S?bado, 26 de julio de 2008

Abrepasados inaugura el aula nº... de literatura en F.C.C.I. 

 

Uno ha visto como iban y venían nuevos grupos literarios. Dentro y  fuera de la facultad  le pedían su concurso .Pocas veces me negaba. Casi siempre que dejaba de presentar el estreno de la tertulia era por simple despiste. Por otra parte muy común en mì. Siempre he intentado ser un algo original. Abrí la puerta de la Sala Azul y me sentè. Con la cabeza miraba el suelo. Nadie sabía quién era ni lo que iba a pasar, excepto las organizadoras. Yo había arreglado los pasos a seguir con Cristina de la Asociación  Bertol Brest   

 

Comienza el mitin-presentación con la joven que discursea en pie y dando la espalda a la mesa donde se supone que deberían haberse colocado los activistas literarios. Como estaba previsto cinco minutos más tarde, al oír las palabras mágicas-PRE-fabricadas de:

-¿Alguien tiene algo que decir? Me levanto y camino hacia el estrado, con barba de siete días (era mi última jornada de baja médica) y la cabeza pegada al pecho hasta que los dos pies se afianzan en el escenario. Poco a poco la cabeza se alza y los ojos se van abriendo hacia los asistentes; el desconocido ante el silencio absoluto  exclama:

-¡Pero bueno! ¿Y esto que es? ¿Una  conferencia más en las cárceles del saber? ¿Una presentación protocolaria, del grupo que ya nace con el vuelo reglado? Hablarè de quien se hizo conocido presentizando horizontes.

(Arrepasados / enseña el camino / sin verbos en el aire)

 

Alarga los brazos, muestra sus palmas y apunta con los dedos(los índices rectos y los pulgares en vertical ) simulando dos pistolas que acaban con los cuerpos ahora inertes, que le miran con los ojos saltones y la respiración contenida.  

                                    

Escuchad la voz de Abrepasados.

 

¡Que diantres hacéis aquí! (En negrita el poema intermitente que se grita)

 

Vosotros, observadores de la vida. ¿Qué hacéis con los glúteos doloridos por el tiempo de las sillas en las aulas ,sentados en la hierba ,o frente a la pantalla ,escondidos, detrás siempre de la luz pero descansando en la sombra. Protegidos por el clónico gesto. Y  vuestro espíritu  alimentado con  igual gusto endémico que  la mayoría insustancial?     

 

Yo encuentro en cada cabeza neuronas que me salvan. En cada mirada luces en vivo que me llaman sin cesar .Y en cada boca latigazos felices que me llenan el cuerpo de señales : relámpagos que recordar en las horas de anochecido pulso a solas. Yo me encuentro con la vida cada vez que agarro la Aguja que abre-horizontes.

Si tenéis el corazón sin nervio y el cerebro aguado ¡que hacéis aquí! Parados.

¿Y quién soy yo para apelar a vuestras conciencias y su anestesia? ¿Quién me creo para entregaros el ruido que llevo dentro? ¿Quién soy yo para gritar ahora al silencio?

AHHHHHHHHHHHHHH   AHHHHHHHHHHHH   AHHHHHHHHHHHH

  

En el grito me diluyo y descanso del largo peregrinar de la palabra que se encadena a mi tiempo. En el grito me soy sin nombrarme. A él acudo sin el permiso que exige todo protocolo y a él me doy para saberme otra vez amigo del animal en abandono que mori-bundo me llama  exigiendo la mano que le calme para no morir en la más cruel y fría inutilidad de los cuerpos sin fiebre que vivir y  por nada que apostar. 

¿Que diantres hacéis aquì? Si tenéis trabajo/estudio/amor o algo por lo que luchar/

Parados /Iros de copas /o en busca de hijos que hacer/ y vengan sin miedos.

Yo también fui nadie, si acaso se puede ser tan poco. Lo sé porque me nombras por mi nombre maldito. Me llamas con el tu; segunda persona del singular. Me nombras con un número que al llegar ya éramos 43 millones, y el  pico que me falta siempre queda en otra piel que no deseo.

¡Que diantres hacéis aquì! Escuchando al viejo bardo dipsómano /que bebe sobre las tumbas vacías/ de los nadies que fueron.

Si te pido que te levantes ahora, es para no encontrarme solo. Si molesto... si sufren vuestras almas sensibles ... si ofendo a vuestra tranquilidad, es porque creo en el desarrollo de las lenguas encarnándose unas con otras. Coloreando las paredes del aire con nuestro gusto liberado del tiempo cautivo en Calatraz.

¿Acaso vuestras luces cerradas /esperan nuestras voces /con las manos empuñando hoces /bajo el grito de la luna?  

Porque ahora nos necesitamos como nunca antes hemos querido. Que el grito a solas no sea  nada más que un difunto sin rostro, en la enmarcada pintura de la memoria. Que cuando mi voz se oiga , nunca sea solo mi voz, sino el grito de la misma balada. Con los únicos límites trazados por el láser lunar y los fronterizos desgarros del sol. Porque sin ti soy jamás, vuelvo a ser en un grito, esperando no morir al gritar conmigo AHHHHHH

AHHHHHHH    AHHHHHH (Las tres partes del grito fueron  coreadas desde el principio por las cuatro personas que organizaron la encerrona, y luego por otros espontaneos. Al acabar aunque sentía el calor de los presentes me fui como había venido como un nadie, cumpliendo con su papel. La  interpretación auténtica del texto era lo que   

de verdad importaba. Octubre de 1998.


chemsrubiov
www.chemarubio.com


Tags: DIANTRES, bertol brest, discurso, estudiantes, parados, fccinformacion

Publicado por ChemaRubioV @ 20:52  | POESIA
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