Jueves, 24 de julio de 2008


Aún frente al epitafio en brasas todavía quiero.
Días como meses pensando en escribir la historia, 
en el como y... ¿escribir para quién? 
¿Quién me obliga quien lo pide quien lo necesita? 
Contar los amores desenterrar los muertos rememorar las risas que pudieron ser 
y encontrarse la mandíbula boca abajo sin vomitar las penas. 
¿ Escribir para qué? 



Para volver a inventariar alegrías que fueron sin razón quizá
,















































y enumerar sonrisas que como venas cruzan la geografía del recuerdo.
Escribir escribir escribir. Es posible.  Pero¿ es útil? 
Desempolvar los espejos donde alguna vez nos encontramos en la conquista del carmín, 
y al dar la vuelta a la fotografía hallarse con la dedicatoria :      “Para Ti Por Siempre ". 
Y otra vez la frente dividida  el corazón del ojo fragmentado 
la suciedad en el espejo sin tan siquiera regalarme un tiempo para el olvido. 
y el cuerpo sin registrar la voz del odio ajeno 
sin abrazarse ni creer en la tregua de darse un respiro. 
Sin atreverse a un descanso mínimo en el caminar de los tristes. 
¿Escribir para qué? ¿Para quién?  y cómo  estructurar los hechos salvar lo incontable 
sin olvidar lo concreto y la propiedad de los nombres. 
Como levantar la arquitectura de la historia,           
equilibrar las paredes con lo feliz y lo contrario ,y pintar al fin el arquitrabe. 
Colorear el fracaso del ayer o amortajar la risa por efímera o por puta sin contrato o al revés. 
Huérfana la vida ahora subterránea e ilegal. 
Minorizado respirar:               Clara Ilusión Deforme. 
 
  Para qué  Escribir
 Hacerlo sí  ¡Pero cómo!        ¿Y para quién diantres? ¡¡¡Ordenatar!!!  
Para ti, 
como se revele 
para que no se pierda 
lo que aun queda de la verdad. 
Porque Nunca Más Será Siempre Ahora,
escribo después de tu muerte, 
antes de la mía, 
por si alguna vez el recuerdo me pierde o se me olvida, 
para poder leer y hallarme frente a ti, 
frente a mí, 

frente a todos.                        Sin miedo a volver a morir;

                                                                    en la          e t e r n i d a d 

                                                                    que            Tú Nombre ES.

 

No recuerdo la leyenda del caballo blanco, pero creo que con este poema; Miguel Palazuelos Rincón , nunca dejara de hacer cabalgar, como carretero de las musas visionarias y amigo de los agentes de iconoclastìa pacífica.


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Tags: epitafio, elegia, facultad cc informacion, carmin, corazon, para ti por siempre

Publicado por ChemaRubioV @ 18:23  | POESIA
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