Viernes, 20 de junio de 2008
Ha pasado el vino más triste junto a las aguas.
¿Qué diluvio está sangrando por el costado, mi costado,
diamante de un silencio de hartura?
La voz sedienta y submarina
vuelve avecinada por las canaletas.
 
 
 
Sangra el viento.
La quemadura se estremece
apenas tiendo estas manos como un silbido
de la ardiente caricia.
Sangra tu murmullo.
 
 
 
Casi sin aliento la desnuda,
la hembra de harapos, la extática sonámbula
de los derrumbamientos.
¿Ya existes?
¿Pero no eras musgo cuando crecía
a borbotones mi infancia?
 
 
 
Ah, la carcajada dadivosa,
el mineral de exterminio de los magos.
El cazador no debe estremecer:
está en el grito el vestigio.
Presentí su llegada desde lejos,
muy aún antañoso y desde viejas edades.
 
 
 
¡La condición humana desgarrada hasta el óxido!
Hay asfixia en la aventura.
El cultivador de legumbres mastica su embriaguez.
Ah, Chet de las parodias sigilosas, del hambriento precipicio,
hoy huelo tu perfume en la fiesta del mundo.
 
 
Manuel Lozano
Buenos Aires, marzo de 2008
 
 
(Este poema inauguró "El Oro de los Tigres -Comunicación de Autor", del 13-III-2008)
 
 
Este texto inauguró el tercer ciclo de "El Oro de los Tigres -Comunicación de Autor", del 6-III-2008, con motivo del Día Internacional de la Mujer, siendo además publicado por la revista "Sudestada" (Buenos Aires, nro.69, junio de 2008)
 

Tags: argentina, poesia, tigres, oro, sangra, hembra

Publicado por ChemaRubioV @ 18:25  | POESIA
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