Para los ojos que no se tocan
el tiempo parece que avanza
siempre deprisa.
En medio de los cuerpos ausentes
la distancia crea abismos.
Pero la luz apretada de la vida
que queda en las retinas de Aquellos que fueron a la vez,
no pueden deslucir el tiempo que viven
ni tampoco dañar el minuto que se aproxima
sin vergüenza al sentirse Indeseados.
Me olvido de a quien dediqué este poema, y solo pienso en mirar hacia adelante.Me lo debo, y se lo debo a lo mejor de la memoria entre colegas del corazón.
Mañana viajamos a Kamakura .Japón es una delicia incensaria , una exquisitez la carne fina y cruda de los pescados que se hacen agua en la boca. Pero sobre todo Japón es verde, montañoso y muy frío: nieves de un agraciado Diciembre .El paisaje que un mesetario espera de la vida. Quizás por nuestra condición segoviana. La de mi anfitrión en su casa de Moka y mi guía en la tierra de los nipones: Alberto Olmos, con el que espero que nunca una sonrisa deje de ser entre nosotros.
chemarubiov 26-12-2003
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