Martes, 26 de agosto de 2008
La hijastra de Ortega y la ALBA

Roberto Quesada

Pueblos libres, recordad esta máxima: Podemos adquirir la libertad,
pero nunca se recupera una vez que se pierde-- Jean Jacques Rousseau

La sola palabra hijastra, tal como madrastra, padrastro o
hermanastro, primastro y primastra ya arrastra una fuerza negativa.
Quizá por eso a Hollywood, la industria, le encanta hacer películas
de terror como "Stepmother" (La madrastra) que a cualquiera ponen los
pelos de punta.

Los que luchamos por un mundo mejor, dentro de los que honrosamente
me incluyo, sabemos que en las conquistas humanas a través de la
historia, los cambios también generan tragaluces por los que se
filtran las y los oportunistas. Este, sin duda, es el caso en la
lucha de la equidad de género, en la igualdad de hombre-mujer, en
crear una sociedad no más justa sino simplemente justa. Y en estos
cambios contemporáneos en la búsqueda de que la mujer tenga los
mismos derechos del hombre (por supuesto, inclúyase también
responsabilidades y penalidades), existen muchas que le han sabido
sacar partido en telenovelesco papel de víctimas, y aprovechando la
novedad del cambio a muchos de una u otra forma nos han satanizado y
la enfermiza solidaridad de género provoca ceguera y crea verdades
absolutas unilaterales.

Algo que es deplorable es la falta de originalidad, por ello me
encantó la declaración de José Saramago, quien dejó de escribir
novelas por veinte años y simplemente argumentó que lo hizo "porque
no tenía nada que decir". Cuando creyó que era hora de volver a
decir, regresó y nada más y nada menos que obtuvo el Premio Nobel de
Literatura.

Nosotros somos más que vecinos de Nicaragua, viéndolo desde la óptica
del héroe centroamericano Francisco Morazán Quesada, somos las
hermanas repúblicas de Centroamérica. Estamos tan cerca, para usar un
símil que ha caracterizado nuestra historia, a tiro de escopeta. Por
tanto nos conocemos bastante bien. Estando tan cerca hay quienes han
esperado que alguien de allá, del otro lado del subcontinente, desde
Paraguay, haya vociferado en contra del presidente Daniel Ortega,
para que ya en Honduras se formen las cajas de resonancias. Esa sí es
falta de originalidad, estando tan cerca ¿por qué no lo dijeron
antes? Es aquí en donde se aplica lo de Saramago, para repetir como
loros (o loras) es mejor el silencio. Tanto Gladis Lanza como Selma
Estrada y otras hierbas no son sino deplorablemente copionas
(¿copiochonas?).

Con Nicaragua estamos tan cerca que hasta los chismes de entre casa
se saben, para ilustrar con un ejemplo, hace unos años llamé desde
Nueva York a California a Gioconda Belli, para invitarla a participar
en una antología de poesía de centroamericanos viviendo en los
Estados Unidos, que me encomendó el Instituto Latinoamericano de
Escritores.

Lo primero que hizo fue reclamarme en solidaridad con el poeta
Roberto Sosa, con quien yo había tenido una de esas estériles
disputas literarias. Tuve que aclararle que eso era el pasado y el
poeta Sosa y yo somos entrañables amigos. Esto demuestra que estamos
a distancia de oreja y pared.

Es desesperanzador que alguien que ha figurado en el lado progresista
de la sociedad, como Gladis Lanza, sea utilizada como punta de lanza
por un, como ella misma dijo en una entrevista reciente, "supuesto
abuso". Mientras a alguien no se le haya comprobado un crimen, es
inocente. Y antes de lanzarse sin saber cuán profunda es la poza,
Gladis debió haber reflexionado y reparar un poco en la reciente
historia centroamericana, en donde unos y otros países hemos sido
utilizados para destrozarnos entre sí y que fuerzas ajenas saqueen
las riquezas mientras nos distraemos intercambiándonos zancadillas.

Lo digo no solamente por conocimientos teóricos sino también lo he
experimentado cuando en 1979 me reclutaron para prestar el servicio
militar obligatorio en el Cuarto Batallón de Infantería, en La Ceiba.
Nuestra compañía C, los Diablos Rojos, con nuestro lema "indiferentes
al dolor", nos entrenaban para una eventual invasión a Nicaragua.
Esto lo dijo el tristemente célebre general Alvarez Martínez, en un
viaje que hizo exclusivamente al batallón, descendiendo en
helicóptero, para que los soldados creáramos conciencia que el
enemigo era Nicaragua. Y más o menos así ha pasado a lo largo de la
historia centroamericana y latinoamericana.

A todas luces puede verse que algo no está bien en el perfil
sicológico de la hijastra del presidente Daniel Ortega, Zoilamérica
(¿del Norte?), y no porque ella tenga culpa sino porque no se crió
con su padre, esto puede afectar mucho a los hijos, a unos más que a
otros. Este es el caso de mi hermana Norma, que a veces exagera y
despotrica contra su padre Lisandro Quesada, quien la dejó en el
abandono. Norma quiere a mi padrastro, pero nunca lo asumió como
padre si no que quedó en la eterna espera de don Lisandro. El daño
que él con su indiferencia e irresponsabilidad ha causado a Norma
Lida es prácticamente irreversible. Zoilamérica me hace recordar este
tipo de situaciones en el que el afectado/a puede desarrollar rencor
hacia su padre biológico, padrastro o contra sus medio hermanos. Así
que no es algo tan sencillo para salir de la noche a la mañana de
caja de resonancia de alguien que seguramente desconoce todo acerca
de nuestros países centroamericanos.

En primer lugar habría que plantearse la situación de Rosario Murillo
como mujer y madre. Y no madre cualquiera sino una intelectual, poeta
y líder. Casi por instinto, de ser ciertas las acusaciones, se
volcaría en el respaldo de su hija y a la condena de su esposo, cosa
que nunca ha hecho si no todo lo contrario, ha defendido a su esposo.
Y que nadie me venga con el cuento de que ella se hace la de la
"vista gorda" por amor al poder, pues su solidaridad y fusión con el
presidente Ortega está más que demostrada al estar siempre a su lado
a pesar de que Ortega cayó en la llanura, en donde pasó mucho tiempo,
luego de que perdiera las elecciones frente a Violeta Chamorro.

Si nuestros líderes (hombres y mujeres) de sociedad civil, del
gobierno, etc., leyeran de vez en cuando, aunque fuera a
regañadientes, antes de repetir lo expresado por otros, repararían en
la historia, sacarían conclusiones propias y seguramente no caerían
en tan tremendos lapsus. Allí está Internet, si se teme a los libros,
puede buscarse información y verá la maravillosa coincidencia de que
Zoilamérica aparece cuando hay elecciones en Nicaragua, o cuando algo
grande involucra a los sandinistas y ahora revive cuando los
presidentes se reúnen a compactar la ALBA. Zoilamérica después
desaparece y reaparece oportunamente, nadie sabe por el susurro de
quién o de quiénes.

Es hasta irónico los cambios que genera el devenir de los años, antes
era la derecha que acusaba a los izquierdistas de ser cajas de
resonancia de los soviéticos y los tildó de "tontos útiles", pero,
sin duda, la derecha inteligente ha sabido manipular, reciclar,
rediseñar varios de esos argumentos antes izquierdistas, los ha
adaptado a sus necesidades y ahora es quien genera para su causa a
los "tontos útiles". Esta etiqueta es lo que mejor queda a quienes
sin base que les sustente repiten lo dicho en Paraguay para acusar a
alguien por un "supuesto". Desde luego, sin desconocer que el ahora
presidente paraguayo Fernando Lugo, siendo clérigo visitó Nicaragua y
en acto histórico pidió perdón a Nicaragua por haber sido su país
refugio del dictador Anastasio Somoza.

No es nada personal contra Gladis Lanza ni contra el comité
"Visitación Padilla", porque nunca ha sido así. Junto con Giovanni
Fiallos Paz y otros compatriotas ayudamos en sus comienzos a hacer
crecer esta organización, cuando era dirigida por Alba Mejía. Fuimos
escritores anónimos de su publicación y apoyamos en lo que se nos
pedía y en lo que no. También fuimos testigos, junto al profesor Juan
Domingo Torres, que algunas de estas mujeres en el aniversario de la
Revolución Sandinista en Managua vitoreaban al sandinismo y a su
comandante Daniel Ortega.

¿Será que, como decimos en Honduras, a Gladis Lanza no le ha caído el
veinte y no se ha percatado de que al desprestigiar a los presidentes
que ya integran la ALBA se intenta debilitar o evitar la fortaleza de
la unidad latinoamericana? Y tampoco se trata de ser tan severos, los
ricos que poseen sus negocios establecidos, que monopolizan ciertos
productos y conductos, tienen todo el derecho humano de estar en
contra de ALBA. Si estuvieran a favor estarían contra sí mismos, y
por eso a ellos también hay que comprenderlos.

La ALBA lo único que amenaza es el hambre de nuestros pueblos, ni es
un pacto militar porque basta una manotada de los Estados Unidos para
desbaratar el subcontinente. Es probable que en los Estados Unidos
surja un estadista que finalmente vea que lo más conveniente en el
continente americano es un trato entre socios, no de amo y esclavo.
Claro está, al fortalecerse América Latina allana el camino para que
esto sea factible.

Ozone Park, NY 25 de agosto 2008.
[email protected]

Tags: Ortega, ALBA, nicaragua, honduras, morazan, libertad, ‏

Publicado por ChemaRubioV @ 21:19  | RELATO .
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