miércoles, 09 de julio de 2008
A dama tan jovial imprescindible y generosa debo rendirle culto, con respeto. Le haré una estancia con tapiz de rosas ella al centro, dibujada entre arabescos. Es hermana, compañera omnipresente (puede, también, ser despreciable e insidiosa) es un prodigio, es infalible, es la fuente, es bendición en los labios si la honras. Y cuando el hombre, su amo, tantas veces la envuelve en suciedad, convierte en daga para lanzarla con maldad al que desprecie, volverá a él, para cobrar su paga. Cuando es noble, con bríos primigenios sabe empinarse a las máximas alturas y pervive por todos los milenios dando a los siglos su regia galanura. (Es la dulce soberana que un día se expresará con santidad ante el sosiego. Nos secará esa lágrima escondida y si hay rencor, apagará ese fuego). Si es alegre, embellece a los mortales. Hay quienes viajan amándola en silencio. Es escudo de luz, de hombres cabales y una antorcha apagada para el necio. Los sabios, al usarla, le erigen monumentos, para el audaz, en la lucha es su bandera. Ella suele ser la puerta del tormento, en los niños, sabe a miel por verdadera. Regio atavío le otorga realeza. Un bien mayor no conoce el hombre, puede serle blanda vía a la grandeza y el cuño de oro para honrar su nombre. Cuando oportuna salga de tus labios procura se santifique al pronunciarla. Que no sea arma fatal de odios ni agravios ¡Ella, tan regia y noble dama: La palabra!.. Autora: PALMIRA BURGOS

Tags: labios, mortales, dulce, nombre, santificada, lagrima

Publicado por Chemarubiov @ 18:33  | POESIA
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