Enrique González ROJO y La ROJA
El miércoles 23 de julio desde la mañana el REALISMO MÁGICO volvió a tocar a mi puerta y otro sueño se me volvió realidad: Entrevistar al Poeta Enrique González Rojo Arthur. Nace en la Ciudad de México el 5 de octubre de 1928, por lo tanto este año se le han rendido varios homenajes con motivo de su ochenta aniversario, y otros más se le otorgarán a lo largo de este año. Hijo y nieto de poetas es a su vez, formador de jóvenes poetas.
En 1995, cuando estudiaba, como loca en: Bellas Artes, En Casa Universitaria y al mismo tiempo en el taller de Alicia Trueba y Elena Poniatowska y al mismo tiempo trabajaba como reportera cultural en la Revista La Piztola de la Sociedad Mexicana de Caricaturistas, el maestro Rojo fue un parteaguas para mis poemas eróticos.
Por la brevedad de este espacio, no reproduciré la amenísima entrevista que me concedió, pero sí cabe el comentario que hizo el maestro Miguel de León Portilla: " "Enrique González Rojo Arthur, es un auténtico CUICAPICQUI -forjador de cantos-, veo que se ha echado a cuestas una larga empresa. Nada menos que DELETREAR EL INFINITO: Poesía filosófica y Filosofía poética, es lo que usted nos ofrece"
ENORME Poeta y revolucionario, siempre al margen de las mafias literarias y aun así con varios premios en su haber, escojo algunos fragmentos de su libro, El Quintuple Balar de mis Sentidos (Premio Xavier Villaurrutia, 1976)
Y QUÍ ESTOY, pluma mía, la pregunta azul negra sobre la hoja: ¿por qué existe esta bestia, este tubo colmado de cicuta del áspid que me agrede cuando pisan mis pies su militancia reservada en el césped y las rocas?
...Hay quienes se imaginan que vivir en los ojos instalar nuestra alcoba en la retina es hacer el incesto de acostarnos con la niña del ojo...
QUE ES UN CLAVO de cristo cada beso quién encierra su sexo en una celda quién tiene su epídermis a pan y agua...
HAY QUIÉN PIENSA que el monstruo es el destino (es ciego que avanza por el valle cargando en las dos manos dos granadas La primera: una fruta, un panal de rojísimas abejas la segunda, si estalla: un cementerio)...
PERO HACE MUCHO tiempo vino el monstruo callado, sin decir estas fauces criminales son mías, y en el centro de mi mano, ahí donde hace nido mi futuro, clavó una mariposa, la primera presencia del amor, mi amor primero, mi amor adolescente, con las manos desbordantes de tacto y con las sienes haciendo y deshaciendo sus luciérnagas...
SE AGAZAPA en mi cuerpo y en mi instinto, se me esconde en el sexo, en el sexo que gruñe de deseo. Caminas. Te conviertes en caderas. Te detectan mis yemas, las niñas de mi tacto. Me tapo los oídos. Más no puedo dejar de oír los gritos de tu cama.
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