Martes, 14 de octubre de 2008

Emilio Enrique Rubio Velasco y Josemari.
Dos hermanos , con la vida loca en medio.

Alguna vez llegará , y tendré que dar cuenta al mundo del desastre familiar, causado por un médico en la época franquista .Para lo que solo hará falta , que la necesidad curiosa , de un mecenas morboso , se arriesgue a tratar con uno de los dos hermanos locos. Por ahora ; dado que solo tengo dos minutos en antena; relatare la historia del primer anillo que tuvo alguien de la familia. Como sello de oro, le nombro mi padre. En cambio para mi madre siempre fue :

EL
ANILLO QUE EMI ROBO A LAS LLAMAS.

Para quien narra el texto autobiográfico ...,aun no le ha quedado una única marca fija.
Un día piensa en la Lumbre que Atrapo un Dedo, otra la llama salida del último rescoldo, o la mano que buscaba el fuego, e incluso el anular de la desgracia, la primera prueba que El Señor ponía a nuestro alcance.

Y así, uno y otro título ponía en sus labios el narrador
cada vez que la memoria le salia al paso.

Corría el año 1964, Emilio contaba año y medio ; Josemari tres años mas.

Aquella tarde de recuerdo triste, la madre habia salido precipitada hacia la tienda de ultramarinos que atendían las hijas de Pimentel. Pero antes dio instrucciones al primogénito como le llamaba a veces el cabeza de familia:

-Jose , hijo, se me ha olvidado comprar el bacalao para tu padre, vengo enseguida .Pero tienes que estar atento a la lumbre por si acaso, y sobre todo,
¡ ya
sabes ,hijo! cuida de Emi ,que no rompa nada , y no le ´pegues, que el pobrecito no sabe lo que hace.

El mayor comenzó a leer un libro de aventuras :donde la selva y los tigres; los piratas y las mujeres ,eran actores secundarios. Solo se les necesitaba a partir del invento del diosecillo; Emilio Salgari . -Josemari leía , pero con un ojo y medio solamente ,se puede decir ; pues el otro medio ,lo tenía en exclusiva para vigilar a su santo hermano. Este se hallaba entretenido con unos tebeos que nunca llegaría a leer , y tampoco dedicaría sus ojos durante mucho tiempo , en seguir los dibujos de las historietas.

Emilo se levantó sin hacer ruido, no quería molestar a su hermano que pasados los primeros minutos de intensa vigilancia, des-tensó su cuerpo de los alrededores para irse de viaje por la jungla donde el Tigre de Malasia campaba a sus anchas.

Bastaron cuatro o cinco minutos , para que uno de los rugidos , salido del vientre de Sandokan al saltar a la ultima embarcación pirata ,sobre-excitara al hermano mayor , y le hiciera ladear la cabeza en busca de su hermano ,el más inquieto de la familia siempre intranquila por El.

En ese momento trascendente, Emi , jugaba con las cenizas caídas en el suelo de la cocina. Esto motivó a josemari, que saltó raudo, por dos cuestiones:
una por
miedo a que se quemara su "paciente", y otra porque se olvidó de la lumbre y el requerimiento de su madre querida .

Quitó los tres círculos de hierro que constituían la cocina baja , y con dos tarugos de pino, alimentó el fuego. Mientras tanto seguían cayendo cenizas al suelo. Josemari abrió la compuerta donde caían también los rescoldos , y se dispuso a limpiarla . Con la suerte se encontró: un grito desgarrador le hizo dejar de lado lo que hacia para encontrar una llamita en el dedo meñique de su hermano . Josemari no daba crédito a lo que veía , como si le estuviese engañando la realidad, y no fuese nada más que otra visión producida por los libros incubados en la imaginacion.

Lo demás ya lo saben, ¡ o quizás no lo he contado todavía ¡

Bueno pues Josemari unos diez segundos mas tarde , ya vuelto en si, agarro a su hermano como pudo , le soplo el dedo, desapareció el fuego de la carne ,y se lo intentaba meter bajo el agua , cuando llegó su madre ,jadeante, antes de entrar en la casa, y alarmada al escuchar unos gritos desesperadosde de Emi , se encontró a jose-mari  que aun luchaba por tranquilizar a su hermanito...,

- Ya está Emi... ya ... ya veras con el agua se te curara... así... así ...

Podríamos alargar la historia y así poco poco, terminar por relatar la historia genealógica .

Pero como aun no he contado lo mejor , los mecenas no saben que mi familia vendería más que la de los Panero. Entre otras cosas porque la locura de los dos príncipes, y el rey solitario ( De quién no he escrito nada hoy)  ha sido mitigada hasta ahora por la sabiduría de nuestra madre y la niña que fue y ahora es una mujer :Conchi .

La vida hoy es asi llena de la feminidad. Mañana quizas hable el macho .




chemarubiov
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Tags: emilio salgari, relato, tebeos, españa, hermano, locura, madre

Publicado por ChemaRubioV @ 15:40  | RELATO .
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