El pescador
que abandona
de pronto su red
al borde justo
de la línea de agua
luego apenas
una sola sombra
furtiva, el temblor
de otro instante
y al centro
de los cielos
clavada la flecha
de una tarde
irreparable, tan muda:
digo que algún maestro
pudo pintar una vez
este cuadro
hace años lo supe:
era este mismo paisaje
como ahora
girando en los ojos
sin ira ni prisa
y libres al fin
del tiempo y su red
los peces de oro
Alejandro Drewes
Tags: pescador, argentino, alejandro drewes, PECES DE ORO, poema, furtiva, red