En el Capítulo Noveno de mi libro "AUTENTICIDAD DE LA ESTATUA DE MORAZAN DEL PARQUE CENTRAL DE TEGUCIGALPA", publicado en el 2005, mencioné que en noviembre de 2003 un escultor hondureño, Arnaldo Ugarte, realizó un estudio para la comuna capitalina para la reparación y conservación de la Estatua de Morazán del Parque Central. Indiqué también que el Instituto Morazánico, recogiendo la idea del referido proyecto solicitó la colaboración del Consejo Directivo del Instituto Hondureño de Antropología e Historia (IHAH), para preparar un estudio para la reparación, limpieza y conservación no sólo de la Estatua de Morazán, sino también del bajorrelieve del Manifiesto de David que, en terribles condiciones de deterioro y abandono, se halla en los bajos del Congreso Nacional, sin que a autoridad alguna le interese, sean éstas del Poder Legislativo, Poder Ejecutivo o Corporación Municipal. El proyecto del Instituto Mora-zánico comprende lo propio con el busto de José Trinidad Cabañas Fiallos, que sin ninguna vergüenza para las autoridades del Gobierno anterior, durante el bicentenario del naci-miento de este ilustre soldado de Morazán, ni siquiera se le dio una mediana limpieza, no obstante mi denuncia formulada ante el Ministro de Educacion de entonces, Ingeniero Roberto Martínez Lozano, el mismo dia del natalicio de Cabañas, justamente frente a dicho monumento. El proyecto del Instituto Morazánico igualmente comprende la restauración y conservación del busto de José Trinidad Reyes, del Parque La Merced; la estatua de José Cecilio del Valle, que se halla en el Parque Valle, frente al antiguo Cuartel San Francisco; y el busto de Dionisio de Herrera, del parque de su mismo nombre. Hoy, después de cuatro años del estudio de Ugarte y dos de mi planteamiento, no hay señales de querer realizar ninguno de dichos trabajos por parte de las autoridades del país. Señalé que había tenido la oportunidad de ver unas 83 fotografías que el escultor Ugarte presentó a la Comuna Capitalina en noviembre de 2003 y presenté la lista de muchísimos deterioros en cuanto a los segmentos de bronce, la estructura de mármol y la piedra de cantera, de los cuales aquí sólo reseño algunos, como ser la Oxidación terrible en toda la lápida del simulacro de la Batalla de La Trinidad como resultado de algún tipo de intervención en el pasado reciente. El mismo grado de deterioro se observa en el Escudo Federal de Centromérica, producto de la misma intervención física. El comienzo de la cola del caballo está totalmente rajado, fácilmente puede desprenderse, si alguien despreve-nidamente quiere sostenerse de ella. La cola del caballo presenta una grieta muy grande, que es urgente reparar, por que por allí debe meterse el agua a toda la escultura; y bien puede ser que, por dentro, esté muy oxidada y que esto pueda dejarla inutilizada. La suciedad y oxidación es ostensible en la parte trasera del uniforme de Morazán, donde se hallan los nueve botones en que aparece el Escudo Federal de Centroamérica. Un orificio muy grande (¿producto de un balazao?) en una pata del caballo, por el que, sin duda, penetra el agua lluvia y puede estar dañando severamente esta parte de la escultura. Deterioro en la pierna derecha de Morazán, una pequeña parte de su uniforme y en su zapato derecho. Un orificio (¿producto de un balazo?) en la pantorilla derecha de Morazán. Oxidación en la pantorrilla izquierda de Morazán. En la mano derecha de Morazán, la que sostiene la espada (presenta un pequeño orificio de bala). Etcétera. Etcétera. Por Lic. MIGUEL CALIX SUAZO Vice Presidente del Instituto MorazánicoVicepresidente Academia Hondureña de Geografía e Historiamcalixs@yahoo.com
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