martes, 22 de enero de 2008
Maradona Gana Premio en Honduras

*Roberto Quesada

¿Cómo podría ser bueno un escritor, no digamos grande, si no fuese controversial, es decir si no contradijera las convenciones manidas de su tiempo?

-Rodolfo Pastor Fasquelle,
Ministro de Cultura de Honduras, diario Tiempo 02.01.2008.

También el presente podría titularse ¿Quién quiere un premio? Pero prefiero a Maradona porque lo que voy a contarles es muy serio y quizá muy pocos lo saben en Honduras. Antes de que les cuente lo de Maradona en Honduras, quiero ubicarlos en el contexto de ese premio, de lo contrario no entenderían el por qué del astro mundial de fútbol en nuestro terruño catracho. Pero déjenme decirles, como diría Jorge Montenegro, algo acerca de un premio que yo creía que ya no existía, acabo de enterarme de que sí, supongo que se le otorga al ganador unos 20 ó 30 mil dólares (pues antes se les daba una miseria que no sobrepasaba los 15 mil lempiras) para que éste pueda realizar una obra, pedir permiso en su trabajo por un año, y tener ese tiempo a su disposición para escribir un libro gracias al reconocimiento del que fue objeto por más de siete millones de indios, como diría Indiano (indias incluidas), ya que se trata de un título tan rimbombante como lo es el Premio Nacional de Literatura "Ramón Rosa". Felicito a los encargados de reconocer y mejorar estos premios nacionales, ya que son meritorios y no representan gran sacrificio económico como lo que quieren recetarse los políticos, aquí se los doy en voz del propio presidente Manuel Zelaya Rosales: "Zelaya dijo que las reformas que otorgan a los partidos unos 1.000 millones de lempiras en 4 años, constituyen un `zarpazo contra la sociedad hondureña´" (Conexión.com, 16-31 dic. # 91). 1.000 millones en un pueblo que sus prioridades son alimentación, salud y educación. ¿Quién no necesita no sólo tiempo sino la posibilidad de leer? Muchos, por eso es imposible olvidarlos, parodiando al poeta Roberto Sosa. Por ello es urgente levantar nuestra estima colectiva en todas las áreas de la vida, de lo que se constituye un país, una nación. En Honduras el premio mencionado tiene su poquita repercusión pero no tanta como para que el laureado ejerza siquiera su derecho a opinar y que con ello genere noticia, como en muchos otros países. O, si quieren demos otra posibilidad, nuestros periodistas son tan poco leídos (¿incultos?) que no sólo no respetan sino que no entienden lo que representan los escritores para su país por eso no los consultan, no los entrevistan, cosa que pongo en tela de duda porque en lo personal mis compatriotas periodistas siempre han estado a la altura. Entonces algo falla y no es lo antes expuesto, de paso, las autoridades (a quienes supera la policía) encargadas de conceder el premio nunca saben a quién dárselo. Sin duda, ellos demuestran que carecemos en su totalidad de escritores y escritoras merecedoras de tan alta distinción y de 20 ó 30 mil maracandacas verdes. Pues el año pasado se le otorgó en Honduras el Premio Nacional de Literatura al profesor de la Universidad Nacional Pedagógica Francisco Morazán, Juan Antonio Medida Durón, lo que ha desencadenado protestas y malestar en la comunidad literaria catracha. Se acusa a Medina Durón de ser un escritor sin libros, por tanto es inaudito que se le otorgue el tal premio. Es más, se dice que se le ha dado un premio literario a un profesor. Lo que, a mi juicio, no es errado, por el contrario, puede servir como dedicatoria al Ministerio de Educación para crear un premio, en el caso de que no exista, al profesor/a destacado pues son ellos quienes nos educan para enfrentar la vida. Los maestros son y deben ser un gremio esencial para el desarrollo de un país. Me lleva a escribir este artículo lo escrito por el Ministro de Cultura Rodolfo Pastor Fasquelle: "Defensa a posteriori de una propuesta fallida", (diario Tiempo 02.01.2008), en donde no sólo acepta sino que defiende la propuesta que hizo para concederle el Premio Nacional de Literatura "Ramón Rosa", al salvadoreño Horacio Castellanos Moya. Esto no hay quién lo entienda, pero sí debe haber quién lo defienda. Sin duda, es una postura descabellada del ministro. Para justificar su petición Pastor Fasquelle dice: "¿Cómo está eso de que podemos elegir Presidente a un hijo de panameño nacido en Panamá, pero no se puede otorgar el Premio de Letras a un escritor". Con ello, sin duda, no sólo busca escritores extranjeros para nuestro Premio Nacional sino que legitima aún más la presidencia de Ricardo Maduro. ¡Sorpresas te da la vida! El ministro en su escrito degrada, cito textual, a los poetas "Oscar Acosta y Rigo Paredes", porque fueron quienes dieron luz verde para concederle el premio al profesor Medina Durón, pero allí mismo declara que él propuso al salvadoreño Horacio Castellanos Moya. Y dentro de su débil defensa cita a Hernán Antonio Bermúdez, a quien ya nadie conoce en Honduras (y pido disculpas a mis amigos familiares de él, Roberto Flores Bermúdez y Ramón Villeda Bermúdez), pero, como dijo Aristóteles: "Soy amigo de Platón pero soy más amigo de la verdad". Y Bermúdez representa una "realidad literaria" hace ya mucho tiempo depuesta y reciclada en Honduras. Ya sé, más de alguno/a puede decirme de que Rodolfo Pastor es hombre -y primo-de confianza del Presidente, pero eso en nada cambia las cosas: sostengo que es vuelta atrás, atraso, mezquindad, desconocimiento de valores nacionales, mala fe contra los connacionales, despiste o no tomar con la seriedad debida algo como lo son los premios nacionales de cualquier país. Y esto más, ya que he tenido el privilegio de conversar con el Presidente Zelaya sobre nuestra literatura, estoy seguro de que él estará de acuerdo conmigo, pues es errado querer concederle un premio a alguien que apenas abre la boca para hablar sobre Honduras es para desprestigiarla, humillarla. Lo sé de primera mano porque me he encontrado con Horacio en Europa y algunos países de América Latina y ese es su pensar y decir sobre nuestro país. Esto me hace confirmar mis sospechas de que tenemos dislexia y masoquismo casi colectivo, porque tendemos siempre a abrazar y besar al que nos aporrea. Tal parece que los asesores literarios (¿asesinos literarios?) de Rodolfo Pastor desconocen que en la patria chica, golpeada y manipulada, existen personas dedicadas al arte, a todas las artes. ¿Necesitan obras? Allí está Galel Cárdenas, Leti Elvir, Jorge Amaya, Rolando Sierra, Rocío Tábora, y un gran etcétera. Más reciente tenemos, entre otros/as, a César Indiano, a quien muchos no quieren porque dice muchas veces la verdad (y por el físico), pero aunque sé que se ha equivocado en algunas apreciaciones, escribe bien y tiene obras (y, de paso, de alguna manera me ha relevado a mí en eso de caerle mal a los colegas). Tampoco podemos olvidar al Colectivo Paispoesible. Todos ellos y muchos más son potenciales premios literarios nacionales. Léalos Ministro, aunque hayan nacido en las Hibueras, que, después de todo, usted es sólo teoría y no es cierto que tenga un renombre internacional fuera de sus funciones gubernamentales. Como al Ministro le falta tiempo para culminar su gestión y busca escritores en el exterior, yo voto porque se le conceda el Premio Nacional de Literatura "Ramón Rosa" a Diego Armando Maradona, por su libro Yo soy el Diego, publicado en el 2000. Después de todo en Buenos Aires existe una calle que se llama Honduras, y también está la Avenida Honduras, no muy lejos del Obelisco (podríamos argumentar que Maradona nació allí). Eso sí nos beneficiaría, porque como nuestro Premio Nacional no tiene ninguna trascendencia, con Diego Armando Maradona habría titulares mundiales: "Maradona gana premio en Honduras". Y así por el estilo. ¡Imagínese la resonancia! Por supuesto, mis enemigos y aspirantes a serlo, ya dirán - y esto me recuerda a mi entrañable amigo Roberto Castillo, quien decía: "Me encanta esa facilidad suya de salirle a uno un kilómetro adelante" - que escribo el presente por resentimiento o deseo de que a mí se me conceda el Premio Nacional, no, yo respondo como una vez que nos entrevistaron juntos sobre la no concesión del Premio Nobel a Jorge Luis Borges, en donde el poeta Rigoberto Paredes respondió algo así como: "A Borges lo necesitaba el Nobel"-y yo, con humildad pero con pruebas, digo: "El Premio Nacional de Literatura de Honduras, no me merece". Por primera vez en nuestra historia estamos con el Poder Ciudadano, lo que significa que el poder es nuestro, libertad de expresión, no nos agachemos, alcemos la voz y reconozcamos que con todo lo negativo que tengamos, también tenemos, y muy por encima de lo negativo, lo positivo. Y en nuestra tierra existe, en todas las áreas de la vida, mucho talento, así que debe ser siempre fallido eso de querer importarlos.

Nueva York, NY, 21 enero 2008.
robertoquesada@hotmail.com

Tags: MARADONA, premio, nacional, letras, politica, castellanos

Publicado por Chemarubiov a las 20:13 | ARTICULO | 0 Comentarios | Enviar
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