Mi?rcoles, 18 de junio de 2008

 
 

El pasado abril, en el Centro Cultural de España de San Salvador, compartí con un público mayoritariamente compuesto de jóvenes el documental LAS CASAS DE NERUDA, producción auspiciada por la Fundación Pablo Neruda. El documental lo adquirí en La Sebastiana, una de las tres casas que conocí en octubre de 2007. Algunos amigos me dijeron con cierta apatía que a la presentación únicamente llegarían 'viejos'. Y como las casas son un derroche de imaginación, entre el público estuvieron arquitectos, diseñadores, y poetas, por supuesto.

Antes de proyectar el documental hablé de la experiencia única que significa estar en las casas del Poeta. Como poeta, pisar los mismos escalones en que anduvo el maestro tiene una doble fascinación. Palpar el escritorio donde desparramó la tinta verde, mirar por la ventana donde Pablo hizo con sus lágrimas un mar paralelo, tocar el pasamanos que lleva a la cocina o al infinito. Sillones donde contó una a una las estrellas de la eternidad, objetos arrastrados desde el otro lado del mundo, espejos lastimados para creerse eternos. Leer nuestros versos en el mismo sitio donde el poeta quedaba extasiado después del orgasmo con el universo.

Y esto fue posible gracias al encuentro anual “Tras las huellas del poeta: Pablo Neruda”, que realiza la organización “Poetas del Mundo”.

Debo confesar que he asistido a otros eventos de poetas, pero cuando Neruda está de por medio, el hechizo es mayor.

Y entre casa y casa del poeta, visitamos también la tumba de otro grande: Vicente Huidobro.

Al final del documental leí tres poemas que quiero compartir.

ISLA NEGRA

La mar es jaqueca milenaria que moja los pies del mundo.
Es medianoche y de los estantes baja tinta verde.
Ya todas las gaviotas esperan el instante para asaltar el sepulcro.

LA SEBASTIANA

Valparaíso es la concha acústica de la eternidad.
Allí nos amamos subiendo escalones,
y dormimos junto a una hoguera que ya olvidamos.
Yo hablaré de esta bahía como hablan los mudos.

LA CHASCONA

Aquí yo te amé bajo la última lluvia del mundo.
Y deshice escalones hasta bajar a la loca ciudad.
Aquí probé el vino que hizo llorar al marinero,
aquí sudé el rocío que ahora te doy beso a beso.

Mario Noel Rodríguez* Poeta del mundo, escritor, publicista, gestor cultural salvadoreño. Fundador del Foro de Escritores de El Salvador:
http://www.poetasdelmundo.com/verInfo_america.asp?ID=3288


Tags: neruda, america, poesia, articulo, el salvador, poetasdelmundo

Publicado por ChemaRubioV @ 18:24
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