jueves, 27 de diciembre de 2007
Me enteré del robo de Bertolt, o de alguna editorial...,de primera mano , en Argentina.Hace casi una década, por medio de una familia judio-porteña, en la que sus abuelos eran Strauss de Ulhm , y Rosemberg de otro pueblecito alemán que distaba solo 7 km de Ulhm.

En el año 2003, pase unos días en Ulhm vía Stutgart.

Camine por campos nevados en busca del campo de concentración donde estuvo el pastor protestante que salvo miles de vidas de gitanos, católicos, judíos, y otros que no profesaban ninguna religión.

Cada día al levantarme y antes de ir a desayunar, iba a investigar con mis ya amigos del zentrum information der Ulhm
y lo encontré por mi persistencia y porque una italiana se preocupo de mi obsesión.
Lo habían cambiado de nombre tantas veces, en los últimos 70 años, que era difícil rastrearlo.

Me subí a un autobús que me dejaba en la universidad. Ni el conductor ni los jóvenes estudiantes sabían nada. Atravesé los campos nevados, preguntando a cuanto ser humano veía tras las ventanas de las casas aisladas. Llevaría como unas tres horas de hastío, e impotencia, con las botas caladas por la nieve, salvados del frío que arreciaba, por el antiguo abrigo de buen paño, y la boina, cuando después de equivocarme varias veces decidí ir campo a través, y casi sin darme cuenta allí estaba frente a mis ojos.

Pero no encontré el retrato de Martin Niemoeller, ni tampoco sus versos sobre las alambradas, de aquel campo de concentración que ni siquiera los vecinos nuevos conocen, y los más viejos no tiene porque retener en su forzada memoria.

Tags: ULHM, Martin Niemoeller, bertolt brest, versos, alambrada, judios

Publicado por Chemarubiov @ 17:48  | RELATO .
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