Domingo, 03 de agosto de 2008
 

EN EL RETIRO DE ALEXANDER PUSHKIN 

 

 

Ayer tuve un sueño. Y desperte.

 

 

 

Me encontraba en La Fuente del Berro, en Madrid , con un  frío que invitaba a no salir de casa , pero yo por entonces solo pensaba en la poesía  y Pushkin era el poeta . Quien  lo habia  vivido todo , y  habia  muerto joven, como demandan los cánones del héroe .

 

Durante varios inviernos estar a solas junto a esa estatua , significaba para mi, estar solo en mi palacio de aire. De vez en cuando algun curioso pasaba por alli , y se adentraba esperando encontrar alguna nada, que le saciara el apetito de curiosidad. Otras veces era asaltado por algun vagabundo, pidiendo un cigarrillo, o volaba el faisan que vive alli , y se levantaba del suelo sin previo aviso por encima de mi cabeza y me pegaba un susto de muerte , antes de aterrizar en el tejado de la casa . 

Recuerdo un   Sábado  de   Enero  de 1995, en que llegó una chica con una cámara fotográfica  colgada del cuello, y preguntó a la vez que levantaba una bolsa de plastico ,  muy sencilla , de esas que dan cuando compras algo de segunda mano :

 -  ¿   Estos libros son tuyos   ?

- Sí      

- ¿ Podría dejarlos en el suelo ? ¡ Quiero hacer una foto!

- ¡    Claro! Contesté , sin dar demasiada trascendencia ni a la mujer,  ni al hecho de estar acompañado por primera vez ,  junto  a la  estatua que representaba, a un hombre alto, vestido con levita y camisa de encaje, su brazo  izquierdo en apoya -codos, y el brazo  derecho abrazando delicadamente el primero. La estatua estaba subida sobre un pedestal, y entre ambos media lo q ue dos hombres, subido uno encima del otro .

Yo fumaba sumido en mis pensamientos, y mis ojos daban vueltas alrededor del atrio de la casa. Miraba los restos de materia , las huellas de otros nadies que habían pasado por allí , filtros de cigarrillos, el cerco de una pequeña lumbre donde algún fuego sirvió para dar calor a unas manos, o para hacer una lamentable comida. No pasaron muchos minutos, cuando la joven me hablo desde abajo  :            

-¿ Te importaría posar ?

- ¿Como?¿ Y para qué?

 - Creo que puede ser una fotografía interesante.

-Bueno, dije yo, e igual me dije  a mi mismo.

Hablamos un rato, ella vivía en Paris, y yo le pregunté si había estudiado en la Facultad de Ciencias de la Información.

Lo que me confirmo.

Pasó el tiempo , y me encontré en casa  una carta con una diapositiva. En ella, aparecía ,  un hombre de pie, al lado del pedestal  bajo la mirada indiferente de Pushkin .El hombre llevaba un abrigo gris que le llegaba a los tobillos,la cabeza rapada, y una perilla como de un Lenin poco refinado.

No recuerdo como se llamaba la fotógrafa, pero ese dia fue la primera vez que me vi retratado con el poeta, que en su retiro madrileño desde el año 1991 , fue intercambiado por Cervantes que tuvo mejor suerte al esatr en una avenida centrica de Moscu.         

 

 

Ayer tuve un sueño. Y desperte.

 

Aun seguia intacta la blancura de la página . Solo un estribillo.

La fuerza de un estribillo constante , horadaba mi cabeza .

Unos versos inmortales , que en el silencio de mi  mundo ,

 me acercaban a la otra esquina de Europa, esa  gran

desconocida. Durante  años y años aislada del resto

del continente, hablo de  Rusia. La tierra del abedul

cuajado de nieve como un cuerpo clavado  bajo

 las lagrimas del invierno.

 

Y de alli procedian los versos arrebatados del poeta.

Apenas una estrofa que se me quedó a vivir en la boca.

 

 

A mis deseos he sobrevivido

y no amo ya mis sueños…

 ¿ Llegará  pronto la muerte?

                                      ( 1821)

 

 

 

 

¿ Como se podia sentir asi un joven con 21 años de edad?

Quizas porque se habia quedado alojada la verde y larga espina de la rosa, adentro de la carne entre los huesos.  Porque siempre llega ,

indefectiblemente después de las dulzuras del amor y el ensueño , el agrio fruto de la realidad  y la fragmentación de los cuerpos.     

Tres mujeres de la familia de su amigo Raievstky, se negaron , una por una a comprometer sus vidas con el poeta , que les sirvio para sus juegos de carne y deseo, pero al que nunca tomaron en serio para el resto de sus vidas .Quiza por su tez morena, o su temperamento temerario con la jerarquia dominante.

Alguien que era capaz de escribir versos que corrian de mano en mano , y de boca a boca eran recitados desde todos los rincones de la rusia zarista:

 

" Quiero cantar a la Libertad

y acabar con la peste tiránica...

Estais por encima del pueblo

pero la ley está sobre vosotros"    

 

no podia ser buen esposo, al menos nunca podria llevar tranquilidad a la nueva familia.

Pushkin , herido de muerte en su amor propio, huyo de las fiestas y los banquetes que los amigos organizaron tantas veces por él , y se fue a refugiar en el silencio y la soledad, en la musica atormentada que solo el oia, porque solo su corazon sabia tocar las cuerdas de la muerte.    

En esos momentos fue cuando escribio El Prisionero del Caucaso. Poema que él mismo definio como :

 

       “ El destino no le concedió

       sino algunas noches deliciosas”

 

pero a los censores no les gustó la palabra noches e impusieron dias. Y Pushkin enfureció y a la amargura del despecho enamorado , unió la superlativa ignorancia de la censura.  

Pushkin escribe a su amigo Viasemsky: La censura me agarrota, me asfixia. no quiero , no debo , no puedo decir en ese dias en ese verso...

de las 24 horas del dia ,

¿ Cuál es la más contraria al espiritu de nuestra censura?

 

 

  

 

 

 

 Ayer tuve un sueño. Y desperte.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ayer tuve un sueño. Y desperté

 

Me encontraba en Moscú , en el año 1996,era  un día de sol pleno, impensable para el viajero que desconoce Rusia. Y alli estaba yo,   en La Plaza del Arte frente a la estatua de Pushkin . En el lugar donde se acercan a leer sus poemas gentes de toda condición humana, y aplauden , o corrigen al rapsoda porque el pueblo ruso se sabe de memoria las rimas de su poeta favorito, mejor dicho,  de su dios de carne.

En esta ocasión estuve muy acompañado y no dire nombres para no dejar en evidencia a la joven de La Fuente del Berro.

De aquel dia queda una fotografia donde queriendo señalar la estatua de bronce , lo que se ve a mi lado es un hombre cojo de una pierna y con unas viejas muletas. Entonces , y  no sé por que motivo,  recuerdo la obra de teatro Boris Godunov, interpretado por el grupo Tretanka . Disfrute mucho, pero me sentí como un inválido al no entender el idioma ruso.  Y  transcribo :

 

“ Todas las noches sueño con un niño degollado.

Sí…, sí…, así es; lo comprendo al fin.

Pero ¿ quien será , señor , ese adversario

que viene contra mí ?  …“

 

Aquellos dias moscovitas tenían un olor a pólvora pushkiana, sus calles fueron paseadas en algun momento por sus botas, y en los cafés donde conspiraron y los deseos decembristas volaron con las manos de los amigos exposadas camino de Siberia, estuve yo imaginandolo como el hizo tantas veces con lord Byron.

 

 

 

Ayer tuve un sueño. Y desperté.

Paseaba por las calles de Washington, con mi abrigo gris y la nieve de otros dias sobre las aceras, un bello sol se abría haciendo un hueco en el cielo apartando nubes, y de repente , cuando menos ganas tenia de caminar, resplandeció una estatua. Parecia de oro viejo , un bronce nuevo, otro vez Alexander Pushkin se paró frente a mis ojos, y una vez más di rienda suelta a la memoria que esta vez no era interrumpida por nadie, ni amigo ni curioso .Pero algunas gentes que salian de la universidad,me miraban o miraban a quien miraba yo. Probablemente entraban y salian a diario sin saber ni considerar por un segundo, a quien le habian levantado un monumento. Ellos no tenian porque saber, lo que habia profetizado el poeta de San Petersburgo:

 

“ Me Exigí un Monumento

Famoso he de ser mientras

sin calma / bajo la luna

quede al menos un poeta  

 

 

 

 

 

 

Conferencia dictada en la facultad de filologia UCM
En el Bicentenario de la muerte de ALEXANDER PUSHKIN .Abril 2008

chemarubiov
www.chemarubio.com 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tags: alexander pushkin, rusia, españa, cervantes en moscu, poemas, conferencia

Publicado por ChemaRubioV @ 12:33  | ENSAYO
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