunde en viscosas pesadillas de lodo.
Este miasma corrupto,
que insufla en nuestros poros
apetencias de pulpo,
deseos de vinchuca,
no surge,

ni ha surgido
de estos conglomerados de sucia hemoglobina,
cal viva,
soda cáustica,
hidrógeno,
pis úrico,
que infectan los colchones,
los techos,
las veredas,
con sus almas cariadas,
con sus gestos leprosos.
Este olor homicida
rastrero,
ineludible,
brota de otras raíces,
arranca de otras fuentes.

A través de años muertos,
de atardeceres rancios,
de sepulcros gaseosos,
de cauces subterráneos,
se ha ido aglutinando con los jugos pestíferos,
los detritus hediondos,
las corrosivas vísceras,
las esquirlas podridas que dejaron el crimen,
la idiotez purulenta,
la iniquidad sin sexo,
el gangrenoso engaño;
hasta surgir al aire,
expandirse en el viento
y tornarse corpóreo;
para abrir las ventanas,
penetrar en los cuartos,
tomarnos del cogote,
empujarnos al asco,
mientras grita su inquina,
su aversión,
su desprecio,
por todo lo que allana la actitud de las horas,
por todo lo que alivia la angustia de los días.

* * * * * * * *


MI LU
mi lubidulia
mi golocidalove
mi lu tan luz tan tu que me enlucielabisma
y descentratelura
y venusafrodea
y me nirvana el suyo la crucis los desalmes
con sus melimeleos
sus erpsiquisedas sus decúbitos lianas y dermiferios limbos y gormullos
mi lu
mi luar
mi mito
demonoave dea rosa
mi pez hada
mi luvisita nimia
mi lubísnea
mi lu más lar
más lampo
mi pulpa lu de vértigo de galaxias de semen de misterio
mi lubella lusola
mi total lu plevida
mi toda lu
lumía

Tags: ARGENTINA, VANGUARDIA, MANIFIESTO, el lado, oscuro del corazon

Publicado por Chemarubiov @ 21:39  | POESIA
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A MI MADRE

(reivindicación de una hermosura)

Escucha en las noches cómo se rasga la seda
y cae sin ruido la taza de té al suelo
como una magia
tú que sólo palabras dulces tienes para los muertos
y un manojo de flores llevas en la mano
para esperar a la Muerte
que cae de su corcel, herida
por un caballero que la apresa con sus labios brillantes
y llora por las noches pensando que le amabas,
y dice sal al jardín y contempla cómo caen las estrellas
y hablemos quedamente para que nadie nos escuche
ven, escúchame hablemos de nuestros muebles
tengo una rosa tatuada en la mejilla y un bastón con
empuñadura en forma de pato
y dicen que llueve por nosotros y que la nieve es nuestra
y ahora que el poema expira
te digo como un niño, ven
he construido una diadema
(sal al jardín y verás cómo la noche nos envuelve)

"Poemas del manicomio de Mondragón" 1987


* * * * * * * * *

ARS MAGNA

Qué es la magia, preguntas
en una habitación a oscuras.
Qué es la nada, preguntas,
saliendo de la habitación.
Y qué es un hombre saliendo de la nada
y volviendo solo a la habitación.

"Poesía" 1970 - 1985

* * * * * * * * *

DESEO DE SER PIELROJA

La llanura infinita y el cielo su reflejo.
Deseo de ser piel roja.
A las ciudades sin aire llega a veces sin ruido
el relincho de un onagro o el trotar de un bisonte.
Deseo de ser piel roja.
Sitting Bull ha muerto: no hay tambores
que anuncien su llegada a las Grandes Praderas.
Deseo de ser piel roja.
El caballo de hierro cruza ahora sin miedo
desiertos abrasados de silencio. Deseo
de ser piel roja.
Sitting Bull ha muerto y no hay tambores
para hacerlo volver desde el reino de las sombras.
Deseo de ser piel roja.
Cruzó un último jinete la infinita
llanura, dejó tras de sí vana
polvareda, que luego se deshizo en el viento.
Deseo de ser piel roja.
En la Reservación no anida
serpiente cascabel, sino abandono.
DESEO DE SER PIEL ROJA.
(Sitting Bull ha muerto, los tambores
lo gritan sin esperar respuesta. )

* * * * * * * * *

EL CIRCO

Dos atletas saltan de un lado a otro de mi alma
lanzando gritos y bromeando acerca de la vida:
y no sé sus nombres. Y en mi alma vacía escucho siempre
cómo se balancean los trapecios. Dos
atletas saltan de un lado a otro de mi alma
contentos de que esté tan vacía.
Y oigo
oigo en el espacio sonidos
una y otra vez el chirriar de los trapecios
una y otra vez.
Una mujer sin rostro canta de pie sobre mi alma,
una mujer sin rostro sobre mi alma en el suelo,
mi alma, mi alma: y repito esa palabra
no sé si como un niño llamando a su madre a la luz,
en confusos sonidos y con llantos, o bien simplemente
para hacer ver que no tiene sentido.
Mi alma. Mi alma
es como tierra dura que pisotean sin verla
caballos y carrozas y pies, y seres
que no existen y de cuyos ojos
mana mi sangre hoy, ayer, mañana. Seres
sin cabeza cantarán sobre mi tumba
una canción incomprensible.
Y se repartirán los huesos de mi alma.
Mi alma.
Mi hermano muerto fuma un cigarrillo junto a mí.

"Poesía" 1970 - 1985

* * * * * * * * *



GLOSA A UN EPITAFIO

(carta al padre)

«And fish to catch regeneration»
Samuel Butler, Pescador de muertos.

Solos tú y yo, e irremediablemente
unidos por la muerte: torturados aún por
fantasmas que dejamos con torpeza
arañarnos el cuerpo y luchar por los despojos
del sudario, pero ambos muertos, y seguros
de nuestra muerte; dejando al espectro proseguir en vano
con el turbio negocio de los datos: mudo,
el cuerpo, ese impostor en el retrato, y los dos siguiendo
ese otro juego del alma que ya a nada responde,
que lucha con su sombra en el espejo-solos,
caídos frente a él y viendo
detrás del cristal la vida como lluvia, tras del cristal
asombrados
por los demás, por aquellos-Vous etes combien? que nos
sobreviven
y dicen conocernos, y nos llaman
por nuestro nombre grotesco, ¡ah el sórdido, el
viscoso templo de lo humano!
Y sin embargo
solos los dos, y unidos por el frío
que apenas roza brillante envoltura
solos los dos en esta pausa
eterna del tiempo que nada sabe ni quiere, pero dura
como la piedra, solos los dos, y amándonos
sobre el lecho de la pausa, como se aman
los muertos
«amó», dijiste, autorizado por la muerte
porque sabías de ti como de una tercera persona
bebió dijiste, porque Dios estaba (Pound dixit)
en tu vaso de whiski
amo bebió, dijiste, pero ahora espera
¿espera? y en efecto la resurrección
desde un cristal inválido te avisa
que con armas nuestra muerte florece
para ti que sólo
sabías de la muerte. Aquí
¿debajo o por encima?
de esta piedra
tú que doraste la sobrenatural dureza y el
dolor sobrenatural de los edificios desnudos
¿en qué perspectiva
-dime- acoger la muerte?
la mesa de disección que danzaste
enloquecido en la plaza desierta
tropezando hiriéndote las manos en el trapecio del silencio
en pie contra las hojas muertas que
se adherían a tu cuerpo, y contra la hiedra que tapaba
obsesivamente tu boca hinchada de borracho,
danzas, danzaste
sin espacio, caído, pero
no quiero errar en la mitología
de ese nombre del padre que a todos nos falta,
porque somos tan sólo hermanos de una invasión de lo imposible
y tus pasos repiten el eco de los míos en un largo
corredor donde
retrocedo infatigable, sin
jamás moverme
¡ah los hermanos, los hermanos invisibles
que florecen,
en el Terror! ¡Ah los hermanos, los hermanos que se defienden
inútilmente de la luz del mundo con las manos,
que se guardan del mundo por el Miedo, y cultivan en la
sombra
de su huerto nefasto la amenaza de lo eterno, en
el ruin mundo de los vivos! ¡Ah los hermanos,
Y el ave,
el ave que vuela sobre el mundo en llamas, diciendo sólo
a los mortales que se agitan debajo, diciendo
sólo: ABISMO, ABISMO!
Abismo, sí, tibia guarida
de nuestro amor de hermanos, padre.
¡Pero tan solos!
¡Tan solos! Fantasmas que hace visible la hiedra
-como hiedramerlín como niñadecabezacortada como
mujermurciélago la niña que ya es árbol-
crecen hojas
en la foto, y un florecer te arranca
de los labios caníbales de nuestra madre Muerte, madre
de nuestro rezo
florecen los muertos florecen
unidos acaso por el sudor helado
muerto de muchas cabezas hambrientas de los vivos
te esperamos ave, ave nacida
de la cabeza que explotó al crepúsculo
ave dibujada en la piedra y llena
de lo posible de la dulzura, de su sabor
ajeno que es más que la vida, de su crueldad
que es más que la vida
¡ira
de la piedra, ira que a la realidad insulta,
que apalea
a la cabaña torpe de la mentira con verbos
que no son, resplandecen, ira
suprema de lo mudo!
te esperamos
en la delgada orilla de lo que cae, en el prado
nocturno que atraviesan lentos
los elefantes
percibís el frío
la conspiración de las algas,
gelatina, escamas, mano
que sobresale de la tumba
manos que surgen de la tierra como tallqs
surcos arados por la muerte,
cabezas de ahorcados que echan flor:
decapitados que dialogan
a la luz decreciente de las velas,
¡oh quién nos traerá la rima
la música, el sonido que rompa la campana
de la asfixia, y el cristal borroso
de lo posible, la música del beso!
De ese beso, final, padre,
en que desaparezcan
de un soplo nuestras sombras, para
asidos de ese metro imposible y feroz, quedarnos
a salvo de los hombres para siempre,
solos yo y tú mi amada

"Teoría" 1973

* * * * * * * * *

MALDITOS, HETERODOXOS Y ALUCINADOS
Leopoldo María Panero, el último poeta transgresor (XV)

POR JAVIER MEMBA





Parece ser que fue Pere Gimferrer, en aquel tiempo delfín de la nueva poesía española, quien recomendó encarecidamente a Manuel Casarena la publicación de "Por el camino de Swan". Pero Leopoldo María Panero, el joven autor que se descubriera en aquellos versos dados a la estampa en Málaga en 1968, poco o nada tenía que ver con su padrino. Incluidos ambos con posterioridad en la hoy legendaria antología de José María Castellet "Nueve novísimos poetas españoles" (Barral, 1970), lo que para Gimferrer era sorpresa, fascinación ante la belleza, para Panero era desesperación ante la irremediable pérdida de la infancia.

En los más de 30 años transcurridos desde entonces, mientras el resto de sus compañeros de generación han pasado ha engrosar el parnaso de la excelencia de nuestras letras, Panero se ha convertido en el único poeta maldito que ha conocido nuestra literatura en ese tiempo. Mientras los otros ganaban premios, ocupaban cargos y debatían en las tertulias de los distintos medios de comunicación, Panero languidecía en cárceles, manicomios y sórdidas pensiones. "Mal puedo vender la ruina de mi conciencia o mi desastre al mejor postor. Me conformo con escribirla porque sólo eso no muere, sólo eso nos salva de la muerte", apuntaba en la contraportada de "Antología" (Ediciones Libertarias, 1985).

Una saga de poetas

Hijo de Leopoldo Panero (1909-1962), sobrino de Juan Panero (1908-1937) y hermano de Juan Luis Panero (1942), todos ellos poetas de sugerente voz, Leopoldo María Panero nació en Madrid en 1948. Al igual que tantos descendientes de los prohombres del régimen franquista –su padre, pese a haber estado a punto de ser fusilado a comienzos de la guerra por los nacionales como consecuencia de su amistad con destacados poetas comunistas, terminó por alistarse en las tropas de Franco para acabar, ya en los años 50, siendo director del Instituto de Cultura Hispánica–, el joven Panero se siente fascinado por la izquierda radical. Vive pues con la pasión que corresponde la aventura de la clandestinidad. Su militancia antifranquista constituirá el primero de sus grandes desastres y le valdrá su primera estancia en prisión.

Drogas y manicomio

De aquellos años jóvenes datan también sus primeras experiencias con las drogas. Desde el alcohol hasta la heroína, a la que dedicaría una impresionante colección de poemas en 1992, ninguna le es ajena. Según comenta él mismo en la película "El desencanto", dirigida por Jaime Chávarri en 1976, fue uno de los primeros consumidores de ácido lisérgico que hubo en Madrid. No obstante, se engañan quienes piensan que sus viajes a los paraísos artificiales los que le llevaron al manicomio por primera vez. Es el resquebrajamiento de un paraíso tan verdadero como la infancia y, sobre todo –como con tanto acierto apunta Rosa María Pereda en "Joven Poesía Española" (Cátedra, 1979)– la exacerbación de la lectura, lo que –si es que verdaderamente la ha perdido– hace a Panero perder la razón. Las voces que oye nuestro poeta nada tienen que ver con esas otras que agobian a los desequilibrados entre los que vive desde hace más de 15 años. En los oídos de Panero susurran Lewis Carroll, Edgar Allan Poe, James M. Barrie, H. P. Lovecraft...

«Forzar la vida»

Es por ello que sus constantes reclusiones no le impiden desarrollar una copiosa bibliografía no sólo como poeta, sino también como traductor, ensayista e incluso narrador. Mientras va de la antigua prisión madrileña de Carabanchel al manicomio de Cienpozuelos y de éste al de Mondragón, convencido siempre de que "la vida hay que forzarla", lo que invariablemente acaba traduciéndose en un irremediable intento de autodestrucción, sus distintas entregas aparecen con regularidad. A partir de la segunda de ellas, "Así se fundó Carnaby Street" (Ocnos, 1970), donde se incluye su célebre poema "Deseo de ser piel roja", la melancolía de los mitos de su infancia corre pareja a un experimentalismo apasionado. Así aparecen "Teoría" (Lumen, 1973), "Narciso o el acorde último de las flautas" (Visor, 1979), "Last River Together" (Ayuso, 1980), "Dioscuros" (Ayuso, 1982), “El último hombre" (Ediciones Libertarias, 1984)... Su obra narrativa incluye "En lugar del hijo" (Tusquets, 1976) y "Dos relatos y una perversión" (Ediciones Libertarias, 1984). Entre sus versiones de distintos autores anglosajones destacan las de Lewis Carroll: "La matemática demente", "La caza del Snark", etcétera.

De una u otra manera, todas sus páginas, hasta sus traducciones, son autobiográficas. La autocontemplación, junto a esa ya aludida autodestrucción, es otra de las claves de su obra. Más de 30 años después de la publicación de sus primeros versos, Leopoldo María Panero no sólo es el único poeta maldito de nuestro panorama literario, sino también el transgresor por antonomasia de nuestras letras. No en vano, la biografía que su singular experiencia inspiró recientemente lleva por título "El contorno del abismo".

Tags: manicomio, mondragon, javier memba, leopoldo, maria, panero

Publicado por Chemarubiov @ 21:32  | POESIA
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jueves, 18 de octubre de 2007
Camilo José Cela

(España, 1916-2002)
Escritor español, premio Nobel, autor de obras narrativas, poesía, memorias y libros de viajes. Nació en Iria Flavia (Galicia), estudió en la universidad de Madrid y luchó en el bando franquista durante la Guerra Civil española. Posteriormente rechazó la dictadura de Franco y mantuvo una actitud independiente y provocativa. Su estilo inicial, conocido con el término taurino de tremendismo, queda patente en su primera novela, La familia de Pascual Duarte (1942). Debido a problemas con la censura, La colmena (1951), una de sus novelas más celebradas, en la que presenta la vida miserable de unos seres en el Madrid de los años inmediatamente posteriores a la Guerra Civil española, tuvo que publicarse en Buenos Aires. La crítica ha señalado que supuso la incorporación española a la novelística moderna. Su obra, en general, se caracteriza por la experimentación de forma y contenido, como en su novela San Camilo, 1936 (1969), que está escrita en un monólogo interior continuo. Otras novelas de Cela son Mrs. Caldwell habla con su hijo (1953), Oficio de tinieblas-5 (1973), su obra más arriesgada y vanguardista, y Cristo versus Arizona (1988), donde abandona una vez más los moldes narrativos convencionales con un discurso de raíz muy española en una ambientación norteamericana. En 1956, Cela fundó la influyente revista literaria Papeles de Son Armadans de la que fue director y donde publicó a muchos escritores españoles en el exilio durante la dictadura franquista. Sus libros de viajes incluyen Viaje a la Alcarria (1948), el más celebrado suyo de los de este género, y Del Miño al Bidasoa (1952). Ha publicado también poesía, Pisando la dudosa luz del día (1945), y estrenado teatro, María Sabina (1970). Es autor asimismo de varios volúmenes de memorias y numerosos relatos, artículos periodísticos y trabajos de erudición, entre los que destaca su Diccionario secreto (1968 y 1971). Entre otros premios ha recibido el Premio Nobel de Literatura en 1989, y el Premio Cervantes en 1995. En 1996 fue nombrado marqués de Iria-Flavia











La duda, esa vaga nubecilla que, a veces, habita los cerebros, también puede entenderse como un regalo. Y no es -lo que queda dicho- una aseveración, ya que, sobre ella, tengo también mis dudas.


En ocasiones pienso que el premio de quienes escribimos duerme, tímido y virginal, en el confuso corazón del lector más lejano.




Escritor
Los mismos cueros tenemos todos los mortales al nacer y sin embargo, cuando vamos creciendo, el destino se complace en variarnos como si fuésemos de cera.


Destino
La filosofía del vagabundo se apoya en la no necesidad de nada y el buen talante de aceptarla sin queja alguna.
Más frases sobre: Vagabundo


Hay dos clases de hombres: quienes hacen la historia y quienes la padecen.


A siete años de un suceso, el suceso ya es otro.





La familia de Pascual Duarte (fragmento)

" Yo, señor, no soy malo, aunque no me faltarían motivos para serlo. Los mismos cueros tenemos todos los mortales al nacer y sin embargo, cuando vamos creciendo, el destino se complace en variarnos como si fuésemos de cera y en destinarnos por sendas diferentes al mismo fin: la muerte. Hay hombres a quienes se les ordena marchar por el camino de las flores, y hombres a quienes se les manda tirar por el camino de los cardos y de las chumberas. Aquéllos gozan de un mirar sereno y al aroma de su felicidad sonríen con la cara del inocente; estos otros sufren del sol violento de la llanura y arrugan el ceño como las alimañas por defenderse. Hay mucha diferencia entre adornarse las carnes con arrebol y colonia, y hacerlo con tatuajes que después nadie ha de borrar ya. "

Tags: camilo, jose cela, reflexiones, la familia, de pascual duarte

Publicado por Chemarubiov @ 19:09
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Recurro a ese gran Maestro (lleno de salvedades):
el diccionario.Basalto: roca volcánica muy dura,
por lo común negra o verdosa, de grano fino, a
veces de estructura prismática.

Voy más a fondo, recurro a la etimología de basalto:
procede de una palabra egipcia ("bakhan"), que deviene
en griego "basanos" y que de ahí pasa al latín ("basaltes") por un error de transcripción; se trata de una mala lectura que mezcla "basanites" con "lapis" (piedra) creando la expresión "piedra de toque".
Por un error de transcripción se acuña la palabra basalto, piedra de toque, a ese probable error que consiste en querer volver inteligible el enigmático universo.

La etimología me lleva de la mano hacia formas primarias, el magma, lo egipcio; me lleva (error de transcripción) a una piedra de toque que sirve de sésamo para intentar abrir puertas de dura roca volcánica y, quizá, dejar entrever (por visión, por contemplación) una estructura prismática verdadera, compleja, tendente (al menos en cuanto proyección de deseo) a la sencillez de lo primario. Estructura a la que se llega hilando fino, siguiendo los entresijos del grano fino (interior) de la dura roca volcánica que es el basalto; escabulléndose de su erupción se podrá llegar a la estructura seminal del conocimiento ("árbol binario del conocimiento") que, precisamente, agita, aquieta, abisma el lento, largo poema Basalto, de Rocío Cerón: toda una reverberación. Y, permítaseme, todo un esplendor congelado que, congelado, al abismarse, cabrillea; no deja, cristalizado, de cabrillear.

Basalto es, por ende, roca dura, grano fino, estructura prismática, piedra de toque, error de transcripción que lleva, por vertiginosa verticalidad, mediante la dureza de sus versos lapidarios, a una puerta entornada que deja entrever el esplendor congelado de un poema que es astral, subsolar, subsuelo: un subsuelo con sus capas de cieno, su fundamento último (inasible) de dureza enigmática. ¿Cómo leerlo? Sugiero una lenta lectura abierta al espesor. Una lectura que mantenga los ojos entornados y que acepte una prismática multiplicidad hecha de entresijos, de recodos, saltos apenas perceptibles y que conjugue, audaz, incesantemente, elementos de superficie con elementos de abismal verticalidad (vertiginosidad). Se conjuga el cuerpo en su exterioridad con su organización más profunda (redaños) y escatológica, desembocando en un "abrazo orgánico", donde las "placas de magma que las figuraciones contienen" no dejan de ser sólidas, mas tampoco dejan de fluir; de hecho, parecen fluir como un error de transcripción, ya que sus pulsiones son "desiertos floridos".


Para leer Basalto sugiero atenerse a la dureza de la piedra que, fija, a la vez puede partirse "entre oscuridad y luz" dejando ver "el mundo habitable". Para lo cual precisamos de ciertos goznes, ciertos puntos de apoyo sin los cuales sería imposible el abismamiento, la contemplación de lo interior. Hay bloques petrificados, de tal dureza que descorazonan: mas el poeta no se arredra y ante esa piedra de aspecto impenetrable opta por el riesgo de inmiscuirse en sus intersticios volcánicos; es decir, opta por quemarse, quizás a expensas del cuerpo, mas sin sacrificarlo, consciente de que sus signos, sus señales a flor de piel, son correspondencias que sirven de guía (mojones espirituales) en el camino del desierto o por los lácteos fluidos caminos astrales. Así, ante el desierto que es el "único lugar abierto a las posibilidades" contamos con el basalto, esa dureza que es piedra de toque y que, al serlo, dejan al poeta acudir (recurrir) a los goznes que abren la piedra, acuñan la palabra, permiten la visión: o al menos, una cierta visibilidad (profunda, alucinante) que la negra letra transpira, recoge, en audaz relampagueo petrificado. Las palabras van produciendo pivotes, fulcros que abren lenta, espesamente, la roca volcánica dura; y justo al abrirse, el grano fino de esa piedra se desmenuza un poco, fragilizado, ante la atónita mirada del poeta; el grano fino se petrifica, en viva petrificación armoniosa, discordante, como letra, escritura, basalto gráfico que expone un universo implícito en la estructura prismática, enigmática, parcialmente penetrada de la Roca.

"Toda cacería es un enigma", nos dice la palabra de Rocío Cerón (quizás evocando a San Juan cuando dice: "volé tan alto tan alto, / que le di a la caza alcance"). San Juan, que es la fe, da alcance a su "presa" (Dios, el poema, el conocimiento por intuición, por visión y arrobo unitivo). Rocío Cerón, poeta moderna, da alcance a una "presa" que no deja de ser enigma: un enigma que se mantiene en pie durante todo el trayecto del poema y que va dejando un rastro indeleble, forjado justo mediante la descripción del proceso de construcción de Basalto (sobre piedra, a manera del amanuense que en tabletas de arcilla burila su escritura cuneiforme). Un proceso donde "el tramado y el hilo son vuelo" y donde toda esa "masa rutilante" que configura el poema posee una velocidad astral (concebible más por intuición visionaria que por formulación matemática) en la que (verdadera sabiduría del explorador) "reside la tregua".

Basalto es un poema, es asimismo la convocatoria de un poema que decide hacerse libro, y es una liberación de fuerzas pugnando, armonizando, en planos diversos de estructuración. Verso a verso, página a página, somos acarreados como piedra dura, como grano fino, como error de transcripción, como prisma estructurándose, mediante goznes, charnelas duras, dolorosas, en verdad espiralada que contiene ejes cruzados, cuerpos de tinta negra o carne viva, esquirlas de piedra inamovible y fuego de constelaciones en perpetuo devenir: verticalidad, vertiginosidad ("espiral principio de simetría vapor fecundo en la brevedad del pie y la sílaba").

Léase este fecundo universo de Rocío Cerón colocando un frágil pie en la sílaba que se busca como palabra, en la viva concatenación de las cosas que estructuran la vida y que, desde la dificultad, estructuran Basalto. Léase, sin ojeriza, desde una entrega, con amor, este libro de poemas que contiene un módulo atroz, tranquilo, de la experiencia más ignota: la del viaje, sin espejo, por el fondo cerrado, claustrofóbico, de la más dura piedra


JOSE KOZER




VESANIA 1


despeñadero

en el sieso los miedos se acumulan
el llanto es una larva que corroe las lastras de la casa
agua que da vida a muertas raíces
el sótano interior es el refugio de escrituras de infancia y porvenir
hay que mirar el declive los fondos
allí
la fugacidad
el filo

traspié

antes del vacío
unas manos sobre la piel
es la fuerza del contacto el roce que incita al precipicio
el fraseo apenas audible del amor palabra que se anuda al
cuello y ya no suelta
el último acuciante empujón para dejar que los pies
sean aire

inmersión

calcinado el hueso se desploma en el abrevadero de los tiempos
en sus pliegues el rostro oculto del que no tiene nombre
la orfandad colma el silencio
la herrumbre implora lo que está por descubrirse
en la magmática gova él espera la señal
el lento encaminar del reposo hacia la claridad
ciego en su último vestigio de ira naufraga desnudo
se humedece los labios con el testimonio de su historia
asciende hacia la sílaba única de su sangre

abisamiento

corrientes salobres enturbian el delirio
desbordamiento de leche y silo
sólo atreverse a ser a deglutirse y vomitar los restos
abrirán la hendidura de pulsiones
el belestro de la idea intacta
la grafía blanca que devuelve el esplendor la certeza
en tierra de huérfanos una palabra es manantial
él sabe del vacío de drenarse
de bajar al tendón a rastras y tomar la nuez de las respuestas
él conoce el rumbo a la frontera
donde la piedra y la voz son morada del vórtice

deambulatorio

gira gira se trastoca
la espiral
sus líneas de fuerza que cristalizan la luz
declinan
la errancia es el aire común de los pensamientos
ronda en la espina dorsal el eléctrico indicio del alma
las arterias son guarida de la fiebre
ni el cansancio de la entrega ni la pupila insomne acallan el vértigo
turbias son las paredes del nervio ocultan la sabiduría de la piedra
fragmentos de esqueleto que oscilan entre el deseo y el rencor helado
sudor atracción de la tierra por la tierra agonía breve y gradual
recogimiento

quietud

sumergido entre la leche y el hollín de su espectro
cansado de ser emblema y milagro
con las estancias del cuerpo abrasadas por el agrio olor
de gestación
bebe los siglos devora su miedo
en la amalgama de la idea y los sentidos se decide la intensidad
silencio o ira
en la sola grieta del friso la abertura a la ausencia al olvido
óculo a la inocencia

fondo
apenas inclinada la luz toca el fémur
el mínimo calor de lo profano vetea de rojas vocales la columna
los destellos gilvos devuelven su fragor al aire
la fugacidad de la carne es humareda que sube a la ciudad
cielo y limo se unen con el rastro de la sal
fecundidad de saliva que arremete contra el río de la muerte
oscila la luz en la piedra secreta
hombre que es a la vez ausencia y agua tembloroso contorno del vértigo
hilo apenas visible que en su rodar consume la curvatura del vacío.

*Rocío Cerón (ciudad de México, 1972) publicó en 1997 Estas manos. En 1998 recibió una beca del Fonca, en el programa de Jóvenes Creadores, en el área de poesía. Obtuvo el Premio Nacional de Poesía Gilberto Owen 2000.

1 Fragmento tomado
del libro Basalto, México,
Ediciones Sin Nombre /
Conaculta, 2002.

Tags: CRITICA, jose kozer, rocio ceron, mexico, basalto, Gilberto Owen

Publicado por Chemarubiov @ 18:51  | POESIA
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Por Pedro Montealegre

Selección de poemas del libro La Palabra Rabia
(Editorial Denes. Valencia, España. 2005)






Obra ganadora del IV Certamen Cesar Simón de poesía de la ciudad de Valencia (2005)

Mención Honrosa en el Premio Municipal de Poesía de Santiago de Chile (2006).



Qué es la rajadura, el tajo abierto de la palabra -o un hoyo en la calle- incluso una herida en el fémur de la ciudad, de un hombre que es ciudad, roturas como género partido por una uña -letal, carnicera- por un colmillo dolor y llamado decir y mirar y dolor de ojo dividido con cuchilla de afeitar, dolor de quien escupe la vereda y produce un alacrán amarillo. Este poema es veneno: un ángel preso en el barrote, el esternón, un escarabajo -míralo: hay gemas y oro en el cobalto de sus élitros. Es un adolescente escribiendo con saliva: nos comemos el dolor, ¿qué latido nos come? Estaré ahí
-por ti- con mi córnea. Ahí reprodciendo en la caverna una escisión, una pupila como ésta de gato- uñas -finas- de gato, bigotes de gato, maullido de gato: metamorfosis, el desespero de lo partido por lo nombrado: una raya en el pelo es, un reticulado muy fino por el lápiz de tinta del principal alarife. Un día apareciste completamente trazado:
hormigas de sangre ordenadas en tus comisuras: nada cuentan tus vértices. Dijiste: soy canon: dijiste: en la ciudad un chico se rió como si ello no importara. Cada ebrio es
un indicio de cólera cuando dices soy canon, y yo enciendo un neón, una amapola seca.Yo comienzo a romper una placenta de madre. Qué es la rajadura sino un parto. Yo te digo: vengo -todo tú coordenadas, todo referencias- cada muerto te dice: cada tajo te ama.






Arder. Arder. Sabor del salitre que abandona el cuerpo. Hedor. Piel quemada en medio. Y el beso. Fugar. Fagocito. Fuego. Fatiga. Y la Sal. El recuerdo contamina. El recuerdo. Égloga del solo que lee las llamas. Yo llamo, él siente
el abrazo del poema. La inanición del poema, similar a él mismo. Sobrevívete, oye el crujir de maderas, el crujir del hueso cuando se encuentra con hueso. Todo arde con el incendio. El agua es incendio. Lo indecente reclama
su lugar en el incendio. Lo puro y lo sacro. Arder. Arder. Diga, ¿qué sube en el termómetro del ojo? Una araña de vapor. Una araña de flúor, de fósforo, dos átomos de oxígeno y uno de carbono -así se crea un fantasma. Se trata de tierra.
Países como hornos, fraguas de pan, dientes de lava -dulces- miel, delito, dáctilo de quien estira los labios y quema el placer. Pero hay engaño. Hay doler en la gramática de quien come. Y otro no. Y otro huele. Perros podridos, dentadura de perros como flores siniestras, gusanos bellísimos parecidos a hielo formando estalactitas. La oquedad. La memoria. Arder. Arder. Sudar la hiel.Pedazo de vidrio llamado ciudad. Tu fuego y tu fuga. Fagocito. Fatiga. Fe, y más que fe: falacia. Todo arde con el incendio -de sílabas, hombres. Y tú, allí,
revoluciona el repertorio, ¿es de hierro?, ¿es ladrillo? Construcción, no me sirves para poder vivir. Yo quiero ser todos, llamarada sin causa, más que arder en direcciones del hábito. No habito. Ser. Manga de polillas contra el lucero. Ser de polillas destrozadas por la palabra electricidad. Pero hay engaño. Ah, tierra:con mujeres, hombres, todos aplastados por la bota: Ver: hombres, mujeres.Muéranse de hambre, la pólvora cante con verdadero esternón. Esternón de ti
golpeando el gong del contramaestre. Yo caigo. Yo caigo. Y tú, ¿qué haces aquí,si no hay más que arder? Arder. Arder, así la marejada vista desde dentro.Hambre de palabras, lenguaje cuya estructura es una brasa en llamas, fría, sal
depositada en la lengua y, sin embargo, glaciar. Salitre que abandona. Niñas entumecidas sin saber qué decir. Ciudad. Cíclope. Hombre. Desterrado.Delito del poema que se cae de la boca, ya diente, saliva. Vergüenza del aire,presto a desaparecer. Lo puro y lo sacro. Arder. Arder. Llama el beso
conservado en formalina. Pudrición necesaria.Olor chamuscado. Y fe. Y fin.

Tags: valencia, chile, rabia, cesar simon, angel preso, perros podridos

Publicado por Chemarubiov @ 18:27  | POESIA
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Hola César Indiano: En atención a tu correo sobre mi artículo Honduras que pinta, y, sobre todo, mi optimismo hacia nuestra Patria Honduras, creo que no es algo que debiera sorprenderte. Si todos viéramos con ojos conformistas o derrotistas, entonces simplemente a cruzarnos de brazos y quedarnos sin Patria, que la devoren unos cuantos y ya darle vía libre por nuestro pesimismo. No, nunca es tarde para empezar, y creo que una forma de hacerlo es tratando de educar al pueblo con el sentimiento patriótico, no patriotero ni "nazionalista" ni chovinista sino en un sentir por la tierra en que nacimos. Y esa manera de sentir, de quererla, es pues luchando por los derechos de nuestro pueblo. Desde diferentes trincheras, pero sin bajar la guardia. A propósito de Patria, aquí les envío una dirección para escuchar este hermoso mensaje: http://www.youtube.com/watch?v=Dl_iXF1b-x8

Mis fraternos saludos,Roberto

Nunca olvidarlo:

"Era gracioso que yo, una simple célula,
me tomara la vida tan en serio"

Kurt Vonnegut, escritor estadounidense.

Tags: ROBERTO QUESADA, CARTA, HONDURAS, PUEBLO, TRINCHERAS

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Señor:No se como vino a mi este mensaje suyo. Puede ser que desde su perspectiva tenga razón, sin embargo no comparto esa forma de ver el mundo. Este país tiene las características que nosostros, sushabitantes hemos construido, no uno, ni dos, ni tres, sino todos sus habitantes somos responsables de lo que en él pasa. Obviamente los políticos y gobernantes tiene también su cuota, y muy alta, de responsabilidad. Desde mi perspectiva no puede verse todo como si el mundo fuera un mundo de fantasía y color, en perfecta armonía y satisfactorio para todos y todas.También existen los diferentes tonos de gris, si nofuera así no habría trabajo que hacer y la vida sería terriblemente aburrida. Siento no poderirme al extremo de pensar que la vida es el basurero que usted plantea.

Irma Haydée Santamaría

Tags: HONDURAS, IRMA HAYDEE SANTAMARIA, politicos, mundo, centroamwerica

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miércoles, 17 de octubre de 2007
LOS CIELOS NO TIENEN LA CULPA

QUE LOS HOMBRES

MANCHAN CON SUS ACTOS DELICTIVOS.



EL CIELO

SE CAE

DE VICIO

CADA VEZ

QUE EL PECADO

COPULA.



EL CIELO ES INTOCABLE

NO LO ENSUCIES

CON TUS MANCHADAS MANOS MALDITAS.



CHEMA RUBIO V.

Tags: religion, PECADO, COPULA, actos delictivos, la culpa, vicio

Publicado por Chemarubiov @ 21:27  | POESIA
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AMALIA Y SUS IMAGINARIOS




Un cuestionario de Amalia Gieschen, donde pregunta:

1.-¿Qué relación encuentran entre la realidad y la poesía y cómo te llevas con eso?
.
2.-¿Podrías analizar brevemente lo que ocurre en tu país con respecto al arte y relacionarlo con la realidad político/social?
.
3.-¿Qué expectativas tienes para el Primer Festival de Poesía País Imaginario?


responde Allan Mills

1.-En mi obra quiero que emerjan, al mismo tiempo, un cierto paisaje social y los más profundos, íntimos y angustiantes laberintos, produciendo confusión entre lo meramente alegórico y la documentación del paisaje social mentado. Me interesa ponerme en crisis, que nuestro destino sea diluirnos en un absurdo tan doloroso como redentor.

2.-No sabría cómo resumir algo tan complejo, pero quizás podría decir que desde la firma de los Acuerdos de paz hace 10 años, el sector que más se ha desarrollado en la vida nacional es el cultural y artístico. Tenemos un escenario muy potente, con propuestas de mucho riesgo que plantean reflexiones y aproximaciones radicales a nuestra historia y nuestro presente convulso. Surgen poetas que se nutren de diversas experiencias no solamente locales y que están también desplazando los criterios conservadores con que se ha entendido la poesía en el país (Julio Serrano, Luis Méndez Salinas). Hoy se quiere hacer una poesía que dé cuenta de nuestras múltiples fracturas frente al lenguaje y la realidad, y ojalá surjan más editoriales, revistas y antologías que apuntalen este proceso de cambio iniciado desde los 90’s. Los artistas estamos dialogando con toda la energía de nuestro talento y con toda la pasión por reinventar un territorio que nos duele y nos maravilla.

3.-Lo más importante es encontrarme con otros poetas que andan en búsquedas similares o análogas a la que yo llevo, hacerse familia desde un contacto crítico entre diversas experiencias estéticas: enriquecerme. Un festival como País imaginario debe fortalecer la red, la comunidad imaginaria que estamos inventando en América Latina, y para mejorar debe crecer y ser siempre móvil, ser un verdadero festival itinerante que le permita consolidarse como el campamento para las nuevas dicciones con que queremos dejar rastro de nuestros constantes colapsos y de nuestros sueños, así sean turbios...

Alan Mills nació en Ciudad de Guatemala, 1979. Ha escrito un solo un solo libro llamado Testamentofuturo, el cual fue publicado en tres entregas y como obra de iniciación de 2002 a 2005,en Guatemala y México. Con Síncopes (Editorial Zignos, Perú 2007) da comienzo a un proyecto radical de escritura que aspira a una documentación terrible de su vida y su paisaje social. Ha participado en múltiples festivales en América Latina y en el V Festival Internacional "La poesía tiene la palabra” organizado en 2005 por la Casa de América en Madrid. Colabora con diversos proyectos literarios en Hispanoamérica y dirigió el proyecto poético Rusticatio en 2006..

Tags: revolver, poesia, entrevista, guatemala, libro, sincopes

Publicado por Chemarubiov @ 13:07  | ENTREVISTAS
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Hola Roberto...

Me asombra cómo te mantienes enamorado de esta pocilga
de País. En lo que respecta a Tegucigalpa el alcalde
la ha convertido en una trampa urbana, pues fíjate que
para remediar una cosa destruyó otra. Ahora contamos
con un "Paseo Liquidàmbar" pero no hay salida para el
pandemonio de los carros y el humo que producen. Si
estás al tanto, días atrás un niño murió arrastrado
por una alcantarilla y varias toneladas de basura y no
quiero seguir... ¿Quien crees que se quedaría en este
país si un día todos nos pudiéramos irnos para
cualquier parte? te juro que nadie, y cuando leo tus
escritos con una actitud resignadamente positiva hacia
este cachimbo de indios mal educados e ilusionados...
Me quedo boquiabierto y pienso que desde la distancia
el país parece un lindo paisaje. Un paisaje que en
definitiva nadie està obligado a colorear...
De todas formas, envidio tu actitud y te comparto
algunos escritos que seguramente no serán publicados,
escritos como siempre con ese viejo tono herido e
insatisfecho... Hasta la vista paisano y saludes a
estos trotamundos de la pintura que por estos días te
acompañan.








Esta es una carta pública que Cesar Indiano
envia a Roberto Quesada..

Tags: carta, pintura, honduras, Tegucigalpa, escritos no publicados, cesar indiano

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Roberto Quesada escribió:




La pintura es poesía muda; la poesía pintura ciega.
Leonardo Da Vinci.

Si el título del presente fuera una interrogante ya
tuviese cantidad de respuestas: ¿Qué pinta dónde?
No pinta nada en ninguna parte. Tiene mala pinta, o, quién sabe, también habemos optimistas: Pinta como nadie. O alguna ingeniosa cita aplicada a los catrachos: Por la pinta los conoceréis. Pero el presente está con el bando de los que sí creemos en Honduras, en que no todo son malas noticias de los hondureños dentro de Honduras ni de los hondureños de la diáspora, o del éxodo o exilio voluntario o involuntario o como quiera llamársele. Prueba de ello es darle una visitadita en Internet a www.youtube.com y allí escribir en el buscador: Oración por la Patria. Allí encontrarán
un hermoso mensaje de un compatriota escritor, que no soy yo, que vale la pena disfrutarlo y difundirlo.
Es completamente acertado el artículo del escritor Armando García en La Prensa del sábado 6 de octubre en donde dice: Es una nación sin brújula, ni norte. Cualquier picarito, frío matón de tomo y lomo, ha servido para que los medios de este potrero hayan creado,lágrima en mano,falsos "Sin restarle el ingrediente humano a una condena de muerte, es funesto que los medios de comunicación creen falsos paladines.
héroes, mensajes y modelos equivocados".
Aunque esto está tan claro como una vitrina de la Quinta Avenida de Nueva York , García nombra destacados hondureños en diferentes áreas de la vida y, sin ser futbolista, remata: Todos estos patriotas que nos exhiben positivamente en el extranjero, si tuviéramos un ápice de respeto ocuparían, en grandes desplegados, las portadas de los principales medios de la harapienta Honduras.

Lo anterior es irrefutable, no obstante los medios alternativos y personas solidarias buscan los mecanismos a su alcance para que esa otra cara de Honduras se conozca. Entre estos personajes se encuentra el escultor hondureño, teleño para más señas, quien radica en Nueva York, Arnaldo Ugarte, quien aún cuando es un artista establecido, su mirada y corazón apuntan siempre hacia Honduras.
Arnaldo me llamó varias veces, pero desgraciadamente cuando su llamada caía yo estaba metido en el remolino, mejor pintado diríamos tornado, que produce la Asamblea General ante las Naciones Unidas cuando invade a Nueva York esa cantidad de dignatarios, ministros, periodistas, colados, etc. Finalmente pudimos conversar y era para ponerme al día e invitarme a visitar a media docena de compatriotas
pintores que tendrían su exposición entre el 4 y 7 de octubre en La Gran Manzana. Así llegué a la inauguración de La Cuarta Feria Anual Africana, Caribeña y Latinoamericana del Arte, realizada nada más ni nada menos que en el prestigioso y reconocido Puck Building de Manhattan, ubicado sencillamente en el corazón de las galerías en Nueva York, en el Soho. Allí ya se encontraba el escultor Arnaldo
Ugarte, quien, sin honorarios, la hacía de traductor y corredor de pinturas al equipo hondureño. Arnaldo me presentó a los pintores, algunos me conocían de nombre, y otro, tiempo después, me dijo que una vez habíamos cenado con un grupo en San Pedro Sula. A lo que entre risas respondí que su saludo fue muy frío para alguien que ya se conocía. Adonay sonrió con timidez, pero otro le asaltó la palabra y me dijo:
Es que la verdad que los hondureños siempre andamos a la defensiva. Y es aquí donde se aplica lo que dice Armando García: Si tuviéramos un ápice de respeto, pues gente como ésta ocuparía espacios en los medios hondureños.
Y es cierto, esa defensiva nos afecta mucho, porque ni soñar con que los medios irán tras el artista, sobre todo tras los auténticos artistas, ni sobre las personas que generan las
noticias positivas. También esa defensiva hace que nuestros artistas teman comunicarse con las autoridades que les representan, como hondureños, en diferentes países. Piensan que esos funcionarios no le darán el valor que merece su trabajo artístico. Quizá debido a esa
defensiva otros hondureños que nos prestamos con todo el orgullo y cariño para promover lo bueno de Honduras, lo positivo de Honduras, no nos habíamos enterado de la presencia de estos seis nuevos valores de la pintura hondureña.

Los pintores invitados a esta exhibición internacional son:
Jorge Oliveros, Samuel Oviedo, Wilmer Sandre (www.wilmersandre.com), Rosel Barralaga, Iván Fiallos (www.galeriasixtinajuliovisquerra.com),
Adonay Navarro (www.adonaynavarro.com).

Todos jóvenes (pese a esa juventud ya expuestos en varias partes del mundo) y egresados de la Escuela Nacional de Bellas Artes.

El stand de Honduras estaba muy bien ubicado,justo a unos
pasos de la entrada.Era impresionante ver marcados los
estilos de uno y otro entre pocos cuadros. Los temas variados desde la explotación y abuso infantil, la mujer, la patria y de entrada la lucha de nuestra sociedad moderna contra la epidemia del sida. Sería irresponsable de mi parte hacer un juicio crítico individual en tan reducido espacio y con el poco tiempo que tuve para apreciar estos trabajos, pero sí a primera impresión estos artistas denotan
autenticidad, búsqueda y esa seguridad de poderse mostrar sin complejos en cualquier galería del mundo. Estos seis pintores demuestran a fuerza de color y pasión que Honduras sí pinta, y pinta muy bien.

Nueva York, NY, 15 Octubre 2007.

Tags: PINTURA, HONDURAS, NUEVA YORK, EXPOSICION, CENTROMERICANA

Publicado por Chemarubiov @ 12:32
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LECTURA DE FRAGMENTOS DE "FLASHBACK"

Jueves 18 de octubre a las 19.00h

Presentado por Vanessa Montfort

Intérpretes: CONCHA LEZA y JAVIER LA ORDEN

Lugar: AUDITORIO DEL CENTRO JULIO CORTAZAR

C/ Antonio Machado, 20. (Ciudad de los poetas) Dehesa de la Villa. Metro Valdezarza (línea naranja) o Antonio Machado. (Ver mapa adjunto) Tel: 91.3734318 y 91.3734375

ENTRADA LIBRE

Si hacemos caso al periódico El Mundo... "Flashback es una inquietante incursión en el teatro político y un pulso en entre dos personajes fascinantes: Cornelia Grau, una vieja fotógrafa racista y Alfredo Santana, un político que se propone ser el primer inmigrante en llegar a la presidencia del Gobierno Español. El candidato acude a la fotógrafa en busca de una foto electoral y ella acepta creyéndose capaz de ahuyentar con ella al electorado de un tipo que considera tan detestable como peligroso. En el filo de un sugerente ejercicio de política/ficción, la obra aborda problemas tan actuales como la inmigración o el final de la pasión política". (Eduardo Suarez. Corresponsal Londres)

Tags: FRAGMENTOS, FLASHBACK, london, el mundo, teatro, vanessa montfort

Publicado por Chemarubiov @ 12:02  | TEATRO
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lunes, 15 de octubre de 2007
YO SOY DULCINEA



Aunque ellos no hablen de nosotras, no importa. He llegado tarde pero muy a tiempo. Sin las mujeres se atreverían los hombres ¿A JUGAR A LA RULETA Rusa? quiero decir, que las guerras son: el producto de los cojones inútiles puestos encima de la mesa. La guerra es la mejor ocasión que tienen los cuervos, para ordenar el tráfico de armas, y enriquecerse por medio de las drogas. Con el rastro de cadáveres que dejan a su paso, los súbditos de la Tiranía, nutren su cuerpo maldito, y llenan sus bolsillos sin pena.
Masculinos así no nos hacen falta. Son como cuervos sin vuelo, cuya frustración cae sobre los más bellos cuerpos, sobre las más débiles pieles. Gobernantes así no nos merecemos las mujeres, bueno, ni tampoco los pocos hombres que son capaces de entender a mi Don Quijote. El y sus amigos interesaron a los niños y a los viejos, pero pasado el tiempo, cada vez parece mas cosa de museos, de aniversarios, se abusa de su nombre para realzar la farsa de certámenes, y la picaresca que el padre de mi novio (Cervantes) pretendía combatir, fluye y se expande como la peste. Desde los palacios llega el hedor, intentando contaminar casi todas las almas puras que aun quedan, para desgracia nuestra, mujeres que no somos feministas, pero tampoco hicimos nunca el juego al macho (salvo excepciones).
Ahora mi querido Quijote, solo es interesante para traficantes de sueños que como Bush, nunca lo leerán, ¡para que! si para dominar el mundo solo tiene que saber montar a caballo.

Yo soy Dulcinea 2002

Y a vosotras: hembras o niñas móviles, mujeres o viejas sin mancha, os convengo ahora a que vengáis, sin miedo, rápido, venid, y disfrutad, de este Don Quijote que firmara cuantos deseos le propongáis. Solo debéis estar dispuestas para el aprendizaje, abiertas a su mundo tan desconocido como pletórico de sueños. Solo necesitáis venir, nada más, con amor sin armas, y 5 euros; si además deseáis su última voluntad biográfica en forma versal.

CHEMA RUBIO V.

Yo Soy Dulcinea , es una escena del quixote de George Town, que se represento en En El Circulo de Bellas Artes de Madrid, entre otras cosas es una denuncia ante la mentira del arte y el engaño masivo de muchas editoriales, y acababa ( solo en Madrid) con la venta de un libro de poesia AMOR ENTRE GUERRAS DEVUELTO que nadie excepto los "ganchos" sabian de que se trataba, el libro fue comprado por quienes hasta la fecha no saben en que juego participaron.También fue representado EL QUIXOTE DE GEORGE TOWN en la Feria del Libro del Salvador.

Tags: TEATRO, MONOLOGO, FRAGMENTO, circulo de bellas artes, el salvador

Publicado por Chemarubiov @ 20:07  | TEATRO
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Cuando se pregunta a José Jiménez Lozano por su extraordinaria facilidad para escribir que le permite dar a la imprenta por lo menos dos títulos por año, contesta, con su especial manera de quitar importancia a las cosas, que porque empezó a publicar tardiamente. Como si eso justificase la prisa por contar todo lo que le bulle por dentro. Así, ha conseguido estar ahora, cuando va a cumplir 73 años, en un extraordinario proceso creativo que dura ya más de dos décadas. Un camino que el escritor y periodista inició en 1971 con 'Historia de un otoño, la novela en la que estaban ya las bases -los asuntos, diría él- de su obra literaria, aquí narrados a través de la rebelión de las monjas de Port Royal en el siglo XVII

Porque quien fuera encasillado durante un tiempo como un escritor católico -por aquello de la moda de Bernanos y Julien Green-, ha manifestado siempre, en novelas, artículos, cuentos o ensayos, una rebeldía que le obliga a oponerse a la decisión de cualquier poder, sea eclesiástico o civil, si va en contra de su conciencia o de su libertad interior. Y eso es lo que hacen, de una u otra forma, los numerosos personajes de su galería literaria, todos completamente distintos y, al tiempo, muy parecidos. Quizá porque a través de ellos se ve nada más y nada menos que al hombre y sus cosas. Por eso abrir sus libros es como iniciar una aventura que, a través de otras vidas, nos permite descubrir lo que hay en el interior de nosotros mismos.

A Jiménez Lozano le gustan además las cosas sencillas -él es muy frugal-, porque cree que son las verdaderamente importantes. Y de eso hablan sus libros, por lo que se asoman muchas veces esa infancia que salva de los golpes de la vida y, por supuesto, sus raíces. Nacido en 1930 en Langa, este abulense reconvertido en vallisoletano sin renunciar a su tierra natal vive desde hace muchos años en Alcazarén esa existencia pausada que permite conocer el color de las estaciones y terminar la jornada con la charla y el paseo nocturno.

Licenciado en Derecho, Filosofía y Letras y Periodismo por las Universidades de Valladolid, Salamanca y Madrid, inició su labor periodística como colaborador en El Norte de Castilla en 1958 y en 1962 entró a formar parte del equipo que reunió Miguel Delibes, entonces director del periódico, para realizar unas páginas culturales semanales y del que formaron parte jóvenes promesas que han sido luego grandes escritores.

Enseguida empezó a escribir artículos, algunos desde el Concilio Vaticano II, al que asistió como invitado. Especializado después en editoriales y comentarios de política internacional, ocupó luego los cargos de subdirector y de director desde 1992 hasta su jubilación, en 1995.

Actualmente, además de colaborar en otras publicaciones, escribe un artículo semanal en El Norte de Castilla y por uno de ellos, titulado 'Sobre el español y sus asuntos', fue galardonado en diciembre de 2000 con el V Premio Nacional de Periodismo Miguel Delibes.

A aquella primera novela sobre el jansenismo pronto siguieron otras, como 'El sambenito' 'La salamandra', 'Duelo en la casa grande', 'Sara de Ur' o 'El mudejarillo', que tuvo un extraordinario éxito y fue llevada al teatro. En ella trazaba a su manera la vida de Juan de la Cruz, un santo que, junto con Teresa de Jesús, aparece en muchos de los escritos de un autor que logra expresar el misticismo a través de lo esencial y la ausencia de cosas superfluas.

Otros títulos son 'La boda de Ángela', 'Teorema de Pitágoras', 'Los compañeros', 'Ronda de noche', 'Las señoras', 'Un hombre en la raya' o 'El viaje de Jonás', su última novela, publicada en noviembre de 2002 y con la que vuelve a Oriente para recrear a un personaje bíblico. Entre sus libros de cuentos están 'El santo de mayo', 'El grano de maíz rojo'. por el que recibió el Premio de la Crítica en 1988, o 'El cogedor de acianos'.

También ha escrito cuatro diarios, 'Los tres cuadernos rojos', 'Segundo abecedario', 'La luz de la candela' y 'Los cuadernos de letra pequeña', editado en marzo de 2003, por los que desfila la vida cotidiana y en los que descubre los entresijos de la creación literaria. Ha publicado además poesía, 'Tantas devastaciones', 'Un fulgor tan breve', 'El tiempo de Eurídice' y 'Elegias menores', su último poemario, editado en 2002.

Jiménez Lozano es autor además de ensayos, como 'Un cristiano en rebeldía', editado en 1963; 'Retratos y soledades', 'Los cementerios civiles y la heterodoxia cristiana', 'Sobre judíos, moriscos y conversos', 'Guía espiritual de Castilla', 'Los ojos del icono' para Las Edades del Hombre, que ideó junto con José Velicia y de las que fue guionista, y 'Fray Luis de León', el último.

En 1989 fue galardonado con el Premio Castilla y León de las letras «por su personalísima actualización de la tradicional cultura castellanoleonesa». El jurado destacó también la labor del escritor en la investigación «de la historia de la espiritualidad» así como su «creación de novelas que unen la herencia española con las más actuales corrientes europeas».

Jiménez Lozano ha recibido además el Premio Nacional de las Letras Españolas de 1992, el Provincia de Valladolid a la trayectoria Literaria de 1996 y la medalla de oro al Mérito en las Bellas Artes.

El 12 de diciembre de 2002 fue galardonado con el Premio Cervantes, el nobel de las letras en español, que recibió el 23 de abril de 2003 de manos del Rey Juan Carlos en un solemne acto que acogió la Universidad de Alcalá de Henares y en el que el escritor pronunció un discurso sobre el autor de 'El Quijote'.

Texto escrito por MARÍA AURORA VILORIA




EL ARBOL SECO

Diez años esperó que el árbol seco
floreciera de nuevo. Diez años
con el hacha aguzada y temblorosa,
pero el árbol
sólo exhibía sus desnudos brazos,
la percha de la urraca y de los cuervos.
Cortóle al fin, y, de repente,
vio su corazón verde, borbotón de savia;
un año más, y hubiera florecido.

Tags: CASTILLA, AVILA, premio cervantes, traductor pavel grushko

Publicado por Chemarubiov @ 19:49  | BIOGRAFIA
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"Vi a Salinger en un autobús de la Quinta Avenida de Nueva York. Lo vi, estoy seguro de que era él. Ocurrió hace tres años cuando, al igual que ahora, simulé una depresión y logré que me dieran, por un buen periodo de tiempo, la baja en el trabajo. Me tomé la libertad de pasar un fin de semana en Nueva York. No estuve más días porque obviamente no me convenía correr el riesgo de que me llamaran de la oficina y no estuviera localizable en casa. Estuve sólo dos días y medio en Nueva York, pero no puede decirse que desaprovechara el tiempo. Porque vi nada menos que a Salinger. Era él, estoy seguro. Era el vivo retrato del anciano que, arrastrando un carrito de la compra, habían fotografiado, hacía poco, a la salida de un hipermercado de New Hampshire.
Jerome David Salinger. Allí estaba al fondo del autobús. Parpadeaba de vez en cuando. De no haber sido por eso, me habría parecido más una estatua que un hombre. Era él. Jerome David Salinger, un nombre imprescindible en cualquier aproximación a la historia del arte del No.
Autor de cuatro libros tan deslumbrantes como famosísimos The Catcher in the Rye (1951), Nine Stories (1953), Franny and Zooey (1961) y Raise High the Roof Beam, Carpenters; Seymour: An Introduction (1963), no ha publicado hasta el día de hoy nada más, es decir que lleva treinta y seis años de riguroso silencio que ha venido acompañado, además, de una legendaria obsesión por preservar su vida privada.
Le vi en ese autobús de la Quinta Avenida. Le vi por causalidad, en realidad le vi porque me dio por fijarme en una chica que iba a su lado y que tenía la boca abierta de un modo muy curioso. La chica estaba leyendo un anuncio de cosméticos en el tablero de la pared del autobús. Por lo visto, cuando la chica leía se le aflojaba ligeramente la mandíbula. En el breve instante en que la boca de la chica estuvo abierta y los labios estuvieron separados, ella —por decirlo con una expresión de Salinger fue para mí lo más fatal de todo Manhattan.
Me enamoré. Yo, un pobre español viejo y jorobado, con nulas esperanzas de ser correspondido, me enamoré. Y aunque viejo y jorobado, actué desacomplejado, actué como lo haría cualquier hombre repentinamente enamorado, quiero decir que lo primero de todo que hice fue mirar si la acompañaba algún hombre. Entonces fue cuando vi a Salinger y me quedé de piedra: dos emociones en menos de cinco segundos.
De pronto, me había quedado dividido entre el enamoramiento repentino que acababa de sentir por una desconocida y el descubrimiento al alcance de muy pocos de que estaba viajando con Salinger. Quedé dividido entre las mujeres y la literatura, entre el amor repentino y la posibilidad de hablarle a Salinger y con astucia averiguar, en primicia mundial, por qué él había dejado de publicar libros y por qué se ocultaba del mundo.
Tenía que elegir entre la chica o Salinger. Dado que él y ella no se hablaban y por lo tanto no parecía que se conocieran entre ellos, me di cuenta de que no tenía demasiado tiempo parar elegir entre uno u otro. Debía obrar con rapidez. Decidí que el amor tiene que ir siempre por delante de la literatura, y entonces planeé acercarme a la chica, inclinarme ante ella y decirle con toda sinceridad:
—Perdone, usted me gusta mucho y creo que su boca es lo más maravilloso que he visto en mi vida. Y también creo que, aquí donde me ve, jorobado y viejo, yo podría, a pesar de todo, hacerla muy feliz. Dios, cómo la amo. ¿Tiene algo que hacer esta noche?
Me vino a la memoria de pronto un cuento de Salinger, The Heart of a Broken Story (El corazón de una historia quebrada), en el que alguien planeaba en un autobús, al ver a la chica de sus sueños, una pregunta casi calcada a la que había yo en secreto formulado. Y recordé el nombre de la chica del cuento de Salinger: Shirley Lester. Y decidí que provisionalmente llamaría así a mi chica: Shirley.
(...)
Se me ocurrió acercarme a Salinger y decirle:
Dios, cómo le amo, Salinger. ¿Podría decirme por qué lleva tantos años sin publicar nada? ¿Existe un motivo esencial por el que se deba dejar de escribir?
(...)
Decidí acercarme a él y preguntarle:
Señor Salinger, soy un admirador suyo, pero no he venido a preguntarle por qué no publica desde hace más de treinta años, yo lo que quisiera saber es su opinión acerca de ese día en el que Lord Chandos se percató de que el inabarcable conjunto cósmico del que formamos parte no podía ser descrito con palabras. Quisiera que me dijera si es que a usted le ocurrió otro tanto y por eso dejó de escribir.
Finalmente, tampoco me acerqué para preguntarle todo eso.
(...)
Por otra parte, pedirle un autógrafo tampoco era una idea brillante.
Señor Salinger, ¿sería tan amable de estamparme su legendaria firma en este papelito? Dios, cómo le admiro.
Yo no soy Salinger me habría contestado. Para algo llevaba treinta y tres años preservando férreamente su intimidad.
(...)
Me encontraba ya desesperado y cada vez más empapado de sudor en aquel autobús de la Quinta Avenida cuando de pronto vi que Salinger y Shirley se conocían. El le dio un breve beso en la mejilla al tiempo que le indicaba que debían bajarse en la siguiente parada. Se pusieron los dos de pie al unísono, hablando tranquilamente entre ellos. Seguramente Shirley era la amante de Salinger. La vida es horrorosa, me dije. Pero inmediatamente pensé que aquello ya no lo cambiaba nadie y que era mejor no perder el tiempo buscándole adjetivos a la vida. Viendo que se acercaban a la puerta de salida, me acerqué yo también a ella. No me gusta recrearme en las contrariedades, siempre trato de sacarles algún provecho a los contratiempos. Me dije que, a falta de nuevas novelas o cuentos de Salinger, lo que le oyera a él decir en aquel autobús podía leerlo como una nueva entrega literaria del escritor. Como digo, sé sacarles provecho a los contratiempos. Y pienso que los futuros lectores de estas notas sin texto me lo agradecerán, pues quiero imaginarles encantados en el momento de descubrir que las páginas de mi cuaderno contienen nada menos que un breve inédito de Salinger, las palabras que le escuché decir aquel día.
Llegué a la puerta de salida del autobús poco después de que la pareja hubiera descendido por ella. Bajé, agucé el oído, y lo hice algo emocionado, iba a tener acceso a material inédito de un escritor mítico.
La llave le oí decir a Salinger. Ya es hora de que la tenga yo. Dámela.
¿Qué? dijo Shirley.
La llave repitió Salinger. Ya es hora de que la tenga yo. Dámela.
Dios mío dijo Shirley. No me atrevía a decírtelo... La perdí.
Se detuvieron junto a una papelera. Parándome a un metro y medio de ellos, hice como que buscaba una cajetilla de cigarrillos en uno de los bolsillos de mi americana.
De repente, Salinger abrió los brazos y Shirley, sollozando, se fue hacia ellos.
No te preocupes dijo él. Por el amor de Dios, no te preocupes.
Se quedaron allí inmóviles, y yo tuve que seguir andando, no podía por más tiempo quedarme tan quieto a su lado y delatar que les espiaba. Di unos cuantos pasos, y jugué con la idea de que estaba cruzando una frontera, algo así como una línea ambigua y casi invisible en la que se esconderían los finales de los cuentos inéditos. Luego volví la vista atrás para ver cómo seguía todo aquello. Se habían apoyado en la papelera y estaban más abrazados que antes, los dos ahora llorando. Me pareció que, entre sollozo y sollozo, Salinger no hacía más que repetir lo que de él ya había oído antes:
No te preocupes. Por el amor de Dios, no te preocupes.
Seguí mi camino, me alejé. El problema de Salinger era que tenía cierta tendencia a repetirse."

Tags: Salinger, QUINTA AVENIDA, nueva york, New Hampshire, doctor pasavento

Publicado por Chemarubiov @ 19:31
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Cuando yo salí del pueblo, hace la friolera de cuarenta y ocho años, me topé con el Aniano, el Corsario, bajo el chopo del Elicio, frente al palomar de la tía Zenona, ya en el camino del Pozal de la Culebra. Y el Aniano se vino a mí y me dijo: "¿Dónde va el Estudiante?". Y yo le dije: "¡Qué sé yo! Lejos". "¿Por tiempo?" dijo él. Y yo le dije: "Ni lo sé". Y él me dijo con su servicial docilidad: "Voy a la capital. ¿Te se ofrece algo?" Y yo le dije: "Nada, gracias Aniano".
Ya en el año cinco, al marchar a la ciudad para lo del bachillerato, me avergonzaba ser de pueblo y que los profesores me preguntasen (sin indagar antes si yo era de pueblo o de ciudad): "Isidoro ¿de qué pueblo eres tú?" Y también me mortificaba que los externos se dieran de codo y cuchichearan entre sí: "¿Te has fijado que cara de pueblo tiene el Isidoro?" o, simplemente, que prescindieran de mí cuando echaban a pies para disputar una partida de zancos o de pelota china y dijeran despectivamente: "Ése no; ése es de pueblo." Y yo ponía buen cuidado por entonces en evitar decir: "Allá en mi pueblo..." o "El día que regrese a mi pueblo", pero a pesar de ello, el Topo, el profesor de Aritmética y Geometría, me dijo una tarde en que yo no acertaba a demostrar que los ángulos de un triángulo valieran dos rectos: "Siéntate, llevas el pueblo escrito en la cara". Y a partir de entonces, el hecho de ser de pueblo se me hacía una desgracia, y yo no podía explicar cómo se cazan gorriones con cepos o colorines con liga, ni que los espárragos, junto al arroyo, brotaran más recios echándoles porquería de caballo, porque mis compañeros me menospreciaban y se reían de mí. Y toda mi ilusión, por aquel tiempo, estribaba en confundirme con los muchachos de ciudad y carecer de un pueblo que parecía que le marcaba a uno, como a las reses, hasta la muerte. Y cada vez que en vacaciones visitaba el pueblo, me ilusionaba que mis viejos amigos, que seguían matando tordas con el tirachinas y cazando ranas en la charca con un alfiler y un trapo rojo, dijeran con desprecio: "Mira el Isi; va cogiendo andares de señoritingo". Así, en cuanto pude, me largué de allí, a Bilbao, donde decían que embarcaban mozos gratis para el Canal de Panamá y que luego le descontaban a uno el pasaje de la soldada.

Pero aquello no me gustó, porque ya por entonces padecía yo del espinazo y me doblaba mal y se me antojaba que no estaba hecho para trabajos tan rudos y, así de que llegué, me puse primero de guardagujas y después de portero en la Escuela Normal y más tarde empecé a trabajar las radios Philips que dejaban una punta de pesos sin ensuciarse uno las manos. Pero lo curioso es que allá no me mortificaba tener un pueblo y hasta deseaba que cualquiera me preguntase algo para decirle: "Allá, en mi pueblo, el cerdo lo matan así, o asao". O bien: "Allá en mi pueblo, los hombres visten traje de pana rayada y las mujeres sayas negras, largas hasta los pies". O bien: "Allá en mi pueblo, la tierra y el agua son tan calcáreas que los pollos se asfixian dentro del huevo sin llegar a romper el cascarón". O bien: "Allá, en mi pueblo, si el enjambre se larga, basta arrimarle una escriña agujereada con una rama de carrasco para reintegrarle a la colmena". Y empecé a darme cuenta, entonces, de que ser de pueblo era un don de Dios y que ser de ciudad era un poco como ser inclusero y que los tesos y el nido de la cigüeña y los chopos y el riachuelo y el soto eran siempre los mismos, mientras que las pilas de ladrillo y los bloques de cemento y las montañas de piedra de la ciudad cambiaban cada día y con los años no restaba allí un solo testigo del nacimiento de uno, porque mientras el pueblo permanecía, la ciudad se desintegraba por aquello del progreso y las perspectivas de futuro.

Tags: CASTILLA, valladolid, prosa, fragmento, miguel delibes, el hereje

Publicado por Chemarubiov @ 19:21
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domingo, 14 de octubre de 2007
(Verano 2005)



YO NO SE,
Pero a veces creo que los perros,
saben de la sustancialidad del mundo.
Los miro echarse por las noches suspirando;
Mirando a la nada
como embrujados por un conjuro de muertes.
Solitarios y silentes
Se contraen en un nidal de cometas;
Ebrios de su existencia, se lloran la historia
siempre tras la sombra de una estrella;
Aúllan de repente sin motivo
o se clavan en alguna mano amistosa.
Vive en cada fibra de sus ojos errantes
la mágica tristeza del invierno,
el doloroso amor de la violencia
Van de repente, vienen en sus huellas
Nunca se adivinan, lamen el tiempo
Y husmean el aire;
Se inmovilizan,
Huyen y aman
Y repentinamente, se pierden
Para absorber la inmensidad.


ALEXANDRA ESTUPINIAN


Poema recogido de la antologia :
www.artepoetica.net

Tags: alex, asuntos de perros, oscuridad, tristeza, adivinan, el salvador

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-I-

Me mentiste.
Decías que yo era el último,
y ayer te ví junto a Dios.
Yo buscaré
hoy,
en la iglesia de los rezos
a la Virgen,
y al hallarla,
juntarme con su imagen.
Como tú hiciste con su hijo.


-II-

Me di cuenta de mi ateismo
al despertar una mañana
desnudo,
y
solo,
diciéndome que jamás
ni Dios ni su hermano
habían dormido conmigo.

Ni rastro en las sábanas del Espíritu Santo



CHEMA RUBIO V.

Tags: AMOR DIVINO, dios, virgen, hermano, iglesia, rezos

Publicado por Chemarubiov @ 21:57  | POESIA
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Este sabado 20 de octubre en el Centro Cultural de España-Tegucigalpa descubre y experimenta nuevas sensibilidades en una exploración audiovisual en vivo compuesta de texturas sonoras digitales y el candor del arpa clásica de Lis Joosten sumergidos en ventanas visuales manipuladas en vivo con destellos de poesia bit. Rizoma Session!EXPLORA:

http://myspace.com/rizomasessions

RIZOMA SESSIONS es una producción original de PopVersus, en la que participan C0deKat+Suite 505 (musica original: idm y minimal)
Gabriel Vallecillo (video manipulación en vivo y poesia bit del libro Lamepantallas)

Lis Joosten (artista invitada, arpa clásica)

MAS INFORMACION SOBRE RIZOMA SESSIONS EL CONCEPTO DEL RIZOMA:

El rizoma es una raíz. Es una estructura subterranea donde sus punto onodos al tocarse generan floraciones y retoños que salen a lasuperficie. Filosófos como Derrida y Guattari lo utilizan paradescribir la estructura del ciberespacio y sus redes dinámicas ycomplejas, donde los hipervínculos se convierten en reflejo directo decomo exploramos, creamos y reproducimos significados en la vida. Si se quiere, el rizoma se puede pensar como ramificaciones deárboles que se plantan en las conciencias y mentes de los individuos,generando así, en cada intersección o contacto nuevas retoños y ramificaciones que cargan el contenido y devienen en nuevasexpresiones hasta el infinito. //Descripción Son sesiones de exploración y experimentación artística multimedia, enla cual el espectador se verá inmerso en una atmósfera sonora yvisual, donde predominan las texturas digitales, la fragmentación ydescomposición de elementos sonoros, acompañados de versos de poesíabit. La sesión contará con música electrónica original que podríaclasificarse como ambient, minimal, IDM y NOISE. La video manipulacióndel performance esta compuesto por abstracciones de espacios yrecorridos de la ciudad de Tegucigalpa, generación y deconstrucción deelementos naturales y poesía bit proyectada y manipulada en vivo. Cada sesión rizoma contará con la participación y colaboración deartistas de diversas disciplinas en la cual se les insta a darlibertad a su creatividad vía experimentación y exploración sonora,visual y/o performática, entre otros. En esta ocasión contaremos con la participación de Lis Joosten con elArpa Clásica para crear rizomas de la imaginación. Rizoma Sessions es un performance audiovisual ejecutado en vivo.

¡No te lo pierdas! --

g a b b o
www.gabrielvallecillo.com

"No se quién soy, pero se de que huyo"Michel de Montaigne

Tags: RIZOMA SESSIONS, CENTRO CULTURAL DE ESPAÑA, audiovisuales, honduras, arte

Publicado por Chemarubiov @ 21:45  | AGENDA CULTURAL
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-Yo acaricié y ellos mordieron. Y han sido miles ¡miles, créeme¡ ¿Entiendes lo que te digo?-

No, no entendía lo que me decía. Había llegado al parque para estar solo, y a pesar de las consecuencias barrosas de una lluvia reciente, logré alcanzar un banco con la idea de estar hasta que me diera frio. Pero apareció este tipo, se sentó a mi lado, sacó de su abrigo una libreta y un boli, se puso a escribir y de pronto, comenzó a contarme una historia que empezó, mas o menos, como lo acaban de leer y continuó:

- Hoy por la mañana, por ejemplo, venía en el metro, de pie, un niño que dormía en un coche no se enteraba del follón a su alrededor y me hacía sonreír. Su madre era una joven que estaba a mi lado; tenía unos bellísimos ojos celestes turquesa o cielo y aunque al comienzo eso me distrajo y no me daba cuenta, de pronto vi como apretaba su bolso entre brazo y costado. El metro comenzó a detenerse y no me habló, pero hizo un pequeño gesto que daba a entender que bajaría, yo le sonreí y me moví cediendo el paso. Entonces, cambió la cartera al lado más lejano, lo apretó con más fuerza, asintió con la cabeza sin mirarme, empujó el coche y salió del vagón escondiéndose entre los otros.

Supongo que tenía dibujado el desconcierto en la cara porque agregó:
creo que para que me entiendas tendré que ir mucho más atrás -me miró y luego elevó la vista por entre las ramas silenciosas hacia el cielo, yo hice lo mismo- desde hace tiempo que le doy vueltas al asunto y aunque entenderlo también a mí me ha costado más de la cuenta y no lo he logrado completamente, sigo en ello ¿sabes?, sigo en ello -bajó la vista, yo hice lo mismo, para centrarla en un punto indeterminado muy lejano y cuando logró ver lo que buscaba continuó- todo empezó cuando le saqué un dinero a mi madre para golosinas. Sí, aunque suene tonto, ése fue el comienzo. Y al menos en esto el siquiatra estuvo de acuerdo conmigo. Debí tener unos seis años y los que creen que a esa edad no se reconoce entre lo bueno y lo malo, se equivocan rotundamente. Verás, siempre había una cantidad indeterminada de monedas en una canastita sobre la nevera. No recuerdo si lo planeé o algo así, pero yo tiendo a creer, más que a recordar, que fue un fuerte y repentino impulso -puso énfasis en esta aclaración-. La canastita sobre la nevera no era un lugar dentro de mi mundo. Este y otros muchos me parecían algo así como otra dimensión, paralela a la mía, regida por otras leyes, a la que me gustaba entrar escondido y que me apasionaba. Como los cajones inalcanzables, y más aún las cajitas dentro de los cajones, y todavía más las pequeñas cajitas dentro de ellas. Cuando cogí las monedas y me las metí al bolsillo no puedo explicar lo que sentí, pero nada bueno, mas bien algo terrible; es ese el momento en que todo cambia, cuando la vida se transforma en la vida que nos acompañará siempre ¿sabes? -sijo y me miró profundamente-. La señora del negocio me miró raro cuando pagué; y de vuelta a casa, la vecina que siempre estaba barriendo la vereda, exclamó un "¡Uy que goloso¡" con ironía. Nadie lo podía saber, pero lo sabían ¿sabes? Y aunque no me sentaba nada bien y cada vez era peor, por alguna extraña razón lo repetí una segunda y una tercera vez, o quizás más. Para cuando lo dejé ya era demasiado tarde. Después todo fue diferente. Desaparecía un lápiz en clase, el lápiz de la compañera gordita hija de una amiga de la profesora. La sala se llenaba de un intercambio de hombros encogidos y miradas inocentes, que seguramente lo eran. La profe se ponía de pie y caminaba de lado a lado, con la pizarra de fondo y buscaba, con los ojos afilados, un rostro que se incriminara, y yo temblaba culpable de algo que no había hecho. Cierto es que nunca me dijeron nada, pero poco importa: había perdido la inocencia.
- Yo seguía escuchando atentamente. El me miró.
No sé como explicarlo, intenta imaginar. Yo era un chico, con cara de niño bueno, de santurrón incluso, y cuando sin querer aparecía un poco de malicia en mi expresión y escuchaba que me decían: ¡ Pero la cara de pícaro que pone, dios mío, los tranquilos son los peores¡; a mi me daba vergúenza. ¿Entiendes?

- Detuvo el relato de imprevisto y preguntó si podía leer en voz alta lo que había escrito en su libreta. Asentí mirándole desconcertado.
"La tarde es fantasmagórica, en la mañana llovía y a esta hora el parque murmura casi vacío. El viento saluda educado y los charcos de agua sobrevivientes responden con un gesto tembloroso. El barro por momentos impide caminar. Así, no resultó nada fácil llegar a mi asiento de siempre. Debí devolverme e intentar por otra vía cuatro veces. Y tal como hace unos meses, no me siento nada bien; respiro mal, me arde la cabeza"

Yo creo que es un buen comienzo para contarlo, ¿no crees?-me preguntó-

Lo recuerdo todo muy bien -continuó- Salía de casa con dirección al parque, me sentía de buen ánimo, con energía, pero tenía que ocurrir algo. Y creo que lo esperaba, que lo presentía. Cerré la puerta y de frente apareció una señora que apenas me vio, cruzó la calle, me miraba de soslayo y apuraba el tranco a la misma velocidad que mi tranquilidad se evaporaba. Intenté no darle importancia. Seguí, quería volverme y decir algo, pero seguí, dientes apretados y mirada fija. Torcí en la esquina, y mientras seguía reprobando con la cabeza lo que sucedió metros antes, entré a un negocio para comprar un boli y una libreta. No este boli, pero uno casi igual y esta misma libreta. El dependiente me indicó el pasillo; a su lado, tres televisores de distinto tamaño entregaban las imágenes de varias cámaras de vigilancia. Era una tienda muy desordenada y mientras buscaba entre sacapuntas y bolis mágicos y me preguntaba cuánto podían valer esas cosas en China, me sentía culpable. Me veo sospechoso, estoy seguro. Cree que le robo. Pensaba. De inmediato lo escuché hablar con alguien y ese alguien llegó a mi lado para ver lo que hacía. Se presentó con cierto aire de autoridad, de falsa inteligencia; y juro que me respondió con una mueca risueña e intencionadamente desagradable cuando le pedí ayuda. Para colmo, encontró lo que buscaba justo enfrente de mis narices. Me entregó las cosas con la mano quebradiza, una risa torcida y la ceja levantada. Lo habría estrangulado. Pagué, salí y respiré furioso. Repasaba en mi cabeza a la señora de antes, a la chica del metro por la mañana, a unos turistas del mediodía. Me han tratado como a un delincuente por años y estoy cansado, ¡a la mierda con la puta desconfianza! vociferaba en mi interior.

- Guardó silencio y se dispuso a escribir lo que sigue:

"No estoy seguro, pero puede ser que se carga con las intenciones y también con la naturaleza. Puede ser que debí ser el otro toda la vida. Puede ser que era inevitable. Porqué si no, mis ojos siempre se detenían en los bolsos a medio cerrar. Y porqué que a veces pasaba más cerca de lo necesario y cambiaba el ritmo de los pasos de manera tan extraña.

Un tiempo busqué la solución actuando. Evitando los gestos sospechosos, guardando la distancia suficiente. Si alguien caminaba delante, yo caminaba más lento para que se alejara tranquilo, si alguien iba a mi lado, cruzaba la calle y me detenía en un escaparate cualquiera. Intentaba parecer distraído. No mirar el interior de los coches. Buscar las cámaras de vigilancia, no ocultarse pero no mirarlas de frente. No esquivar los coches de la policía. Pero no sirvió de nada, desconfiaron siempre, no es posible esconderse"

- Levantó la cabeza tranquilamente y continuó:

Yo no sé cuál era mi expresión a ese momento, pero sentía que se desbordaba algo. El mar, cuando en sus profundidades se desata un terremoto, debe sentir algo parecido. Y aunque por fuera debí parecer un tipo cualquiera que tiene prisa y no sonríe. Dentro, muy dentro, una gran ola se elevó a partir de profundidades insondables y avanzó con furia hasta una playa de arena blanca, arrastrando en un torbellino incomprensible sentimientos y habitaciones llenas de vida, odio, ira, caricias de madre y paciencia de hermana, violencia; y toda mi estructura fue devastada en pocos segundos. Nada sobrevivió salvo unas pocas cosas que no sé si mejores, pero más fuertes o más valientes, o simplemente con más suerte, pero casi nada. Y así caminaba, con unos pocos pensamientos flotando en un mar de rabia blanca y absoluta.

- Me miró a los ojos y dijo:
Esa fue la reacción a la injusticia ¿sabes? esa que puede levantar a pueblos enteros de un momento a otro, esa cosa que mantiene en cierta dignidad a la especie humana. Eso es lo que me reventaba por todos los rincones y creció hasta que no pude controlarlo. Lo único que deseaba era justificar lo que el mundo sentía por mí: desconfianza.

- Yo no emitía palabra, lo escuchaba.
Nunca me desvié de mi camino al parque, pero como intentando esconderme de mí mismo, usé calles que nunca había usado. Hasta que al fin, a dos cuadras de aquí...

-Un suspiro lo detuvo, pero retomó enseguida.
Por esa calle, ¿la ves?, una a la izquierda en la primera esquina. Recuérdeme ir a ver el nombre, será bueno para mis notas...

-Suspiró de nuevo.

Una billetera que no necesitaba vino a dar al bolsillo interior de mi chaqueta. Un viejo la llevaba en el bolsillo trasero de los pantalones y nada hizo para detenerme -Gilí pollas¡- gruñó.

Corrí y entré por aquella puerta. Casi puedo verme. Me senté aquí mismo, por eso vine.

- Cuando me dijo esto me pareció muy mágico que también para mí la banqueta tuviera un significado. Cuando volví a escucharlo me describía la situación.

Me sobaba los muslos intentando tranquilizar las piernas, antes de llegar a la banqueta no me respondían, pensé que me derrumbaría inevitablemente. Las palmas de mis manos brillaban y los dedos no cesaban en un movimiento pequeño y desordenado. ¿Así mas o menos, ves?-y agitaba los dedos mientras los miraba-. Y mi pecho -y metió la mano derecha bajo el abrigo haciéndolo subir y bajar exageradamente-vaya si lo recuerdo, mi pecho empujaba la sangre como si no la quisiera dentro de sí y me hacía palpitar la cabeza. Después de unos minutos, cuando comenzaba a sentirme mejor, por allá, entre los árboles, vi serpentear un coche de policías. Pensé en ponerme de pie y largarme, pero recordé mis cavilaciones honrosas: no debo verme sospechoso, realmente no me buscan, me repetía, no es a mí a quien buscan.
Me quedé escuchándome el corazón, aguantando la respiración para reventar en alivio cuando los viera alejarse. Es todo tan fresco ¿sabes? como un cuadro de ayer, sin terminar, con el óleo húmedo y ese aroma intenso; me siento como entonces. No se desviaron, y a unos veinte metros, frente a mí, detuvieron el motor y se apearon. Justo allí.

- Buenas tardes- dijo uno. Y juro que tenía la misma mueca desagradable que el ayudante del dependiente. - Buenas tardes- dije, y me desvanecía- ¿Qué hace aquí?- preguntó el otro. Yo estaba de piedra - !Póngase de pie¡-
Y el resto de la historia ya para qué. Mala suerte, dije. Sí, mala suerte, y aquí estoy. ¿Qué harás ahora?, le pregunté, algo forzado, supongo, porque no quedaba más que preguntarlo. Tras jalar aire profundamente exclamó que, si fuera por él, se quedaría para siempre sentado en la banqueta, respirando tranquilo. Pero no puedes, contesté. Lo sé. Lo primero, encontrar al tipo de la billetera y ofrecerle disculpas, decirle que no desconfíe a pesar de todo, que es lo peor que puede hacer, que no se de por vencido, que yo no soy así. Locura temporal dictaminó el juez. Eso es lo que pasó y espero que lo entienda. Es un buen comienzo- dije- ¿Y luego? Lo segundo, y miró a su lado derecho sobre la banqueta y sentenció: descargarle un tiro entre los ojos al primero que me vuelva a hacer sentir culpable. ¡Bien dicho! -exclamé sin pensar demasiado- pero, ¿y si no encuentras al señor aquel? Cierto ¡es más importante volarle los sesos a la desconfianza! !Eso digo yo¡ -repliqué repliqué entusiasmado, pero nunca pensé que lo que decía de alguna manera era en serio, muy en serio-

Parecía dispuesto a ponerse de pie inmediatamente pero reabrió la libreta y bajó la vista de nuevo apuntando:

"Justo ha sido el castigo a mi debilidad, pero ahora que todo está reconstruido y el daño indemnizado, buscaré la manera de ayudar al mundo a librarse de la peste, de extirparle de raíz lo que nos destruye poco a poco. Veneno de la peor clase, porque no te avisa hasta que ya es demasiado tarde. Antídoto ninguno, es necesario quitar todas las manzanas podridas del cajón."

Guardó la libreta en el bolsillo izquierdo de su amplio y grueso abrigo. Se calzó un sombrero lleno de rocío. Hizo el gesto de meter algo en el bolsillo derecho y caminó al metro procurando encontrar el mismo camino, mas o menos libre de barro, que encontró para llegar hasta la banqueta siguiendo las que, el pensó, eran sus huellas anteriores, pero lo cierto es que no eran las suyas, sino las mías, las que le permitieron salir del parque con rapidez.

Lo que ocurrió a partir de ese momento no lo supe sino hasta un mes mas tarde (mas o menos). Lo encontré de nuevo en la misma banqueta y continuó con la historia a partir de la salida del parque. Y espero narrar bien lo que contó, porque vale la pena. De hecho estuve tan emocionado con su historia que inmediatamente prometí escribirla en forma de relato, y al escuchar mis intenciones se mostró muy emocionado, me abrazó, me regaló una sonrisa y me entregó también sus notas. Me las devolverás cuando nos veamos de nuevo ¡Me dijo sonriendo!, y se fue.

En el metro compró un abono de diez viajes y bajó al andén que anunciaba dos minutos para la llegada del siguiente tren. Tomó asiento y volvió a abrir la libreta:

"Es un billete de diez viajes, y según mis cálculos, bastará para terminar con al menos cinco de ellos. Espero registrar las circunstancias de la manera más detallada posible, así como mi reacción íntima después de cada uno. No quiero que se vuelva una mera absurda entretención."

Escuchó la inminente llegada de los carros y notó cómo esa gran cueva de pronto se llenaba completamente de ruido. Entró al vagón. Dejó la mano derecha empuñada dentro del abrigo y con la mano izquierda se cogió de uno de las asideras. Afiló los ojos como lo hacía su profesora en el colegio, y buscó una mirada que se incriminara. Dio con algunas sospechosas, pero no podía decir que fuera desconfianza. Timidez o vergüenza o cualquier otro mal menor. Necesitaba estar seguro. Pensó que la clave no eran solo las miradas sino también las manos escondiendo o protegiendo algo de manera exagerada. Pero exagerada no es la palabra. De manera enfermiza, sí, -pensaba- porque es una enfermedad, una terrible enfermedad. Y se decía a sí mismo que debía tomar nota también de eso. Llegó a la siguiente estación y una señora muy bien vestida le preguntó si bajaba, él dijo que no y dio un paso al lado. Muy amable joven, dijo ella mientras esbozaba una sonrisa agradable y, al parecer, sincera. Comenzó a sentir un pequeño cosquilleo de impaciencia. Miró al lado contrario y sin querer se encontró, colgado del hombro de un hombre flaco y semicano, con el cierre de un bolso entreabierto. Procuró no quitar los ojos del interior hasta que lo sorprendieran. Y en cuanto eso sucedió, el hombre le invitó a no preocuparse. He sido un distraído toda la vida y nunca me ha pasado nada, este mundo es bueno. Y mientras lo decía le palmeaba dulcemente el antebrazo. La mano que guardaba en el bolsillo comenzó a sudar y al par de segundos notó que no solo su mano sudaba, sino que su gran abrigo ya no era un acompañante muy confortable dentro del vagón caliente, y poco a poco las gotas comenzaron a llenarle el rostro, primero tímidamente y luego, sobre un terreno más suave, se deslizaban una tras otra desde el sombrero hasta el cuello de la camisa.
En la siguiente parada se bajó y tomó asiento en el andén. Apuntó algunas notas que tenía en la cabeza y mencionó a la dama elegante y al señor distraído. Y en cuanto llegó el siguiente subió de nuevo. Mantuvo la mano derecha dentro del bolsillo y con la mano izquierda alcanzó con dificultad una de las asideras. Quedó de espaldas al andén. Una vez dentro del túnel, gracias al reflejo en las ventanas, pudo seguir su vigilancia. Recorría cada detalle gestual entre hombros, brazos y cabezas de todas clases y después de varias estaciones le pareció reconocer algo, no había nada especial, pero tuvo la necesidad imperativa de poner más atención en un sector específico. Intentó un mejor ángulo y al fin reconoció a la misma bella jovencita de ojos celestes, con el coche acogedor y el niño, esta vez despierto, de ese nefasto día meses antes. Su mano en el bolsillo derecho pareció inquieta. Reconoció la manera en que ahorcaba el bolso entre el codo y las costillas y se le agolparon las emociones en la cabeza. La superficie de ese mar tranquilo comenzó a moverse, primero, imperceptiblemente, mientras en las profundidades una réplica de ese primer terremoto no se hacía esperar. Desconfianza, susurró, esa es la desconfianza. Y un temblor creciente le apuró la respiración. Sudaba como un caballo azuzado al galope en pleno verano. Sintió de nuevo que las piernas le flaqueaban y la cabeza le palpitaba y la gran ola incontenible le recorría las vísceras. Afirmó la mano oculta, se hizo paso algunos metros entre la gente y cuando la chica lo vio venir, reconstruyó el mismo gesto que él recordaba tan bien. Cambió su bolso al lado más lejano y agachó la cabeza ignorándolo. Cuando estuvo a un metro y medio de distancia la chica lo miró y él sacó la mano derecha del bolsillo en un movimiento brusco y después de hacer el gesto de apretar el gatillo y emitir un fuerte PUMMM , que asustó a todos los que estaban alrededor, gritó: ¡No desconfíes, carajo!. El niño estalló en llanto. En ese momento se abrieron las puertas. Bajó la mano que mantenía con el dedo pulgar en alto, el índice estirado y apuntando entre los ojos celestes (aunque ahora le parecían más bellos aún que antes) y los demás enrollados sobre sí mismos. Buscó la salida rápidamente pidiendo permiso y empujando, y una vez fuera se volvió para encontrar las miradas de la joven y de medio vagón más. La mayoría incrédulas o confundidas. La chica tenía las pupilas dilatadas y la boca medio abierta, y el llanto del bebé competía de fondo con el pitido que anuncia el cierre de las puertas y con las risotadas de unos niños que le hacían gestos de aprobación con el pulgar en alto y las cejas levantadas.

Las ruedas giraron de nuevo llenándolo todo de ruido y los vagones siguieron su ruta inevitable. Hizo el ademán de guardar un arma en el bolsillo, se acomodó el sombrero, desabrochó por completo el abrigo y tomó asiento abriendo la libreta ceremoniosamente.

"No ha sido fácil, pero ahora estoy seguro de hacer lo correcto."
Se puso de pie y se dispuso a tomar el siguiente carro cuando, bajando por las escaleras al andén reconoció el uniforme de un guardia seguido de dos policías. Recordó el parque y todo lo que siguió a ese día. Decidió no esperar. Se puso de pie y caminó rápido y en sentido contrario. Alcanzó las escaleras que estaban en el extremo opuesto y las subió dando brincos, y en vez de salir a la calle, decidió bajar inmediatamente al otro andén. Apenas descendió llegaron casi simultáneamente los convoyes en ambos sentidos, se metió al carro que le quedó enfrente. Encontró varios asientos libres y necesitaba tomar un descanso. La sombra de la desconfianza se alarga hasta ensombrecer las mejores intenciones, pensaba ¿No es posible dejarlo a uno tranquilo?
Los altavoces anunciaron la próxima parada. Una señora de ojos hinchados, como los de una rana, mantenía la cabeza inmóvil y erguida mientras sus pupilas iban de zapato en zapato buscando quién sabe qué. El metro se detuvo y por la puerta más lejana, a su izquierda, vio aparecer la parte delantera de un coche de bebé -¡Joder!- Y sin esperar a ver si se trataba de la bella joven de ojos celestes se giró al otro costado, subió el cuello de la chaqueta y acomodó el sombrero lo más abajo posible. Nada bien, se decía, más difícil de lo que esperaba. Para completar el cuadro, los ojos de la mujer busca zapatos se detuvieron en los suyos. Y como siempre ocurre, este detalle que a otro momento hubiera parecido irrelevante, ahora calaba una hendidura en medio de su campo y desviaba su atención completamente. La primera reacción fue esconderlos, pero claro está, no podía esconder los dos a la vez. Entonces escogió el que le pareció más sucio y lo cruzó por detrás del talón. La expresión de la mujer pareció llenarse de cierto placer, como satisfecha de haberlo avergonzado, entonces él levantó la vista de los propios que, con el barro seco pegado por todo su rededor, indudablemente dejaban mucho que desear, para posarlos inquisitoriamente sobre los de ella. El rostro de la mujer pasó de pronto del placer a la tensión, pero lo disimuló muy bien, y entendiendo que la retaban directamente intentó agregar nuevos gestos al de su placer, sorpresa seguido de reprobación, arqueaba las cejas, estiraba el mentón. Pero nuestro héroe no se dejó vencer y entendió lo que hacía, en especial, cuando notó que la sobrexpresión de su contrincante había atraído nuevas miradas sobre sus penosos zapatos. Sin embargo en pocos segundos las fuerzas se habían equiparado y cada fila de asientos, una frente a la otra, estaban completamente puestas en los zapatos del oponente y nuestro personaje que ese día se pensaba preparado para grandes cosas al fin soportó más. La señora apretó el puño y aunque se notó contrariada, lo asumió rápidamente y prefirió seguir su rutina en otro sitio.
Una segunda gran hazaña en unos cuantos minutos, pensó. Pero se quedó pensando en la naturaleza de su logro, que claramente, no era deportivo. Quería saber lo que había ganado, de qué se trataba lo que acababa de concluir. Y poco a poco su rostro se ensombreció. Cuestionó la triste naturaleza de su alegría. Se atoró en la amargura de su triunfo. Se preguntó porqué esa mujer se alimentaba del dolor ajeno, de enrostrarle a todo el que no quisiera saberlo, cruel e innecesariamente, la mugre que traía encima ¿para qué?; por cuánto tiempo lo había hecho, y por cuánto más podría seguir así. Y le hirvió la cabeza. Se pensó a sí mismo, comparándose, y concluyó, venciendo una invisible resistencia, que entre la realidad de ambos la similitud era enorme. Y pensó que ahora los demás, cuando juzgaran sus actos, ahí abajo, también pasarían de la incomprensión, a la rabia y luego a la pena. Lo masculló en silencio, lo que pensaba lo volvía dentro de sí y lo regurgitaba, y el sabor resultante era cada vez más ácido, más propio, más gástrico y al fin, el resultado no se lo esperaba: miedo.
Miedo de encontrar a alguien que le enrostrara su propia desconfianza, que le señalara con el dedo no los zapatos, sino el corazón y le dijera lo que no quería escuchar. Que al fin y al cabo no es más que un cobarde sin derecho a decirle a los demás que no sientan miedo, sí, miedo, porque lo que ve en las más de las situaciones es miedo, miedo a un mundo hostil, cosa nada extraña. Pero si él insiste en no ver el miedo y sí la desconfianza, es porque no pudo superar la desconfianza en sí mismo. Su tambaleante personalidad, sus valores descoloridos. Y se vio reflejado en las ventanas del metro, dentro del túnel, oculto, asustado como un niño, bajo un sombrero, dentro de un abrigo, mirándole los zapatos altaneramente a una mujer que no conoce otra forma de ser feliz. Doy pena, se dijo, miserable, miserable, cobarde y miserable. Soñó despierto con el señor distraído y semicano que le repetía: ¡no desconfíes carajo¡ mientras la dama elegante le sonreía tiernamente.
Sacó la libreta del bolsillo para anotar lo que pensaba pero no pudo. Los ojos se le hincharon como el de la señora que tenía enfrente y de pronto, esa gran ola que lo recorría hacía mucho entre vísceras y cerebelo, estalló bajo los párpados en un llanto infantil e irremediable. Se quitó el sombrero y lo estrujó con desesperación. Lo usó de pañuelo. Vio que se abrieron las puertas y salió del carro. Se sentó de nuevo, se quitó el abrigo y dejó el sombrero arrugado a su lado, soltando lágrimas imparables con unas ganas y un placer que no cabía entre los placeres que había podido saborear hasta ese momento. Nada superaba ese estremecimiento reconfortante. Seguramente algo parecido a ser amamantado, pero era algo que no podía saber. Y en medio de ese diluvio interno y soberano pudo escoger. Y ahora, por fin y sin ninguna duda tuvo la decisión correcta en sus manos. Se aceptó, y entonces abrió la libreta y leyó su sentencia anterior: "... quitar todas las manzanas podridas del cajón...". Leyó en el letrero luminoso del andén: dos minutos para el próximo tren. Dos minutos, repitió en voz baja. Se miró los zapatos intentando mirarse el corazón, entrando por su lado más sucio por fuera, al que, ahora entendía, era su basurero por dentro. Se dejó llevar a un lugar lejano, muchos años atrás. Se vio traicionar a su familia quitando las monedas que no le pertenecían. Y vio cosas que había olvidado. Su madre, preguntándole por las monedas y él negando con la cabeza. Y luego escuchando detrás de la puerta un interrogatorio a la empleada de la casa. Lo vio una y otra vez, y al fin, vio a la muchacha llorando y saliendo de la casa con su maleta.
Se puso de pie y caminó hasta la línea amarilla. Recordó una frase de Milan Kundera en uno de sus libros preferidos: "Esconderse y sentirse culpable es el comienzo de la derrota".

El ruido comenzó a devorar de nuevo el amplio espacio. Pero a diferencia de otras veces en que puso a prueba su entendimiento, las piernas no le fallaron y el corazón se mantuvo sereno. ¡Al menos! Pensó.
El ruido crecía y lo que antes era una aviso se convertía poco a poco en una realidad. Avanzó tres centímetros sobre la línea amarilla con pasitos casi imperceptibles. Pero el metro que llegaba venía en dirección contraria. ¡Maldita sea!, refunfuñó. Fue hasta el asiento donde estaba el abrigo y el sombrero casi desecho. Se calzó el primero y el segundo, después de intentarlo varias veces, prefirió mantenerlo enrollado en la mano. Vio desaparecer el último vagón del metro que le había tomado el pelo, y tras él, pudo reconocer a una chica y un policía cargando escaleras arriba un coche de bebé. A este momento lo único que no podría soportar es que una contrariedad tonta le privara la primera decisión coherente y tranquila de cuantas tenía memoria de haber tomado. Miró el reloj para saber cuántos segundos faltaban pero el reloj insistía en marcar los mismos dos minutos que ya hacía más de tres. Se quedó con la vista en los dígitos, y forzando los ojos para no pestañear pudo ver justo antes de que le ardieran demasiado que el 2:00 era reemplazado por un 01:50. -Al fin- dijo suavemente. Dejó los ojos cerrados para descansar del esfuerzo. Al abrirlos vio bajar desde la escalera que asomaba al fondo del andén y sin prisa, los pantalones de otro par de policías. Le dio igual. Total, pensó, qué mas da. Supuso que la chica se había quejado con los guardias y a su vez estos llamaron a la policía. Y entendía que se armara cierto alboroto y sin perder tiempo comenzó a caminar de espaldas a la misma velocidad que los policías se acercaban (en marcha atrás, digamos), hasta que chocó con una pareja y tuvo que girarse.. Pero del otro lado vio descender a la chica de ojos celestes y otro policía cargando el cochecito. Exclamó un -maldita sea- del alma. Miró el reloj que ya remontaba los 50 segundos y bajaba a 40. Sus ojos se turnaban pasando rápidamente del reloj, a los policías que tenía de frente, a la chica con el cochecito y al reloj nuevamente. Escuchó acercarse otro metro a sus espaldas y apenas un pestañeo más tarde se instalaba en el andén del frente. Los policías se habían demorado contestando algo a unos turistas, se giró a mirar a la chica que le buscó la mirada con sus ojos celestiales. Se detuvo un par de segundos en ella, hipnotizado, le pareció un verdadero ángel, y de pronto, el metro que esperó segundo a segundo avanzó a su lado empujándolo y soplándole el costado. No pudo reaccionar, acababa de pasarle de largo el destino, tan, pero tan cerca que sintió cómo se quebraba un pequeñísimo puente en su realidad. La chica quedó apenas a un metro o poco más, metió la mano en el coche y sacó ¡la libreta¡. -Su libreta- le dijo ella con una voz propia de sus ojos. Al momento, los dos policías pasaban conversando animadamente por su lado.

Gracias a ella puedo contar esta historia, y él puede, a este lado de la línea amarilla, seguir haciendo la suya, con confianza.


SERGIO SALGADO

Tags: chile, relato, poeta, desconfia, metro, libreta

Publicado por Chemarubiov @ 21:39  | RELATO .
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viernes, 12 de octubre de 2007
COMO OLAS FIGURADAS EN UN MAR IMAGINADO
FUERON LOS DIAS
EN NUESTROS CUERPOS SEPARADOS.

Como un rastro
de nubes sembradas en la noche del cielo.
Las alegrias
- locas -
pidieron un abrazo
con los cuerpos
-apretados-
Subio la temperatura de las sangres
y bajo la fiebre de los nervios...
pero un rato despues de los abrazos.



Chema Rubio V. escribe para Alexandra Estupinian.

Tags: alexandra estupinian, el salvador, abrazo, alegrias, amor

Publicado por Chemarubiov @ 22:30  | POESIA
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Reseña biográfica

Poeta español nacido en Sevilla en 1898.
Su infancia transcurrió en Málaga, y aunque desde los trece años se trasladó con su familia a Madrid, el mar dejó una profunda huella en su poesía. Fue profesor de Derecho Mercantil y miembro de la Real Academia Española desde 1949. Es uno de los grandes valores de la poesía del siglo XX.
Su primer libro, «Ámbito», fue publicado en 1928, al que siguieron, «Espadas como labios» en 1932, «Pasión de la tierra» en 1935, «Sombra del paraíso» en 1944, «Mundo a solas» en 1950, «Nacimiento último» en 1953, «Historia del corazón» en 1954, «Poemas de la consumación» en 1968, «Diálogos del conocimiento» en 1974 y póstumamente «En gran noche» en 1991.
En 1934 fue Premio Nacional de Literatura y en 1977 recibió el Premio Nobel de Literatura.
Falleció en Madrid en 1984.






CANCIÓN A UNA MUCHACHA MUERTA

Dime, dime el secreto de tu corazón virgen,
dime el secreto de tu cuerpo bajo tierra,
quiero saber por qué ahora eres un agua,
esas orillas frescas donde unos pies desnudos
se bañan con espuma.

Dime por qué sobre tu pelo suelto,
sobre tu dulce hierba acariciada,
cae, resbala, acaricia, se va
un sol ardiente o reposado que te toca
como un viento que lleva sólo un pájaro o mano.

Dime por qué tu corazón como una selva diminuta
espera bajo tierra los imposibles pájaros,
esa canción total que por encima de los ojos
hacen los sueños cuando pasan sin ruido.

Oh tú, canción que a un cuerpo muerto o vivo,
que a un ser hermoso que bajo el suelo duerme,
cantas color de piedra, color de beso o labio,
cantas como si el nácar durmiera o respirara.

Esa cintura, ese débil volumen de un pecho triste,
ese rizo voluble que ignora el viento,
esos ojos por donde sólo boga el silencio,
esos dientes que son de marfil resguardado,
ese aire que no mueve unas hojas no verdes.

¡Oh tú, cielo riente que pasas como nube;
oh pájaro feliz que sobre un hombro ríes;
fuente que, chorro fresco, te enredas con la luna;
césped blando que pisan unos pies adorados!





EL POETA SE ACUERDA DE SU VIDA

Perdonadme: he dormido.
Y dormir no es vivir. Paz a los hombres.
Vivir no es suspirar o presentir palabras que aún nos vivan.
¿Vivir en ellas? Las palabras mueren.
Bellas son al sonar, mas nunca duran.
Así esta noche clara. Ayer cuando la aurora
o cuando el día cumplido estira el rayo
final, ya en tu rostro acaso.
Con tu pincel de luz cierra tus ojos.
Duerme.
La noche es larga, pero ya ha pasado.







LOS BESOS

No te olvides, temprana, de los besos un día.
De los besos alados que a tu boca llegaron.
Un instante pusieron su plumaje encendido
sobre el puro dibujo que se rinde entreabierto.

Te rozaron los dientes. Tú sentiste su bulto,
en tu boca latiendo su celeste plumaje.
Ah, redondo tu labio palpitaba de dicha.
¿Quién no besa esos pájaros cuando llegan, escapan?

Entreabierta tu boca vi tus dientes blanquísimos.
Ah, los picos delgados entre labios se hunden.
Ah, picaron celestes, mientras dulce sentiste
que tu cuerpo ligero, muy ligero, se erguía.

¡Cuán graciosa, cuán fina, cuán esbelta reinabas!
Luz o pájaros llegan, besos puros, plumajes.
Y oscurecen tu rostro con sus alas calientes,
que te rozan, revuelan, mientras ciega tú brillas.

No lo olvides. Felices, mira, van, ahora escapan.
Mira: vuelan, ascienden, el azul los adopta.
Suben altos, dorados. Van calientes, ardiendo.
Gimen, cantan, esplenden. En el cielo deliran.




TORMENTO DEL AMOR

Te amé, te amé, por tus ojos, tus labios, tu garganta, tu voz,
tu corazón encendido en violencia.
Te amé como a mi furia, mi destino furioso,
mi cerrazón sin alba, mi luna machacada.

Eras hermosa. Tenías ojos grandes.
Palomas grandes, veloces garras, altas águilas potentísimas...
Tenías esa plenitud por un cielo rutilante
donde el fragor de los mundos no es un beso en tu boca.

Pero te amé como la luna ama la sangre,
como la luna busca la sangre de las venas,
como la luna suplanta a la sangre y recorre furiosa
las venas encendidas de amarillas pasiones.

No sé lo que es la muerte, si se besa la boca.
No sé lo que es morir. Yo no muero. Yo canto.
Canto muerto y podrido como un hueso brillante,
radiante ante la luna como un cristal purísimo.

Canto como la carne, como la dura piedra.
Canto tus dientes feroces sin palabras.
Canto su sola sombra, su tristísima sombra
sobre la dulce tierra donde un césped se amansa.

Nadie llora. No mires este rostro
donde las lágrimas no viven, no respiran.
No mires esta piedra, esta llama de hierro,
este cuerpo que resuena como una torre metálica.

Tenías cabellera, dulces rizos, miradas y mejillas.
Tenías brazos, y no ríos sin límite.
Tenías tu forma, tu frontera preciosa, tu dulce margen
de carne estremecida.
Era tu corazón como alada bandera.

¡Pero tu sangre no, tu vida no, tu maldad no!
¿Quién soy yo que suplica a la luna mi muerte?
¿Quién soy yo que resiste los vientos, que siente las
heridas de sus frenéticos cuchillos,
que le mojen su dibujo de mármol
como una dura estatua ensangrentada por la tormenta?

¿Quién soy yo que no escucho entre los truenos,
ni mi brazo de hueso con signo de relámpago,
ni la lluvia sangrienta que tiñe la yerba que ha nacido
entre mis pies mordidos por un río de dientes?

¿Quién soy, quién eres, quién te sabe?
¿A quién amo, oh tú, hermosa mortal,
amante reluciente, pecho radiante;
¿a quién o a quién amo, a qué sombra, a qué carne,
a qué podridos huesos que como flores me embriagan?

Tags: muchacha muerta, tormento de amor, premio novel, poesia, academico, madrid

Villatripas

Por su gran prosperidad
decidio la autoridad
de Villatripas de Arriba,
que viva el alcalde, viva,
erigir un monumento,
un autentico portento
que a los de abajo asombrara:
una escultura bien cara,
como dijo el pregonero,
que costara su dinero,
pues de marmol alabastro
de nuestro rico catastro...
La montara un escultor
en plena plaza mayor.
Y terminaba el pregon:
sera una gran ereccion.

Se gasto mucha saliva
en Villatripas de Arriba.
La gente andaba tan fatua
con la cosa de la estatua
y habia gran emocion
cuando la inauguracion.
La alcaldesa con premura
corrio el velo a la escultura
y aparecio ante la villa
la supuesta maravilla:
saliendo de entre las aguas
sin siquiera unas enaguas
toda toda desnudita
una venus afrodita.
La ereccion no estuvo mal:
satisfizo al personal.

Tenia el pueblo de al lado
el animo muy picado
y alla hablo el senor alcalde:
"Erigiremos de balde.
en Villatripas de Abajo
se suple con desparpajo
por parte del vecindario
la falta de monetario.
Vecinos de este lugar:
hay que vencer o ganar!
¿Estais dispuesto a todo
por sacudiros el lodo
de esa venus afro...leches?"
¡Alcalde lo que nos eches!
Respondio la poblacion
con una gran ovacion.

Cogieron a la Jacinta,
la moza de mejor pinta,
y en la misma plazoleta
la pusieron en porreta
y la echaron al pilon
sin mayor vacilacion.
Luego fue una comitiva
a Villatripas de Arriba
a decirles que bajaran,
miraran y compararan.
Comparando las dos venus...
?Cual es mas y cual es menus?
Excepto algun poetastro
que alabo la de alabastro
y el pelma de D. Simon
que de un vuelo fue al pilon
se oyo gritar al compas
"la Jacinta mucho mas,
la Jacinta mucho mas".
Y con grandiosa elocuencia
anadio la concurrencia,
sobre todo los varones,
que en lo tocante a erecciones
la Jacinta en el pilon
tralarilerileron.

Marieta

Y yo que fui a rondarle la otra noche a Marieta
la bella, la traidora, había ido a escuchar a Alfredo Kraus
¡Y yo con mi canción como un jilipollas!, madre
¡Y yo con mi canción como un jilipollas!

Y entré con el salero al comedor de Marieta
la bella, la traidora, ya estaba acabando el flan.
¡Y yo allí con la sal como un jilipollas!, madre
¡Y yo allí con la sal como un jilipollas!

Y cuando por su santo le compré una bicicleta
la bella, la traidora, ya se había agenciado un "Rolls"
¡Pegado al manillar hice el jilipollas!, madre
¡Pegado al manillar hice el jilipollas!

Y le llevé una orquídea a nuestra cita en la glorieta
la bella se besaba con un chulo y apoyada en un farol
¡Y yo allí con mi flor como un jilipollas!, madre
¡Y yo allí con mi flor como un jilipollas!

Y cuando ya por fin fui a degollar a Marieta
la bella, la traidora, de un soponcio se me había muerto ya.
¡Y yo con mi puñal como un jilipollas!, madre
¡Y yo con mi puñal como un jilipollas!

Y lúgubre corrí al funeral de Marieta
a la bella, la traidora, le dio por resucitar.
¡Y yo con mi corona hice el jilipollas!, madre
¡Y yo con mi corona hice el jilipollas!


La mandrágora




Un burdo rumor

No sé tus escalas por lo tanto eres muy dueña
de ir por ahí diciendo que la tengo muy pequeña
no está su tamaño en honor a la verdad
fuera de la ley de la relatividad.

Y aunque en rigor no es mejor
por ser mayor o menor
ciertamente es un burdo rumor.

Pero como veo que por ser tú tan cotilla
va de boca en boca y es la comidilla
en vez de esconderla como haría la avestruz
tomo mis medidas, hágase la luz.

Y aunque en rigor no es mejor
por ser mayor o menor
una encuesta he hecho a mi alrededor.

Trece interesadas respondieron a esta encuesta
de las cuales una no sabe o no contesta
y en las otras doce, división como veréis
se me puso en contra la mitad, es decir, seis.

Y aunque en rigor no es mejor
por ser mayor o menor
otras seis francamente a favor.

Y si hubo reproches fueron, en resumen
por su rendimiento, no por su volumen
y las alabanzas que también hubo un montón
hay que atribuirlas a una cuarta dimensión.

Y aunque en rigor no es mejor
por ser mayor o menor
aunque a veces soy muy cumplidor.

Mi mujer incluso dijo, aunque prefiero
como tú ya sabes la del jardinero
por si te interesa, porque estáis a la par
sólo que la suya es mucho menos familiar.

Y aunque en rigor no es mejor
por ser mayor o menor
nunca olvida traerme una flor.

Es mísero, sórdido, y aun diría tétrico
someterlo todo al sistema métrico
no estés con la regla más de lo que es natural
te aseguro, chica, que eso puede ser fatal.

Y aunque en rigor no es peor
por ser mayor o menor
yo que tú consultaba al doctor López Ibor


El cromosoma

Hace tiempo que me importa un comino
que el último jalón de mi camino
caiga lejos de Roma,
hace tiempo no juego al acertijo
tan esdrújulo de un padre y un hijo
y una blanca paloma.

Y lo cierto es que no me desespero
desde el día que al célebre madero
lo comió la carcoma
pero si me preguntan y lo digo
aparte de algún que otro íntimo amigo
todos creen que es broma.

Y como con eso no se bromea
esperan que Dios me dé con la tea
de churrusca Sodoma
o que al menos diga yo reconfortante
que me he hecho mahometano o protestante
hablamos otro idioma.

Pues nada más que eso me faltaba
que tuviera que asirme a la chilaba
del profeta Mahoma
ni a tripa de Lutero ni aun de Buda
prefiero caminar con una duda
que con un mal axioma.

Porque dudo que al final de este asunto
la cosa no se acabe con un punto
sino con punto y coma
y no espero un cielo o un infierno
no más confío en que seré algo eterno
gracias al cromosoma.

Tranquilo puedo vivirme mi historia
sabiendo que a las puertas de la gloria
mi nariz no se asoma
la muerte no me llena de tristeza
las flores que saldrán por mi cabeza
algo darán de aroma.


Sobre Javier Krahe

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Publicado por Chemarubiov @ 22:00
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UN ONCE DE SEPTIEMBRE


Desde hace años, cuando llega esta época, siento, al iniciarse la noche, una envidia secreta de las personas que no sé muy bien adónde van, de la pareja que se pierde en la oscuridad de una calle, de las vagas personas que toman el tren de la noche, de los que veo entrar en una casa que no es la suya, después de haberse asegurado de que no han sido seguidos por nadie, echando una mirada arriba y abajo de la calle...


("UN ONCE DE SEPTIEMBRE ES UN FRGAMENTO DEL CUADERNO GRIS".

Tags: EL CUADERNO GRIS, JOSEP PLA, AMPURDAN, VIAJE A PIE, DIARIO

jueves, 11 de octubre de 2007
DECLINACIONES DEL MONÓLOGO



I
Estoy sola,
muy sola,
entre mi cintura y mi vestido,
sola entre mi voz entera,
con una carga de ángeles menudos
como esas caricias
que se desploman solas en los dedos.
Entre mi pelo, a la deriva,
un remero azul,
confundido,
busca un niño de arena.
Sosteniendo sus tribus de olores
con un hilo pálido,
contra un perfil de rosa,
en el rincón más quieto de mis párpados
trece peregrinos se agolpan.

II
Arqueándome ligeramente
sobre mi corazón de piedra en flor
para verlo,
para calzarme sus arterias y mi voz
en un momento dado
en que alguien venga,
y me llame...
pero ahora que no me llame nadie,
que no quepo en la voz de nadie,
que no me llamen,
porque estoy bajando al fondo de mi pequeñez,
a la raíz complacida de mi sombra,
porque ahora estoy bajando al agónico
tacto de un minero, con su media flor al hombro,
y una gran letra de te quiero al cinto.
Y bajo más,
a las inmediaciones del aire
que aligerado espera las letras de su nombre
para nacer perfecto y habitable.
Bajo,
desciendo mucho más,
¿quién me encontrará?
Me calzo mis arterias
(qué gran prisa tengo),
me calzo mis arterias y mi voz,
me pongo mi corazón de piedra en flor,
para que en un momento dado
alguien venga,
y me llame,
y no esté yo
ligeramente arqueada sobre mi corazón, para verlo.
y no tenga yo que irme y dejar mi gran voz,
y mi alto corazón de piedra en flor.

Tags: poesia, odio, costa rica, monologo, soledad, piedra en flor

Poeta, novelista y dramaturgo español, considerado como el más grande escritor español de todos los tiempos, y uno de los mejores escritores universales. Su obra más conocida, la Historia de El Quijote de la Mancha, ha trascendido todas las fronteras y todas las culturas.
El retrato más fidedigno que se conoce de Miguel de Cervantes se debe a su propia pluma, con la que trazó su "rostro y talle" en el prólogo a las Novelas ejemplares:
"Éste que veis aquí, de rostro aguileño, de cabello castaño, frente lisa y desembarazada, de alegres ojos y de nariz corva, aunque bien proporcionada; las barbas de plata, que no ha veinte años que fueron de oro, los bigotes grandes, la boca pequeña, los dientes ni menudos ni crecidos, porque no tiene sino seis, y ésos mal acondicionados y peor puestos, porque no tienen correspondencia los unos con los otros; el cuerpo entre dos estremos, ni grande, ni pequeño, la color viva, antes blanca que morena; algo cargado de espaldas, y no muy ligero de pies; éste digo que es el rostro del autor de La Galatea y de Don Quijote de la Mancha, y del que hizo el Viaje del Parnaso, a imitación del de César Caporal Perusino, y otras obras que andan por ahí descarriadas y, quizá, sin el nombre de su dueño. Llámase comúnmente Miguel de Cervantes Saavedra. Fue soldado muchos años, y cinco y medio cautivo, donde aprendió a tener paciencia en las adversidades. Perdió en la batalla naval de Lepanto la mano izquierda de un arcabuzazo, herida que, aunque parece fea, él la tiene por hermosa, por haberla cobrado en la más memorable y alta ocasión que vieron los pasados siglos, ni esperan ver los venideros, militando debajo de las vencedoras banderas del hijo del rayo de la guerra, Carlo Quinto, de felice memoria".
Miguel de Cervantes fue bautizado el 9 de octubre de 1547, en la iglesia parroquial de Santa María la Mayor, de Alcalá de Henares, donde nació posiblemente el día 29 de septiembre, día de San Miguel. Era el cuarto hijo de los seis que tuvo el matrimonio Rodrigo de Cervantes y Leonor de Cortinas. El padre era cirujano-barbero, profesión de escasos ingresos y baja consideración social. Las estrecheces económicas, en las que sin duda se crió nuestro autor, forzaron a su padre a emprender un vagabundeo por Valladolid, Córdoba y Sevilla en busca de mejor suerte, nunca conseguida, sin que sepamos a ciencia cierta si su prole lo acompañó en sus viajes o no. Si lo hizo, Cervantes podría haber aprendido sus primeras letras en un colegio de la Compañía de Jesús de esas localidades, e incluso haberse aficionado al teatro -una vocación que no abandonaría jamás- bajo la tutela del padre Acevedo. Desde 1566 el cirujano-barbero se estableció definitivamente con su familia en Madrid, iniciando por esos años el joven autor su carrera literaria: primero, en 1567, con un soneto dedicado a la reina ("Serenísima reina, en quien se halla"), con motivo del nacimiento de la infanta Catalina, la segunda hija de Felipe II. Después, en 1569, con cuatro poemas de corte garcilacista dedicados a la muerte de Isabel de Valois, tercera esposa de Felipe II, que le pidió Juan López de Hoyos, rector del Estudio de la Villa -tratándolo de "caro y amado discípulo"-, para incluirlos en la Historia y relación de las exequias reales. Es posible que Cervantes se iniciara en la literatura bajo la supervisión y en la amistad del humanista y gramático López de Hoyos. Lo que sí es seguro es que Cervantes entró al mundo literario de la mano de la poesía.
Esos tempranos inicios poéticos se vieron truncados casi en sus comienzos, pues a finales de 1569, encontramos al joven escritor instalado en Roma como camarero del cardenal Giulio Acquaviva, al que serviría durante un tiempo para iniciar pronto su carrera militar. Allí tuvo Cervantes ocasión de familiarizarse con la literatura italiana del momento, tan influyente en su propia obra.
Abandonó el ambiente pontificio en 1570, para entrar en el servicio militar, entonces absolutamente voluntario, en el que desde luego no le sonreiría nunca la fortuna. Se alistó primero en Nápoles a las órdenes de Álvaro de Sande, para sentar plaza después, con toda seguridad, en la compañía de Diego de Urbina, del tercio de don Miguel de Moncada, bajo cuyas órdenes se embarcaría en la galera Marquesa, junto con su hermano Rodrigo, para combatir, el 7 de octubre de 1571, en la batalla naval de Lepanto. Aunque en aquellos días sufría de fiebres, luchó con valor, pues recibió dos arcabuzazos en el pecho y uno en la mano izquierda, que se la dejaría inutilizada para siempre. A cambio, quedaría inmortalizado como El manco de Lepanto y conservaría hasta su muerte el orgullo de haber participado en la más alta ocasión que vieron los siglos pasados, los presentes, ni esperan ver los venideros.
Ya recuperado de sus heridas en Mesina, en 1572 se incorporó a la compañía de don Manuel Ponce de León, del tercio de don Lope de Figueroa, dispuesto a seguir como soldado, pese a tener una mano lisiada. Participó en diversas campañas militares en los años siguientes, pasando gran parte de su tiempo en los aburridos cuarteles de invierno de Mesina, Sicilia, Palermo y Nápoles. Cansado de tal modo de vida, unos tres años después Cervantes decide regresar a España, no sin obtener antes cartas de recomendación del propio don Juan de Austria, reconociéndole sus méritos militares, con intención de utilizarlas en la Corte para obtener algún cargo oficial. Así, en 1575 embarca en Nápoles, junto con su hermano Rodrigo, en una flotilla de cuatro galeras que parten rumbo a Barcelona, con tan mala suerte que una tempestad las dispersa y precisamente El Sol, en la que viajaban Cervantes y su hermano, es apresada, ya frente a las costas catalanas, por unos corsarios berberiscos al mando del renegado albanés Arnaut Mamí. Los cautivos son conducidos a Argel y Miguel de Cervantes cae en manos de Dalí Mamí, apodado El Cojo, quien, a la vista de las cartas de recomendación del prisionero, firmadas por el gran capitán mediterráneo Juan de Austria, fija su rescate en 500 escudos de oro, cantidad prácticamente inalcanzable para la familia de su padre el cirujano.
Así se inicia el periodo más terrible de su vida: cinco largos años de cautiverio en las mazmorras o baños argelinos, que dejarían una huella indeleble en la mente del escritor -normalmente traducida en una continua exaltación de la libertad-:
La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres (Quijote, II, 58).
a la vez que alimentarían numerosas páginas de sus obras, desde La Galatea al Persiles, pasando por El capitán cautivo del primer Quijote, y sin olvidar El trato de Argel ni Los baños de Argel. Intentó escaparse en varias ocasiones, sin éxito, y al final fue liberado gracias al rescate pagado por el fraile trinitario fray Juan Gil, con las monedas obtenidas de sus recorridos pedigüeños por la geografía española. El 27 de octubre llega a las costas españolas y desembarca en Denia (Valencia): su cautiverio ha durado cinco años y un mes.
Pretendió largo tiempo algún puesto oficial, especialmente en América, a donde quería viajar. En 1581 fue a Orán, en misión desconocida, y luego a Lisboa, a dar cuentas al gobierno de Felipe II. Sigue empeñado en un puesto en América, y así en 1582, dirige una solicitud a Antonio de Eraso, que le es denegada. Nunca le fueron recompensados sus méritos militares.
Dedicado de lleno a las letras, en el mundo literario del Madrid de finales del siglo XVI, mantiene relaciones amistosas con las más altas plumas de la época: Laýnez, Figueroa, Padilla, etc.) y se dedica a redactar La Galatea -donde figuran como personajes buena parte de estos autores-, que vería la luz en Alcalá de Henares, en 1585. Sigue también muy de cerca la evolución del teatro, acelerada por el nacimiento de los corrales de comedias, y se empapa de las obras de Argensola, Cueva, Virués, etc., llevando a cabo una actividad dramática muy fecunda no ajena al éxito:
"compuse en este tiempo hasta veinte comedias o treinta, que todas ellas se recitaron sin que se les ofreciese ofrenda de pepinos ni de otra cosa arrojadiza; corrieron su carrera sin silbos, gritas ni barahúndas" dice en el Prólogo a Ocho comedias.
De ellas se conservan hoy El trato de Argel, La Numancia y, si admitimos su paternidad, la recién atribuida Conquista de Jerusalén. También conocemos un contrato firmado en 1585 con Gaspar de Porres, referente a dos piezas perdidas: El trato de Constantinopla y La Confusa.
Se casó en Esquivias con Catalina de Salazar, en 1585, y poco después siguió con sus viajes y movimientos por el ancho mundo, que le llevaron a tener esposa de modo sólo nominal, pues hasta principios del siglo XVII no volverá a verse con ella.
En 1587 le vemos instalado en Sevilla, donde, al fin, obtiene, por mediación de Diego de Valdivia, el cargo de comisario real de abastos para la Armada Invencible. Más tarde sería encargado de recaudar las tasas atrasadas en Granada, habiéndole denegado una vez más el oficio en Indias que había vuelto a solicitar en 1590. Tan miserables empleos lo arrastrarían a soportar, hasta finales de siglo, un continuo vagabundeo mercantilista por el sur (Écija, La Rambla, Castro del Río, Cabra, Úbeda, Estepa, etc.), sin lograr más que disgustos, excomuniones, denuncias y algún encarcelamiento (Castro del Río, en 1592, y Sevilla, en 1597), al parecer siempre injustos y nunca demasiado largos. Como contrapartida, el viajero entrará en contacto directo con las gentes de a pie, y aun con los bajos fondos, adquiriendo una experiencia humana magistralmente recreada en sus obras.
Como dramaturgo, se compromete en 1592 con Rodrigo Osorio a entregarle seis comedias, que no cobraría si no resultaban de las mejores, entre las cuales se cuentan varias de las incluidas en el tomo de 1615; como novelista, redacta varias novelas cortas (El cautivo, Rinconete y Cortadillo, El celoso extremeño, etc.) y, mucho más importante, esboza nada menos que la primera parte del Quijote y, quizá, el comienzo del Persiles. Al comienzo del siglo XVII, Cervantes se despide de Sevilla y sólo sabemos de él que anda dedicado de lleno a la escritura del Quijote. En 1603 se instaló en Valladolid, ciudad declarada nuevamente capital de España por Felipe III.
A principios de 1605, de forma un tanto precipitada, ve la luz El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, en la imprenta madrileña de Juan de la Cuesta, a costa de Francisco de Robles, con un éxito inmediato y varias ediciones piratas, por lo que Juan de la Cuesta inicia la segunda edición al poco tiempo. Este éxito se vería empañado por un nuevo encarcelamiento, ordenado sediciosamente por el alcalde Villarroel, motivado por el asesinato de Gaspar de Ezpeleta a las puertas de la casa de los Cervantes, en cuyo proceso la familia fue acusada de llevar vida licenciosa ("Las Cervantas").
Viaja de nuevo, y queda a vivir, en Madrid, en 1606. Ya en la recta final de su vida, aún vive dos nuevas mudanzas: primero a la calle Huertas y luego a la de Francos, la asistencia a las academias de moda, como la del conde de Saldaña, en Atocha, y el ingreso en la Orden Tercera de San Francisco.
Ya prestigioso novelista y escritor, Miguel de Cervantes va redactando gran parte de su producción literaria, aprovechando títulos y proyectos viejos. Tras ocho años de silencio editorial desde la publicación de la novela que lo inmortalizaría, publica una verdadera avalancha literaria: Novelas ejemplares (1613), Viaje del Parnaso (1614), Ocho comedias y ocho entremeses nuevos nunca representados (1615) y Segunda parte del ingenioso caballero don Quijote de la Mancha (1615 también). La lista se cerraría, póstumamente, con la aparición, gestionada por su mujer Catalina, de Los trabajos de Persiles y Sigismunda, historia setentrional (1617).
Enfermo gravemente de "hidropesía" (accidente vascular con posible parálisis) en 1616 se vio morir: el 18 de abril recibe los últimos sacramentos; el 19 redacta, "puesto ya el pie en el estribo", su último escrito: la sobrecogedora dedicatoria del Persiles; el 22, poco más de una semana después que Shakespeare, el autor del Quijote fallece y es enterrado al día siguiente, con el sayal franciscano, en el convento de las Trinitarias Descalzas de la actual calle de Lope de Vega. Sus restos mortales se perdieron, y hoy permanece en la memoria de todos los que aman la buena literatura y el idioma castellano en su más puro acento.
La Obra de Cervantes
Miguel de Cervantes cultivó los tres grandes géneros literarios (poesía, teatro y novela) con el mismo empeño, aunque con resultados bien distintos. La historia literaria ha respetado siempre la evaluación adelantada por sus contemporáneos: fue menospreciado como poeta, cuestionado como dramaturgo y admirado como novelista.
Poesía.
La producción poética cervantina ocupa un espacio considerable en el conjunto de su obra, se halla diseminada a lo largo y ancho de sus escritos y recorre su biografía desde sus inicios literarios hasta el Persiles. Responde a una vocación proaache, cultivada ininterrumpidamente, aunque no siempre con la inspiración necesaria. Su obra poética está integrada por numerosas composiciones sueltas, normalmente de circunstancias (conmemorativas, fúnebres, laudatorias o satírico-burlescas), y por un largo poema con perfiles auto biográficos: el Viaje del Parnaso. Este es el único poema narrativo extenso de Cervantes. Hecho a imagen y semejanza del Viaggio di Parnaso (c. 1578), de Cesare Caporali di Perugia, como declara el propio autor, se inscribe en la tradición satírico-alegórica menipea, de ascendiente clásico, medieval y erasmista. Narra autobiográficamente, en ocho capítulos, un viaje fantástico al monte Parnaso, a bordo de una galera capitaneada por Mercurio, emprendido por muchos poetas buenos con el fin de defenderlo contra los poetastros. Reunidos allí con Apolo, salen victoriosos de la batalla y el protagonista regresa mágicamente a su morada. La aventura se completa con la "Adjunta al Parnaso", donde Pancracio de Roncesvalles entrega a Miguel dos cartas de Apolo con las que se cierra la adenda.
Teatro.
Comedias y tragedias.
También el teatro fue cultivado por Miguel de Cervantes con asiduidad y empeño vocacional. Desde sus inicios literarios, tras volver del cautiverio, hasta sus últimos años, se dedica a escribir teatro: la cronología de sus piezas abarca desde comienzos de los 80 hasta 1615, dejando escasos períodos inactivos.
Por orden de antigüedad, abren la serie las dos piezas sueltas representadas en la primera época. La más antigua, el Trato de Argel, es una tragicomedia de cautivos ambientada en un trasfondo histórico y costumbrista, de cuño autobiográfico, que se ve animado por la doble intriga amorosa de Aurelio-Silvia e Yzuf-Zahara. Mucho más relevante es la Tragedia de Numancia, acaso la mejor del género por aquellos años, donde las fuentes históricas (Apianno, Morales, Valera) sobre el cerco se adoban con motivos literarios (Farsalia, Laberinto de Fortuna, Araucana) y se enriquecen ya con vivencias individuales ficticias (madre e hijos, pareja de enamorados, dos amigos), ya con proyecciones alegóricas como el Duero o España.
Entremeses.
Son excelentes y Cervantes los aborda en absoluta libertad, tanto formal como ideológica, desplegando por entero su genialidad creativa para ofrecernos auténticas joyitas escénicas, cuya calidad artística nadie les ha regateado. Logra ocho "juguetes cómicos", protagonizados por los tipos ridículos de siempre (bobos, rufianes, vizcaínos, estudiantes, soldados, vejetes, etc.) y basados en las situaciones convencionales, pero enriquecidos y dignificados con lo más fino de su genio creativo (ironía, vida-literatura, apariencia-realidad...), de modo que salen potenciados hasta alcanzar cotas magistrales de trascendencia ilimitada. Entre burlas y veras, con la permisividad inherente al cuadro bufo, el manco de Lepanto no deja de poner en solfa los más sólidos aachementos de la mentalidad áurea.
Hay que destacar de ellos El juez de los divorcios, El rufián viudo, La guarda cuidadosa, La cueva de Salamanca, El viejo celoso, El vizcaíno fingido, La elección de los alcaldes de Daganzo, y el Retablo de las maravillas, que se alza como la pieza maestra indiscutible de la serie por su interés tanto estético como ideológico: el mayor de los puntales de la sociedad barroca, la pureza de sangre, o si se prefiere, la condición de cristiano viejo, se echa por tierra, y aun se reduce a la nada, cuando de ella depende la contemplación de un fantástico retablo, fabricado por el sabio Tontonelo, donde no hay más espectáculo que el representado por los espectadores, víctimas estúpidas de sus prejuicios casticistas, aunque no por ello dejan de anular los límites entre realidad y ficción.
Narrativa.
Cervantes está considerado por todos como el creador de la novela moderna. En este campo logró cuajar sus títulos más grandiosos: tras la concesión a la moda pastoril de La Galatea (1585), El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha (1605), las Novelas ejemplares (1613), la Segunda parte del ingenioso caballero (1615) y, póstumamente, la Historia de los trabajos de Persiles y Sigismunda (1617). Fue capaz de renovar todos los géneros narrativos de su tiempo (caballeresca, pastoril, bizantina, picaresca, cortesana, etc.), y esto lo hizo con su indudable genio creativo, pues la novela se entendía por entonces a la italiana, como relato breve, y no estaba contemplada teóricamente en las retóricas. La fórmula novelesca empleada hay que ir a buscarla a sus propias obras, y no pasa de unas cuantas claves que han sido inteligentemente sistematizadas por Riley: verismo poético de los hechos, admiración de los casos, verosimilitud de los planteamientos, ejemplaridad moral, decoro lingüístico, etc. Son los mismos principios, por otro lado, que rigen en el resto de sus creaciones, siempre situadas en esa franja mágica que queda a caballo entre la vida y la literatura, la verdad y la ficción, la moral y la libertad...
Las Novelas ejemplares.
Los "doce cuentos" incluidos en el tomo de las Novelas ejemplares de 1613 recogen una tarea narrativa que arranca muy de atrás; al menos algunos de ellos, Rinconete y Cortadillo y El celoso extremeño, estaban ya escritos hacia 1600. Pero el Cervantes que los agrupa, retoca y completa, cuatro años antes de su muerte, es ya el autor del Quijote. Seguro de su talla como prosista de creación, despliega en ellos un muestreo novelesco de lo más variopinto que nos ofrece -no sin alardes- con aires de primicia desde su prólogo: "yo soy el primero que he novelado en lengua castellana, que las muchas novelas que en ella andan impresas todas son traducidas de lenguas estranjeras, y éstas son mías propias, no imitadas ni hurtadas: mi ingenio las engendró, y las parió mi pluma". La obra comprende doce títulos (La Gitanilla, El amante liberal, Rinconete y Cortadillo, La española inglesa, El licenciado Vidriera, La fuerza de la sangre, El celoso estremeño, La ilustre fregona, Los dos doncellas, La señora Cornelia, El casamiento engañoso y La de los perros Cipión y Berganza), pero el último de ellos está engastado en el anterior de forma indisoluble: el Coloquio se inserta como lectura llevada a cabo por uno de los personajes del Casamiento, de modo que éste se cierra una vez terminado aquél. Los títulos incluidos están pensados como muestreo genérico dentro de la tradición italiana del relato breve. En sus páginas se recrea y se pasa revista a la práctica totalidad de las modalidades propias de esa corriente: bizantina, picaresca, gnómica, cortesana, lucianesca, etc. Aparentemente, son relatos independientes, escritos al margen de la colección, que suelen clasificarse por sus planteamientos idealistas o realistas, por sus temas (amor, matrimonio, picaresca) o por su lenguaje más o menos culto. Las novelitas parecen estar presididas por un marco implícito que establece múltiples interrelaciones (simetrías, variaciones o contrastes) entre ellas, ya sean genéricas, temáticas, ambientales, lingüísticas, etc. Todas ellas se verán recapituladas en el Coloquio de los perros, al que llegan ecos de La Gitanilla, del Rinconete, de la Ilustre, etc., para hacernos volver a considerar la "mesa de trucos" que supone la colección y su compleja organización laberíntica.
El Persiles.
Aunque publicados póstumamente (1617), Los trabajos de Persiles y Sigismunda bien pudieran ser empresa novelesca iniciada por Cervantes en la última década del XVI. La novela se cierra en el lecho de muerte, lo que viene a significar que está acabada por quien se sabe y autoestima como el primer novelista de su tiempo; sin duda, Cervantes pretendía desquitarse de la fama de novelista "cómico" que le había deparado el carácter risible del Quijote y se adentra en el "género bizantino" dispuesto a colmarlo de gravedad y trascendencia. Es este un "romance" nítidamente cristiano, tridentino, basado en la figura central del peregrino que se purifica moralmente en su continuo deambular viajero; precisamente el modelo más próximo a la "novela ideal". El resultado es la azarosa peregrinación llevada a cabo por Persiles y Sigismunda: dos príncipes nórdicos enamorados que, haciéndose pasar por hermanos bajo los nombres de Periandro y Auristela, emprenden un viaje desde el Septentrión hasta Roma con el fin de perfeccionar su fe cristiana antes de contraer matrimonio. Como era de esperar, el viaje está entretejido de multitud de "trabajos" (raptos, cautiverios, traiciones, accidentes, reencuentros, etc.), enriquecidos y complicados hasta el delirio por las historias de los personajes secundarios que van apareciendo en el trayecto (Policarpo, Sinforosa, Arnaldo, Clodio, Rosamunda, Antonio, Ricla, Mauricio, Soldino, etc.) y por las jugosas descripciones de los escenarios -particularmente de los nórdicos- geográficos.
No obstante, la novela está perfectamente unificada tanto estructural como semánticamente. Por una parte, el viaje responde a un itinerario bien preciso que arranca de la Isla Bárbara y termina en Roma, pasando por Irlanda, Portugal y España; se nos ofrece distribuido en cuatro libros, claramente agrupables en dos grandes bloques, con la llegada a Lisboa como eje central: primero, las andanzas por los países nórdicos (I y II); después, las correrías por el centro (III y IV). Por otra, el recorrido que conduce a los personajes desde la Isla Bárbara hasta Roma no es sólo geográfico, sino que está concebido simbólicamente como peregrinación purificadora, en lo humano y en lo amoroso, que pasa por distintos eslabones en la cadena del ser: desde el barbarismo salvaje de los nórdicos, hasta el pontífice romano; desde la lujuria brutal, hasta el matrimonio cristiano. En definitiva, todo se integra literariamente en un "camino de perfección" que no puede terminar sino en Dios: "Nuestras almas [...] siempre están en continuo movimiento y no pueden parar sino en Dios, como en su centro". Ello explica la alta estima en que Cervantes tuvo al Persiles.

Por otra parte El Quijote es la más grande obra de Miguel de Cervantes y de la literatura hispánica de todos los tiempos.




Cervantes nació en Alcalá de Henares en el año 1547
y murió en Madrid en 1616).


F. Sevilla Arroyo / Enciclopedia Universal / Micronet / 1999

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Cualquier joven habituado a escuchar la música de su tiempo, se asombraría, se alucinaría, sí claro, al oír el texto de una de las canciones más vigorosas y rebeldes que ha dado el repertorio de lo que se conoce como cantautor. Ya no es precisa la alucinación; Loquillo, el más lúcido y rebelde de los rockeros (¿cantautor?) actuales pidió prestada la inspiración al mayor emblema de la canción francesa, Georges Brassens, para comunicar todo el desprecio que el hombre siente por aquellos que nos quieren sumisos y conformistas. Con seguridad, los seguidores de Loquillo desconocen que La mala reputación nació hace 45 años y que su autor es uno de los pilares de la cultura francesa.


El 6 de marzo de 1952, un Brassens desesperado se acercaba hasta el cabaret de la Patachou para mostrarle alguno de los temas que habían nacido de su guitarra. Eran canciones contracorriente, textos iconoclastas, irónicos, obscenos, divertidos, entonadas por un tipo desmesurado con pinta de oso adormecido. Patachou escuchó La mauvaise reputation y Le Gorille y quedó impresionada; le pidió que volviese al día siguiente para entonar esas canciones. Brassens se negó; nunca había pensado que él debía ser el intérprete de esos textos: "Las traigo para que las cante usted", le dijo. "No, no, estas canciones son tuyas, debes cantarlas tú mismo". Al día siguiente debutó y todo París hablaba del "descubrimiento". Desde entonces, este hombre hosco, desgarbado, atractivo y despegado de las tentaciones mundanas, se convirtió en el ídolo musical y personal que una Francia rendida por el cansancio de las guerras, necesitaba. Hoy día, todos los hogares galos poseen al menos un ejemplar discográfico de Brassens. Alguien debería contar a todos esos jóvenes que alucinan con los textos underground del rap, que encontraron en la voz de Lou Reed la metáfora del derrotado, que se identifican con la sordidez de un Bukowski encarnado en Tom Waits, alguien debería decirles que esa estética del perdedor, que esa simbología de la rebeldía se encuentra desde hace más de 40 años en Georges Brassens. Así de claro. Brassens fue un anarquista declarado. Un hombre que alcanzó la gloria de ser distinguido con el Premio Nacional de Poesía de la Academia Francesa de la Lengua, desde la constestación de sus textos más viscerales. La anarquía, el amor, el sexo, la ironía y la individualidad, fueron los ejes que marcaron no sólo su obra musical y poética, si no el contorno de su propia vida. Aquellos franceses de postguerra, hacinados en las primeras cadenas de montaje de Citroen, y que sonreían con las edulcoradas historias de Chevalier, fueron los primeros en compartir el espíritu corrosivo de los textos de Brassens. Alguien que decía "Al ver que los pobres gendarmes/ estaban a punto de sucumbir/ me alegré, pues los adoro/ en forma de fiambre", estaba cantando en su mismo idioma, con sus mismas palabras. Ese desprecio feroz por toda forma de control, de dominación, encontró terreno abonado en el espíritu galo que no en vano esculpió aquello de "Libertad, fraternidad, igualdad". Brassens se mofaba de todos los burgueses bienpensantes con los peores insultos que en abundancia posee la lengua francesa. Esa forma de rimar sus pensamientos, esa clarividencia para encontrar un lenguaje popular, directo, humano y divertido, le abrieron el corazón y los hogares de todos sus compatriotas. Brassens ha sido -y sigue siendo- un ídolo, un pedazo del patrimonio telúrico de los franceses. Alguien que siempre vivió alejado del relumbrón del "star system", encerrado en la soledad de Crepières y que una vez al año -por navidades- se acercaba hasta el Bobino a presentar sus canciones comprobando año tras año, cómo las entradas se agotaban con meses de antelación. Alguien le preguntó en cierta ocasión por qué salía a cantar siempre con la pipa en la boca. "Porque soy más fumador que cantante" respondió con lucidez. No era cierto. Brassens fue un magnífico compositor, un apasionado seguidor de jazz, de la tradición musical de tantos guitarristas franceses que han poblado los escenarios. El día que se le reprochó que sus canciones eran monótonas, simples y vulgares, Brassens reunió a sus amigos al frente de Moustache y dejó para el recuerdo un doble album con la versión jazzística de sus éxitos, que asombró a todos los músicos. Georges Brassens murió como quiso morir. Solo, sin ayuda, sin dar pábulo a la piedad. Enfermo de gravedad, pidió a sus familiares que no le atosigasen. Cuando el cáncer de hígado amenazaba con minar sus fuerzas, consintió que le instalasen un timbre con el que pedir ayuda en caso de necesidad. La mañana del 29 de octubre de 1981, sus familiares se encontraron con el cadaver de Georges. Murió a los 60 años sin tocar el timbre. Tal como había vivido. Murió solo, pero rodeado del fervor popular que ni aún hoy le ha olvidado. Enterrado en el cementerio de los pobres de su natal Sète, cerca de donde yace su paisano Paul Valèry ("Si sus versos son de más alto nivel/ mi cementerio es más marino que el de él/ Dejémonos de discusiones", Brassens deja un legado de 12 discos donde el francés medio encuentra la voz de su propio testimonio. La voz de un cantante que sólo se consideró un juglar, un contador de historias: "Tengo verdadero talento para unir unas palabras con otras, pero no creo que se trate de verdadera poesía. Es una especie de habilidad, una ternura que pongo en mis canciones". Qué sabía él...

Articulo escrito por Joaquín Carbonell
Publicado en la revista GHAITA-1995.

Tags: brassens, francia, anarquia, javier krahe, canciones, musica

Publicado por Chemarubiov @ 20:01
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JUAN me puso mi padre.

NADIE soy y por eso nadie me espera.

RED es el apellido que quiero

porque es de mi elección

y odio el del

DNI.



Ni con mi madre me hablo
ni con dios puedo volver a hablar.
Pero hoy estoy contento,
he empezado este diario
y ni La Estrella de Sergei Essenin
podrá inscribirme en la tristeza.



JUAN NADIE RED *

* ( Es un seudónimo que nada tiene que ver con otro que circula por la red)

Tags: DIARIO, JUAN NADIE RED, CIBER, II PARTE, RED, MI ARROBA

Publicado por Chemarubiov @ 19:52
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A TIZ, que perdió sus cuerpos más amados.


Nadie quiere la tristeza

pero sin ella,

¿Como encontraríamos la alegría?

Tu dolor es el mío ( en lo que cabe)

y en el humano horizonte nos encontramos.

Salud.

CHEMA RUBIO V.

Tags: TIZ, EL POESIMISTA, TRISTEZA, PERDIDAS, AMADOS, DEDICATORIA

Publicado por Chemarubiov @ 18:16  | POESIA
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AÚN

Recuerdo el frío del amanecer, los círculos de los insectos sobre las tazas inmóviles,
la posibilidad de un abismo lleno de luz bajo las ventanas
abiertas para la ventilación de la enfermedad,
el olor triste de la sosa cáustica.
Pájaros. Atraviesan lluvias y países en el error de los imanes y los vientos,pájaros que volaban entre la ira y la luz.
Vuelven incomprensibles bajo leyes de vértigo y olvido.
No tengo miedo ni esperanza. Desde un hotel exterior al destino, veo una playa negra y, lejanos, los grandes párpados de una ciudad cuyo dolor no me concierne.
Vengo del metileno y el amor; tuve frío bajo los tubos de la muerte.
Ahora contemplo el mar. No tengo miedo ni esperanza.
Eres sabio y cobarde, estás herido en las mujeres húmedas, tu
pensamiento es sólo recuerdo de la ira.
Ves la rosas temibles.
Ah caminante, ah confusión de párpados.
Hay una hierba cuyo nombre no se sabe; así ha sido mi vida.
Vuelvo a casa atravesando el invierno: olvido y luz sobre las ropas húmedas.
Los espejos están vacíos y en los platos ciega la soledad.
Ah la pureza de los cuchillos abandonados.
Amé todas las pérdidas.
Aún retumba el ruiseñor en el jardín invisible.



ANTONIO GAMONEDA

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Publicado por Chemarubiov @ 17:48
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Sillas de paja infantil, graves mecedoras, caballos de crin celeste me preguntan por ti, se preguntan por ti. Con esta corporeidad mortal y rosa, donde el amor inventa su infinito.

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FFRAGMENTO


Muchas veces se ha dicho que la vida humana no es más que un sueño, y no puedo desechar de mí esta idea. Cuando considero los estrechos límites en que están encerradas las facultades intelectuales del hombre; cuando veo que la meta de nuestros esfuerzos estriba en satisfacer nuestras necesidades, que éstas sólo tienden a prolongar una existencia efímera y que toda la tranquilidad sobre ciertos puntos de nuestras investigaciones no es otra cosa que una resignación meditabunda, ya que nos entretenemos en bosquejar deslumbradoras perspectivas y figuras abigarradas en los muros que nos aprisionan... Todo esto, Guillermo, me hace enmudecer. Me reconcentro en mí mismo y hallo un mundo dentro de mí; pero un mundo más poblado de presentimientos y de deseos sin formular, que de realidades y de fuerzas vivas. Y entonces mis sentidos se nublan y sigo por el mundo con mi sonrisa de ensueño.



JOHAN WOLFANG VON GOETHE

Tags: Goethe, WERTHER, suicidio, joven, germani, fausto

Rudando a goterones solos,
a gotas como dientes,
a espesos goterones de mermelada y sangre,
rodando a goterones
cae el agua,
como una espada en gotas,
como un desgarrador río de vidrio,
cae mordiendo,
golpeando el eje de la simetría, pegando en las costuras del alma,
rompiendo cosas abandonadas, empapando lo oscuro.

Solamente es un soplo, más húmedo que el llanto,
un líquido, un sudor, un aceite sin nombre,
un movimiento agudo,
haciéndose, espesándose,
cae el agua,
a goterones lentos,
hacia su mar, hacia su seco océano,
hacia su ola sin agua.

Veo el verano extenso, y un estertor saliendo de un granero,
bodegas, cigarras,
poblaciones, estímulos,
habitaciones, niñas
durmiendo con las manos en el corazón,
soñando con bandidos, con incendios,
veo barcos,
veo árboles de médula
erizados como gatos rabiosos,
veo sangre, puñales y medias de mujer,
y pelos de hombre,
veo camas, veo corredores donde grita una virgen,
veo frazadas y órganos y hoteles.

Veo los sueños sigilosos,
admito los postreros días,
y también los orígenes, y también los recuerdos,
como un párpado atrozmente levantado a la fuerza
estoy mirando.

Y entonces hay este sonido:
un ruido rojo de huesos,
un pegarse de carne,
y piernas amarillas como espigas juntándose.
Yo escucho entre el disparo de los besos,
escucho, sacudido entre respiraciones y sollozos.

Estoy mirando, oyendo,
con la mitad del alma en el mar y la mitad del alma en la tierra,
y con las dos mitades del alma miro el mundo.

Y aunque cierre los ojos y me cubra el corazón enteramente,
veo caer agua sorda,
a goterones sordos.
Es como un huracán de gelatina,
como una catarata de espermas y medusas.
Veo correr un arco iris turbio.
Veo pasar sus aguas a través de los huesos.



PABLO NERUDA

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Al despertar sola entre una multitud de amores
cuando la luz de la mañana sorprendía
en el abrir de sus ojos extensos como la noche su dorado ayer
de él dormido sobre su iris y el sol de éste día
alzaba hasta el cielo desde su regazo la milagrosa virginidad fue tan antigua como los panes y los peces aunque el momento de un milagro es un relampaguear sin fin y los astilleros de las huellas de Galilea esconden una flota de palomas.
Las vibraciones del sol ya no codiciarán más su almohada profunda como el mar dónde un tiempo desposase sola
su corazón todo ojos y oídos labios que cogían la avalancha del espíritu de oro que ensortijaba su hueso mercurial con su corriente y que al pie de sus ventanas izaba su bagaje de oro
pues duerme un hombre donde cayó el fuego
y ella experimenta por su brazo ese otro sol
el celoso fluir de la sangre sin rival.




DYLAN THOMAS

Tags: Dylan Thomas, poemas, guiones, radio, britanico, virgen

El sol no había nacido todavía. Hubiera sido imposible distinguir el mar del cielo, excepto por los mil pliegues ligeros de las ondas que le hacían semejarse a una tela arrugada. Poco a poco, a medida que una palidez se extendía por el cielo, una franja sombría separó en el horizonte al cielo del mar, y la inmensa tela gris se rayó con grandes líneas que se movían debajo de su superficie, siguiéndose una a otra persiguiéndose en un ritmo sin fin. Al aproximarse a la orilla, cada una de ellas adquiría forma, se hinchaba y se rompía arrojando sobre la arena un delgado velo de blanca espuma. La ola se detenía para alzarse enseguida nuevamente, suspirando como una criatura dormida cuya respiración va y viene inconscientemente. Poco a poco, la franja oscura del horizonte se aclaró: se hubiera dicho un sedimento depositado en el fondo de una vieja botella, dejando al cristal su transparencia verde. En el fondo, el cielo también se hizo translúcido, cual si el sedimento blanco se hubiera desprendido o cual si el brazo de una mujer tendida debajo del horizonte hubiera alzado una lámpara, y bandas blancas, amarillas y verdes se alargaron sobre el cielo, igual que las varillas de un abanico. Enseguida la mujer alzó más alto su lámpara y el aire pareció dividirse en fibras, desprenderse de la verde superficie en una palpitación ardiente de fibras amarillas y rojas, como los resplandores humeantes de un fuego de alegría. Poco a poco las fibras se fundieron en un solo fluido, en una sola incandescencia que levantó la pesada cobertura gris del cielo transformándola en un millón de átomos de un azul tierno. La superficie del mar fue adquiriendo gradualmente transparencia y yació ondulando y despidiendo destellos hasta que las franjas oscuras desaparecieron casi totalmente. El brazo que sostenía la lámpara se alzó todavía más, lentamente, se alzó más y más alto, hasta que una inmensa llama se hizo visible: un arco de fuego ardió en el borde del horizonte, y a su alrededor el mar ya no fue sino una sola extensión de oro. La luz golpeó sucesivamente los árboles del jardín iluminando una tras otra las hojas, que se tornaron transparentes. Un pájaro gorjeó muy alto; hubo una pausa: más abajo, otro pájaro repitió su gorjeo. El sol utilizó las paredes de la casa y se apoyó, como la punta de un abanico, sobre una persiana blanca; el dedo del sol marcó sombras azules en el arbusto junto a la ventana del dormitorio. La persiana se estremeció dulcemente. Pero todo en la casa continuó siendo vago e insustancial. Afuera, los pájaros cantaban sus vacías melodías.

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miércoles, 10 de octubre de 2007
CHEMA RUBIO



Yo soy el pueblo: el anónimo yo.

Yo que nací, con esta mano; pequeña, inocente y pura:

sin pecado original por parte de ningún dios vencido.

En esta mano confluyen las cinco líneas de la vida,

LA CELTICA- ROMANA

LA JUDEO- CRISTIANA

LA ARABIGO-COMUNERA

LA LIBRE-REPUBLICANA

Y sobre todas Ellas: LA MANO RESINERA*

Esta mano que nació libre,

aunque en la Castilla humilde con la libertad secuestrada,

Ahora, vuelve a sentir el miedo por OTRO BIGOTE DEL TERROR.

Y los dedos se me encienden y se juntan en un puño que alzo,

a la vez que me pregunto:

¿ Donde quedan los niños en las noches de Bagdag,

cuando Aznar se ríe ,como " Fantasma de Paco Redimido" ?

Yo que nací con esta mano, sin doctrina que lamentar,

después de abrazar las cinco líneas de mi vida, las olvido :

por una sola intención ácrata: El AMOR nos espera, PEQUEÑA.



*Mi padre fue resinero. Hijo y nieto de resineros de Castilla. Él me decía una y otra vez: Cuida el pinar lo mismo que tu cuerpo. Cuida los pinares, porque según intenciones sobre su ambiente igual recibirás un aire limpio o maldito.

CHEMA RUBIO V.

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Publicado por Chemarubiov @ 20:31  | POESIA
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EL GENERAL QUIROGA VA EN COCHE AL MUERE


El madrejon desnudo ya sin una sed de agua
y una luna perdida en el frio del alba
y el campo muerto de hambre, pobre como una arania.

El coche se hamacaba rezongando la altura;
un galeron enfatico, enorme, funerario.
Cuatro tapaos con pinta de muerte en la negrura
tironeaban seis miedos y un valor desvelado.

Junto a los postillones jineteaba un moreno.
Ir en coche a la muerte ¡qué cosa más oronda!
El general Quiroga quiso entrar en la sombra
llevando seis o siete degollados de escolta.

Esa cordobesada bochinchera y ladina
(meditaba Quiroga) ¿que ha de poder con mi alma?
Aquí estoy afianzado y metido en la vida
como la estaca pampa bien metida en la pampa.

Yo, que he sobrevivido a millares de tardes
y cuyo nombre pone retemblor en las lanzas,
no he de soltar la vida por estos pedregales.
¿Muere acaso el pampero, se mueren las espadas?

Pero al brillar el día sobre Barranca Yaco
hierros que no perdonan arreciaron sobre él;
la muerte, que es de todos, arreó con el riojano
y una de punialadas lo mentó a Juan Manuel.

Ya muerto, ya de pie, ya inmortal, ya fantasma,
se presentó al infierno que Dios le había marcado,
y a sus órdenes iban, rotas y desangradas,
las ánimas en pena de hombres y de caballos.


("Luna de enfrente")



ALGUIEN SUEÑA



¿Que habra sonado el Tiempo hasta ahora, que es,
como todos los ahoras , el
apice?
Ha sonado la espada, cuyo mejor lugar es el verso.
Ha sonado y labrado la sentencia, que puede simular
la sabiduria.
Ha sonado la fe, ha sonado las atroces Cruzadas.
Ha sonado a los griegos que descubrieron el dialogo
y la duda.
Ha sonado la aniquilacion de Cartago por el fuego y
la sal.
Ha sonado la palabra, ese torpe y rigido simbolo.
Ha sonado la dicha que tuvimos o que ahora sonamos
haber tenido.
Ha sonado la primera manana de Ur.
Ha sonado el misterioso amor de la brujula.
Ha sonado la proa del noruego y la proa del
portugues.
Ha sonado la etica y las metaforas del mas extrano
de los hombres, el que
murio una tarde en una cruz.
Ha sonado el sabor de la cicuta en la lengua de
Socrates.
Ha sonado esos dos curiosos hermanos, el eco y el
espejo.
Ha sonado el libro, ese espejo que siempre nos
revela otra cara.
Ha sonado el espejo en que Francisco Lopez Merino y
su imagen se vieron por
ultima vez.
Ha sonado el espacio. Ha sonado la muscia, que puede
prescindir del espacio.
Ha sonado el arte de la palabra, aun mas
inexplicable que el de la musica,
porque incluye la musica.
Ha sonado una cuarta dimension y la fauna singular
que la habita.
Ha sonado el numero de la arena.
Ha sonado los numeros transfinitos, a los que se
llega contando.
Ha sonado al primero que en el trueno oyo el nombre
de Thor.
Ha sonado las opuestas caras de Jano, que no se
veran nunca.
Ha sonado la luna y los dos hombres que caminaron
por la luna.
Ha sonado el pozo y el pendulo.
Ha sonado a Walt Whittman, que decidio ser todos los
hombres, como la
divinidad de Spinoza.
Ha sonado el jazmin, que no puede saber que lo
suenan.
Ha sonado las generaciones de hormigas y las
generaciones de los reyes.
Ha sonado la vasta red que tejen todas las aranas
del mundo.
Ha sonado el arado y el martillo, el cancer y la
rosa, las campanadas del
insomnio y el ajedrez.
Ha sonado la enumeracion que los tratadistas llaman
caotica y que de hecho
es cosmica, porque todas las cosas estan unidas por
vínculos secretos.
Ha sonado a mi abuela Frances Haslam en la
guarnicion de Junin, a un trecho
de las lanzas del desierto, leyendo su Biblia y su
Dickens.
Ha sonado que en las batallas los tartaros cantaban.
Ha sonado la mano de Hokusai, trazando una linea que
sera muy pronto una
ola.
Ha sonado a Yorick, que vive para siempre en unas
palabras del ilusorio
Hamlet.
Ha sonado los arquetipos.
Ha sonado que a lo largo de los veranos, o en un
cielo anterior a los
veranos, hay una sola rosa.
Ha sonado las caras de tus muertos, que ahora son
empañadas fotografias.
Ha sonado la primera manana de Uxmal.
Ha sonado el acto de la sombra.
Ha sonado las cien puertas de Tebas.
Ha sonado los pasos del laberinto.
Ha sonado el nombre secreto de Roma, que era su
verdadera muralla.
Ha sonado la vida de los espejos.
Ha soñado la vida de los espejos.
Ha sonado los signos que trazara el escriba sentado.
Ha sonado una esfera de marfil que guarda otras
esferas.
Ha sonado el calidoscopio, grato a los ocios del
enfermo y del nino.
Ha sonado el desierto.
Ha sonado el alba que acecha.
Ha sonado el Ganges y el Tamesis, que son nombres de
agua.
Ha sonado mapas que Ulises no habria comprendido.
Ha sonado a Alejandro de macedonia.
Ha sonado el muro del Paraiso, que detuvo a
Alejandro.
Ha sonado el mar y la lagrima.
Ha sonado el cristal.
Ha sonado que alguien lo suena.

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(Francia, 1896-1948)
Poeta, dramaturgo y actor francés, cuyas teorías y trabajos influyeron en el desarrollo del teatro experimental. Nació y se educó en Marsella. Artaud se trasladó a París en 1920 y se hizo actor teatral. Fue co-fundador del Théâtre Alfred Jarry en 1927, en el que produjo varias obras, incluyendo una suya The Cenci (1935), una ilustración de su concepto de Teatro de la Crueldad. Artaud utilizó este término para definir un nuevo teatro que debía minimizar la palabra hablada y dejarse llevar por una combinación de movimiento físico y gesto, sonidos inusuales, y eliminación de las disposiciones habituales de escenario y decorados. Con los sentidos desorientados, el espectador se vería forzado a enfrentarse al fuero interno, a su ser esencial, despojado de su civilizada coraza. Impedido siempre por enfermedades físicas y mentales crónicas, Artaud fue incapaz de poner sus teorías en práctica. Su libro El Teatro y su Doble (1938) describe fórmulas teatrales que más tarde, sin embargo, se convirtieron en las señas de identidad del movimiento de teatro en grupo, el teatro de la crueldad, teatro del absurdo, teatro ritual y de entorno.








Poeta negro, de El ombligo de los limbos

" Poeta negro, un seno de doncella
te obsesiona
poeta amargo, la vida bulle
y la ciudad arde,
y el cielo se resuelve en lluvia,
y tu pluma araña el corazón de la vida.

Selva, selva, hormiguean ojos
en los pináculos multiplicados;
cabellera de tormenta, los poetas
montan sobre caballos, perros.

Los ojos se enfurecen, las lenguas giran
el cielo afluye las narices
como azul leche nutricia;
estoy pendiente de vuestras bocas
mujeres, duros corazones de vinagre. "





NOCHE

Los mostradores del cinc pasan por las cloacas,
la lluvia vuelve a ascender hasta la luna;
en la avenida una ventana
nos revela una mujer desnuda.

En los odres de las sábanas hinchadas
en los que respira la noche entera
el poeta siente que sus cabellos
crecen y se multiplican.

El rostro obtuso de los techos
contempla los cuerpos extendidos.
Entre el suelo y los pavimentos
la vida es una pitanza profunda.

Poeta, lo que te preocupa
nada tiene que ver con la luna;
la lluvia es fresca,
el vientre está bien.

Mira como se llenan los vasos
en los mostradores de la tierra
la vida está vacía,
la cabeza está lejos.

En alguna parte un poeta piensa.
No tenemos necesidad de la luna,
la cabeza es grande,
el mundo está atestado.

En cada aposento
el mundo tiembla,
la vida engendra algo
que asciende hacia los techos.

Un mazo de cartas flota en el aire
alrededor de los vasos;
humo de vinos, humo de vasos
y de las pipas de la tarde.

En el ángulo oblicuo de los techos
de todos los aposentos que tiemblan
se acumulan los humos marinos
de los sueños mal construidos.

Porque aquí se cuestiona la Vida
y el vientre del pensamiento;
las botellas chocan los cráneos
de la asamblea aérea.

El Verbo brota del sueño
como una flor o como un vaso
lleno de formas y de humos.

El vaso y el vientre chocan:
la vida es clara
en los cráneos vitrificados.

El areópago ardiente de los poetas
se congrega alrededor del tapete verde,
el vacío gira.

La vida pasa por el pensamiento
del poeta melenudo.

De "Oeuvres Completes" (Tome I)

Versión de Aldo Pellegrini







DE " LA SEGUNDA CARTA CONYUGAL "

Necesito a mi lado una mujer sencilla y equilibrada,
y cuya alma agitada y oscura
no alimentara continuamente mi desesperación.
Los últimos tiempos te veía siempre
con un sentimiento de temor e incomodidad.
Sé muy bien que tus inquietudes por mí
son a causa de tu amor,
pero es tu alma enferma y malformada como la mía
la que exaspera esas inquietudes
y te corrompe la sangre.
No quiero seguir viviendo contigo
bajo el miedo.

Tags: poeta negro, carta conyugal, brev biografia, loco, pesanervios

Publicado por Chemarubiov @ 20:06  | POESIA
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- NOMARIA -

Los muertos somos todos, en panales de hormigas, nostalgias y sueños, entre el agua podrida, las iglesias con sus pedazos de cielo, artesanías y asesinatos azules,, un coro de celulares y drogas chiquitas, de un pasillo a otro, de un sector a otro, orbitas de planetas, cruces, culeros y mentiras.

Nomaria, risas acuchilladas, pájaros felices de comerse la mañana, entre los talajes y los extraterrestres, las mascotas del tabo son los fantasmas, las ratas, las cucas y las chinches, nomaria es mariona.



CELDA A 4

.............................A mis camaradas



Esta esperanza, que se escapa de los barrotes, lleva tatuajes extraños de muertos y lagrimas ¡No señor¡ mariona no es infierno, es purgatorio de celdas vacías, afuera están los niños jugando pelota, adentro, se juega football con cabezas humanas, los demonios de las enfermedades, los llevamos hasta en el pelo, hay un pasillo donde desfila el sol, y la libertad junto a su carta, se hacen las dormidas, entre las drogas y el dinero. ¡Yo no quiero salir¡ afuera están los que me encerraron y adentro de este panal, todas las avispas son mis compañeros, pero afuera están los que me aman, y adornan con oraciones, sus lagrimas de flores. Aquí hay varios locos, que no soportan la realidad de afuera, como si la realidad pudiera escapar entre tanta reja y sufrimiento. Este canto es para todos aquellos, que adoramos al sol desde su tumba, y ¡hoy¡ no quiero hablar de las montañas de muertos, de las pesadillas de sus gritos en la madrugada, si mariona se hundiera en un terremoto, surgirían todos sus espíritus como la Atlántida, aquí los comerciantes de flautas y soda, arrancan su pedacito de metal, a la enorme cora del mundo, pero aun en medio de todo esto, aun anida la esperanza.






DÍA DE LIMPIEZA

I

Resuenan los catres, como campanas y los colchones, las maderas, los libros, las ropas y las especies, se reúnen al centro de la glorieta, como mercancías de caravana pronta a partir, hay unos colombianos, los chalatecos y los vaqueros sin camellos, cascadas de lejía y agua hirviendo, y todo el compañero de la cárcel, el talaje.

II

Amanece y el humo en los cumbos imita, la niebla del volcán, el café corre con sus lava, y las cucas y las ratas se retiran a sus sueños, aquí en el panal, se despiertan las moscas, y se barren con rapidez, las basuras de la noche, los cigarrillos se encienden, con las platicas del día, vienen los ladrillos de semita a construirnos, los muros del hambre.



* talaje es un insecto llamado telepate, apestoso chupasangre


JESUS GABRIEL ALVARADO CORDOVA



Jesus Gabriel Alvarado Cordova es poeta miembro fundador del grupo LETRAMORFOSIS de El Salvador.Comenzó su carrera como actor con la obra TODOS LOS QUIXOTES del español Chema Rubio y escribe narraciones cortas como Bar Europa.

Tags: mariona, muertos, iglesia, celda, camaradas, poema

Publicado por Chemarubiov @ 19:26  | POESIA
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Estilo, cremosa lata
en la oreja y locura
en lo alto del sapo,
mirada al charco fondo
donde el problema cabe
en simetrías tersas y vanas
sobre el boleto en venta,
venga vino por vena
y reuma por algodón
de los años venideros
allá el racimo de versos
y acá la escena importante,
allá la ternura y acá la rifa
del alma empaquetada,
organizada y laxa
al cien por cien,
estilo,
hombre por apariencia y carencia
en vez de sonata, hermosa
a la una a las dos y las tres.

CAO SERRANO

Tags: TENERIFE, OSTRAS VERSUS VERSOS, MIMO, CAO SERRANO, ACTOR

Publicado por Chemarubiov @ 19:02  | POESIA
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martes, 09 de octubre de 2007
Y NADA AL OTRO LADO DE TU MUERTE.

DE NADAS ESTOY CONTANDO

PORQUE DE NADIES ME ALIMENTO .

Y COMO ESTOY COMO DIOS EN EL INFIERNO

NO ME ENCUENTRO EN NINGUN LADO A SALVO DE NADA.

PERO UN PENSAMIENTO EN LLAMAS

APARECE

Y CIRCUNDA MI CABEZA

COMO UNA INCOMBUSTIBLE CORONA DE FUEGO

QUE NO SE APAGA ...

ACASO ,SERA UNA IDEA QUE SE HACE FUERTE

¿¿¿¿ Y VIENE A VIVIR CONMIGO??????



CHEMA RUBIO V.

Tags: CHEMA RUBIO V, nada, lado, vida, muerte, existencial

Publicado por Chemarubiov @ 19:59  | POESIA
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Manuel Rivas: "mi primer libro fue la memoria de mi madre"
por Armando G. Tejeda




Manuel Rivas es la literatura hecha historia y reflexión. Es sangre vertida en el arte de la palabra colectiva; aquella que se ha escuchado por siglos y siglos en su terruño, su Galicia natal, que él, con su mirada literaria, ha elevado hasta el crepúsculo del canto elegíaco.

Cuando este escritor te observa pareciera que el bravo mar de la ribera atlántica gallega se te clavara para siempre en la memoria. Pareciera, también, que el hondo y anónimo dolor de un pueblo asumiera de forma espontánea la palabra exacta de su historia. La mirada de Manuel Rivas más que afirmar, interroga. Y así lo manifiesta en su literatura, borboretas excitadas que más que afirmar, interrogan.

Sus novelas, cuentos, poemas...; en definitiva, sus palabras sueltas también hablan de emigrantes, de fusilados, de perseguidos, de viejos viajeros: pájaros que cantan al amanecer, que se postran, silenciosos, ante las rocas donde el mar rompe a la tierra. De ahí surge su canto literario, que por partir de ese terruño -mítico y sabio- se convierte en alegato universal. En literatura. En borboretas que vuelan, nacen, mueren y vuelven a brotar en la memoria, en la historia de un pueblo.

En Galicia, Rivas (A Coruña, 1957) es como la voz emancipadora de los tragos amargos de su historia, del sarcasmo "cervantino" de un pueblo abocado desde hace siglos a encontrar su "esencia" o "destino" a través del mar: ya sea a través de la emigración o de los oficios de pescador, mariscador o percebeiro.

Su obra es extensa, pero cabe destacar algunos de sus libros: Un millón de vacas (1990); Los comedores de patatas (1992); Toxos y flores (1992); En salvaje compañía (1994); ¿Qué me quieres, amor? (1996); Bala Perdida (1996); El pueblo de la noche (1997); El lápiz del carpintero (1998); Ella, maldita alma (1999); La mano del emigrante (2001); y Las llamadas perdidas (2003).

En entrevista con Babab.com, Rivas compartió sus soliloquios sobre el mar, "un solo jazz", y las palabras que brotan de esa mirada azul y rebelde como la ribera atlántica gallega: "la distancia de un puño"; "unha onda do mar"; "las primeras cerezas del verano"; "contra la indiferencia" y "bienvenidos los días del futuro".


BABAB: De la época de la Guerra Civil y la posguerra, ¿qué libros cree que han reflejado con mayor nitidez aquel trance?

MANUEL RIVAS: Tengo todavía bastante por leer, pero quizá el hecho de que no sólo yo sino también otros autores de nuestra generación estén escribiendo sobre eso posiblemente se deba a que hay una sensación de cierto vacío. No quiero decir con esto que no se hayan hecho obras muy buenas sobre la Guerra Civil, pero también hay una necesidad de que quedan muchas cosas por decir y desde distintas perspectivas. Frente al tópico existente -que dice que ya se ha escrito mucho sobre eso-; yo creo que no se ha escrito demasiado sobre la Guerra Civil española y sobre todo creo que no se ha hecho suficiente literatura. A nadie se le ocurriría decir en Estados Unidos, por ejemplo, que ya se ha escrito mucho sobre la guerra de secesión, la cuestión sureña y sus consecuencias; al contrario, se siguen escribiendo obras porque en definitiva estamos hablando de un escenario límite, que en literatura siempre es interesante.
Hay un ejemplo que creo que ilustra perfectamente este prejuicio: ni la generación de mis mayores ni yo ni mis menores han podido ver nunca en una televisión en España imágenes de cárceles del franquismo, de campos de concentración o de campos de trabajo de la dictadura, que los había y muchos. Hay, si acaso, alguna película que retrató el Valle de los Caídos, pero no existe una iconografía real. Un joven español ha visto muchas veces un campo de concentración nazi, ha visto películas extraordinarias sobre el exterminio judío; pero nunca ha visto una película en la que aparezca eso mismo pero situado en España, porque aquí hubo también, como habla el historiador Paul Preston, un holocausto. Lo que pasa es que el prototipo no era contra una etnia, pero sí había una especie de genotipo en el que el judío, en este caso, era el rojo o republicano. Y además oficialmente terminada la guerra siguió el exilio y la represión durante muchos años.
Pero también hay que decir que el interés no es sólo histórico ni local. Es lo que decía antes: la Guerra Civil y la dictadura es un escenario terrible llevado a los extremos, que es una especie de metáfora que nos permite hablar de todas las guerras, de los mecanismos de producción de odio, de suspensión de las conciencias. Y éstos son problemas contemporáneos y habituales, por eso el interés por la guerra no es con la intención de hacer una especie de ajuste de cuentas con la historia sino que tiene que ver con nuestra realidad más actual.

B: Una realidad que también se manifiesta de forma distinta en los pueblos, como en este, en Galicia.

M.R.: Sí y lo intenté contar en El lápiz del carpintero y también en La lengua de las mariposas. En Galicia la forma que tuvo esto que llamamos de forma inexacta guerra civil; a veces es difícil encontrar la definición exacta, pero aquí en Galicia sí que encuentras una palabra precisa para definir aquello: fue una cacería humana, puesto que aquí no hubo ni un solo muerto por parte de los golpistas y sí hubo miles de muertos y exiliados y centenares de miles de gentes que sufrieron prisión y encarcelación. Por eso se hace especialmente tensa esa especie de llamada histórica, que se plantea casi como una obligación moral y una exigencia, ya que fue una auténtica cacería humana que duró muchos años.
La Guerra Civil en Galicia fue una historia de adversidad terrible como pueblo, entre otras cosas, porque se había aprobado el 28 de junio de 1936 el estatuto de autonomía por una mayoría aplastante y que se convirtió en un día de fiesta, pues este pueblo a pesar de que pasa por ser un pueblo triste es muy festivo, rabelesiano y muy carnal, que conserva todavía ese espíritu medieval de fiesta pagana. Fue en esas circunstancias que en el verano de 1936, en medio de la fiesta y la alegría, se produjo ese terrible giro, ese seísmo que destrozó la vida de la gente. Es un escenario que también es un espacio mítico, es de esos momentos en que es como si quedara todo suspendido, congelado; es como si viéramos ahí un lienzo decisivo sobre la condición humana.

B: Además de que los historiadores, ya con la frialdad de la distancia de los años, sostienen que la represión franquista fue incluso más intensa que la de los fascismos alemán e italiano.

M.R.: Aparte de la actitud, que en escala fue algo terrible e inmisericorde, hay que verlo t ambién desde la longitud histórica, puesto que afectó a muchísimas generaciones, gente de mi generación, que vivió el final del franquismo, tiene la sensación de que hay muchas cosas que le fueron robadas y ya no digamos a nuestros padres, que eran niños en la guerra. Hay una sensación de pérdida de tiempo para muchas generaciones, de robo de sus vidas, con disparates como que la mujer no podía hacer prácticamente nada sin permiso del marido -como sacar un pasaporte o un carnet de conducir-. Pero también cabía la intimidación, el miedo para todo, no poder hablar, robarte las palabras; que te amargaban la vida. Era una amargura total que además aquí significó emigración porque hubo mucha pobreza, así que la emigración era otra forma de exilio, ya que el que marcha muchas veces no es consciente de que es expulsado, de alguna forma, de su tierra y eso es algo que no se cuenta.

B: Y eso mermó de alguna forma la resistencia social a la dictadura...

M.R.: El hecho de que no hubiera más contestación y enfrentamiento a la dictadura se debe, en parte, a que ese régimen dejó una auténtica estela interminable de muertos y de exiliados, que en conjunto eran millones de personas. Pero también se debió al hecho de que las generaciones jóvenes fueron también expulsadas del país mediante la emigración. La gente, cuando ya tenía edad para conseguir los papeles, primero marchó a América hasta el año de 1960, pero cuando empieza a haber problemas y crisis económicas en Argentina, en Venezuela, etcétera; después la emigración se orienta hacia Europa, a donde marchan millones de jóvenes, en pleno boom económico europeo, el del Plan Marshall y de lo que llaman el Estado del bienestar, al que contribuyen como fuerza de trabajo millones de españoles y fundamentalmente gallegos. Por ejemplo, las porteras de París son todas gallegas, los limpiadores de los hospitales de Londres son todos gallegos, muchos mineros de la zona de Colonia también son gallegos, los albañiles y los constructores que fabricaban los túneles y hoteles en la alta montaña suiza son gallegos, así como los marineros, mercantes y pescadores de muchas partes del mundo que emigraron de esta tierra en aquellos años.

B: Poemas, recuerdos y memoria están ahí, palpitan en esa tragedia histórica con desazón, ¿lo siente así?

M.R.: Todo eso fue un proceso de descubrimiento que no lo personalizas sino que ves y te ayuda a esa indagación, a entender muchas cosas que pasan en el mundo, a preguntarte sobre el sufrimiento en otras partes del mundo, en otros pueblos, en otras épocas y, al mismo tiempo, cuestionarte la idea de historia. Esa idea de historia que se presenta como una especie de progreso, una historia que asciende a mejor pero que te das cuenta de que podríamos hablar de la historia más bien como una sucesión de disparates y barbaridades. Había un escritor gallego, un hombre muy conservador de familiar aristócrata pero muy demócrata, que era una auténtica fuente de saber, pero que se comprometió con la República y él siempre decía que hay que estar siempre en contra y tener cuidado de la maquinaria pesada. Esa era una reflexión ecológica para salvar la tierra pero que también sirve para todo. ¡Hay que tener mucho cuidado con la maquinaria pesada porque la verdad siempre, como decía Renard, es de pequeño tamaño. Y también es muy frágil.

B: Y España conoció sin duda ese dolor de la maquinaria pesada...

M.R.: Dice un poema de Jaime Gil de Biedma que de las historias más tristes está la historia de España, ya que es un pueblo que ha tenido gente muy valiosa en su ilustración y una cultura popular tan rica, pero también es cierto que hay un lado muy autoritario que se impone en el catolicismo de la Contrarreforma. Pero también hay una pulsión en este país que es libertaria y que se nota en los movimientos democráticos que llevan a cabo la independencia en América Latina, por ejemplo, y que todavía está muy presente. En España siempre ha habido esa dimensión del claroscuro que aparece en Goya, esa que vuela y que tiene la memoria que nunca se perdió; al mismo tiempo que existe esa España rígida, de tinieblas, oscura y fanática.

B: Y que también se ríe desde la sátira del poder. Sólo hay que recordar esas grandes obras satíricas en plena Edad Media que desde la cultura popular se mofaban de los poderosos, de los reyes y señores feudales o de los popes de la cultura.

M.R.: Sí, está muy bien la palabra risa, pues a pesar del afán siniestro de la Contrarreforma y la Inquisición la experiencia de la risa también marca esa época. Es una risa que incluso llega desde la muerte y que no desfallece ante esa prueba impenetrable que es la muerte. Hablaba Voltaire que de pertenecer a algún partido, pertenecería al partido de la risa, por lo que si hay una cita de Groucho Marx que dice que "nunca pertenecería a un club que me admitiera como socio", yo haría una excepción con el Club de la Risa. El humor es una defensa y una clave también para entender el carácter gallego, que es irónico, inteligente y dobla el sentido del lenguaje.

B: Ahí está otra vez Resalía de Castro o el mismo Castelao.

M.R.: Así es, pues en el siglo XX hay una figura clave que es el gran líder galegista, republicano, que es Daniel Rodríguez Castelao, conocido como Castelao. Ese hombre es un humorista y su gran popularidad, entre otras cosas, ya que es un buen narrador, un historiador que escribió la biblia gallega que se llama Siempre en Galicia, pero su popularidad le viene dada por su faceta como humorista que plasmó como caricaturista de periódicos y en su libro que se llama Nos, la mayor obra de denuncia social escrita en Galicia y siempre desde el humor. Es curioso porque tenemos eso: la lírica, la poesía y el humor.

B: Usted, aunque vivió menos de 20 años de ese régimen, ¿cree que eso marcó de alguna manera su vocación de escritor?

M.R.: Yo tenía 17 años cuando murió Franco, pero seguramente me gustaría pensar que hubiera sido escritor en otras circunstancias. No lo sabemos, eso es hacer ciencia-ficción, pero lo que sí creo es que esas circunstancias históricas activaron, aceleraron y liberaron el electrón que podía haber ahí de vocación literaria, que a veces puede permanecer dormido para siempre. En mi caso se activó porque había una necesidad de trabajar con palabras heridas. Era algo que formaba parte del ambiente y de una lucha vívida.
Pero una cosa que sí tengo muy presente como parte de la atmósfera y de la memoria de la gente, de mi familia, de personas muy corrientes: trabajadores, campesinos o emigrantes; es que había una memoria amputada que no se podía contar y lo que recuerdo, después de tantos años de la guerra, es una atmósfera de miedo. De hecho uno de los primeros poemas que hice, que se llama El pan negro, era un poema contra el miedo y que estaba dedicado a mis abuelos, puesto que mi abuelo por parte de mi madre, que era un campesino republicano y cristiano, se salvó de milagro cuando ya se lo llevaban a fusilar a pesar de que era muy creyente y tenía diez hijos. Pero se salvó de pura casualidad, porque un guardia del bando fascista le conocía y les dijo a los militares: "cómo vais a matar a éste, que tiene diez hijos"... y eso le salvó la vida. Porque entonces te mataban sin juicio ni nada.
Existe un eufemismo terrible, que es una historia como para escribir un diccionario, que aquí se llamaba pasear; en la guerra decían vamos a darle el paseo, que significaba vamos a matar a esta gente y que en Coruña, por ejemplo, en el registro civil la mayoría de los miles de fusilados que hubo en toda esta costa la mayoría aparecen registrados que como causa de muerte fue por hemorragia interna. En esa época también escribí un poema que lleva ese nombre.

B: ¿El hecho de estar ante la hoja de papel, su pluma y su propia inspiración y dolor era también un ejercicio de libertad en aquellos años?

M.R.: Claro, pues siempre encontré en la literatura un territorio, una geografía reexistente. Hay dos palabras muy parecidas, resistir o resistente, pero hay otra que es común y que tiene un valor añadido, que es reexistir, que quiere decir que incluso en las situaciones límites, en las dictaduras, en la extrema necesidad de la pobreza; posiblemente encuentras mejor la dignidad humana porque es como si se construyeran nuevos espacios. Igual que hacen en chabolas, fabelas o ranchitos, la escritura es también una arquitectura provisoria: cultura povera, arte povera, que te protege del frío, de la lluvia, de la humedad...

B: ¿Su viaje literario lo inicia a través de la poesía?

M.R.: Lo primero que tengo conciencia de escribir son poemas, pero se podría decir que de una forma un poco cómica porque mi padrino, un familiar que se llama Xose Couseiro, que era un hombre que trabajaba de viajante de especies -azafrán, canela y todo eso- que llevaba por toda Galicia y que fue el que me dijo una gran verdad literaria -posiblemente la primera-: que es que "un kilo de azafrán vale más que un kilo de oro". Eso, sin ser consciente entonces, fue una lección literaria: no hay que quedarse con las medidas convencionales. Pero además él tenía una máquina de escribir muy pequeñita que era para hacer las cuentas y que un día me dejo escribir mientras íbamos viajando, pero yo, en lugar de escribir cuentas y números, me puse a escribir poesía porque me parecía que en una máquina tan pequeñita era más difícil acabar el folio y pensé que era mejor para el verso.
Pero realmente creo que empecé a escribir poesía porque me gustaba mucho. A pesar de que yo no conocía mucha literatura -en mi casa no había libros-; mi madre sí conocía de memoria poemas de Rosalía de Castro. Así que mi primer libro fue la memoria de mi madre y mis primeros cuentos también tienen que ver con los relatos de mi madre, que me gustaban mucho porque hablaban de la mujer, de la rebelión y de los problemas de la vida en un tono que era como la canción del pueblo. Esas poesías románticas de Resalía de Castro el pueblo las había adoptado como propias, de hecho hasta la fecha se cantan muchos de esos poemas sin que la gente sepa que son de Rosalía de Castro.
Todo eso me hizo sentir una idea de Galicia, pensar que si este pueblo se encarnara en una persona sería en una mujer; y en vez de padre fundador o héroe militar lo que tenemos es una madre que se identifica con la tierra, con esa idea mítica de la tierra madre que se encarnó en nuestra heroína que lo que dejo fueron únicamente poemas. Pero sí, mis primeros libros de poesía eran sobre todo aquello, en los que yo intenté imitar en aquella máquina pequeñita de mi padrino ese canto popular del pueblo.

B: Pero luego vienen sus primeros cuentos y su narrativa, que también asumen esa voz popular de los poemas de Rosalía de Castro y las historias del pueblo gallego...

M.R.: Sí, porque en mis primeros libros quedan de manifiesto influencias literarias en cuanto a la narrativa y el relato, ya que también son escritos en el aire. Cuando otros escritores se preguntan sobre el origen de su condición de escritor, la mayoría de mis compañeros hablan de lecturas o de autores que escribían literatura de aventuras. En cambio yo asocio más el aprendizaje literario con escuchar relatos.
En mi infancia recuerdo que iba mucho a la casa de este abuelo que te conté que estuvo a punto de ser fusilado en la guerra y las visitas a esa casa, a pesar de estar a sólo 15 kilómetros de A Coruña, era como ir a otra dimensión. Ahí se reunían por la noche, siempre al lado del fuego, la familia y los vecinos, y a los niños nos mandaban a la cama. Pero recuerdo que había una escalera que tenía los tabiques de madera, que era como un embudo que conducía a los dormitorios y lo que yo hacía cuando me mandaban a la cama era quedarme sentado en un escalón oculto por las cabras que estaban en la planta baja, junto al fuego. Y lo que contaban los mayores no eran historias de leyendas, brujas, hadas o de los enanitos del bosque -como mucha gente piensa-, sino que contaban historias de crímenes, lujuria, de amores, de aventuras y de viajes, porque casi todo el mundo había emigrado o se había ido en un barco o trabajado como marinero. Estaban todos los géneros literarios modernos contadas en esa conversación al calor del fuego. Era un momento en el que veías, al menos lo pienso ahora, el artificio literario en su esplendor y cómo todo el mundo aceptaba que aquello era como el fuego: algo que salía de la madera para crear una nueva realidad. Y eso yo lo escuchaba como un clandestino, por eso creo que siempre asocio la idea de escribir como un acto de clandestinidad.

B: Se puede decir entonces que la raíz de su obra literaria, esos primeros poemas cuentos y novelas, son de tradición épica y lírica, como cuando los juglares, en la Edad Media, contaban las hazañas y las tragedias de los pueblos...

M.R.: Yo creo que los primeros poemas tenían una beta muy sentimental, muy romántica y por eso son tan malos, pues yo entonces pensaba que la poesía era fácil y al mismo tiempo compartía esa idea de que la poesía era algo como muy juvenil, que encarnaba como mito Rimbaud o los poetas románticos, que si vas país por país siempre aparece esta figura: en España, Becquer, Espronceda; o en Rusia, Pushkin y en fin, cada país tiene su poeta romántico. Eso creó una idea de la poesía como género de irrupción primaveral en la vida, pero hoy me doy cuenta que el tipo de poesía que me gusta va más con la idea de madurez, de hacer un balance de la vida y por eso me gusta muchísimo la poesía que podríamos llamar de la vejez, pienso en Fernando Pessoa, Miguel Torga, Thomas Harding...

B: ¿Siempre ha escrito en gallego, una lengua tan cercana al portugués y tan proclive a la rítmica, a la cadencia pausada?

M.R.: Sí, yo empecé a escribir en gallego, además la relación que yo tenía con la lengua cuando era niño y joven era ver el gallego como una lengua prohibida, de pecado verbal y supongo que eso me provocó una atracción. Por otro lado tenía una vivencia normal con el gallego porque se hablaba en la casa, en las familias, en el trabajo o en las fiestas; veías a la gente, a los pescadores, a los albañiles o a los campesinos que asumían que su lengua era el gallego. Pero en la escuela no podías hablar el gallego y además intentaban hasta quitarte el acento, que no se notara que eras de aquí; pero inútilmente, pues era una tarea imposible porque es como arrancarle a la gente la piel. Esta gente tenía un prejuicio que veía al gallego como una lengua de ignorantes y por lo tanto se le veía con mucho desprecio por ser la lengua del pueblo. Y eso lo que provocó en la gente de mi generación fue fortalecer un vínculo amoroso con esas palabras gallegas, con la lengua galega.

B: A pesar de iniciarse como poeta sus cuentos son los más leídos y admirados, pero tengo la sensación de que la obra que más admira de sí mismo son los poemas...

M.R.: Bueno, yo creo que empiezo muy pronto a trabajar lo que podríamos llamar el contrabando de géneros, pues es una especie de fuerza que no puedo evitar y que me obliga a que cuando me ponga a escribir un poema o un cuento hay una fuerza que me lleva a contar algo. Es como un espíritu contradictorio que me dice: "haz un poema pero cuenta algo, una historia".
Por otra parte, cuando haces un relato o una novela como En salvaje compañía, que yo creo que se puede leer como un largo poema o un poema largo, para mí la poesía no tiene que ver con ajustarse a un formato, a una rima ni a escribir con una máquina pequeña, como hacía cuando era niño, sino que tiene que ver con una inclinación o tensión que te empuja hacia la autenticidad. Eso es al menos lo que yo entiendo por poesía y que también tiene que ver con la emoción, en la que hay una excitación en las palabras y que entonces e das cuenta que a eso le puedes llamar poesía. Es como si estuvieras vibrando o temblando o riéndote o que, en definitiva, está pasando algo. Cuando las palabras empiezan a moverse, a danzar, que se sacuden el reuma o el estado de congelación, entonces podemos hablar de poesía.

B: Que al parecer también trasciende el tiempo y el espacio, pues a pesar de ser tan joven usted se ha erigido como la voz de un pueblo milenario, del que guarda su memoria ...

M.R.: Lo que pasa es que la ligazón de la literatura con la vida es mucho más fuerte de lo que pensamos y la literatura tiene esa tensión o encrucijada: por una parte quieres escapar de la vida pero en esa fuga te encuentras con un proceso muy curioso que lo que hace es atarte más a la vida. ¡Quieres escapar pero al mismo tiempo te quedas prendado a la vida con una relación muy ligera, como puede ser una telaraña y te q uedas suspendido por todas partes!
También hay otra imagen que se hace cuestionarte cómo expresar cuando hablas de poesía y de lenguaje, pues hay una cierta tendencia a pensar en la poesía en términos de retórica y de entender el trabajo de escribir en términos de llenado. Es decir, donde hay un vacío, una página en blanco, hay que llenarlo, cuando en la escritura también hay un proceso de vaciamiento. Esa idea me ha hecho reflexionar que la mejor forma de expresar ese vaciamiento de la literatura, en términos pictóricos, es la mano vacía: sólo hay que recordar las cuevas del pasado más remoto, donde hay pinturas rupestres en las que aparecen manos impregnadas en arcilla o tintes o polvos que llevan a la pared y aparece la figura de las manos. Pero de pronto se produce un avance importantísimo en la evolución estética de la humanidad, que es cuando a alguien, que debió de ser una persona genial y picassiano, se le ocurre que en lugar de manchar la mano de arcilla o de tintes lo que hay que hacer es poner la mano sobre la pared y sólo pintar el borde de la mano. Es un poco como el cuadro de Magritte en el que pinta una pipa y pone debajo: Esto no es una pipa. Pues yo creo que la literatura es un poco eso, es decir esto no es una pipa.

B: En su bella novela En salvaje compañía o en muchos otros de sus cuentos o poemas se respira un hondo conocimiento del pálpito más cotidiano de la naturaleza, ¿cómo ha llegado a esta evocación, yo diría bíblica, en la que naturaleza pareciera cobrar vida en sus palabras?

M.R.: Bueno, yo creo que tiene que ver con una tradición gallega en la que siempre se han explicado las cosas a través de los animales, que siempre han sido metáforas para los seres humanos y también un conducto para todas las culturas, desde las clásicas hasta las culturas populares, que al mismo tiempo son otra forma de clasicismo. Pero también hay un interés moderno que viene dado por un renovado interés de lo que llamamos ahora ecología, que muchas veces las nuevas generaciones reciben a través de las nuevas tecnologías y que les permite conocer más aspectos de la naturaleza que un hombre del campo jamás podría imaginar conocer por sí solo. Además de eso, los animales son una conexión extraordinaria con la realidad porque puedes estar metido en una dimensión, como diría Marcuse, de alienación total o de indiferencia frente a la existencia, pero la aparición de un pequeño animal, como una hormiga, te puede conectar de nuevo con la realidad. Son conducto y conexión y por eso me interesan mucho.

B: Pero le exige, supongo, una investigación rigurosa de las palabras, pues cuando habla de los cerezos o de las aves pareciera que esos seres cobraran vida a través de sus palabras...

M.R.: Lo que hay es una fascinación por la precisión de la palabra y el lenguaje. Eso tiene un poco de juego y de desafío en el que apuestas la cabeza y plagias cada vez más al lenguaje. No sé lo que voy a escribir en el futuro pero creo que sí voy a escribir mejor. Dice una oda mayor irlandesa que la primera y la segunda palabra te llevan a la tercera; a mí eso me parece maravilloso, pues es como el proceso de las bolas de billar en las que tu activas una bola que va hacia otra pensando que va a provocar una composición determinada dentro del tapete, pero resulta que te sorprende el final, pues tú lo único que controlas son los movimientos y después lo que pasa siempre es impredecible. En la escritura hay mucho de eso: hay un arranque que controlas pero inmediatamente se abre el abanico; no para descomponerte ni hacerte más abstracto, sino para buscar aquello que es más preciso. Y ese es un proceso en el que apuestas la cabeza y así lo vivo yo, como un juego arriesgado.

B: Cuando le dicen que su literatura es como un "realismo mágico" propio de Galicia ¿qué piensa?

M.R.: Pienso que desde luego hay obras que se sitúan dentro del realismo mágico, que es una literatura extraordinaria, pero para mí lo que resulta clave es la figura de Juan Rulfo, que es como un big-bang que precede a la generación de García Márquez, Alejo Carpentier, Fuentes, Vargas Llosa, etcétera.
Quiero decir que me rebelo un poco contra esa etiqueta del realismo mágico, que creo que también para literatura latinoamericana acaba por ser negativa pues hay en esas palabras una cierta visión imperialista. O sea: por una parte está el realismo, pero qué es realismo, pues no sé qué tiene ue ver el realismo de Balzac con el de Zolá o con el que viene después en el siglo XX. Son realidades distintas y desde luego no creo que se pueda hacer una especie de visión esquizofrénica de la literatura; ¿qué pasa, que Kafka no es realista? ¿Es imaginable una obra más realista que La metamorfosis? Yo creo que es más realismo o muestran más realidad lo que hace Rulfo, García Márquez o Carpentier que lo que convencionalmente se entiende por realismo o lo que escribe cualquier escritor que no muestra cualquier elemento impredecible. Entonces hay que cuestionar eso porque es una forma de que nos disequen y de que nos coloquen en la apología o la etnografía más que en la literatura; que digan mira que pueblos tan curiosos y tan exóticos.

B: ¿Los cuentos de Rulfo le han influido bastante por lo que veo?

M.R.: Ojalá. Yo siempre cito a cinco autores, pero también advierto que ellos no tienen la culpa de lo que yo escribo. Pero es verdad que encuentro en ellos unos vínculos en los que por lo menos uno hace su propio canon frente a esa idea del canon occidental, de Bloom y otros, ante el que también me rebelo porque creo que es una mentalidad similar a la de la bolsa de valores y del índice Dow Jones. A mí me parece que cada uno tiene su canon porque la cuestión está en que cada tiempo tiene su forma de expresión. Yo, desde luego, siempre pienso en Juan Rulfo o en Juan Carlos Onetti o en Miguel Torga o en John Berger o en Italo Calvino o en Alvaro Cunqueiro. También hay una devoción a la literatura antifascista, que es extraordinaria, pero creo que es más importante, a la hora de escribir, el sentimiento de vergüenza más que otra cosa.

B: Hablando de vergüenza, el hundimiento del buque Prestige parece ser que tiene mucho que ver con ese sentimiento colectivo, que también podría ser indignación...

M.R.: Creo que lo que hubo, primero que nada, fue un instinto de supervivencia que se convirtió en una demostración de inteligencia porque, precisamente, ese barco que se hundió iba cargado de hidrocarburo o chapapote de muy mala calidad, pero también iba muy cargado de significados. Eso se convirtió en una metáfora de muchísimas cosas y la primera de ellas se convirtió en una especie de gran lección para todo el mundo: era la demostración de cómo una simple operación especulativa y mercantil, que se resuelve seguramente en tres llamadas telefónicas, puede poner en peligro un paraje excepcional y la forma de vida de mucha gente. Y simplemente porque es un negocio de un capitalismo impaciente. Eso se produce en un mundo en el que lo único importante es el individualismo, en el que hay un menosprecio de lo que llamamos el relato o una suerte colectiva.
El hundimiento Prestige va cargado de significado porque la contaminación la notamos también en el interior del cuerpo, en el lenguaje. De repente, la gran reacción que hubo de la gente fue como si hubiera un proceso conspirativo que, para llegar ahí, fue necesario un impacto emocional que nos hizo conscientes de que necesitábamos tener un velatorio que nos hiciera ver que la cuestión no es luchar por ocupar el mejor lugar en el Titanic sino que no queremos estar en el Titanic. Por eso creo que también es una metáfora que tiene interés universal, planetario y que quedó reflejado en uno de los actos más importantes que provocó la catástrofe aquí, en el día de los Santos Inocentes, en el que hicimos el funeral del mar en toda la playa de A Coruña, que se llenó de cruces de distintos tamaños y miles de personas desfilaron en procesión cantando y enterrando sus cruces en la arena contaminada. Era una procesión de humor y de ironía, por eso a mí me gusta mucho la expresión de que eso fue la revolución de los inocentes.

B: ¿Y esa revolución a dónde va?

M.R.: Yo creo que queda ahí el paso de todos hacia un cambio vital, a una conciencia de que tenemos que compartir, buscar un relato aunque cada uno viva sus días. Nadie va a defender sino al propio pueblo, a su propia casa, que es ese mar que parece que no es de nadie. Son muchas las conclusiones que hemos ido sacando, pero yo fundamentalmente destacaría esa idea de tener la necesidad de compartir un relato común y de saber que la gente es mucho mejor de lo que nos lo quieren hacer saber, que hay muchas más personas en el mundo que quiere cambiar las cosas y que está en contra de la indiferencia. Pero también en del cinismo, pues si hay alguna ideología en estos momentos para el poder político es precisamente la del cinismo. Pero no es el cinismo de Diógenes, sino de otro tipo, ese que repite sin cesar que es mejor que estés en casa, que hagáis un muro muy alto y que en definitiva desconfiéis de todo, especialmente de los jóvenes y de los parados (desempleados). O, como diríamos en un lapsus, que te vayas cagando en tu propia fosa.
En vez de nadar en la abundancia en la que nos hacían creer, nadamos en la ambulante, pero hay mucha más gente que quiere cambiar lo que nos dicen y que no comparte ese cinismo de que todo da igual menos mi cuenta corriente. ¡Pues no, no todo da igual y además tu cuenta corriente no vale para nada si viene un barco y te enmierda tu casa!

B: Esa respuesta social contra el cinismo del parece cada vez más colectiva y lúcida, t ambién se ve ahora con esta guerra y la respuesta del pueblo español, que tiene todavía abierta la herida de la guerra civil...

M.R.: Hay una sensación de gran perplejidad en la gente, que piensa qué se nos ha perdido ahí (en Irak) y sobre todo de esta forma. Eso también le ha hecho a mucha gente darse cuenta de que ese discurso cínico del poder político, del no pasa nada, es una ceremonia, un ritual o una puesta en escena que a lo mejor en el día a día no les afecta mucho y lo dejan pasar. Pero cuando se producen estas situaciones límites -como el Prestige o la guerra contra Irak- es cuando la gente se inquieta y piensa que le están llevando hacia una ruta que no quiere ir, que el pueblo no quiere ir para ahí. Esa variante de la idea que había de la democracia, aquella del gobierno del pueblo y para el pueblo, pareciera que está cambiando por otra variante, la del nepotismo ilustrado, que dice todo para el pueblo pero sin el pueblo.
Y ahora te encuentras de que en España hay un gobierno "popular" contra el pueblo, esa creo que es la gran cuestión hoy en día en la parte del mundo en que vivimos. Tenemos que presionar a los países que tienen una democracia formal para resolver el grave problema en el que estamos metidos: que es la usurpación de la democracia, la sustracción, el robo... Eso se produce por medio del lenguaje y de la comunicación, por eso para mí es de una enorme importancia trabajar con las palabras, por lo que rubricaría la idea de Albert Camus, que dijo: "yo me daría por satisfecho si consigo salvar o significar una palabra".

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Publicado por Chemarubiov @ 19:55  | ENTREVISTAS
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Michel Foucault (n. 15 de octubre de 1926 - m. 26 de junio de 1984), filósofo , sociólogo, historiador y psicólogo francés y profesor de la cátedra Historia de los sistemas de pensamiento en el Collège de France de 1970 a 1984. El trabajo de Foucault ha influido a importantes personalidades de las ciencias sociales y las humanidades en Europa y Estados Unidos.


Introducción [editar]Sus obras, desde Historia de la locura en la época clásica a La Historia de la Sexualidad (inconclusa a su muerte) se ubican dentro de una filosofía del conocimiento. Sus teorías sobre el saber, el poder y el sujeto rompieron con las concepciones modernas de éstos términos, por lo que es considerado un postmodernista. Aunque a Foucault no le interesaba la etiqueta, argumentando que prefería discutir la definición de 'modernidad'.

Sus primeras obras (Historia de la locura, El nacimiento de la clínica, Las palabras y las cosas, La arqueología del saber) seguían una línea estructuralista, pero se le considera generalmente como un postestructuralista debido a que a pesar de que compartía con el estructuralismo algunas líneas de pensamiento, careció siempre de la pretensión de cientificidad característica de esta corriente, recalcando el abismo que se abre entre "las palabras y las cosas". Además de estos libros, se han publicado transcripciones de algunos de sus cursos dictados en el College de France y numerosas entrevistas.


Poder [editar]Foucault trata principalmente el tema del poder, rompiendo con las concepciones clásicas de este término. Para él, el poder no puede ser localizado en una institución, o en el Estado, por lo tanto, la "toma de poder" planteada por los marxistas no sería posible. El poder no es considerado como algo que el individuo cede al soberano (concepción contractual jurídico-política), sino que es una relación de fuerzas, una situación estratégica en una sociedad determinada. Por lo tanto, el poder, al ser relación, está en todas partes, el sujeto está atravesado por relaciones de poder, no puede ser considerado independientemente de ellas. El poder, para Foucault, no sólo reprime, sino que también, produce efectos de verdad y produce saber.

Michel Foucault señala el surgimiento de un biopoder que absorbe el antiguo derecho de vida y muerte que el soberano detentaba y que pretende convertir la vida en objeto administrable por parte del poder. En este sentido, la vida regulada debe ser protegida, diversificada y expandida. Su reverso, y en cierto sentido su efecto, es que para tales efectos es necesario justamente contar con la muerte, ya sea en la forma de la pena capital, la represión política, la eugenesia, el genocidio, etc, como una posibilidad que se ejerce sobre la vida por parte del poder que se fundamenta en su cuidado. Foucault distingue dos técnicas de biopoder que surgen en los siglos XVII y XVIII; la primera de ella es la anatomopolítica que se caracteriza por ser una tecnología individualizante del poder, basada en el escrutar en los individuos, sus comportamientos y su cuerpo con el fin de anatomizarlos, es decir, producir cuerpos dóciles y fragmentados. Está basada en la disciplina como instrumento de control del cuerpo social penetrando en él hasta llegar hasta sus átomos; los individuos particulares. Vigilancia, control, intensificación del rendimiento, multiplicación de capacidades, emplazamiento, utilidad, etc. Todas estas categorías aplicadas al individuo concreto constituyen una disciplina anatomopolítica. El segundo grupo de técnicas de poder es la biopolítica que tiene como objeto a poblaciones humanas, grupos de seres vivos regidos por procesos y leyes biológicas. Esta entidad biológica posee tasas conmensurables de natalidad, mortalidad, morbilidad, movilidad en los territorios, etc, que pueden usarse para controlarla en la dirección que se desee. De este modo, según la perspectiva foucaultiana, el poder se torna materialista y menos jurídico, ya que ahora debe tratar respectivamente, a través de las técnicas señaladas, con el cuerpo y la vida, el individuo y la especie. Cabe agregar que el punto de articulación entre ambas técnicas radica en el control del sexo como mecanismo de producción disciplinal del cuerpo y las regulaciones de poblaciones. Para el autor, el desarrollo del biopoder y sus técnicas constituyen una verdadera revolución en la historia de la especie humana, ya que la vida está completamente invadida y gestionada por el poder y fue fundamental para la expansión del capitalismo al crear los instrumentos para la inserción controlada de los cuerpos en el aparato de producción y mediante un ajuste de los fenómenos de población a los procesos económicos que generó una expansión inaudita de la acumulación de capital. Aún más, lo inédito es que lo biológico se refleja en lo político, produciendo que la existencia vital entre de lleno en la modernidad, ya que los humanos, en función del poder que los rige, se juegan la vida en la política. Los efectos del biopoder hicieron que las sociedades se volvieran normalizadoras usando como pretexto la ley, y las resistencias a dicho poder entraron al campo de batalla que éste delimitó previamente, ya que se centraron justamente en el derecho a la vida, al cuerpo, desplazando a otros objetos de luchas. Más sobre estos conceptos en Historia de la sexualidad. Vol. 1. La voluntad de saber. Siglo XXI. Madrid. 1998. Pág. 168 y siguientes. “Las mallas del poder. Pág. 243 y siguientes. Igualmente Nacimiento de la biopolítica. Pág. 210 y siguientes. Ambos en Estética, ética y hermenéutica. Obras esenciales. Vol. III. Paidós. Barcelona, 1999. Además, Christian Retamal. "Utopismo, poder y dominación". En "Crisis y perspectivas del pensamiento utópico en el contexto de la globalización". Tesis doctoral. Universidad Complutense de Madrid. 2003.

En el plano de la subjetivación la modernidad se sirvió del poder pastoral. Dicho concepto hace referencia a cómo el estado moderno integró en sí una antigua forma de poder creada por las instituciones cristianas. Éstas se relacionan con los individuos y la comunidad de forma pastoral, es decir, se preocupa de todos y cada uno por separado (en una relación individual como en la confesión y el circuito de los sacramentos) durante toda su vida, para asegurar su salvación en el más allá, en oposición al poder político que es inmanente. Dicho poder se ejerce explorando y guiando las almas y conciencias de los individuos produciendo una verdad de sí. El estado moderno subsumió algunas de estas características creando una matriz de individualización, que pretende que esta salvación del individuo se convierta en un aseguramiento de su vida cotidiana frente a la incertidumbres de la reproducción material de la vida. Las funciones pastorales fueron asumidas por diversos funcionarios e instituciones del estado; policías, maestros, médicos, psiquiatras, etc, y por el tejido social mismo, particularmente la familia. El resultado es la producción deliberada de una forma de subjetividad. La sociedad en su conjunto fue movilizada por el estado y sus instituciones para asumir las tareas pastorales, que son, en definitiva, relaciones de poder que lejos de competir entre ellas, provocan una sinergia eficiente gracias a una adecuada delimitación por parte de las instituciones y las disciplinas en su penetración de los individuos. Más sobre este concepto en Omnes et singulatium: hacia una crítica de la razón política En La vida de los hombres infames. Edit. La Piqueta, 1990. Igualmente, La filosofía analítica de la política. En Foucault, M. Estética, ética y hermenéutica. Obras esenciales. Volumen III. Op. Cit. Pág. 124 y siguientes. Finalmente, El sujeto y el poder. En Dreyfus, Hubert y Ravinov, Paul. Michel Foucault; más allá del estructuralismo y la hermenéutica. Edic. de la UNAM. México D.F. 1998. Pág. 232 y siguientes. También, Christian Retamal. "Crisis y pespectivas del pensamiento utópico en el contxto de la globalización". Tesis doctoral. Universidad Complutense de Madrid. 2003. Sobre las aplicaciones políticas actuales de estas ideas C. Retamal; "Las fronteras como gestión de la fluidez existencial". En el Rapto de Europa, nº 4[1]. . Para las derivaciones del pensamiento de Foucault en otros pensadores ver metáfora del jardinero


Discursos [editar]Desarrolló una Teoría del discurso, que utilizó para problematizar instituciones como hospitales, manicomios, prisiones y escuelas. Su análisis no se centra únicamente en el aparato coercitivo y en su funcionamiento, sino en los discursos, es decir, el lenguaje de las disciplinas que definen qué es un ser humano. Se trata de los lenguajes de la burocracia, de la administración, de la medicina o del psicoanálisis; en definitiva, los lenguajes del poder los cuales no son descriptivos sino normativos, puesto que definen y disponen tienen el poder de excluir al individuo del cielo de la sociedad y de determinar las condiciones de su admisión en ella: capacidad jurídica, conciencia moral, formación, o disciplina. Al igual que Theodor Adorno, plantea el binomio de lenguaje y poder, y denomina discurso a estos sistemas de dominación con límites y competencias perfectamente definidos.


Biografía [editar]Foucault se resistía a las biografías, argumentando por un lado la constante evolución de su personalidad y por el otro el hecho de que sus obras le daban ya una existencia pública. Solía decir: "No me pregunten quién soy y no me pidan que siga siendo el mismo".


Vida Temprana [editar]Paul-Michel Foucault nació en 1926, en Poitiers, Francia. Su padre, Paul Foucault, era un cirujano eminente y esperaba que su hijo siguiera sus pasos. Foucault eliminó 'Paul' de su nombre por motivos no muy claros. Su educación temprana fue una mezcla de éxitos y mediocridad hasta que ingresó en el colegio jesuita Saint-Stanislaus, en el que fue un alumno destacado. Durante este periodo, Poitiers era parte de la Francia de Vichy y después sería ocupada por Alemania. Después de la guerra, Foucault logró entrar a la prestigiosa École Normale Supérieure de París, la principal entrada a una carrera académica en Francia.


La École Normale Supérieure [editar]La vida personal de Foucault en la École Normale Supérieure fue difícil sufrió de agudas depresiones, e incluso intentó suicidarse. Fue llevado a un psiquiatra. Tal vez de aquí provenga su posterior fascinación con la psicología. Así que, además de su licenciatura en filosofía, también obtuvo una en psicología, de reciente creación en Francia. Ahí se involucró en el brazo clínico de la disciplina y conoció a pensadores como Ludwig Binswanger.

Como muchos normaliens, Foucault fue miembro del Partido Comunista Francés de 1950 a 1953. Su mentor Louis Althusser lo indujo a ingresar al partido. Salió debido a sus preocupaciones acerca de lo que pasaba en la Unión Soviética bajo Stalin. A diferencia de la mayoría de los miembros del partido, Foucault nunca participó activamente en su célula.


Sus inicios [editar]Foucault pasó su agrégation en 1950. Tras un breve período de cátedra en la École Normale, aceptó un puesto en la Universidad de Lille, donde enseñó psicología de 1953 a 1954. En 1954 publicó su primer libro, Maladie mentale et personnalité, trabajo que desconocería más adelante. Foucault se dio cuenta rápidamente de que la enseñanza no era lo suyo y se exilió de Francia por un tiempo. En 1954 sirvió como delegado cultural de Francia en la Universidad de Uppsala, en Suecia (una posición arreglada por Georges Dumézil, quien se convertiría en amigo y mentor). En 1958 Foucault salió de Uppsala y ocupó posiciones brevemente en Varsovia y la Universidad de Hamburgo.

Foucault regresó a Francia en 1960 para terminar su doctorado y asumir un cargo en filosofía de la Universidad de Clermont-Ferrand. Ahí conoció a Daniel Defert, con quien formó una pareja no-monógama por el resto de su vida. En 1961 obtuvo su doctorado mediante dos tesis (como se acostumbra en Francia). Su tesis 'principal' se titulaba Folie et déraison: Histoire de la folie à l'âge classique y la 'secundaria' consistía en la traducción y comentarios de Antropología desde un punto de vista pragmático de Kant. Folie et déraison fue muy bien recibida. En 1963 publicó Naissance de la Clinique, Raymond Roussel y volvió a publicar su libro de 1954 (titulándolo ahora Maladie mentale et psychologie) del que también renegaría más tarde.

Cuando Defert fue enviado a Túnez para su servicio militar, Foucault consiguió un puesto en la Universidad de Túnez en 1965. En 1966 publicó Les Mots et les choses, que fue bastante popular a pesar de su dificultad y tamaño. Este libro marcó su más alto interés en el estructuralismo, y Foucault se agrupó rápidamente con intelectuales como Jacques Lacan, Claude Lévi-Strauss y Roland Barthes para conformar la nueva ola de pensadores que destronaría a los existencialistas de Jean-Paul Sartre.

Todavía estaba en Túnez cuando estallaron las revueltas del Mayo francés, y una revuelta local previa tuvo mucho impacto para él. En el otoño del mismo 1968 regresó a Francia y publicó L'archéologie du savoir en respuesta a sus críticos en 1969.


Pos-1968: Foucault el activista [editar]Tras los eventos del Mayo Francés, el gobierno de ese país creó una nueva universidad experimental en Vincennes. Foucault se convirtió en la primera cabeza de su departamento de filosofía en diciembre de ese año, y reclutó principalmente a jóvenes académicos izquierdistas. El radicalismo de uno de ellos (Judith Miller), provocó que el ministerio francés retirara la acreditación del departamento. En esa época Foucault fue notorio por unirse a estudiantes en tomas de facultades y en sus enfrentamientos con la policía.

La estancia de Foucault en Vincennes fue breve, ya que en 1970 fue electo al grupo académico más prestigiado de Francia, el Collège de France, para la cátedra Historia de los sistemas de pensamiento. Se involucró aún más en la política, sobre todo a raíz de que su pareja, Defert, se había unido al grupo ultra-maoísta Gauche Proletarienne, con el que Foucault tuvo una subsecuente relación distante. Foucault ayudó a fundar el Prison Information Group (Groupe d'Information sur les Prisons-GIP) para ayudar a los prisioneros a hacer públicos sus reclamos. Su politización se manifestaría en su trabajo con Surveiller et Punir(Vigilar y Castigar), que narra las micro-estructuras de poder formadas en las sociedades industrializadas a partir del siglo XVIII, especialmente en las prisiones y las escuelas.


Foucault sobre la edad del consentimiento [editar]Artículo principal: La ley del pudor

Michel Foucault tiene también alguna participación en la vida política. En 1977, cuando una Comisión del Parlamento Francés discutía una reforma del Código Penal Frances, él firmó una petición junto a Jacques Derrida y Louis Althusser, entre otros, pidiendo la anulación de algunos de los artículos de la ley para despenalizar todas las relaciones consentidas entre los adultos y los menores de quince años (la edad de consentimiento en Francia). El creía que el sistema penal sustituía el castigo de los actos criminales por la creación de la figura de un individuo peligroso para la sociedad (sin tener en cuenta el verdadero crimen), y predijo que vendría una sociedad de peligros, en la cual la sexualidad sería una especie de peligro errante, un fantasma. Enfatizó que eso sería posible gracias al establecimiento de un nuevo poder médico, interesado en obtener los beneficios que provienen del tratamiento de estos individuos peligrosos.


Sus últimos años [editar]Para finales de los setenta el activismo político en Francia decayó, y la mayoría de los maoistas cayeron en la desilusión. Muchos de ellos voltearon 180° en sus posiciones ideológicas, y se volvieron los 'Nuevos Filósofos', quienes citaban con frecuencia a Foucault como su principal influencia. Estatus que provocaba sentimientos encontrados en Foucault. En esta época Foucault inició su obra monumental sobre La historia de la sexualidad, que nunca terminaría. Su primer volumen, La voluntad de saber, fue publicado en 1976, y tiene mucho en común con Vigilar y castigar. El segundo volumen, así como el tercero, no aparecieron sino hasta ocho años después, y sorprendieron a sus lectores por su estilo relativamente tradicional, su tema de estudio (textos clásicos griegos y latinos) y su aproximación, particularmente la concentración de Foucault en el sujeto, un concepto que había tendido a denigrar previamente. Foucault muere en París debido a una enfermedad relacionada con el SIDA en 1984.

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Cuando la vida es un martirio, el suicidio es un deber: José María Vargas Vila.

También podría leerse como la pena debida, pero quién para saber si es debida o indebida, sobre estos temas de pena de muerte resulta difícil opinar pues material para estar en contra o a favor sobra de ambos bandos, por ello mejor, ya que en estos días la pena de muerte está tan manoseada en nuestros medios y nuestro medio, prefiero referirme a la pena de vida.

La pobre pena de vida, ante la pena de muerte, queda marginada y casi olvidada, quizá porque se le ve tan a diario que hemos llegado a familiarizarnos con ella. Y eso sí, cuando tan familiar se es pues hasta el sufrimiento se convierte en rutina. Familiar porque a diario se ve en la vida real y virtual niños en extrema pobreza, gente sufriendo por las guerras y lo que ya todo sabemos consciente o inconscientemente: acostumbrados al sufrimiento ajeno.


Pero en el contexto que he de referirme aquí es a la otra pena de vida, esa que se le aplicó, según el cristianismo, al primer asesino de la historia humana y fue directamente condenado a la pena de vida ni más ni menos por el mismísimo Dios, quien en ningún momento pensó siquiera en darle la pena de muerte. Basta con dirigirse al Génesis 4: 3-16:


“Y dijo Caín a su hermano Abel: Salgamos al campo. Y aconteció que estando ellos en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel, y lo mató.

Y Jehová dijo a Caín: ¿Dónde está Abel tu hermano? Y él respondió: No sé. ¿Soy yo acaso guarda de mi hermano? Y El (Jehová) le dijo: ¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra. Ahora, pues, maldito seas tú de la tierra, que abrió su boca para recibir de tu mano la sangre de tu hermano. Cuando labres la tierra, no te volverá a dar su fuerza; errante y extranjero serás en la tierra. Y dijo Caín a Jehová: Grande es mi castigo para ser soportado. He aquí me echas hoy de la tierra, y de tu presencia me esconderé, y seré errante y extranjero en la tierra; y sucederá que cualquiera que me encuentre me matará. Y le respondió Jehová: ciertamente cualquiera que matare a Caín, siete veces será castigado. Entonces Jehová puso señal en Caín, para que no lo matase cualquiera que lo hallara.

Existe cantidad de ejemplos de la pena de vida, aquí daremos uno para hacer esto más comprensible. Uno que padece de pena de vida es el anciano

Santos Salomón Avila Ortiz, hombre humilde y trabajador que según lo relatado por él y otros testigos, fue llevado por las circunstancias a dar muerte al propietario de la empresa de transportes El Rey, José María Sierra Alvarenga.

Al parecer no era la primera vez que el anciano ejecutor recibía maltratos del ejecutado. Dicho de otra manera, ya tiempos le venían cayendo gotas al vaso, hasta que éste rebalsó cuando el propietario se excedió y llegó al extremo de darle un puntapié. Allí fue cuando a don Santos lo atrapó la pena de vida, tras darle muerte al abusador.

La pena de vida de don Santos consiste en su arrepentimiento, ya pidió disculpas a los familiares, está en cárcel domiciliaria y se nota que a raíz de la tragedia su vida ha perdido sentido. A otros, sin duda, que los encierra la pena de vida es a los familiares del fallecido, aunque ellos pueden ser conscientes del carácter explosivo del que se fue, no por ello él deja de ser su familiar ni ellos de sentir el dolor de su partida.

Lo del proceder del empresario no es extraño, en nuestro medio existen dueños de empresas, gente con buenos puestos en la empresa privada e incluso dentro del gobierno (o por el simple hecho de tener un parentesco con el presidente o con alguien en el poder), quienes por ello creen que los demás son seres inferiores y puede humillárseles, pisoteárseles, y que carecen de cualquier sentimiento de dignidad. Este caso es muestra tangible de que el más pobre y humilde de los seres humanos, también es humano. De allí que aunque en apariencia no se le vea, puede en su interior llevar la fiera dormida.

En las entrevistas de familiares que han sufrido la pérdida de un ser amado a manos de un asaltante u otro tipo de criminal, en infinidad de veces puede verse que ellos no piden para el asesino la pena de muerte sino la pena de vida. Ellos piensan que la pena de muerte es una salida muy fácil y que eso no paga como debería de ser el sufrimiento que ellos están padeciendo. Ha habido casos, incluso, que estos familiares han buscado los medios legales para evitar que se le dé la pena de muerte y prefieren cadena perpetua para el agresor.

Quizá por todo ello es que la pena de muerte no se dé tan al instante sino que, al parecer, nadie tiene prisa por realizarla, de lo que sí están seguros es que en determinado momento la llevarán a cabo. Y tal vez por ello el condenado es varias veces llevado a la antecámara, después regresado a su celda habitual por algún fallo técnico. Se le permite brindar entrevistas, seguramente que el condenado al exteriorizar lo que piensa y abate siente cerca la posibilidad de vida. Luego llega el día, pero aparece un recurso de amparo que le da una luz cuando ya todo parecía apagado, pero esa luz no es si no como espejismos en el desierto.

A los condenados se les protege de suicidarse, quizá si lograran hacerlo se tomaría como evasión de la justicia terrenal, una burla contra el sistema. Y en muchas entrevistas a condenados, ellos lo que más anhelan es que todo termine cuanto antes, ellos son los que tienen prisa porque se culmine la pena de muerte pues no están sino sufriendo la pena de vida.

En su novela El Extranjero, el novelista francés, en realidad argelino, Albert Camus, Premio Nobel 1962, narra el juicio que recibe un condenado no por matar a un árabe sino por no haber llorado en el entierro de su madre. El riesgo de la pena de muerte es también lo que puede motivarla en nuestras sociedades de doble moral y ser enjuiciado por una cosa y ejecutado por otra.

Aquí también puede palparse la necesidad que tiene el condenado de salir de esa pena de vida, que es peor que otros condenados en cuanto a que él está completamente solo, su único familiar, su madre, ya ha muerto, citó: Tan cerca de la muerte, mamá debía de sentirse allí liberada y pronta para revivir todo. Nadie, nadie tenía derecho de llorar por ella. Y yo también me sentía pronto a revivir todo. Como si esta tremenda cólera me hubiese purgado del mal, vaciado de esperanza, delante de esta noche cargada de presagios y de estrellas, me abría por primera vez a la tierna indiferencia del mundo. Al encontrarlo tan semejante a mí, tan fraternal, en fin, comprendía que había sido feliz y que lo era todavía. Para que todo sea consumado, para que me sienta menos solo, me quedaba esperar que el día de mi ejecución haya muchos espectadores y que me reciban con gritos de odio.

¿Y usted por cuál votaría: por la pena de muerte o por la pena de vida?

Nueva York, NY, 8 de octubre, 2007.

Tags: NUEVA YORK, HONDURAS, ROBERTO QUESADA, pena de muerte, diplomacia

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domingo, 07 de octubre de 2007
Salió no más el 10 ­un 4 y un 6­ cuando ya nadie lo creía. A mí qué me importaba, hacía rato que me habían dejado seco. Pero hubo un murmullo feo entre los jugadores acodados a la mesa del billar y los mirones que formaban rueda. Renato Flores palideció y se pasó el pañuelo a cuadros por la frente húmeda. Después juntó con pesado movimiento los billetes de la apuesta, los alisó uno a uno y, doblándolos en cuatro, a lo largo, los fue metiendo entre los dedos de la mano izquierda, donde quedaron como otra mano rugosa y sucia entrelazada perpendicularmente a la suya. Con estudiada lentitud puso los dados en el cubilete y empezó a sacudirlos. Un doble pliegue vertical le partía el entrecejo oscuro. Parecía barajar un problema que se le hacía cada vez más difícil. Por fin se encogió de hombros.
­Lo que quieran...­dijo.
Ya nadie se acordaba del tachito de la coima. Jiménez, el del negocio, presenciaba desde lejos sin animarse a recordarlo. Jesús Pereyra se levantó y echó sobre la mesa, sin contarlo, un montón de plata.
­La suerte es la suerte dijo con una lucecita asesina en la mirada­. Habrá que irse a dormir.
Yo soy hombre tranquilo; en cuanto oí aquello, gané el rincón más cercano a la puerta. Pero Flores bajó la vista y se hizo el desentendido.
­Hay que saber perder ­dijo Zúñiga sentenciosamente, poniendo un billetito de cinco en la mesa. Y añadió con retintín­: Total, venimos a divertirnos.
- ¡Siete pases seguidos! -comentó, admirado, uno de los de afuera.
Flores lo midió de arriba abajo.
­¡Vos, siempre rezando!­dijo con desprecio.
Después he tratado de recordar el lugar que ocupaba cada uno antes de que empezara el alboroto. Flores estaba lejos de la puerta, contra la pared del fondo. A la izquierda, por donde venía la ronda, tenía a Zúñiga. Al frente, separado de él por el ancho de la mesa del billar, estaba Pereyra. Cuando Pereyra se levantó dos o tres más hicieron lo mismo. Yo me figuré que sería por el interés del juego, pero después vi que Pereyra tenía la vista clavada en las manos de Flores. Los demás miraban el paño verde donde iban a caer los dados, pero él sólo miraba las manos de Flores.
El montoncito de las apuestas fue creciendo: había billetes de todos tamaños y hasta algunas monedas que puso uno de los de afuera. Flores parecía vacilar. Por fin largó los dados. Pereyra no los miraba. Tenía siempre los ojos en las manos de Flores.
-El cuatro -cantó alguno.
En aquel momento, no sé por qué, recordé los pases que había echado Flores: el 4, el 8, el 10, el 9, el 8, el 6, el 10... Y ahora buscaba otra vez el 4.
El sótano estaba lleno del humo de los cigarrillos. Flores le pidió a Jiménez que le trajera un café, y el otro se marchó rezongando. Zúñiga sonreía maliciosamente mirando la cara de rabia de Pereyra. Pegado a la pared, un borracho despertaba de tanto en tanto y decía con voz pastosa:
­¡Voy diez a la contra! ­Después se volvía a quedar dormido.
Los dados sonaban en el cubilete y rodaban sobre la mesa. Ocho pares de ojos rodaban tras ellos. Por fin alguien exclamó:
­ ¡El cuatro!
En aquel momento agaché la cabeza para encender un cigarrillo. Encima de la mesa había una lamparita eléctrica, con una pantalla verde. Yo no vi el brazo que la hizo añicos. El sótano quedó a oscuras. Después se oyó el balazo.
Yo me hice chiquito en mi rincón y pensé para mis adentros: "Pobre Flores, era demasiada suerte". Sentí que algo venía rodando y me tocaba en la mano. Era un dado. Tanteando en la oscuridad, encontré el compañero.
En medio del desbande, alguien se acordó de los tubos fluorescentes del techo. Pero cuando los encendieron, no era Flores el muerto. Renato Flores seguía parado con el cubilete en la mano, en la misma posición de antes. A su izquierda, doblado en su silla, Ismael Zúñiga tenía un balazo en el pecho.
"Le erraron a Flores", pensé en el primer momento, "y le pegaron al otro. No hay nada que hacerle, esta noche está de suerte."
Entre varios alzaron a Zúñiga y lo tendieron sobre tres sillas puestas en hilera. Jiménez (que había bajado con el café) no quiso que lo pusieran sobre la mesa de billar para que no le mancharan el paño. De todas maneras ya no había nada que hacer.
Me acerqué a la mesa y vi que los dados marcaban el 7. Entre ellos había un revólver 48.
Como quien no quiere la cosa, agarré para el lado de la puerta y subí despacio la escalera. Cuando salí a la calle había muchos curiosos y un milico que doblaba corriendo la esquina.

Aquella misma noche me acordé de los dados, que llevaba en el bolsillo­¡lo que es ser distraído!­, y me puse a jugar solo, por puro gusto. Estuve media hora sin sacar un 7. Los miré bien y vi que faltaban unos números y sobraban otros. Uno de los "chivos" tenia el 8, el 4 y el 5 repetidos en caras contrarias. El otro, el 5, el 6 y el 1. Con aquellos dados no se podía perder. No se podía perder en el primer tiro, porque no se podía formar el 2, el 3 y el 12, que en la primera mano son perdedores. Y no se podía perder en los demás porque no se podía sacar el 7, que es el número perdedor después de la primera mano. Recordé que Flores había echado siete pases seguidos, y casi todos con números difíciles: el 4, el 8, el 10, el 9, el 8, el 6, el 10... Y a lo último había sacado otra vez el 4. Ni una sola clavada. Ni una barraca. En cuarenta o cincuenta veces que habría tirado los dados no había sacado un solo 7, que es el número más salidor.
Y, sin embargo, cuando yo me fui, los dados de la mesa formaban el 7, en vez del 4, que era el último número que había sacado. Todavía lo estoy viendo, clarito: un 6 y un 1.
Al día siguiente extravié los dados y me establecí en otro barrio. Si me buscaron, no sé; por un tiempo no supe nada más del asunto. Una tarde me enteré por los diarios que Pereyra había confesado. Al parecer, se había dado cuenta de que Flores hacía trampa. Pereyra iba perdiendo mucho, porque acostumbraba jugar fuerte, y todo el mundo sabía que era mal perdedor. En aquella racha de Flores se le habían ido más de tres mil pesos. Apagó la luz de un manotazo. En la oscuridad erró el tiro, y en vez de matar a Flores mató a Zúñiga. Eso era lo que yo también había pensado en el primer momento.
Pero después tuvieron que soltarlo. Le dijo al juez que lo habían hecho confesar a la fuerza. Quedaban muchos puntos oscuros. Es fácil errar un tiro en la oscuridad, pero Flores estaba frente a él, mientras que Zúñiga estaba a un costado, y la distancia no habrá sido mayor de un metro. Un detalle lo favoreció: los vidrios rotos de la lamparita eléctrica del sótano estaban detrás de él. Si hubiera sido él quien dio el manotazo ­ dijeron­ los vidrios habrían caído del otro lado de la mesa de billar, donde estaban Flores y Zúñiga.
El asunto quedó sin aclarar. Nadie vio al que pegó el manotazo a la lámpara, porque estaban todos inclinados sobre los dados. Y si alguien lo vio, no dijo nada. Yo, que podía haberlo visto, en aquel momento agaché la cabeza para encender un cigarrillo, que no llegué a encender. No se encontraron huellas en el revólver, ni se pudo averiguar quién era el dueño. Cualquiera de los que estaban alrededor de la mesa­y eran ocho o nueve­pudo pegarle el tiro a Zúñiga.
Yo no sé quién habrá sido el que lo mató. Quien más quien menos tenía alguna cuenta que cobrarle. Pero si yo quisiera jugarle sucio a alguien en una mesa de pase inglés, me sentaría a su izquierda, y al perder yo, cambiaría los dados legítimos por un par de aquellos que encontré en el suelo, los metería en el cubilete y se los pasaría al candidato. El hombre ganaría una vez y se pondría contento. Ganaría dos veces, tres veces... y seguiría ganando. Por difícil que fuera el número que sacara de entrada, lo repetiría siempre antes de que saliera el 7. Si lo dejaran, ganaría toda la noche, porque con esos dados no se puede perder.
Claro que yo no esperaría a ver el resultado. Me iría a dormir, y al día siguiente me enteraría por los diarios. ¡Vaya usted a echar diez o quince pases en semejante compañía! Es bueno tener un poco de suerte; tener demasiada no conviene, y ayudar a la suerte es peligroso. . .
Sí, yo creo que fue Flores no más el que lo mató a Zúñiga. Y en cierto modo lo mató en defensa propia. Lo mató para que Pereyra o cualquiera de los otros no lo mataran a él. Zúñiga­por algún antiguo rencor, tal vez­le había puesto los dados falsos en el cubilete, lo había condenado a ganar toda la noche, a hacer trampa sin saberlo, lo había condenado a que lo mataran, o a dar una explicación humillante en la que nadie creería.
Flores tardó en darse cuenta; al principio creyó que era pura suerte; después se intranquilizó; y cuando comprendió la treta de Zúñiga, cuando vio que Pereyra se paraba y no le quitaba la vista de las manos, para ver si volvía a cambiar los dados, comprendió que no le quedaba más que un camino. Para sacarse a Jiménez de encima, le pidió que le trajera un café. Esperó el momento. El momento era cuando volviera a salir el 4, como fatalmente tenía que salir, y cuando todos se inclinaran instintivamente sobre los dados.
Entonces rompió la bombita eléctrica con un golpe del cubilete, sacó el revólver con aquel pañuelo a cuadros y le pegó el tiro a Zúñiga. Dejó el revólver en la mesa, recobró los "chivos" y los tiró al suelo. No había tiempo para más. No le convenía que se comprobara que había estado haciendo trampa, aunque fuera sin saberlo. Después metió la mano en el bolsillo de Zúñiga, le buscó los dados legítimos, que el otro había sacado del cubilete, y cuando ya empezaban a parpadear los tubos fluorescentes, los tiró sobre la mesa.
Y esta vez sí echó clavada, un 7 grande como una casa, que es el número más salidor...





del libro de RODOLFO WALSLH

"Diez cuentos policiales argentinos", © Hachette, 1953

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Cuando digo humo me entra el veneno. Si la mujer que amo siempre se aleja, me fumo la muerte entre dos pulmones. Cuando digo humo asesino la frustración y entre los muslos aparece la cabeza de Erosiva en un sube y baja, succiona mi pene. Cuando digo humo atravieso los muros que levanta una educación fundada en la iglesia, y sexo a sexo imagino otro cuerpo que también es mío. Cuando digo humo plagio una atmósfera de versos donde chema rubio ha muerto. Porque yo solo leo a los muertos. Cuando digo humo resucita Cesar Vallejo a los ojos, resucita tomando café durante las horas del invierno parisino, en un bar de mala muerte, con meseros sin esperar jubilación y putas sin esquenas. Cuando digo humo leo todos los poemas en la RED CIBERNETICA y aparece un indio de Guatemala; Humberto A´kabal: que habla de la pobreza de los mayas y del hambre de su infancia. Cuando digo humo he pasado casi dos horas frente a la pantalla alquilada En el Ciber de la Mala Vida y Marilyn Monroe es el nombre del locutorio .Cuando digo humo Erosvya es un nombre para ser cogido, o follado como dicen los castizos en el lejano Madrid.
Cuando digo humo se aloja la muerte y entre dos pulmones se va la vida tosiendo. Otra vez en una asfixia pierdo. Me pierdo entre toses espúmea la boca .Vomito sangre en el baño. Me lavo la cara y salgo chorreando agua. La encargada me grita:

-Juan pendejo séquese, no me joda el suelo.

Y seco vuelvo a sentarme frente a la pantalla infernal. Leo y leo poemas donde arde América y el AULLIDO de Allen Ginsberg se carga toda una generación anquilosada en la burguesía .Cuando digo humo se me acaba el tiempo. Tengo un minuto para el fin, y sueño con volver a los altos valles de la carne en punta, donde ningún sujetador esclaviza los pechos de la mujer vestida de verde. Solo espero salir de aquí corriendo para ver otra vez el cuerpo femenino, sin nombre, que me haga imaginar la belleza de la vida sin tener que recordar a la esquiva Erosvya.


JOSEPH BELASCOO

Tags: JOSEPH BELASCOO, EL POESIMISTA, ucrania, nombre falso, allen ginsberg

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sábado, 06 de octubre de 2007
Vicente Valero




NOTAS BIOGRÁFICAS


Vicente Valero nació en Ibiza en 1963. Ha publicado cuatro libros de poemas: Jardín de la noche (1986), Herencia y fábula (1989), Teoría solar (1992), con el que obtuvo el Premio Internacional Fundación Loewe a la Joven Creación, y, en esta misma colección, Vigilia en Cabo Sur (1999, Marginales 176). Como ensayista ha publicado los libros La poesía de Juan Ramón Jiménez (1988), Experiencia y pobreza. Walter Benjamin en Ibiza 1932-1933 (2001) y Viajeros contemporáneos (2004). Seis años después de su último poemario aparece Libro de los trazos, una de las obras de mayor ambición y exigencia de su generación, un poemario de entera madurez.



UNA INICIACIÓN

I

( camino )



Dije que sí, que iría. Una vez más. A solas.

Siga el camino hundido por el centro. Ya puede

uno salir, gritar, hacerse el loco (etcétera.)

Huele a rocío. Algunos perros ladran. No sé ...

— La luz no es cosa nuestra ni de nadie. Lo dije.

Dije que sí. A oscuras todavía. El mar,

la luz, la piedra: ¿qué sabemos, qué podemos

saber nosotros de la luz, el mar (y sólo

son ejemplos), la piedra, esta mañana, aquí?

Hace frío. Se nota que ha empezado el invierno

verdadero. No sé ... Dije que sí, que iría.

Para mirar. ¿De quién son estos pocos signos

que quedan? Todavía, en el puerto, los últimos

profetas de la noche: cantan desesperados

y maldicen. (La luz contra la piedra. El mar

contra la luz. Ah, máquina implacable.) No sé ...

Dije que iría, sí. Una vez más. A solas.

Siga el camino hundido por el centro. Ya puede

uno salir, cantar, encaramarse (etcétera.)

¿A quién espero o quién espera algo de mí?

Tags: ibiza, poeta, ensayista, diario, vicente valero

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PROLOGO

Titulo este libro "Automoribundia", porque un libro de esta clase es más que nada la historia de cómo ha ido muriendo un hombre y más si se trata de un escritor al que se le va la vida más suicidamente al estar escribiendo sobre el mundo y sus aventuras.
En realidad, esta es la historia de un joven que se hizo viejo sin apercibirse de que sucedía eso, contando algo de lo que pasó o tuvo a su alrededor, y que le obligó a pensar en pensamientos independientes.

Sólo me he propuesto al completar mi autobiografía dar el grito del alma, enterarme de que vivo y de que muero, despertar el eco para saber si tengo voz.

Mi conciencia ha quedado más aliviada y tranquila después de escribir este libro, en que asumo todas las responsabilidades de mi vida.

Se verá también al literato que no tuvo miedo a morir por su esfuerzo, pues cuando un artista tiene miedo a ese deshacerse día a día ya no ve las cosas que sólo dicta la muerte escondida y misteriosa.

Ahora voy descubriendo que la muerte va llegando por carestía de temas.

En las futuras ediciones que volverán más cabal esta autobiografía se irá sabiendo en qué quedó esta lucha entre la nada y el algo.
Ya soy inmortal.
¿Y ahora qué?


EPILOGO

En resumidas cuentas, viví y no supe lo que era vivir.
Sin embargo, el gran consuelo de perder la vida es que uno muere pero los grandes ideales van a seguir viviendo, y nunca el mal podrá en definitiva con el bien.

No se muere por una enfermedad sino por cansancio de vivir, porque la vida quiere dormir, ¡dormir!, dormir en la muerte.

Hay que tener también en cuenta que siempre que se muere alguien se repite la muerte de todos, y al morir uno se descansa de ver el desesperante caso de ver morir a los demás.
¡Ah, después que yo me muera ya no veré morir a nadie!

Hay un momento en que está uno dispuesto a recibir todas las noticias, hasta la de su muerte. La vida es más corta que lo que se escribió.

Yo sé que si estuviese en España a la hora de la muerte ya que cuando aquí son las 11 allí son las 3 llegaría a vivir cuatro horas más, ¡pero cuatro horas más, qué importan al moribundo!
Y ahora, después de estas palabras, doy por terminada la edición príncipe de mi autobiografía, en que creo haber dejado concentrada mi conciencia y mi historia, pero si alguien dudase de la veracidad y exactitud de lo que digo: ¡que le fría un huevo!

(Todo lo dicho en este libro vale hasta hoy, 10 de junio de 1948, día en que comienzo a escribir un libro aun más sincero y más escandaloso que se titulará "Lo que no dije en mi Automoribundia".)

(Ramón Gómez de la Serna, Automoribundia, Buenos Aires: Sudamericana, 1948.)

Tags: automoribundia, argentina, españa, gregerias, el hambre del escritor

ANNABEL LEE

Hace de esto ya muchos, muchos años,
cuando en un reino junto al mar viví,
vivía allí una virgen que os evoco
por el nombre de Annabel Lee;
y era su único sueño verse siempre
por mí adorada y adorarme a mí.

Niños éramos ambos, en el reino
junto al mar; nos quisimos allí
con amor que era amor de los amores,
yo con mi Annabel Lee;
con amor que los ángeles del cielo
envidiaban a ella cuanto a mí.

Y por eso, hace mucho, en aquel reino,
en el reino ante el mar, ¡triste de mí!,
desde una nube sopló un viento, helando
para siempre a mi hermosa Annabel Lee
Y parientes ilustres la llevaron
lejos, lejos de mí;
en el reino ante el mar se la llevaron
hasta una tumba a sepultarla allí.

¡Oh sí! -no tan felices los arcángeles-,
llegaron a envidiarnos, a ella, a mí.
Y no más que por eso -todos, todos
en el reino, ante el mar, sábenlo así-,
sopló viento nocturno, de una nube,
robándome por siempre a Annabel Lee.

Mas, vence nuestro amor; vence al de muchos,
más grandes que ella fue, que nunca fui;
y ni próceres ángeles del cielo
ni demonios que el mar prospere en sí,
separarán jamás mi alma del alma
de la radiante Annabel Lee.

Pues la luna ascendente, dulcemente,
tráeme sueños de Annabel Lee;
como estrellas tranquilas las pupilas
me sonríen de Annabel Lee;
y reposo, en la noche embellecida,
con mi siempre querida, con mi vida;
con mi esposa radiante Annabel Lee
en la tumba, ante el mar, Annabel Lee.

Versión de Carlos Obligado








EL CUERVO

Una fosca media noche, cuando en tristes reflexiones,
sobre más de un raro infolio de olvidados cronicones
inclinaba soñoliento la cabeza, de repente
a mi puerta oí llamar;
como si alguien, suavemente, se pusiese con incierta
mano tímida a tocar:
"¡Es - me dije - una visita que llamando está a mi puerta:
eso es todo y nada más!".

¡Ah! Bien claro lo recuerdo: era el crudo mes del hielo,
y su espectro cada brasa moribunda enviaba al suelo.
Cuan ansioso el nuevo día deseaba, en la lectura
procurando en vano hallar
tregua a la honda desventura de la muerta Leonora;
la radiante, la sin par
virgen rara a quien Leonora los querubes llaman, ahora
ya sin nombre... ¡nunca más!

Y el crujido triste, incierto, de las rojas colgaduras
me aterraba, me llenaba de fantásticas pavuras,
de tal modo que el latido de mi pecho palpitante
procurando dominar,
"¡Es, sin duda, un visitante-repetía con instancia-
que a mi alcoba quiere entrar:
un tardío visitante a las puertas de mi estancia...,
eso es todo, y nada más!".

Poco a poco, fuerza y bríos fue mi espíritu cobrando:
"Caballero, dije, o dama: mil perdones os demando;
mas, el caso es que dormía, y con tanta gentileza
me vinistéis a llamar,
y con tal delicadeza y tan tímida constancia
os pusistéis a tocar,
que no oí", dije, y las puertas abrí al punto de mi estancia:
¡sombras sólo y... nada más!

Mudo, trémulo, en la sombra por mirar haciendo empeños,
quedé allí-cual antes nadie los soñó-forjando sueños;
más profundo era el silencio, y la calma no acusaba
ruido alguno..., resonar
sólo un nombre se escuchaba que en voz baja a aquella hora
yo me puse a murmurar,
y que el eco repetía como un soplo: ¡Leonora...!
Esto apenas, ¡nada más!

A mi alcoba retornando con el alma en turbulencia,
Pronto oí llamar de nuevo, esta vez con más violencia:
"De seguro-dije-es algo que se posa en mi persiana,
pues, veamos de encontrar
la razón abierta y llana de este caso raro y serio,
y el enigma averiguar:
¡Corazón, calma un instante, y aclaremos el misterio...:
es el viento, y nada más!".

La ventana abrí, y con rítmico aleteo y garbo extraño,
Entró un cuervo majestuoso de la sacra edad de antaño.
Sin pararse ni un instante ni señales dar de susto,
con aspecto señorial,
fue a posarse sobre un busto de Minerva que ornamenta
de mi puerta el cabezal;
sobre el busto que de Pallas representa
fue y posóse, y ¡nada más!
Trocó entonces el negro pájaro en sonrisas mi tristeza
con su grave, torva y seria, decorosa gentileza;
y le dije: "Aunque la cresta calva llevas, de seguro
no eres cuervo nocturnal,
¡viejo, infausto cuervo oscuro vagabundo en la tiniebla...!
Dime, ¿cuál tu nombre, cuál,
En el reino plutoniano de la noche y de la niebla...?
Dijo el cuervo: "¡Nunca más!".

Asombrado quedé oyendo así hablar al avechucho,
si bien su árida respuesta no expresaba poco o mucho;
pues preciso es convengamos en que nunca hubo criatura
que lograse contemplar
ave alguna en la moldura de su puerta encaramada,
ave o bruto reposar
sobre efigie en la cornisa de su puerta cincelada,
con tal nombre: "Nunca más".

Mas el cuervo fijo, inmóvil, en la grave efigie aquélla,
sólo dijo esa palabra, cual si su alma fuese en ella
vinculada, ni una pluma sacudía, ni un acento
se le oía pronunciar...
Dije entonces al momento: "Ya otros antes se han marchado,
y la aurora al despuntar,
él también se irá volando cual mis sueños han volado".
Dijo el cuervo: "¡Nunca más!".

Por respuesta tan abrupta como justa sorprendido,
"no hay ya duda alguna -dije-, lo que dice es aprendido;
aprendido de algún amo desdichoso a quien la suerte
persiguiera sin cesar,
persiguiera hasta la muerte, hasta el punto de, en su duelo,
sus canciones terminar
y el clamor de su esperanza con el triste ritornelo
de: ¡Jamás, y nunca más!".

Mas el cuervo provocando mi alma triste a la sonrisa,
mi sillón rodé hasta el frente de ave y busto y de cornisa;
luego, hundiéndome en la seda, fantasía y fantasía
dime entonces a juntar,
por saber que pretendía aquel pájaro ominoso
de un pasado inmemorial,
aquel hosco, torvo, infausto, cuervo lúgubre y odioso
al graznar: "¡Nunca jamás!".

Quedé aquesto investigando frente al cuervo, en honda calma,
cuyos ojos encendidos me abrasaban pecho y alma.
Esto y más-sobre cojines reclinado-con anhelo
me empeñaba en descifrar,
sobre el rojo terciopelo do imprimía viva huella
luminosa mi fanal,
terciopelo cuya púrpura ¡ay! Jamás volverá élla
a oprimir, ¡ah, nunca más!

Parecióme el aire, entonces, por incógnito incensario
que un querube columpiase de mi alcoba en el santuario,
perfumado. "¡Miserable ser-me dije-Dios te ha oído,
y por medio angelical,
tregua, tregua y el olvido del recuerdo de Leonora
te ha venido hoy a brindar:
bebe, bebe ese nepente, y así todo olvida ahora!".
Dijo el cuervo: "Nunca más".

¡Oh, Profeta -dije- o duende!, mas profeta al fin, ya seas
ave o diablo, ya te envía la tormenta, ya te veas
por los ábregos barrido a esta playa, desolado
pero intrépido, a este hogar
por los males devastado, dime, dime, te lo imploro.
¿Llegaré jamas a hallar
algún bálsamo o consuelo para el mal que triste lloro?.
Dijo el cuervo: "¡Nunca más!".

"¡Oh, Profeta -dije- o diablo! Por ese ancho, combo velo
de zafir que nos cobija, por el sumo Dios del cielo
a quien ambos adoramos, dile a esta alma dolorida,
presa infausta del pesar,
si jamás en otra vida la doncella arrobadora
a mi seno he de estrechar,
la alma virgen a quien llaman los arcángeles Leonora...".
Dijo el cuervo: "¡Nunca más!".

"¡Esa voz, oh cuervo, sea la señal de la partida
-grité alzándome-, retorna, vuelve a tu hórrida guarida,
la plutónica ribera de la noche y de la bruma...!
¡De tu horrenda falsedad
en memoria, ni una pluma dejes, negra! ¡El busto deja!
¡Deja en paz mi soledad!
¡Quita el pico de mi pecho! ¡De mi umbral tu forma aleja...!".
Dijo el cuervo: "¡Nunca más!".

¡Y aun el cuervo inmóvil!, fijo, sigue fijo en la escultura,
sobre el busto que ornamenta de mi puerta la moldura....
y sus ojos son los ojos de un demonio que, durmiendo,
las visiones ve del mal;
y la luz sobre él cayendo, sobre el suelo flota..., nunca
se alzará..., nunca jamás!

Versión de Juan Antonio Pérez Bonalde ( Tomado de Texto Sentido)

Tags: edgar allan poe, baltimore, alcoholico, poemas, eureka

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viernes, 05 de octubre de 2007
POEMAS DE XAVIER OQUENDO





ANTES DE LA CAZA·2


A mi padre


Quiero encontrar el lugar
dónde ubicarme.
Entro en la vecindad
de voces que me dicen:
ve a buscarte lejos,
en los andenes de las penas,
Ve a ponerte en fila con los astros,
deja el poema un rato,
y reconoce los olmos.
Piensa que ya estorbas y no sirves,
que de grande uno se trastroca
y se consume.


Mamá ya no prepara bien las cenas,
no hay comida hasta después del día.


Ve a buscar el círculo vicioso
que pueda hacerte hombre
en el insomnio de los días.


Vete y no vuelvas
hasta después de la caza.





EN LAS ESCRITURAS


Cuando Dios dijo:
Háganse las aguas,
se hicieron las cumbres.


No hubo orden cierta,
ni día octavo.
Se dieron por sí solas.


De ellas supuró el líquido,
los ojos de la selva,
las semillas,
los blasones del mar.


En ellas el demonio tentó a las aguas
cuando el espíritu, en ellas, se movía.





A DON FRANCISCO DE QUEVEDO Y VILLEGAS


Porque estamos en el polvo
-con y para el polvo-
Porque somos herida de polvo
y sobrevivimos como polvo
y nos regocijamos entre el polvo
y hacemos las palabras contra el polvo
y miramos las nubes que son polvo
y desaparecemos hecho polvo
y abrazamos las lunas que dan polvo
y soñamos amarnos frente al polvo
y endulzarnos los dedos sin el polvo
y recuperarnos sobre el polvo
-con y para el polvo-
y soplar
y morir
y resucitar
mezclados en el polvo.


Xavier Oquendo Troncoso, periodista, Doctor en Letras y Literatura (Ambato-Ecuador, 1972).
Reside en la ciudad de Quito.

Ha publicado los siguientes poemarios:

Guionizando poematográficamente (poesía, 1993)
Detrás de la vereda de los autos (poesía, Ardilla Editores, 1994)

Calendariamente poesía (poesía, Casa de la Cultura Ecuatoriana Núcleo de Tungurahua, 1995)

El (An)verso de las esquinas (poesía, SINAB, 1996)

Memorias de las primeras jornadas poéticas juveniles del Ecuador (antología, Fundación Nueva Generación, 1996)

Después de la caza (poesía, Manglar Editores, 1998)

Desterrado de palabra (Cuentos, Libresa, Colección Crónica de Sueños, 2000)

La Conquista del Agua (poesía, b@ez.editor, 2001)

Ciudad en Verso (Antología de nuevos poetas ecuatorianos, Libresa, Colección crónica de sueños, 2002)
Antología de Nuevos poetas ecuatorianos (Edición aumentada, Universidad de Loja, 2002)
El mar se llama Julia (novela infantil, b@ez.oquendo.editores, -Edición limitada, 2002-; –edición definitiva, 2004-)

Representante del Ecuador en importantes encuentros poéticos y literarios en España (Encuentro de poetas hispanoamericanos, 1995), México (Primer Encuentro de poetas del mundo latino, 1998), Colombia (Primer encuentro latinoamericano de jóvenes narradores, 2000), Chile (Encuentro latinoamericano de Escritores, 2001) y Lima (Encuentro Internacional de Escritores Qué hacer con la literatura?, 2002).

Ha sido editor de varias revistas de poesía y literatura.
Ha dirigido varios talleres literarios de Creación y lecturas dirigidas.

Organizador de los Encuentros de poetas jóvenes en su país, ha logrado reunir casi cien poetas en las cuatro ediciones que se han dado.

En literatura infantil publicó Pesebres, poemas y piruetas, junto con los más destacados escritores del género, en una bellísima edición de lujo.

Ha merecido diversos premios nacionales de poesía como el


Pablo Palacio en cuento y el Premio Nacional de poesía, en 1993. Ha fundado distintos grupos poéticos y teatrales.

Poemas de su autoría han sido musicalizados por grupos ecuatorianos y extranjeros. Integra antologías españolas, norteamericanas e hispanoamericanas. Ha participado en las más importantes revistas literarias de nuestra lengua.

En 1998 es incluido en el Inventario de la poesía en lengua española (1950-2000) de la Universidad de Madrid.

El Municipio de su ciudad, en 1999, le concede la condecoración Juan León Mera por toda su obra literaria y de difusión.

Es director y editor de la firma editorial b@ez.oquendo.editores
Catedrático, editorialista de diversos medios de comunicación escrita de su país, y de periódicos virtuales, es uno de los críticos literarios jóvenes más leídos de su patria.

Parte de su poemario La Conquista del agua”, ha sido traducido al italiano por la profesora Amanda Salvioni publicado en la revista Texto y Fonte, en Roma, en el 2004.
En Febrero del 2004, el Gobierno español le concedió una beca para estudiar Edición en la ciudad de Madrid, junto con otros jóvenes editores del continente.


www . Literatura Ecuatoriana . info

Tags: PERIODISTA, ostras versus versos, madrid, ecuador, editor

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A CARLOS LLAMAS


Charly ha muerto

Y Canillejas su barrio esta de luto.

Madrid llora

y sobre micrófonos sin voz
queda la cadena SER .


Charly ha muerto y la vida prosigue .

Mañana tomar un café en el bar de su vida
será volver a sentir la presencia de una sombra burlona
detrás de las espaldas sonará un irónico -vamos Pupas
que el partido es tuyo-

En el bar Olmedilla quedan los cuadros donde la tauromaquia
y el Real Madrid son sentidos de primera importancia, el periodista Carlos LLamas era de Zamora, del Atletico de Madrid, y del Yiyo, pero no torero.



....................Joseba Lasko .....................

( Ex-Camarero de la Facultad de C. C. Informacion)

Tags: CADENA SER, HORA 25, CARLOS LLAMAS, LUTO EN LA CAPITAL

Publicado por Chemarubiov @ 18:54  | POESIA
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No a la pena de muerte.

En octubre de 2007, durante el 62º periodo de sesiones de la Asamblea General de la ONU, se va a presentar una resolución en favor de la suspensión mundial de las ejecuciones como paso previo a la abolición de la pena de muerte. Se espera que esta resolución cuente con el respaldo de países de todas las regiones del mundo.

El apoyo de la Asamblea General de la ONU a una suspensión mundial de las ejecuciones supondría un hito notable en el logro del objetivo de un mundo sin pena de muerte.

Por ello, junto con la Coalición Mundial contra la Pena de Muerte y otras organizaciones no gubernamentales, Amnistía Internacional vamos a promover las próximas semanas los apoyos a esa resolución en el 62º periodo de sesiones de la Asamblea General en Nueva York.

La Coalición Mundial contra la Pena de muerte destacará especialmente esta iniciativa en el curso del Día Mundial contra la Pena de Muerte, que se celebra el 10 de octubre, con el lema "No a la pena de muerte: El mundo decide".

¡Actúa! Envía un mensaje en tu nombre a los Estados miembros de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

http://www.es.amnesty.org/actua/acciones/no-pena-de-muerte/

Tags: amnesty international

Publicado por Chemarubiov @ 13:20
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jueves, 04 de octubre de 2007
A Leopoldo de Luis


De las enterradas muertes

que he sufrido,

unas he llorado

y las otras ...aun es pronto para nada.



Aun no he levantado el epitafio que me de tu nombre.




Homenaje en el Circulo de Bellas Artes.
Miercoles Pasado del invierno .2006

GITAGOVINDA

www.chemarubio.com

Tags: ELEJIA, leopoldo de luis, muertes, enterradas, epitafio

Publicado por Chemarubiov @ 20:39  | POESIA
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ACCIÓN 07 MAD

4º ENCUENTRO INTERNACIONAL DE ARTE EN ACCIÓN sala cba


MOMENTOS ESTELARES. LA FOTOGRAFÍA EN EL SIGLO XX
sala picasso


BRUNO SCHULZ. EL PAÍS TENEBROSO
sala goya




CABARET CÍRCULO. TANGO
CONCIERTO 22:30 sala de columnas
· melingo 22:30





LA ARQUITECTURA DE LA MIRADA
· el desierto rojo 17:00
· cronica de un amor 20:00
· la noche 22:00





PRESENTACIÓN DEL LIBRO EL OLOR DE TU NOMBRE, DE MARGA CLARK
20:00 sala maría zambrano
Participarán, junto a la autora, Victoria Cirlot y Antonio
J. Huerga. Edita Huerga y Fierro




TALLER DE ARTE ACTUAL
CULTURA Y VALOR DE L. WITTGENSTEIN sala talleres

Tags: MADRID, ARTE, CIRCULO, cultura, WITTGENSTEIN

Publicado por Chemarubiov @ 20:21  | AGENDA CULTURAL
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Que difícil es leer...

y comprender tu poema,
si solo nos fijamos en la palabras difíciles.

Pero que bueno
cuando después de leerlo una y otra vez
comprendes
la destrucción de la tragedia y te quedas con la nada.


CHEMA RUBIO

Tags: COMENTARIO, red, poesimista, españa, desconocida

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miércoles, 03 de octubre de 2007
PAÍSPOESIBLE PRESENTA EN PRIMICIA

La obra cinematográfica del escritor y cineasta hondureño

CARLOS ORDÒÑEZ

y de la brasileña URSULA MARINI

CON LAS OBRAS

OQUEDAD

Realizado en Cuba. Duración: 12 min.

TOMADOS DE LA MANO

Cortometraje documental. Un Documental grabado en la Floresta Amazónica ,Brasil. Duración: 40 min. Proyección y conversatorio ESTE JUEVES 4 DE OCTUBRE LUGAR:

CAFÉ PARADISO HORA 7 DE LA NOCHE

E N T R A D A G R A T I S

Adjuntamos ficha curricular de ambos artistas

arteycultura Espacio Virtual Arte y Cultura de HondurasServicio de RDS-HNhttp://rds.org.hnPara borrarse de esta lista por favor envie su peticion a: suscripciones@rds.org.hn

Tags: CINEMA PARADISO, CAFE, centroamerica, carlos ordeoñec, pais poesible

Publicado por Chemarubiov @ 20:30  | AGENDA CULTURAL
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Monumento a Juan Ramón Contra el optimismo no hay vacunas Mario Benedetti.



Es probable que, por lo acostumbrado a que estamos o nos tiene la falta de conocimiento propio, siempre pensamos que lo de afuera es lo mejor, o por la predisposición que llevamos desde que nos enteramos de que algo es Made in Honduras, que un título como el del presente artículo ya lo tomamos con cautela y sin adentrar en la lectura ya vamos condicionados y nos preguntamos:¿Contra quién irá ese misil?. El hecho en nuestro patio patrio de ofrecerle a alguien la construcción de un monumento es sinónimo de burla, ironía, sarcasmo y del bueno. Debo de confesar que yo mismo, que estoy de criticón de ese proceder, no he escapado de ello cuando he visto en afán descorazonador a algún funcionario cuando sabe que vendrá otro de mayor rango que él. Y este pobre funcionario casi muere en el intento por ser impecable y, por regla general, a quien trata de impresionar a veces ni cuenta se da y si se entera tampoco le brinda mayor importancia. De allí que en muchas oportunidades me ha tocado decir: Cuidado le da un infarto que no le van a hacer monumento de bronce, bueno, ni siquiera de barro. En Honduras, por obvios y deplorables motivos la cultura en la acepción que la vincula a las artes, las letras y, en general, a las humanidades está entre nosotros relacionada con la caridad de los particulares, de las instituciones y, sobre todo, del Estado. Aunque al Estado la mano extendida expresa más bien un reclamo, no un pedido de ayuda. Hecho éste, el de extender la mano, que no debiese existir si hubiesen existido Estados con conciencia de la importancia de la cultura. De hecho, ha habido momentos de nuestra vida nacional que incluso se ha llegado a solicitar el cierre del Ministerio de Cultura, en una propuesta de algo así como que los países pobres no tienen derecho a la cultura sino a medio comer y mal dormir, y, desde luego, a esas otras necesidades que por lógica natural no se pueden reprimir. No obstante tanto obstáculo, existen y surgen valientes, utópicos de genio y figura, muchos de ellos ya en la sepultura pero no dejaron nunca de soñar, de soñar en grande. Son estos quijotes modernos los integrantes del Comité Pro Monumentos a Juan Ramón Molina. Los que ya se fueron son: Eliseo Pérez Cadalso, Agustín Córdova Rodríguez, Dionisio Ramos Bejarano, Raúl Lanza Valeriano, Antonio Osorio Orellana, Magda Argentina Erazo (al parecer, la única mujer del grupo). Los que quedan son: Marcial Cerrato Sandoval, Elpidio Alejandro Acosta, Marco Rolando San Martín, Daniel Vásquez, Juan Domingo Torres Barnica, y el actual presidente del Comité, periodista Mario Hernán Ramírez. Este último ha tenido a bien comunicarse conmigo para que me involucre en el proyecto, para que escriba sobre ello, para que motive a otros y otras. Seguramente Don Mario Hernán, en lo que hasta ahora va leyendo, puede pensar que ha sido muy mala idea comunicarse conmigo para solicitarme tan grande responsabi-lidad. Es posible que sí, pues se nota que mi conocido optimismo se va convirtiendo en pesimismo a medida que he ido conociendo el engranaje de quienes dominan nuestro país por los años de los años: en su gran mayoría no les interesa la cultura, al menos no la cultura hondureña. Nos invade una crisis de valores que lo que cuenta es cómo hacer dinero a costa de lo que sea. Nuestros centros de enseñanza están invadidos por dizque escritores que a su vez son profesores que solamente están interesados en vender, de manera obligatoria, sus churros a los estudiantes. Entonces es natural que un gran poeta como Juan Ramón Molina esté relegado al baúl del olvido, lo mismo que sucede con Alfonso Guillén Zelaya, Froylán Turcios, Luis Andrés Zúñiga, Lucila Gamero y tantos compatriotas más que no merecen esa indiferencia. Pero quijotes como los miembros del Comité Pro Monumentos a Juan Ramón Molina, le devuelven a uno el aliento, y hacen que uno se disfrace de salmón para nadar contra esa fuerte corriente (con la esperanza de que no lo atrape un oso) y estar al lado de su noble causa que se sintetiza así, en palabras del presidente del Comité, periodista Mario Hernán Ramírez: Necesitamos iniciar el año del centenario Moliniano el próximo 1º. de noviembre, fecha de su desaparecimiento físico, en 1908. Pretendemos crear la cátedra Moliniana en toda Honduras, durante el año del Centenario. Luego en EE UU, laboran con resonante éxito varios compatriotas que nos pueden ayudar en el proyecto, verbigracia: Neyda Sandoval, Alexis Zúñiga Alemán, en la VOA, Jacobo Goldstein, Renán Almendares, en Los Angeles y tantos más que unidos podemos formar un sólido frente de trabajo. Además, me informa Don Mario que ya la delegación hondureña ante el Parlamento Centroamericano está haciendo lo propio con el objetivo de colocar un monumento de Juan Ramón Molina en todas las capitales de la región. Ojalá sea cierto y no solamente se trate de cuentos, como los de Las mil y una noches, mientras terminan con su periodo para luego salir con que se les acabó el tiempo, y los del Comité terminan con infeliz final. Me encantaría que las personas mencionadas, si se enteran del presente, tengan a bien comunicarse con el periodista M. H. Ramírez (mariohernan_ramirez2004@yahoo.com) y convertirse en miembros voluntarios del Comité, asimismo las no mencionadas, líderes de diferentes organizaciones hondureñas en los Estados Unidos, a quienes, quizá debido a la ausencia o lejanía de la patria, el patriotismo se les ha acrecentado y están siempre pendientes y dispuestos a apoyar todo lo que beneficie a nuestra Honduras. No debemos olvidar que todos estamos en deuda con este gran poeta y pensador hondureño, Juan Ramón Molina, más todavía cuando se enteren, como me acabo de enterar yo mientras me documentaba para escribir el presente, de allí que no se oculte mi ira, de lo que le hizo al poeta un tristemente célebre y mil veces olvidado presidente de Honduras, que aparece en Wikipedia y dice: Fue Juan Ramón Molina hombre activo, personal y políticamente, quemó su vida en el afán de vivirla intensamente. Fue colaborador de la candidatura del General Terencio Sierra de quien se consideraba amigo. Presidente de Honduras durante el período 1899-1903, Sierra, molesto por una publicación que hizo Molina en el Diario de Honduras, bajo su dirección, lo mandó a picar piedra, encadenado, en la carretera que se construía al sur del país. El artículo que tanto lo había molestado "Un hacha que afilar", era un conocido apólogo de Benjamín Franklin, que los acólitos de Sierra consideraron alusivo, hostil y digno de ser castigado con la prisión del poeta. Después de eso no nos queda sino desencadenar al poeta, sacarlo de prisión y erigirle monumentos en Centroamérica y donde sea. Amén.

Nueva York, NY, 1 Octubre 2007.

robertoquesada@hotmail.com

* Roberto Quesada:

Escritor y diplomático hondureño, autor de varios libros, entre los que destacan Big Banana (Seix Barral), Nunca entres por Miami (Mondadori) Los barcos (Baktún), La novela del milenio pasado (Tropismos, Salamanca), y es Consejero de la Misión de Honduras ante las Naciones Unidas.

Publicado en el diario Tiempo Digital ( HONDURAS)

Tags: MONUMENTO, HONDURAS, ROBERTO QUESADA, DIPLOMATICO, ESPAÑA

Publicado por Chemarubiov @ 20:21
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Péscame una sirena



La fuerza lírica de Molina nadie la ha tenido en su país.

----------------------Miguel Ángel Asturias------------


Nací en el fondo azul de las montañas
hondureñas. Detesto las ciudades,
y más me gusta un grupo de cabañas
perdido en las remotas soledades.
Soy un salvaje, huraño y silencioso
a quien la urbana disciplina enerva,
y vivo como el león y como el oso
prisioneros soñando en la caverna.
[...]
No he sido un hombre bueno ni tampoco
malo. Hay en mí una dualidad extraña;
tengo mucho de cuerdo, algo de loco,
mucho de abismo y algo de montaña.
Para unos sos monstruosamente vano;
para otros muy humilde y muy sincero:
al viejo Job le hubiera dicho Hermano,
Dame tus llagas y tu estercolero.
[...]
Tengo en todo mi ser, donde me obliga
algo a callar mi doloroso grito,
Una inmensa fatiga: la fatiga
del peso abrumador del infinito.
La gran angustia, el espantoso duelo,
de haber nacido, por destino arcano,
para volar sin tregua en todo el cielo
y recorrer sin rumbo todo océano.
Para sufrir el mal eternamente
del ensueño; y así, meditabundo,
vivir con las pupilas fijamente
clavadas en el corazón del mundo;
en el misterio del amor sublime,
en la oculta tristeza de las cosas,
en todo lo que ella o lo que gime,
en los hombres, las bestias y las rosas;
y dar a los demás mi risa o llanto
la misma sangre de mis venas, todo,
en la copa mirífica del canto,
hecha de gemas, de marfil o lodo;
y no dejar para mis labios nada;
y vivir, con el pecho dolorido,
para ver que, al final de la jornada,
mi sepultura cavará el olvido."
[...]

Fragmentos de Autobiografía

Péscame una sirena, pescador sin fortuna,
que yaces pensativo del mar junto a la orilla.
Propicio es el momento, porque la vieja luna
como un mágico espejo entre las olas brilla.

Han de venir hasta esta ribera, una tras una,
mostrando a flor de agua el seno sin mancilla,
y cantarán en coro, no lejos de la duna,
su canto, que a los pobres marinos maravilla.

Penetra al mar entonces y coge la más bella,
con tu red envolviéndola. No escuches su querella,
que es como el aleve de la mujer. El sol

la mirará mañana entre mis brazos loca
morir bajo el divino martirio de mi boca
moviendo entre mis piernas su cola tornasol.







BIOGRAFIA

Juan Ramón Molina (1875-1908) es el primer poeta hondureño que salió de Centroamérica para embeberse en las corrientes culturales de otras latitudes. Es uno de los grandes exponentes del modernismo en Centroamérica y su obra de gran calidad literaria lo consagra como el escritor hondureño más universal. En 1892, en un viaje a Brasil, -en cuyo trayecto escribe Salutación a los Poetas Brasileños- conoce al poeta nicaragüense Rubén Darío, quien incidirá grandemente en su estilo. VisitóEspaña, donde colaboró en el recién fundado "ABC" de Madrid, y varios países de Sudamérica, dejando huellas permanentes en su obra. Castelar alabó su canto "El Águila" y Rubén Darío su "Salutación a los Poemas Brasileños".

Fue Juan Ramón Molina hombre activo, personal y política-mente, quemó su vida en el afán de vivirla intensamente. Fue colaborador de la candidatura del General Terencio Sierra de quien se consideraba amigo. Presidente de Honduras durante el período 1899-1903, Sierra, molesto por una publicación que hizo Molina en el Diario de Honduras, bajo su dirección, lo mandó a picar piedra, encadenado, en la carretera que se construía al sur del país. El artículo que tanto lo había molestado "Un hacha que afilar", era un conocido apólogo de Benjamín Franklin, que los acólitos de Sierra consideraron alusivo, hostil y digno de ser castigado con la prisión del poeta.

Tags: JUAN RAMON, MIGUEL ANGEL ASTURIAS, centroamerica, el hacha que afilar, carcel

Publicado por Chemarubiov @ 20:13  | POESIA
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lunes, 01 de octubre de 2007
La tristeza

Es una calle de huellas amontonadas
que los ojos retienen una y otra vez cada día que la visitan.

Evitar el paso diario por nuestra calle es imposible
pero como somos igualmente alegres
por la misma naturaleza de los tristes;

podemos un día

pedir la excedencia melancólica
pensando que dios
si esta
será de vacaciones.


Firma: El Poesimista

www.chemarubio.com

Tags: dios, poesia, vacaciones, excedencia, tristeza, calles

Publicado por Chemarubiov @ 20:04  | POESIA
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"Dicen que la lengua francesa es tan perfecta que no necesita escritores. A la inversa, dicen que el castellano es una lengua que se desespera de su propia debilidad y necesita producir cada tanto un Góngora, un Quevedo, un Cervantes."
( J.L.BORGES)


DE LA LENGUA ARGENTINA CONOZCO TAMBIEN SU SABOR QUE NO HABLARE POR CORTESIA.

En cambio puedo decir y lo haré, que la lengua borgiana adolece como la francesa de humildad, y le falta el abundante ingenio castellano.

estas palabras son por igual de JOSEBA LASKO Y GITAGOVINDA.

Tags: segovia, joseba lasko, gitagovinda, BORGES, buenos aires

Publicado por Chemarubiov @ 17:23  | REFLEXIONES
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De los diversos instrumentos del hombre, el más asombroso es, sin duda, el libro. Los demás son extensiones de su cuerpo.

El microscopio, el telescopio, son extensiones de su vista; el teléfono es extensión de la voz; luego tenemos el arado y la espada, extensiones de su brazo.
Pero el libro es otra cosa: el libro es una extensión de la memoria y la imaginación.

"Vida y muerte le han faltado a mi vida. De esa indigencia, mi laborioso amor por estas minucias." Buenos Aires, 1932.

"Quienes argumentan que el arte no debe propagar doctrinas, se refieren a doctrinas contrarias a las suyas"

"Los peronistas no son buenos ni malos, simplemente son incorregibles"

"La buena amistad soporta la infrecuentación"

"No nos une el amor sino el espanto; será por eso que la quiero tanto" (Buenos Aires y El otro, el mismo)

"Estoy medio desorientado -manifiesta-. Se me acercó una mujer vociferando: ¡Inculto! ¡Ignorante!"

"La Argentina e Inglaterra parecen dos pelados peleándose por un peine(sobre las Malvinas).

"Dicen que la lengua francesa es tan perfecta que no necesita escritores. A la inversa, dicen que el castellano es una lengua que se desespera de su propia debilidad y necesita producir cada tanto un Góngora, un Quevedo, un Cervantes."

"Siempre imaginé que el paraíso sería algún tipo de biblioteca"

"Creo que habrí