Te ame sin medida, sin tiempo,
Te ame en el espacio de mis cielos,
En la bóveda infinita del universo,
Entre versos, poemas y sexo te ame
Desvelo de noche abierta en mis labios.
Te ame sin medida contra la fuerza del viento,
Gime mi voz de pasión en tus labios de fuego,
Gime la aurora boreal de tus ojos en mi piel,
Te ame desnuda amapola de greda encendida
En las campanas de mis dedos,
Avasalladores de pasión en busca del caudal de tus besos.
Te ame como se ama la luciérnaga prendida en sonetos a tu cuello,
En la enramada de tus poros dibuje tonadas de cristal bruñido,
Deshojando los pétalos de tu pubis te ame de norte a sur,
Jinete que descendía a la grupa por tus caderas
Hasta tus pies huellas amarillas en el desierto,
Huellas de tormento en la alfombra roja de tus secretos.
Te ame sin medida y naufrague en los luceros encendidos en tus senos,
En la miel crepitante de tus gemidos de exaltación y celo.
Recostada en la tarde como la higuera bebí
De tus besos y entre los faroles de tus desvelos
Soñé con estrellas en tu vientre, hijos de amor en vuelo
Contra la fuerza del temporal, del huracán de mis secretos.
Abierta la luna cristalina, luna de almizcle de tus gemidos
Que me encadenaron a tu amor eterno.
Te ame en el arrecife del dolor, del desamor
Del frío y tenebroso invierno.
Te ame entre las olas blancas de tus manos,
Entre las sabanas de tu espalda de nácar y de incienso,
Pebetero de secretos recónditos…
Te ame desde la mañana en el vértice del vino,
En la tarde en el declive insigne de tus ronroneos,
En la noche de furtivas estrellas recostadas en el halito
Del viento que subyugaba de pasión todo mi cuerpo.
Así te ame, solo así,
Guirnalda que pende de mis recuerdos.