Lunes, 05 de mayo de 2008

 

En el bar donde la coca cola, maldita bebida, se toma, a veces en el mismo lugar de paso.

Hay cristaleras en ves de muros, y la calle se llena de movimiento para los ojos

sin prisa,  quietos como dos aerolitos en busca de aterrizaje.

Isidro me hace esperar, pero el no lo sabia antes de llamarlo a su teléfono móvil.

 

Richard, mi amado profesor de lengua USA, me ha recordado (sin saberlo nadie, y le he contado una historia –fisión) de la biografía antónima de de jnadiered, y su amor imposible, y olvidado, que tiene nombre de mujer EROSVYA.

El disco se acaba y en el silencio se oye el estruendo de una sirena, la policía se hace con el sonido de Madrid.      

Despienso para pensar en otra cosa que olvide.

La nueva música que viene se aleja igual de pronto en los oídos de mi deseo crítico.

Se esfuma como coca cola ante la fuerza del verano.

Isidro  espera un libro.

Hace diez años que fue escrito, y pocos son los poemas de “LOS ATARDECERES DE LA MEMORIA “que se salvan ante un fuego que mis ojos predicen.

Quizá ante la mirada sin estrenar, algo quede entre dos manos.

 

 

BYE BYE .From at bar of Canalejas.7oclok. 5 -May –en el día de nuestro señor Zapa…

 

Chema Rubio V.


Tags: zapatero, jazz, isidro, navas de oro, poemas, atardeceres

Publicado por ChemaRubioV @ 18:50
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