VI
Como amanecer nos perseguía, la lluvia nos llevaba como agua amiga, y subimos entre caminos embarrados y a los pinos llegamos por fin.
De repente, un chaman sin nombre nunca, nos contó lo que nadie le había pedido.
- Entre ustedes hay un escritor.
Si señor. Humberto Akabal, el poeta, señalamos todos riendo.
-No contesta el chaman
Ah, claro, Ángel Pariente, narrador y ya premiado desde hace años.
- No contesta de nuevo el chaman
- Chema dicen dos de los tres acompañantes.
El chaman sonríe, pero no dice nada de inmediato, y se dirige a nacho pacho.
Nadie podía creer lo que nadie sabia ni había visto jamás.
Ni siquiera el mismo joven que con la escéptica mirada asentía.
YO COMO ENTONCES, NADA SÉ, PERO MI INTUICION ME DICE QUE LOS DIAS ESTAN CONTADOS, Y EL LIBRO SE HACE SIN DESCANSO. Entonces la novela de Nacho Pacho será una sorpresa, pero no para mí, ni el chaman invisible que guarda el cerro donde descansa PASCUAL ABAJ.
Tags: GUATEMALA, ESCRITORES, CHAMAN, AKABAL, CHICHICASTENANGO, RELATO