Domingo, 09 de diciembre de 2007
CADA CABEZA ES UN MUNDO

Vicente Antonio V?squez B.
Guatemala


Cada cabeza es un mundo. S?, estoy de acuerdo. Es una frase hecha y muy popular, pero es cierta. Por tal raz?n, no se debe pontificar sobre algo y esperar que todos piensen como uno. Menos en cuestiones de f?tbol, religi?n o pol?tica. Por ejemplo, t? dices algo y otros reaccionan seg?n sus creencias. O piensan conforme a su particular manera de ver el mundo. O mal interpretan lo dicho de acuerdo a sus experiencias e incluso, a sus estados de ?nimo. ?Lo dudan? Se los voy a demostrar. Pasemos al sal?n. S?, a ?se, en donde est? aquel grupo de personas. Soltemos una expresi?n cualquiera y veamos sus reacciones.

El conferenciaste, sube a la tarima, inicia su charla y de inmediato capta la atenci?n de sus oyentes. Despu?s de disertar por largo rato sobre los g?neros literarios, de repente, con sutiliza, sin entrar en detalles y en el momento oportuno, asegura: El cuento m?s corto del mundo es el de Monterroso. Hace silencio, se retira sin dar explicaciones y los asistentes, desconcertados, se ven unos a otros como pregunt?ndose ?y?

Los investigadores del comportamiento humano, atentos y convenientemente distribuidos, observan y anotan las reacciones del p?blico.

Una monja, con seriedad: Yo no puedo opinar. No es un tema de mi incumbencia y adem?s no cuento con par?metros de comparaci?n.

Una casada, con alegre resignaci?n: ?Vaya!, y yo que me cre?a la m?s desafortunada de las mujeres.

Un marido, con renovada alegr?a: ?Que alivio!, y yo incubando complejos.

Un maric?n: con incredulidad: ?Y ?ste, c?mo hizo para comprobarlo?

Otro maric?n, contest?ndole con suspicacia: Ni que tuviera un calibrador de alcances prodigiosos o que contara con estad?sticas dimensionales dignas de todo cr?dito.

Una soltera, con experiencia: Eso no importa, si se sabe utilizar.

Una divorciada, reforzando tal aseveraci?n: En el manejo est? el meollo, lo dem?s es irrelevante.

Una viuda, suspirando: Peor es nada.

Un abogado, viendo una oportunidad: Hay que registrarlo en los record de Guines.

Un m?dico pl?stico, imaginando futuros ingresos: Un injerto o un trasplante es la soluci?n.

Un cr?tico ninguneador, con envidiosa alegr?a: Ser? un famoso escritor, pero tiene sus defectos.

Un anciano, con actitud solidaria: Gran tristeza, pero peor es la m?a.

Una esquimal, de gruesos lentes: Que le de gracias a Dios que no vive en el Polo, en donde el fr?o lo afecta todo.

Una afro americana, con aire de superioridad: Pobre, es cuesti?n de gen?tica.

Una hetera de mediana edad, con asombro: No importa cual sea tu experiencia, siempre queda algo por descubrir.

Un f?sico, con aire de doctoral jocosidad: Menos trabajo para la fuerza de gravedad.

Un jud?o, pensativo: Tremendo problema para cumplir con nuestro tradicional rito infantil de purificaci?n.

Un candidato derrotado en las urnas electorales: Igual que mi proyecto pol?tico que no alcanz? a levantar vuelo, fue de corta envergadura.

La suegra de tito Monterroso, con tristeza: ?Pobre, hija m?a!

La esposa de Monterroso, con c?lera y haciendo gala de la proverbial intuici?n femenina: ?Imb?ciles! ?Si supieran!

Un lector, con iluminada sonrisa: Tomando nota de los comentarios que se le escaparon a los estudiosos observadores.

Tito Monterroso, el del cuento m?s corto del mundo. Ingresando al sal?n y sorprendido al no recibir aplausos y ver que todos lo ven como con l?stima: ?P?chica! ?Y ?stos, qu? se traen?

Tags: monterroso, relato, guatemala, libro, editores, mundo

Publicado por ChemaRubioV @ 21:43  | RELATO .
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