S?bado, 19 de enero de 2008
Recuerdo la primera vez que la vi, bella, desnuda, temblando en el verde de mis dos a?os, se me antoja una mujer fr?gil, pero de un coraz?n tan grande, que a?n la lloro por las estrellas que trafican olvido.

India morena, heredera de lluvias y de conventos incendiados, tantas flechas y ninguna te toc? el coraz?n. Salta te llamaron, yo s?lo te digo l?grima virgen, l?grima rebelde, l?grima guerrera, l?grima de madre.

T?mida se asom? a mi vida la primera palabra, quiz?s fueron los ojos de una ni?a que cambi? mi sangre por poes?a, quiz?s fue aquel peque?o temblor, un beso curioso, un beso inexperto, una primavera desnuda. Empec? a buscar el idioma escondido tratando de explicar cosas inexplicables.

Tard? en entender que un beso no tiene traducci?n, ni existe lenguaje posible para vestir al amor que nos corre por el alma. Despu?s lleg? el dolor, entonces las palabras se hacen m?s claras, como el perfume de la luna a orillas de un r?o travieso.

Hoy escribo persiguiendo una repuesta aunque sepa que s?lo soy un eco perdido que a veces toca una ventana, a veces se estremece en un coraz?n, a veces llora y a veces disimula la mirada para seguir so?ando.

No hay respuesta a la gran pregunta, pero eso sea quiz?s lo que no da el aire para seguir caminando la tierra y sembrarla con nuevas canciones, sigo buscando esa palabra que rime con mi alma, ese sue?o que en un beso se haga inmortal, ese temblor de luna que apacig?e tantas noches de sustantivos y verbos tan lejanos.

Hoy en la plaza p?blica se queman algunos libros compartidos como El lenguaje del viento, de un a?o viejo junto a un amigo Tucumano, Poemas amarillos con un grupo de poetas de Bs. As. Despu?s, como un beso, como una caricia asustada, lleg? a mi vida Rituales de amor, condensaci?n de una ?poca adolescente; qued? como testigo de tantas aventuras y una que otra pu?alada
enamorada.

Amigos como Federico Lorca, C?sar Vallejos, Octavio Paz, Girondo, Roberto Arlt, Leopoldo Marechal, Pablo Neruda, y tantos y tantos amigos que se acercan por lo general a la noche a conversar y discutir sobre poes?a, se me ocurri? que el silencio puede ser a veces tan filoso y peligroso como una espada pero, como dec?a Borges, "tambi?n la espada puede ser hermosa".

Se sume un poco de vida usada, un poco de amor y unas met?foras ardidas en el caldero del tiempo, qued? La Espada Del Silencio mi ?ltimo suspiro en vuestras manos. Hoy me encuentro en medio de la vida y sigo asust?ndome de giros que toma a veces el ser humano, los matices que dibujan en el aire ciertas emociones encontradas o desencontradas.

La violencia con que cambian sus cielos, de paz se tocan en guerra, de amor pasan al odio y el desconcierto se agiganta, al menos en m?, que nunca dejo de asombrarme.

Las canciones ayudan al poeta, trato de poner en ellas el condimento necesario para que cuando las escuchen se sientan atra?dos, vale aclarar que no siempre lo logro, aunque el veredicto final siempre ser? de ustedes.

Me entusiasma la idea nueva de colaborar en ciertos peri?dicos del interior de esta bella y Argentina mujer, como tambi?n en varias publicaciones de poes?a, con mis palabras que pretenden ser criticas o s?lo espejo de agua en d?as azules.

Tags: BIOGRAFIA, ARGENTINA, MADRE, PABLO NERUDA, BORGES, OCTAVIO PAZ

Publicado por ChemaRubioV @ 22:06  | POESIA
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