Martes, 27 de noviembre de 2007
Cuando no es a tu familia "Olvido es se?al de menosprecio, y, por tanto, causa enojo": Arist?teles. Das un trash al televisor y cae el noticiero y all? desfilan hechos y cosas que alientan tu morbo y hasta te sientes feliz de no ser el protagonista y te conviertes en consejero: ese tipo de cosas no se hace, que le pase por andar meti?ndose en asuntos que no son, mis hijos jam?s har?an una cosa as?, se accident? por exceso de velocidad, la mat? porque no control? sus celos y terminan las noticias y hasta te sientes superior a los que por all? pasaron, desde la p?gina roja hasta el corrupto de turno. El editorial, bueno, ese casi no le escuchaste porque el tipo ese nunca te ha ca?do nada bien. Lo mismo pasa con la radio, y no dista lo del peri?dico, ya en esta p?gina, de la que no s? su n?mero porque no s? cu?l le dar?n, el lector, m?s bien el espectador de fotograf?as y lector de titulares, ha visto no s? qu? cantidad de muertos, asaltos, denuncias, amenazas, que ya al llegar a lo que se supone es la columna vertebral de un peri?dico, su editorial y columnistas, est? cansado y desinteresado que, como mucho, quiz? lea los titulares, y no todos. Y si le atrae uno, quiz? comience a leerlo pero es posible que al primer p?rrafo, sin siquiera disfrutar el estilo del escribiente, chupe los dientes y murmure con aires de sabelotodo: Ya vuelve otra vez ?ste a escribir papadas, y as? sin leer lo que otros piensan y sin generar ?l ning?n pensamiento, el hombre ha desayunado su diario. Lo escribo en masculino porque seg?n ?ltimas encuestas, las mujeres leen m?s, entonces no caen en esta descripci?n casi bochornosa. Supongamos que pese a todos los obst?culos expuestos, el lector(a) ha llegado hasta aqu?, sin duda, tiene que ser muy inteligente (y si lo finaliza m?s todav?a) o quien escribe muy h?bil para lograr tal haza?a. No les defraudar?, como hondure?os y seres humanos es vital saber estas cosas. Sea lo que fuere es un buen punto de comienzo para hablar de temas que a veces queremos dejar en el olvido simple y sencillamente porque no nos afectaron directamente, porque esa no es cosa que ha pasado a un familiar, y cuando esto digo, me refiero a familiar muy cercano. De esos de quienes nos enorgullecen sus logros y nos contagian sus tristezas. Seguramente el presente deber?a de titularse algo as? como: 25 de Cofadeh. Mis lectores/as j?venes, que s? los tengo, quiz? preguntar?n qu? significan esas siglas, otros, los no tan j?venes, pueden identificarse plenamente con esta gente unos y otros pensar as? como que eso es cosa del pasado. A lo que debe repetirse como loro o bruto, sin?nimos, ya lo pasado pasado. Esta organizaci?n, Cofadeh, me ha invitado a participar en el 25 aniversario de su fundaci?n a celebrarse a finales de este mes. Es una invitaci?n virtual, es decir que yo cuente c?mo la pas? en los ochentas en Honduras y lo que he visto estos a?os a ra?z de su fundaci?n. No, no es que me hayan invitado a ir all? con boletos de avi?n y hotel, no, es una invitaci?n especial porque viajo aqu?, a trav?s de las letras, y se sobreentiende que es la mejor opci?n ya que se trata de una organizaci?n sin fines de lucro, es con fines de vida. Y ese, deber?amos de entenderlo de una vez, debe de ser la prioridad de la humanidad, el valor de la vida. Cuando llegu? a Tegus en los ochentas estaba tan muchacho que poco o casi nada me interesaba la situaci?n pol?tica del pa?s, sino la literatura. Estando en la capital mi t?o Pepeluis Quesada me consigui? trabajo, a trav?s de su gran amigo el poeta Rigoberto Paredes, a quien le gusta decir que yo llegu? con una pi?a bajo el brazo, y fui empleado en la Editorial Guaymuras, en su librer?a. All? conoc? a los fundadores originales de dicha editorial: Hern?n Antonio Berm?dez, Rigoberto Paredes, Roberto Castillo y no s? qui?nes m?s. El caso es que este grupo cre? la revista Alcarav?n, en donde estaban escritores como Eduardo Barh y era de un contenido pol?tico revolucionario que nos expon?a a escritores y vendedores a desaparecer. En la librer?a, el vendedor m?s inconsciente que ha existido quiz? sea yo, vend?a esa revista fuertemente pol?tica, recomendaba libros revolucionarios a los lectores y fue con los compa?eros de trabajo y los mismos lectores que fui aprendiendo a tener prudencia pues all? a la librer?a llegaban los famosos ?orejas del Din? para agregar a la lista negra a los que iban en busca de pensamiento. All? conoc? a la mujer de un desaparecido, Bertha Oliva de Nativ?, quien despu?s se convertir?a en la coordinadora del Comit? de Detenidos Desaparecidos de Honduras. All? fue en donde aprend? que hab?a una Honduras en la que hab?a que hablar quedito, ver a uno y otro lado hasta para saludarse, que con el paso del tiempo el terror nos iba abrigando a casi todos, que la palabra desaparecido y torturado se hac?an cada vez m?s cercanas, que se acrecentaba el odio entre hondure?os casi sin saber por qu? y que personas como yo ten?amos familia en los dos bandos que cada vez se distanciaban y odiaban m?s. Sin necesidad de invitaci?n ya antes he escrito sobre este tema, sobre los desaparecidos y sus familiares, pero no est? dem?s recordar que para 1982 m?s de un centenar de familias eran v?ctimas de la desaparici?n forzada, y a finales de ese a?o -el 30 de noviembre- 12 de ellas se aglutinan y conforman el Comit? de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras, con un solo objetivo claro y definido; recuperar con vida a sus parientes detenidos desaparecidos por el Estado. Logrando disminuir el incremento de v?ctimas de esa pr?ctica. Y muchos logros m?s que han tenido a lo largo ya de un cuarto de siglo. Por eso creo que la mejor manera de conmemorar este 25 aniversario es que toda aquella persona consciente, o semi, haga a trav?s de las posibilidades un llamado a que no se olvide esta oscura ?poca de nuestra historia y mucho menos la memoria de quienes cayeron en esta encrucijada. Cuando en Nueva York publicaron al ingl?s mi novela Los barcos, The Ships, mi editor me pregunt? si hab?a sido censurado, perseguido, amenazado por escribir esta novela. La verdad es que no, la opresi?n nada sab?a de letras, los desaparecidos y torturados eran los dirigentes sindicales, estudiantiles, campesinos.

Volviendo a Honduras, y sobre todo describiendo el Cofadeh, que es el Comit? de Familiares Detenidos Desaparecidos de Honduras, creo que no podr?a homenajear a esta organizaci?n si no es as? como lo estoy haciendo: buscando otros recursos, utilizando la magia de las letras para despertar alg?n inter?s, siendo indirecto para decir lo que deber?a decirse directo, pues algo fundamental de Cofadeh es no darle lugar al olvido. Ahora, aparte de cargar con los desaparecidos y torturados, Cofadeh enfrenta ese gran reto; el temor a que a todos los hondure?os y hondure?as nos carcoma la polilla del olvido, porque eso de los desaparecidos, torturados, amenazos, exiliados fue una cosa de otros, de unos cientos hondure?os, y as? de lejos se piensa y cada vez uno se aleja m?s cuando el desaparecido o torturado no es de tu familia.

?Y la gran familia hondure?a, existe?

ROBERTO QUESADA

Nueva York, NY, 26 noviembre 2007. [email protected]

Tags: n york, roberto, honduras, olvido, hijos, libreria

Publicado por ChemaRubioV @ 17:51  | ARTICULO
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