Es a ella misma a quien divisa cuando
Contempla el lugar donde los hombres
Perdieron el deterioro. Allí está,
Junto a las aguas, bajo el sol de enero,
Como una corteza palpitante.
Sonríe a los tamariscos, a las algas huérfanas,
A la piel de los caballos.
Cerrada y absoluta como berenjena
Cae sobre ella la dicha.
Y no piensa que es justo todo lo que le pasa.
Y no sabe que nunca más volverá a repetirse
Esa dorada modalidad de justicia.
Jorge CarrascoTags: LA MUCHACHA, hombres, huerfanas, cerrada, carne, justicia