Domingo, 03 de agosto de 2008

 Sola mirando a la nada, allí está ella, sentada como un resto de olvido,  la percibo gris, sin pareja, desdibujada, transparente, lejana, llena de viento en su derredor.

Al otro lado del cristal hay personas mayores, casi ancianas, comparten un día, una tarde, una vida, Una eterna felicidad… como la que ella dejó de compartir hace mucho tiempo, con quien dejó de conocerse.

Yo pude haber tenido con ella esas historias maravillosas e increíbles, pero nunca lo logré, ella siempre paseó a mi lado llena de un fantasma que no quería soltar. Sin embargo una parte de desidia era necesaria para lograr vivir desde mi amor. Pero el tiempo llega y cierto fracaso me dejó sin el deseo de disfrutarla un día más.

Hoy estoy aquí mirándola a través del cristal, creo que ella lo sabe  en toda su intensidad, pero le da igual,

No sé por qué vine, ¿Para qué volver a mirar el espejo?, si ella está bien acompañada con el mismo fantasma, ¿Retenerla, para qué? ¿Retenerme, para qué? Yo no cabría en su mundo de ayer.

Ella está del otro lado sola mirando el pasado que no vuelve.

Yo, haciendo lo mismo que ella, mirándola no volver.

 

 

Juan Ricardo Sagardía

SANTOAMOR


Tags: ella, eterna, amor, deseo, acompañada, sola, llena

Publicado por ChemaRubioV @ 13:23  | POESIA
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