El miércoles pasado me encontré con el amigo que me invitó por primera vez a la ciudad de México, allá por 1992, y me enseñó sus lugares emblemáticos. Hace un par de semanas llegó a mis manos la reimpresión del primer poemario de Juan Carlos Bautista, escrito a principios de la década pasada. Anoche homenajeamos póstumamente a Osvaldo Navarro en la Casa Lamm y fue una hermosa reunión de amigos. Estos reencuentros me remontaron a mis primeros tiempos en el DF y trajeron estos recuerdos que les relato hoy en elParque del Ajedrez: http://parquedelajedrez.blogspot.com.