martes, 01 de enero de 2008
Recuerdo de los Tres de Madrid,
y la iguana de Villa Linda.


Una mujer con ropas solo vistas,
por cinéfilos, saludaba y desaparecía entre paredes.

La iguana se mimetizaba entre muebles, en un juego de acertijos y misterios que el pobre Pascal Abaj se callaba.
En aquel restaurante llamado El Establo todo era posible.

No solo era un comedor escondido en reforma.


Era el lugar donde todo atril sobra
y el libro es una ilusión.

Lo mismo llegaba un publicista a decorar la entrada del cerebro con la ironía cultivada, que un roquero provocaba sombras detrás de su carcajada.

Un indio dejaba que las manos amigas tocaran las cinco puntas de su estrella, a la vez que un doctor prescribía narraciones viejas sacadas de su corazón aun inocente.
cara de niño asistía con los ojos más abiertos, y se sabía todos los nombres.

El notario moderaba cada aplauso bendecía cada reunión y firmaba cada hoja que no estuviera manchada por nada.
Cronología de cada vez sin fin de semana en medio.

Tags: GUATEMALA, ATITLAN, AKABAL, REFORMA, LIVINSTONG, ESCRITORES

Publicado por Chemarubiov @ 18:36  | RELATO .
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