Busco el jardín que en el solar lejano
allá en el bajo con su larga orilla
o lo oculetó la fronda o fue quemado.
Busco la cápsula con sus semillas,
busco el mirlo besando su nectario.
Busco la paz, mis jornadas sencillas.
Las tardes de la abuela, sin horario.
El manzano en flor, mis azucenas,
o el canto armonioso de un canario.
Busco el pasado que engendró mis penas,
y las pintó doradas de bonanzas,
ocultó mi dolor, ánforas llenas.
Hoy busco toda la desesperanza
que fue estorbo a mi dicha, del pasado.
Mi vida va, hoy, plena de esperanzas.
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Palmira Burgos Merino
ARICA-CHILE
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