Martes, 22 de julio de 2008


 
En el Museo "Morazánico" (pero sin Morazán) que el Ministro de
Cultura, Artes y Deportes, Dr. Rodolfo Pastor Fasquelle, quiere
establecer en Tegucigalpa, se pretende enseñar a la niñez y juventud
y aun a los adultos, que Morazán es un mito, una leyenda y una
ficción, lo que denota que los autores del "PLAN INTERPRETATIVO
MUSEO, CASA DE MORAZAN" no han leído el prólogo de mi obra
"AUTENTICIDAD DE LA ESTATUA DE MORAZAN DEL PARQUE CENTRAL DE
TEGUCIGALPA", publicada en el 2005 y menos el Capítulo LXXXV del
Volumen III de "LAUREL SIN OCASO" y el libro "ECO DEL SILENCIO-
REFUTACIÓN A LOS DICTERIOS VERTIDOS CONTRA MORAZÁN", ambos del
escritor don Miguel Rodrigo Ortega.

De las páginas 4, 101, 118/124 y 158 del "Plan" elaborado por
funcionarios del Instituto Hondureño de Antropología e Historia, por
orden del Ministro de Cultura, pero no del Directorio Provisional del
Museo Morazánico, vale la pena citar las siguientes expresiones: "En
el libro escrito por Joaquín Rodas abiertamente (se) trató de crear
el mito de las Cruzadas de Morazán"; "Para el final de esa
celebración los intelectuales liberales del istmo habían creado
triunfalmente la leyenda del Padre Fundador de la Unión
Centroamericana"; "El mito fabricado por estos intelectuales con
místicas y ficciones como las que fueron usadas años después para
hacer la película del joven Arturo en la "Máquina del Tiempo", se
puede apreciar en el libro del escritor Martínez López", que menciona
que Morazán en sus días mozos (16 años) diseñó e idealizó la
Federación Centroamericana al leer el libro "Democracia en América",
por Alexis de Toqueville".

En esta ocasión comienzo a refutar a los "interpretadores" que no se
percatan que en 1808 (cuando Morazán estaba "en sus días mozos (16
año)" ni siquiera se había dado el primer grito libertario en el
Reino de Guatemala -fue el 5 de noviembre de 1811 en San Salvador- ni
independizado Centroamérica (que fue el 15 de setiembre de 1821) y
menos formado la República Federal (que fue el 1 de julio de 1823 y
ratificada el 1 de octubre de 1823) y que tales aseveraciones,
BAJADAS DE INTERNET por gente que no ha estudiado a Morazán, se
desvanecen con las mismas palabras del libro de Joaquín Rodas a que
ellos se refieren (pero que no citan su nombre, que es
"MORAZANIDA"), expresadas en la página 11, edición 1992, que
evidentemente han mal entendido. Dice Rodas: "Para poder seguir al
héroe en su trascendental cruzada por el istmo hemos dividido nuestro
libro en tres partes: la primera corresponde a la Epopeya, la segunda
a la Tragedia y la tercera a la Apoteosis. Ninguno de estos tres
títulos responde a preceptos de Retórica, SINO AL CAUDAL DE HECHOS
REALIZADOS POR EL HÉROE GENIAL, y al destino glorioso que le cupo
sobre esta tierra que le vio nacer. No nosotros, sino él, es quien
forja su Epopeya en cien campos de batalla; no nosotros, sino sus
implacables enemigos y la estoica grandeza con que muere son los que
hacen la Tragedia de su muerte en el cadalso, y en su ascensión a la
inmortalidad que le coloca en su círculo de gloria, y la admiración
de sus proezas, quienes hacen sus Apoteosis. Nosotros, lo único que
hacemos, bajo el fervor sin límites que sentimos por los
extraordinarios triunfos del adalid centroamericano es separar las
hojas de nuestro libro de las ondas frías de la Historia, y
presentarlo fuera de esa zona que, si es recomendable por su
serenidad, no puede en cambio elevar el entusiasmo nacional al grado
que reclama su heroísmo. La Epopeya Morazánida NO ES UNA LEYENDA
REGIONAL; NO ES UNA FICCIÓN HISTÓRICA TAMPOCO, NI MENOS UNA CREACIÓN
DE LA FANTASÍA: ES LA HISTORIA NACIONAL, sintetizada en la vida del
grande hombre y, sin la cual como dice Álvaro Contreras no es posible
hallar la clave de filosófica expresión a la biografía de la familia
centroamericana y que sin la acción del héroe desaparece el drama de
nuestra vida nacional. Suprimid el genio de Morazán -dice el mismo
orador -y habréis aniquilado el alma de la Historia de Centro
América. Nosotros, al seguir al héroe nacional en su inmortal cruzada
por el Istmo, para formar las páginas del presente libro, nos hemos
convencido de que la afirmación de Álvaro Contreras no es una
exaltación de su elocuencia tribunicia, SINO LA VERDAD REVELADA POR
LA HISTORIA A UNO DE NUESTROS MÁS INSIGNES ORADORES".

¿Por qué el Ministro de Cultura, Artes y Deportes, Dr. Rodolfo Pastor
Fasquelle y el Gerente de Antropología e Historia quieren dejar mal
parado al Presidente Pro Témpore del Sistema Centroamericano de
Integración (SICA) Don Manuel Zelaya Rosales -que reconocemos como
auténtico morazanista- al tener éste que explicar a la niñez y
juventud centroamericana y a los adultos que Morazán no existió
(tampoco sus padres, los curas que lo bautizaron y casaron, sus
padrinos; el juez y los nueve testigos que certificaron la firma de
su testamento en Costa Rica), que es un mito, leyenda, ficción,
superstición, quimera, totenismo, alegoría, CUENTO, INVENCIÓN,
MENTIRA, mitología, imaginación, fábula, simulación, MASCARADA,
ilusión, parábola, utopía, inexistencia, virión, moyana, PANTOMIMA,
novela, entelequia (esta palabra le gusta mucho al Ministro),
ensueño, FALSEDAD, FARSA, ENGAÑO, espejismo, novelería, apariencia,
volatería, sueños dorados, castillos en el aire, disimulo, zanguanga,
FINGIMIENTO, HIPOCRECIA, ARTIMAÑA, astucia, solapa, DOBLEZ?...


Por Lic. MIGUEL CALIX SUAZO [email protected]
Vicepresidente del Instituto Morazánico

 


Tags: morazan, escritor, ministrodecultura, museo, america

Publicado por ChemaRubioV @ 18:05
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