Viernes, 11 de enero de 2008
Los hijos de Tuta
*Roberto Quesada

Los asesinos, los ladrones, los criminales, los corruptos y los desviados andan sueltos pero abandona un alto funcionario una fiesta de fin de a?o habi?ndose tomado unas copas y lo detienen y golpean salvajemente -- Billy Pe?a, escritor hondure?o, diario Tiempo.



Por lo que voy a escribir, o estoy escribiendo, espero que nadie me acuse de andar borracho, si acaso ven una r solitaria, una v acompa?ada (w), una n que parece m, una h que no es de Honduras sino de hijo y el hijo que quiz? sea de p (que bien puede ser patria u otra palabra, incluso hijo de la palabra misma), as? que, como ven, estoy pasando la prueba del alcohol?metro y all? en el titular dice: Los hijos de Tuta. S?, de Tuta, entonces ya se ve que no me he robado ninguna P, porque es simple y sencillamente T. T de Tuta. El original se titula El hijo de Tuta (pueden verlo y escucharlo en youtube.com), es una canci?n del folklore colombiano, escrita por Lisandro Meza, pero hay tantos en Honduras que es mejor parafrasearlo en plural. Seguramente que hay unos hijos que no son de Tuta, pero que los diferencia una letra, que, llevados por el complejo de culpa, creen que este escrito va a referirse a ellos. Para nada: el que es hijo de T es de Tuta, y el que es hijo de otra letra pues que la acomode a sus necesidades. Se ha dado en Honduras una cofrad?a de peliculeros. Me explico por si alguien no entiende la palabra peliculeros: la P es de pel?cula, eli es de elite, y el resto de la palabra pues ya ser?a ser tonto o creer tontos a mis lectores explic?ndolo. Estos peliculeros, que creen que la vida es pel?culas y que ellos son actores de primer orden, arman tramas, calculan, dirigen, acechan, y hacen que su adversario pol?tico caiga en algunas de sus tantas trampas y all? filman el video de su vida y lo env?an v?a Internet para desprestigiar personas que no comulguen con sus ideas, que en realidad son ?ideotas?, para que el pueblo hondure?o contin?e inocentemente llen?ndoles sus bolsillos. Analicemos, casi hipot?ticamente, lo que es capaz de hacer un hijo de Tuta. Digamos que yo soy el Ministro de Relaciones Exteriores (y les caigo mal, remal, m?s que mal porque conozco que son un atajado de insaciables tiburones que jam?s piensan en el bienestar del pueblo hondure?o sino seguirlo exprimiendo hasta que de Honduras no quede ni la triste H, que de paso es muda), entonces simple y sencillamente me persiguen, estudian mi proceder y esperan el momento apropiado para que sus fauces me engullan. Saben que estoy en una reuni?n social, traman para que en mi whiskey echen algo perturbador, se hablan por celular o radio para informarse de que voy en camino, ellos ya conocen mi ruta. Me detiene la mara uniformada, ellos ya saben su trabajo, me vapulean, recriminan, enchachan, me meten en una paila y me llevan a la estaci?n policial. All? me liberan (de las chachas). En ese entonces ya estoy en un nivel de v?ctima de la humillaci?n que no me importa pensar en el t?tulo ni cargo que tenga sino en mi calidad de ser humano llevado a las ?ltimas consecuencias. All? voy a actuar. Pero como en espera de que esto suceda me comienzan a filmar antes de que llegue al ?rbol de Navidad y ofendido y humillado proceda de acuerdo a la cultura nacional de mi pa?s y enfrente a los hijitos de Tuta con las pocas fuerzas de dignidad que me quedan. Esta es una de mis hip?tesis sobre lo sucedido al canciller Milton Jim?nez Puerto, y que de alguna manera coincide con la de muchos compatriotas. Otra ser?a que el canciller no quiso identificarse plenamente precisamente para evitar un esc?ndalo, y esto le sali? peor pues ya la historia estaba escrita. Es que no es s?lo el canciller sino medio mundo que por a?os ha conducido con sus copas de m?s en el pa?s, y f?cil es salir de ello con un carnet o con billete bajo la manga de la camisa. Eso es tan cierto, pero el abogado Jim?nez Puerto crey? en las reglas del juego: esa fue su desgracia. Creo que lo sucedido a Milton Jim?nez es positivo para que nos revisemos como sociedad, asumamos que somos un pa?s alcoh?lico, los que tienen posici?n pues con bebidas de calidad, y al pueblo se le ha amansado complaci?ndole con f?tbol y guaro. Es una realidad frente a la cual no debemos actuar como el avestruz. No, todo lo contrario, asumirla como uno de los males que nos aquejan contra el cual debemos luchar. Aunque no es de extra?ar que si yo digo que lance la primera piedra el que est? exento de culpa, es tal nuestra hipocres?a que a pura piedra lanzada somos capaces de construir una nueva ciudad Maya. Es que nos falta mucho, y dentro de ese mucho, lo que no me canso de denunciar hasta el cansancio es que la mayor?a de pol?ticos/as en Honduras no quieren al pa?s sino sus bolsillos. Honduras tiene que aprender que presidir es administrar lo tuyo, y cuando los que gobiernan roban no es sino a los que nacimos en esa tierra a quienes nos roban. Dicen que Honduras es pobre, cuento que jam?s me creer?, si es tan pobre: ?por qu? entonces hay tanto hijo de Tuta que hace lo imposible por apoderarse de la guayaba? Afortunadamente el pueblo hondure?o se ha manifestado, se dio una inusual toma del Ministerio de Relaciones Exteriores en solidaridad con el canciller; muchos medios de comunicaci?n desaprobaron el proceder contra el ministro y aplaudieron la valent?a del funcionario, como lo hizo La Tribuna en uno de sus editoriales:Si en otras ocasiones hemos expuesto conductas gubernamentales que consideramos equivocadas, esta vez prevalecieron otros sentimientos sobre la obligaci?n de informar. En las ?ltimas horas el funcionario comparece p?blicamente a explicar lo que a su juicio aconteci?, pide disculpas por ello, reconoce que cometi? un error y apenado, pone a disposici?n su cargo. Encomiable su conducta. Es un gesto digno. Qu? bueno fuera, que todos, como el ex canciller, reconocieran que cometen errores. Por su parte el escritor Juan Ram?n Mart?nez, en declaraciones al noticiero Abriendo Brecha, consider? el hecho como una falta menor, cometida por el ministro, que quieren aprovecharla para que los verdaderos corruptos, los asuntos realmente serios queden en la impunidad. As? mismo el editorial de diario Tiempo, titulado You Tube, analiza la frialdad con que los hijos de Tuta act?an en nuestra sociedad:El canciller Jim?nez Puerto, en su presencia ante los medios de comunicaci?n para dar la explicaci?n del suceso, as? como para dar disculpas a la naci?n por lo que pudiera ser reprochable de su actuaci?n personal desligada totalmente de sus funciones p?blicas, ha puesto en evidencia posiblemente sin quererlo el alto grado de perversidad que se esconde en las entretelas de nuestra pol?tica vern?cula. Para estos hijos de Tuta amantes de You Tube, deber?an de buscar all? mismo al presidente franc?s Nicolas Sarkozy, al sonado Aznar de Espa?a, etc., que han sido filmados en estado de ebriedad sin mayores consecuencias. ?Acaso ha amagado con dimitir por ello el presidente franc?s? Repetir? aqu? lo que dije el reci?n pasado viernes p?blicamente en Radio Am?rica, en el Noticiero El Minuto, al periodista Emanuel Tercero: El canciller Milton Jim?nez Puerto, en gesto muy responsable, se precipit? al poner su renuncia, y tambi?n se precipit? el presidente Mel Zelaya al acept?rsela, pero, mientras hay vida todo puede corregirse y ahora que han pasado los d?as y el pensamiento ha salido del shock y puede verse m?s claro lo acontecido, no queda duda que tanto renunciar irrevocablemente como aceptar la renuncia s?lo es aceptar que los hijos de Tuta se han salido con la suya. No, no puede ni debe actuarse, mucho menos gobernarse, a voluntad de los hijos de Tuta. Si a alg?n hijo de Tuta no le ha parecido lo que aqu? he escrito, pues que se lance y me ataque con nombre y apellido, ya veremos qui?n sale vencedor en un duelo intelectual y de conocimiento de nuestra historia patria Ahhh, pero se me olvidaba que los hijos de Tuta son cobardes, nunca dan la cara, aman la pu?alada trapera, y si alguien logra identificar a uno de ellos y lo reta para arreglar cuentas, uno no puede acerc?rsele porque en ese instante el hijo de Tuta es incapaz hasta de controlar sus necesidades fisiol?gicas. ?Y qu? apesta un hijo de Tuta!

Nueva York, NY, 7 enero 2008.
[email protected]

* Roberto Quesada: Escritor y diplom?tico hondure?o, autor de varios libros, entre los que destacan Big Banana
(Seix Barral), Nunca entres por Miami (Mondadori)
Los barcos (Bakt?n), La novela del milenio pasado (Tropismos, Salamanca), y es Consejero de la Misi?n de Honduras ante las Naciones Unidas.

Tags: roberto quesada, hijos de, youtube, honduras, diplomatico, alcoholismo

Publicado por ChemaRubioV @ 20:40
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