ha costado 1,200.000 euros, pero no hay ni un solo grupo de actores,tiene un flamante director Albert Boadella, pero ninguna función programada.Eso si, los fastos de la inauguración , parecieron más al Gran Circo de los Oscars que a un verdadero teatro.
En época de crisis , la presidenta de Madrid se ha vuelto a lucir.
El arte es inútil, pero absolutamente necesario.
Este monumento al vacio y el oropel es absolutamente prescindible.