Domingo, 13 de julio de 2008
Hay un instante
en el que sobran las palabras
y todo el eco del atardecer
c
a
e
en las manos,
como una lluvia
que se ha anunciado mucho
o una luna en un cielo
muy lejos de casa.
Hay un preciso instante en que los golpes,
los viejos y los nuevos,
duelen demasiado.
Tarde
no se descubre la mañana;
pero aún ante el crepúsculo final,
ardidos de vacío
y de imposible,
las sombras danzan.

LUIS ALBERTO BATTAGLIA
7-10-2007

Tags: palabras, eco, atrdecer, golpes, casa, luna, cielo

Publicado por ChemaRubioV @ 17:23  | POESIA
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