Cuando tú no te me sabías
ni nada de mí se te acercaba
y la raíz de la memoria era otra.
Ahora tu muerte por ti cantada
me lleva a la tierra aquella
cuando tú te dabas a las fiestas y los veranos.
Glorificabas el aire y la presencia de los pinares
desterrando de tus pulmones contaminados
al asilado sin ojos que de Filipinas te vino .
Respirabas la calma del tiempo
mientras se agotaba un adolescente
entre la amargura y el dolor,
y la impotencia de no ser más,
de no ser otro,
de nada ser y llamarse nadie.
Así, a fuerza de sangre y sueños
más allá del destino heredado,
se agriaba la luz de los días podridos
en el fragor del calendario sin escuela
en los pinares de la guerra
donde la juventud quedaba herida
y el cuerpo volaba en un futuro de cielos solo imaginados.
En la tierra de Nava
donde una nostalgia se levanta
sobre tus huesos enterrados
ahora nada puede separarnos
como antes nada había para darnos a conocer.
Cuando tú eres
solo la palabra ahora solo la vida tengo
y te recuerdo
en los últimos lustros sin un solo verso,
pero me adentro en aquel poema
donde el poeta desaparece
y el lector se queda con los ojos en otro mundo.
Chema Rubio V.
Escrito en el Salvador. Verano del 2006
Tags: Gil de Biedma, la nava, segovia, barcelona, generacion 50, pinares