Jueves, 07 de agosto de 2008
 


Marlin Oscar Ávila

Una de las razones del Estado hondureño al crear un Consejo Nacional
Anticorrupción fue la ineficacia de los organismos contralores del
mismo Estado en cumplir con su cometido. Incluso el incumplimiento
en la aplicación de la ley por parte del sistema judicial hizo que la
comunidad internacional promoviera y apoyara instancias capaces de
establecer una tercera fuerza dentro de sociedades con altos niveles
de corrupción.

Después del Mitch, el FONAC, bajo la dirección ejecutiva del Profesor
Orlando Iriarte, tuvo la iniciativa de crear una instancia llamada
Consejo Ciudadano de Transparencia, integrado por diversas
expresiones organizadas de la sociedad hondureña. Organismos
multilaterales como el BID se acercaron para apoyar dicha iniciativa.
No obstante, el mismo Presidente Flores, a través de su Secretario de
la Presidencia, Gustavo Alfaro, se encargó de abortar la construcción
de ese cuerpo instalado con más de treinta líderes sociales,
políticos y económicos.

Los acuerdos internacionales, la presión interna por mayor
transparencia, más la urgencia del Banco Mundial por una respuesta
clara al respecto, obligaron al mismo Gobierno Ejecutivo a decretar
la constitución del Consejo Nacional Anticorrupción, pero bajo la
condición de estar controlado por el Ejecutivo mismo.

Los esfuerzos por independizar al Consejo de los poderes del Estado
fueron logrados en el 2005 con un decreto Legislativo que le dio la
personería jurídica con autonomía suficiente de esos poderes. Este
triunfo de la sociedad civil apoyado por la comunidad internacional
tiene ya tres años de positivos ejercicios, sin embargo, no
suficientes ante las condiciones de su entorno. El flagelo de la
corrupción se desarrolla como una hiedra cubriendo casi toda la
institucionalidad y sectores públicos como privados, mientras el CNA
y la ciudadanía "ni siquiera hace cosquillas a los corruptos", como
dijo un funcionario del Banco Mundial.

No obstante el CNA podría llegar a romper algunos troncos y hasta
raíces del perverso flagelo, si la sociedad civil retomara esta
institución en su agenda para lograr que los entes contralores
realmente sean eficientes, eficaces y obedezcan a los intereses de
las mayorías sociales. A diferencia de los demás entes contralores,
el CNA atañe a la sociedad civil por decreto legislativo, recibe el
apoyo del mismo Estado y de la Comunidad Internacional para cumplir
su cometido, es decir, tiene todos los requisitos para ser un
verdadero instrumento de lucha contra la corrupción. En sus tres años
se ha preocupado por cumplir con lo mínimo de su ley orgánica. Le
falta su reglamentación, la cual puede mejorarle sus atribuciones y
propuestas, además de hacerla tomar mayor impulso con la fuerza que
la misma sociedad civil le puede dar.

El crecimiento del CNA debe estar en su mayor vinculación horizontal
con la ciudadanía; de un franco apoyo a las iniciativas oficiales y
privadas que vayan a prevenir y combatir la corrupción, sin
distinción en los colores políticos y religiosos de quienes las
generan.

Como una institución en pleno desarrollo, hace esfuerzos valiosos de
renovación y adecuación a las actuales circunstancias, lo que
representa cierto esfuerzo extraordinario en su interior. Para ello
debe seguir contando con el apoyo de la cooperación internacional,
del Estado y mucho más de la ciudadanía organizada. Es una
institución indispensable para la ciudadanía responsable que, debe
crecer, aprender, equivocarse y corregirse apoyada críticamente por
los grupos que luchan para terminar con el flagelo de la corrupción.

La investigación, el análisis imparcial y la propuesta, valiente y
constante, es su deber, como lo es su estrecha vinculación con la
ciudadanía honrada, dentro y fuera de la institucionalidad del
Estado mismo. Es difícil realizar muchas de sus funciones sin el
apoyo decidido, crítico y constructivo de esta ciudadanía. El no
obtenerlo puede detenerle e inmovilizarle para favorecer al sistema
corrupto. Debe seguir adelante aun cuando deba sacrificar algunos
intereses particulares que le obstaculicen en el cumplimiento de su
misión.

2 de agosto del 2008

Tags: consejo nacionalpolicia, estado, mitch, profesor, avila, ciudadano

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