domingo, 20 de enero de 2008
POETAS DEL MUNDO; POESIA Y ESPERANZA; HOMBRE Y PRINCIPIOS. Por Ernesto R. del Valle*


Estimado Secretario General de Poetas del Mundo: Me encuentro solo, para meditar estas ideas porque la misión de escribir es la más solitaria, la menos bendecida y la más triste de las vocaciones.

Sólo me acompañan las notas de Paul Muriat en varias de sus interpretaciones, pero en el alma llevo la carga no disipada aún de todo lo sucedido durante el año que acabamos de tragar, luego de remover doce veces el trago en nuestros corazones.

Comenzando apenas el año 2008, quiero saludar a los Poetas del Mundo. Hombres y mujeres que, armados de la palabra y de los sueños, encaminan sus pasos por este planeta tan nuestro como de cualquiera que respire, ame y luche por sustentarlo en la cima del decoro y la solidaridad.

He resuelto, amigo Luis Arias Manzo, continuar encaminando los pasos por el laberinto real y doloroso de la poesía militante con la humanidad, con esa humanidad de hombres, mujeres, niños y ancianos marchitos por la vida, en una sociedad de mercado. Despegados de la tierra, atrincherados en el miedo al futuro, humanidad que sirve de cántico celestial a los políticos nefastos que aún quedan en “nuestras tierras de América”, como decía nuestro José Martí.

Creo en la poesía armada de sinceridad, creo en las palabras de los poetas que me educaron durante las décadas calcinante del sesenta y el setenta., creo que la verdadera poesía se escribe desde la trinchera, sea esta en el campo de batalla o desde el buró de una oficina, lo que vale es el Hombre que la escribe. Creo que los sueños son hermosos como ilusión, pero no eliminan los males de la sociedad de muchos de nuestros países. Igual la poesía, es hermosa, es la guardiana de nuestros sueños pero no la dejemos marchitar en esa alfombra de flores, en esa catarsis aromática y cursi.

Dejemos que la poesía trasmita el dolor de nuestra gente, que se embarre de la tierra del surco y sude junto al campesino y el obrero.

Llevemos nuestra poesía más allá de la frontera escurridiza de nuestras meditaciones y lancémosla hacia los que arrancan el trigo, cortan la caña y en su tiempo libre observan las estrellas raigales de sus ilusiones; que nuestra poesía huela el amoniaco de lo profundo de las minas y se “salinice” junto a los pescadores que arrancan al mar el sustento de su familia.

Queridos Poetas del Mundo, he formado parte de este movimiento porque sinceramente, he creído en la simpleza del pétalo de una flor, en la bella textura de las plumas del colibrí, en el áureo volar de las palomas. Pero hay muerte y desolación allá afuera, al cruzar la puerta de mi hogar, encuentro infamia, violencia, trampas y ardides politiqueros, escucho noticias sobre niños y niñas secuestrados y asesinados. Mujeres violadas.

Veo que somos una fuerza, pero cada uno está solo, con sus esperanzas y sus sueños, con el alma despedazada y el corazón buscando una salida con las palabras que nos llegan apasionadas y reivindicativas.

Unamos nuestras voces pues, mitiguemos el dolor de nuestra desesperanza hundamos el verso, la palabra poética en el corazón de nuestro semejante para que el poema se tiña con su sangre y la alegría o la esperanza amanezcan un santo día en su rostro sonriente y feliz.

ESTE POEMA, ESTE GRITO.


Casi, sin querer, sin irisar las aguas
de la corriente en que navega mi interior.
Plácidamente, como en un sueño
en mullido y tibio lecho.
va naciendo este poema.
Va incrustándose en el día
haciéndose parte de él,
de su luz solar, de sus estallidos galácticos,
de sus polvos estelares.
Este poema que hoy vindico
contra los misiles
contra las heridas
contra las quemaduras
radiactivas, contra el pus,
contra la pestilencia de la muerte
en general.
Hoy me van saliendo estas palabras
desde lo profundo de la bilis
para desordenar un poco
la fastuosa comodidad
de mis estancias...
y tomar parte en la vigilia
contra los insensatos.

MAS, POLVO ENAMORADO

De nuevo los halcones de la guerra
calculando la muerte en sus por cientos,
soplando su llama hacia los vientos:
crucificando a Cristo aquí en la Tierra.

De nuevo, amor, la fiebre nos aterra,
la ternura se ovilla en un tormento
de cañones, misiles, movimientos
de tropas, más y más misiles: !GUERRA!

?Adónde irán mis huesos y tus huesos,
nuestras pieles, caricias y jazmines;
nuestras noches, amor, donde cautivos
calcinamos estrellas con los besos?

Polvo serán, amor, en los confines
infinitos, mas, polvo radiactivo.

Ernesto R. del Valle*, Poeta del Mundo:
http://www.poetasdelmundo.com/verInfo_america.asp?ID=3313

Tags: HOMBRE, principio, poetasdelmundo, guerra, polvo, enamorado, crucificado

Publicado por Chemarubiov @ 18:29  | POESIA
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios