Quisiera por un segundo tener el poder y la fuerza de Dios
para borrar de tu mente y tu corazón tanto dolor,
pero solo soy una mujer llena de errores,
ni siquiera escribiendo en este momento puedo dejar de llorar,
entonces como no tengo más herramientas que mi amor
intento usarlo para sanar tus heridas,
que hasta a mi me duelen y me matan con cada desprecio.
Quiero amarte siempre, pero hoy tu dolor me
pone limites y no me permite entregarte todo,
todo lo que por tonta o ciega antes no te di.
Mi traición me duele tanto como a ti.
No tengo el poder de Dios, pero tengo amor para
luchar por ti y para sanar tus heridas