Domingo, 28 de septiembre de 2008

 

MELVIN MARTÍNEZ

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Interpretando la coyuntura actual en el sistema educativo hondureño es casi obligatorio imaginarse la anarquía intencional con que el Estado hondureño administra la educación Todos los discursos y las caravanas educativas se van al suelo al constatar que el olvido de una elemental y obligatoria acción administrativa de planificación obstaculiza la buena marcha y todos los esfuerzos por mejorar la calidad de la educación en Honduras.

Hasta el más humilde analfabeta visualiza los gastos obligatorios que tendrá que hacer con su familia en el futuro cercano. ¿Cómo es posible entonces que en el gobierno, incluyo la Secretaría de Educación y el Congreso Nacional, con tantos técnicos endiosados y eruditos, olviden calcular y asignar presupuestos a los docentes que de una u otra forma deben recibir un pago por su trabajo, conforme lo estipulan las leyes?.

La falta de asignaciones presupuestarias para los maestros y maestras evidencia la descoordinación entre los poderes legislativo y ejecutivo, la inadecuada y deficiente planificación presupuestaria en el ministerio de educación y la definitivamente mala comunicación entre esta secretaría de estado y la de finanzas.

Lo que pasa nos hace pensar que la crisis actual de la educación de nuestro país, en lo que se refiere al salario de los docentes, es un conflicto premeditado que refleja por un lado el cinismo y demagogia de los políticos que no les importa que los niños y jóvenes no reciban sus clases y por otro las contradicciones caprichosas por posiciones políticas entre los representantes del poder ejecutivo y el legislativo.

Pero no sólo en el Estado hay desorden, falta de comunicación y planificación de la crisis. También en las organizaciones magisteriales, principalmente en el Colegio de Profesores de Educación Media de Honduras (COPEMH) que ha sido históricamente el permanente defensor de los derechos del magisterio de educación media.

¿Porque los dirigentes magisteriales esperan hasta final de año para exigir el pago de los docentes?, ¿Por qué esa división innecesaria de la federación de organizaciones magisteriales?, es sospechoso que una organización por si sola, de manera aislada pretenda resolver un problema que involucra a todos los docentes de Honduras, la historia nos demuestra que la unidad del gremio nos garantiza siempre la defensa de nuestros derechos.

Al igual que los políticos tradicionales fabrican crisis para levantar perfiles políticos también en la dirigencia magisterial se hace lo mismo.

En el COPEMH el asunto es más peligroso porque en medio de este pleito se impulsa con rapidez una reforma a la ley orgánica de este colegio magisterial orientada a reformarla, para eliminar las asambleas como máxima autoridad de la organización y trasladarla a un antidemocrático y manipulado congreso magisterial. Sólo la intención de impulsar esta acción antidemocrática ha provocado que el COPEMH pierda paulatinamente su beligerancia organizacional con una acción aislada de toma de la secretaría de educación en la que más que responder a los intereses de los docentes se favorece a un grupo de profesionales, del partido liberal, interesados en ocupar ese ministerio en sustitución del actual ministro de educación quien definitivamente no ha podido hacer una buena gestión en esa secretaría de Estado.

La acción del COPEMH,  de aislarse con una toma del ministerio de educación, parece también un acto de promoción de liderazgos internos y una artimaña para no reconocer que la lentitud y desorganización de la actual junta central ha permitido que surjan de manera pujante acciones más beligerantes a favor de los docentes de Media en otras organizaciones como el Colegio Profesional Unión Magisterial Hondureño (COPRUMH).

Como ya hemos dicho, esta crisis tiene todas las características de ser una acción vilmente planificada y pensada, para satisfacer los intereses de algunos políticos de los partidos tradicionales y uno que otro dirigente magisteriales; seguramente con la intensión de que en lo más fuerte de las confrontaciones surja un grupo de politiqueros (partidistas o gremiales) con poses de superhéroes resolviendo el presente conflicto y agilizando el pago de sueldos atrasados, que no es lo único que hay que resolver en la educación nacional, hay asuntos más importantes, por ejemplo: la voluntad de gobernantes, docentes, padres de familia para poner en práctica una verdadera transformación educativa en el país.

Estoy seguro que los docentes recibirán su pago y que terminarán aplaudiendo a más de algún político o dirigente gremial que con perfecta demagogia se haga sentir como el héroe ante la falta de pago a los profesores y profesoras en todo el país.

Hace falta reflexionar sobre el rol del magisterio de base en esta lucha, para hacerlo trascender de la combatividad para lograr el pago del salario, lo cual es totalmente justo, a la disposición necesaria orientada a mejorar nuestras organizaciones y sobretodo el ofrecimiento de nuestro sacrificio para transformar la educación nacional a fin de dar a los más pobres una educación con alta calidad y dignidad.



 
Hasta la victoria siempre.

Tags: honduras, educacion, cultura, politicos, poderes, carta, dignidad

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